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Vejez y Muerte

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Estás aquí años, guardando cosas, conociendo gente, preocupándote por los demás y por las cosas que pasan, leyendo el periódico, comiendo por ahí, viajando y viendo monumentos y tal. Y luego un día, vas y te mueres. De viejo, de enfermedad, en un accidente... da igual. Te mueres y adiós a todo lo que has hecho. Quedan recuerdos, y lágrimas de los que te quieren. El resto de todo el puto planeta sigue su curso instante a instante sin decir ay puta vida ni hostias. Muerte. Como es el apagarse la vida en los mayores... Como es. Es un puto sinsentido pasarse aquí una vida haciendo cosas para que en tres o cuatro generaciones todo se haya ido a la mierda más lejana del tiempo. Nada queda. Nada vale, casi nunca, y lo peor es que lo quede pasará sin que te avisen allá donde coño vayamos cuando la muerte. Un cajón de tu mesilla, con relojes antiguos y carteras, cartas y fotos, un llavero o dos... lo abres mil veces y mil veces no tiras nada. Un paño de cocina, una vela mugrienta, una cubertería, un pijama viejo y rasgado... una vida de detalles que cuando la muerte llega pierden ese valor, de amor, de toda una vida, y que de pronto no valen nada. De pronto no valen nada. La muerte llega. La muerte está viniendo a todos desde que nacemos. Viene. Está aquí al lado, avanzando como el tiempo, pero en sentido contrario, inexorable, sin detenerse. A veces piensas en la muerte, cuando se van los que quieres. Hoy pienso en Pilar, mi abuela. En su misa he pensado en ella de joven. La he visto en un río, la he visto de niña, corriendo por las calles. La he visto coquetear con mi abuelo, que hoy sigue olvidando que ha muerto, y pregunta por ella. La he visto sonreir y hacerme los lobitos cuando era un bebé, la historia que siempre me contaba estos últimos años. Mientras el cura hablaba de Dios y bendecía y hacía la Eucaristía y tal, yo he visto a mi abuela, y he querido que su vida valiera algo siempre. He querido que su vida tuviera sentido, y he querido que mi abuelo viera lo que yo he visto, y sólo recuerde eso estos años que ahora le aguardan, de soledad y olvido. La muerte viene despacio, y nos quedan sólo recuerdos, dentro de cada uno. Los que están en su casa no valen ya nada, porque eran de ella. También nos queda la imaginación y el sueño. Verla sonreir, echa una chavalaza, fresca y con las mejillas sonrojadas, ha sido lo mejor del día. Pero he tenido que aguantar muchas lágrimas... Pilar, corre y baila, y cuida del abuelo, donde estés. Vale.

13/03/2006 22:57 achopijo #. sin tema

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: Anónimo

Jo, Yayo... Me has emocionado y todo.

Fecha: 20/03/2006 21:59.


gravatar.comAutor: Santiago

Excelente prosa y magnífico sentimiento. Enhorabuena, Yayo. Un diez.

Fecha: 20/03/2006 22:16.


Autor: Erri-Berri

La abuela (3)

Fecha: 28/03/2006 15:11.


Autor: valle

este nieto es un cielo.

que buena gente nuestros abuelos.

Fecha: 19/04/2006 19:41.


gravatar.comAutor: viviana

mi abuela se esta muriendo...me emocione mucho, pero me alegre tambien...saludos

Fecha: 15/12/2006 15:21.


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