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El Pequeño Nicolás

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El Pequeño Nicolás, como tantas cosas buenas que me han pasado en la vida, se lo debo a Aurora. Cuando era un macaco que sólo correteaba por la calle detrás de algún balón debió ser una bendición cuando Aurora por fin acertó con los libros del Pequeño Nicolás. Cuando terminé de leer todo Asterix, El Capitán Trueno, Tintín y los viejos cómics del abuelo almacenados en una estantería vieja en Campoamor parecía que mi relación con los libros había caído en saco roto. Ahí, en ese momento complicado, llegó a mi vida el magnífico personaje de Sempe y Renne Goscinny: El Pequeño Nicolás. Antes que sus historias, apenas había leído ‘Eloisa está debajo de un almendro’ unas cinco veces y ‘La Venganza de Don Mendo’, otras cinco, libros con los que me partía de risa cuando era un mico y me gustaba leer porque el teatro hacía que las páginas no fueran muy densas... Además de los Cuentos por Teléfono de Gianni Rodari (qué nombre… qué nombre!!!) aquellos que nos mandaban en el cole y leíamos por compromiso a la vez que nos gustaban, pero no podíamos decirlo… Pues llegó Au con Nicolás, Alcestes, Eudes, María Euduvigis y compañía. Unos chicos de un cole francés que era como la Aneja (mi colegio), más menos, o yo así lo imaginaba.

 

Para mi fue un descubrimiento. Los libros de Nicolás fueron la base para que luego pudiera leer algo. No soy un lector espectacular, pero algo he disfrutado la lectura, y siempre he creído que se lo debo a Nicolás y cía. Además, muchas veces, escribiendo, me he descubierto el estilo de las historias de Nicolás en artículos, columnas, historias, reportajes y hasta exámenes… Pero lo cierto es que llevaba ya mucho tiempo sin caer en la cuenta, hasta que hablando de literatura infantil con una buena amiga (se que suena raro, pero así fue) surgió El Pequeño Nicolás, y me entró una morriña intensa por releerlos todos. Aún no los he cogido. Están en casa de mis padres y con tanta mudanza… supongo que hasta pasada la instalación en El Puntal no podré volver a aquellas aulas en las que la clase se ponía de pié cuando entraba el director del colegio.

 

Acordarme de El Pequeño Nicolás ha sido genial… y es genial debérselo a Aurora, que se que se sentirá muy bien cuando lea esto… Al menos, en algo, le hice caso. Si no lo concéis merece la pena que os leáis algo de él. Los libros llevan muchas historias independientes… Recuerdo el comienzo de una, con el que creía morirme de risa... Empezaba: Hoy ha llegado el nuevo profesor de gimnasia. Llegó a la clase y nos dijo: - Hola, me llamo Hector Duval, ¿y vosotros? – Nosotros no, contestó Alcestes… Vale.

14/09/2006 22:46 achopijo #. sin tema

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gravatar.comAutor: A

Me gusta leer lo que escribes y me encanta que esos escritos tengan un punto de arranque en algunos de los libros que te poníamos a la mano cuando eras pequeño.
También me gustan las migas, sin pescado, y si me acuerdo, el año que viene nos veremos en el Churra

Fecha: 14/09/2006 22:57.


gravatar.comAutor: soni

Alcestes

Fecha: 15/09/2006 10:11.


gravatar.comAutor: soni

Nos habríamos reído con él en el piso, ¿eh? Ahí en lugar de Millán... 1,72 m. con unos buenos 80 kilos... e íntimo de tullido, por supuesto... Alcestes

Fecha: 15/09/2006 10:13.


Autor: Erri-Berri

Godofredo.
Y Joaquín, que tiene problemas.

Una genialidad. Alfaguara. Cuadraos.
Había un capítulo doble (primer tiempo y segundo tiempo) con un partido de fútbol que es una maravilla. Empioezan jugando los críos y acaban los padres a hostia limpia. ¿te acuerdas, Yayo? El padre era un tirillas.

Otro capítulo se titulaba "A la pata la llana". me costó mucho tiempo entender qué era eso...

Fecha: 15/09/2006 11:47.


Autor: Chic

Joaquín tiene problemas, claro que si... y Godofredo ¿era su mejor amigo? Recuerdo el partido vagamente. El de María Euduvigis era mi preferido. Se enamoraba de ella...El padre de Nicolás leía el periódico.

Fecha: 15/09/2006 12:35.


Autor: Tomasso

27 años pensando que era La Neja.
Seré el único?
Mil disculpas.

Fecha: 15/09/2006 13:17.


Autor: achopijo

Estará la cosa cincuenta cincuenta... Incluso me hace dudar. Nunca supe por qué le llamaban la Aneja. También le decían La Normal, y el colegio se llama María Maroto... así que...

Fecha: 15/09/2006 13:22.


gravatar.comAutor: soni

¿Dónde está VOL?

Fecha: 15/09/2006 14:40.


Autor: Chic

Igual está molesto por el encontronazo en el Post Alatriste, triste... Espero que no...
¿VOL?
Espero que vuelva pronto.

Fecha: 15/09/2006 14:42.


gravatar.comAutor: V109

dialno; snprtz

Fecha: 15/09/2006 17:59.


Autor: VOL

He vuelto, me he pasado la semana por Madrid de vacaciones. Sin rencores. En fútbol, política, cine y cuatro cosas más no nos vamos a convencer de nada, que para el año cumplimos 30 y ya estamos curtidos, como para cambiar, como los tercios de Flandes.

NUNCA te darás cuenta de lo grandes que han sido esas lecturas que te recomendaban tus padres y esa influencia literaria. Saludos a Aurora y Martinez. Yayo os debe el 70 por ciento de los que es, otro 20 es del piso, el otro 10 lo dejaremos a la vida.

Fecha: 16/09/2006 16:34.


gravatar.comAutor: Tinuca

Se trata de la Escuela Aneja, porque el edificio estaba anejo a la Escuela de Magisterio y es dónde realizaban las prácticas. En 1950, el Estado Español decidió que, a las antiguas Escuelas Anejas se les adjudicara el nombre de "María Maroto" como homenaje a la labor de esta chica que fue maestra, directora y Secretaria de la Escuela Aneja. Acho!, he vuelto, y en qué plan más pedante, pero era por aclarar, prometo no seguir en este plan.

Fecha: 18/09/2006 11:52.


gravatar.comAutor: amanda k. g.p.

caneiro qu guapo eres t.qm

Fecha: 09/02/2007 17:58.


Autor: celis

es mi libro favorito y el uniko k me a gustado xd jaja

Fecha: 22/09/2009 02:29.


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