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Un Verano Más

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Del verano me gusta comerme un melocotón en la orilla de la playa, después de haberlo lavado en el mar. Me gusta ir descalzo por la calle y en casa. Me gusta beber agua fría al salir del mar. Me encanta leer los periódicos desayunando en la terraza, con ese solecito de la mañana que aún no quema del todo. De lo que más me gusta del verano es hacer el muerto a ratos en los largos baños de por la mañana. Cerrar los ojos y dejarse a merced del mar un rato sin pensar en nada. Creo que es la única forma que tengo de poder no pensar en nada. Me gusta clavar la sombrilla. El mecanismo de las sombrillas es una obra de arte. Esa palanca fina y pequeña que hace que puedas cerrar el palo de la sombrilla sobre el que clavas es uno de los inventos más importantes del hombre. Es la diferencia entre sombrilla y paraguas. En verano están los chiringuitos y también se pasan buenos momentos allí. A mi me gusta uno de la Torre en el que ponen caracoles con tomate. Allí los comí por primera vez gracias al padre de Andrés. Le debo eso.

 

Hace ya varios veranos que no monto en bici, pero la bici y el verano también son lo suyo. Para pasar los días con mi mejor amigo, Javi, hacía 20 kilómetros diarios desde La Pirámide hasta Los Ibicencos todos los días. Mañana, tarde y noche. Mis veranos también son tardes de Mus y Trivial. Me gusta jugar al trivial en verano. La siesta es un momento único en verano, sobre todo si hay suerte y corre algo de viento en La Manga, con la persiana a medio cerrar y alguna tele lejana que se oye muy lejos. El Gazpacho y los sándwiches en el barco, el café con hielo al levantarte de la siesta, el atardecer en el Mar Menor, claro. Me gusta ver a los niños hacer castillos y bañarse en la orilla. Se lo pasan en grande. Me acuerdo de hacerlo yo no hace muchos años. Sólo con arena y las manos pueden pasar horas ensimismados en la diversión de la pala y el rastrillo. Contra la playa en verano no puede Sony, de momento.

 

Me gusta salir hasta el amanecer. Me gustan las terrazas llenas de gente y ver cómo cambia todo en los días del verano. Esos días en los que al volver al instituto unos llegan fumando, otros con diez kilos menos, otros con pendiente… El verano cambia a mucha gente. Las tendencias, las modas, la música, los bares, los temas… todo está en ebullición en las zonas de marcha. Copiando a Colate y a Paulina unos y a Andy y Lucas otros… Las marcas, los coches, los colores, los bailes… Todo eso es verano también.

 

También me gusta venir a Murcia. El calorazo ese de Murcia en agosto, que queman las paredes, el suelo, los coches tiene su punto. No está ni el de la camisa, pero siempre hay alguien haciendo una gestión con el que tomarse unas quisquillas en el Café Bar. Es bueno volver un día, hacer gestiones y desear volver al mar, a hacer el muerto durante todo el día. Murcia sigue ahí, pero también cambia. Al volver Murcia siempre tiene algo nuevo. No sólo la gente. Un verano más. Todo tiene un verano más, y cada verano, hay más cosas que recordar.

03/08/2006 09:57 achopijo #. sin tema

Comentarios » Ir a formulario

Autor: minuscula

que ricas las quisquillas...
feliz agosto!

Fecha: 06/08/2006 13:03.


Autor: Erri-Berri

El Internet te ha cambiado un poco el verano, ¿eh?

Madriles, en el Atril, por las mañanas...

Fecha: 08/08/2006 12:25.


gravatar.comAutor: ibiric

Es el 1er verano, desde hace unos 15, que no paso, aunque sea algún día, el verano en la Manga. Y ya estoy arrepentido, qué lastima.

Y no es que haya tenido un mal verano, no. Pero los recuerdos son lo mejor de lo mejor. Gracias a todos los que estuvisteis allí.

Y vaya palicicas que te pegabas en bici, socio, pero como si nada. Normal que los vecinos pensaran que eras de los ibicencos...

Pues nada, a disfrutar, lo que se pueda, de la Manga. Y prometo estar allí el año que viene.

Abrazo

Fecha: 09/08/2006 18:36.


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