Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.
26/04/2006
New York, New York

Nueva York huele a comida. Huele a kebap, a tortitas con caramelo y a langosta frita con cebolletas. Sale humo de las alcantarillas y sólo si lo piensas se escuchan los pitidos de los taxis o los coches, que a diferencia del tradicional pitido español ese Meeeeeeeeeec., hacen un piit! Así corto para avisar que se cambian de carril, porque los intermitentes no los usan. De hecho, los lincoln y tal no tienen intermitentes en los faros traseros. Hay mucho que comprar. Mucho. No se si venderán todo lo que tienen, pero tiene pinta de que las tiendas quiebran por semanas, porque venden 10 o 12 y el resto están ahí. El SOHO se pasa de SOHO. Es caro carísimo. Y en los sitios pa cenar se paga el servicio más que la comida, lo que tiene su cosa, pero si sales dos veces en una semana... tienes que ganar 5.000 dólares al mes, y eso aunque en las series de la tele si pase, en la realidad... no es así. Malasaña ha chuopado bastante de NYC, es evidente. SOHO, Tribeca, Greewich... hay mucho de todos ellos, y de NYC en general en Madrid. Más en Madrid que en Barcelona, e incluso más en Madrid que en Londres o París, por lo que yo recuerdo. Así que creo que hay una conexión Madrid New York que requiere ser estudiada más en profundidad. Las pijas neoyorkinas son muy españolas. Españolas de aspecto. Americanas de Tennessee también hay, pero menos. Provincianas de compras con pasta... pecas, labios rosas, ojos claros, tetazas y mil bolsas de compras, en parejas de dos, y huelen a algodón de azucar. Las hay. Pero las orientales delgadas con bolsos pequeños y pantalones pescadores es lo más común.
Camisetas.
Está de moda una marca neoyorkina de skateboard ELEMENT. Se ve a todas horas. Diferentes diseños. Es de letras fuertes, es un poco como ETNIES, de los 90, pero así más natural. La marca lleva aparejadas las palabras fire, water, wind, earth... Hay bastante de Billabong, Quicksilver y Santa Cruz. Hay como una regresión a los 90 y al skate mezclado con el surf... Se ven muchas camisetas de mangas de un color y blancas, sencillas, y también mucho guru. Los turistas de allí siguen rendido al NYPD en gorras, camisetas y sudaderas, y parece que no hay atisbos de cambio. Apenas camisetas de baloncesto, pero alguna, y alguna otra de Ronaldinho vi en americanos... Las hay chulas en The Yellow Rat Bastard, tienda que han puesto en Murcia hace poco, pijo, pero la de allí es la hostia. Está en el SOHO, nene. En los mercadillos se tiran a las tipicas turista, que siempre son mejores que las de Ámsterdam o las de aquí típicas de un amigo borracho de me trajo esta camiseta de Teruel y tal, hay un 10% de comprables para futin o playa. Pero no encontré un mercadillo con camisetas de muchos tipos, como soñé.
Restaurantes.
En todos hay salmón. Son un poco franceses todos, a pesar de no serlo. Te sirven agua nada más sentarte, y te llenan el vaso continuamente, una vez que pasa de la mitad. El pan, caliente, y con mantequilla. Las cosas del mar son muy comunes, van de New York marisco y tal, y la verdad, que después de Cádiz, o de Cabo de Palos mismo, no pega mucho lo de New York y el pescadito frito o las almejitas, pero las hacen ricas. Me comí un salmón en hojaldre en el SOHO de agüita, y un magré de pato en la 49st con la 9ª de mirameynometoques. El vino es caro, pero menos que en San Francisco, y la cerveza Stella Artois. La verdura en guarnición, muy europea, con zanahorias y judías, y las patatas fritas en muchas modalidades: en un mejunje, finas, gordas, con piel, en estrellas, en láminas... siempre muy ricas. En los postres se diferencian. Al helado común lo llaman sorbete, y te joden vivo. Pedí uno de lima y me traen una bola de helado de lima... ya, se que si, que era esperable, pero acho... en New York... Se come bien, pero hay demasiados camareros. Tres pasan por tu mesa además del metre. Es un lío. Los italianos son de nivel, la mayoría. Unos Gnochi al tartufo espléndidos junto a Central Park, con Chianti barato. En ese pusieron pretzels de aperitivo. Grande.
Hispanos.
Los hay a manta, pero van por allí como sin terminar de estar. Son un poco los garrulillos del lugar. El domingo se disputan Times Square con los negros. Hablan español, pero te hacen un poco como los negros si lo hablan con un ‘blanco europeo’. Vi que están un poco copiando el ‘racismo’ de los negros, que es flagrante casi siempre. Los negros son como griegos, cabreados. Acentúan su dialecto con los turistas blancos y estufen continuamente, los hispanos van siguiendo ese camino poco a poco, aunque muchos son especialmente amables al saber que somos españoles... El mejor, el guía uruguayo 20 años en NYC que nos enseñó el alto y bajo Manhattan.
Coches.
La gasolina es la mitad de barata, así que entonces se compran unos coches del copón. El X5 es el más común... pero se ven jeep, wranlger, X3, Cállense así como aquí el clío o el corsa o el polo. De esos ni uno. Ni uno. Todos son coches grandes. Lincoln de esos son el 70%, taxis y negros que también son taxis, pero pagados chofer y tal. Y limusinas, claro. Pero no hay un solo utilitario. No hay Renault. Ni opel. Ni mercedes casi... Porsche y BMW.
Se pasa bien en New York. Ya escribiré sobre Broadway. Ahh!! De fútbol.. na de na, o casi de na... vi un partido de chicas bajo el puente de Queens, y un anuncio de la selección americana en la 7ª en una estación de metro...
Estados Unidos Mexicanos
28/04/2006
Ochoabril

Fue un día raro, la verdad, porque todo parecía no estar pasando. Fue como si nos adelantáramos en el tiempo un día, y vivimos todo al día siguiente, a base de recuerdos. Estuve un una nube, a veces muy lejos de todos vosotros a pesar de estar con todos vosotros. No fue complicado, ni difícil, ni duro, al revés, nos sentimos muy arropados por todos, familia y amigos. Aunque me costó tratar de que todos disfrutarais al máximo, no supe cómo conseguirlo, aunque luego caí que eso dependía más de vosotros que de mi y me alivió bastante, pero no logré verlo ‘in situ’. De todas formas debo daros las gracias si lo pasasteis bien, y pediros disculpas por aquello que no os gustó, pero sin sentirlo demasiado, porque todo fue como un sueño raro, del que sigo disfrutando hoy cuando pienso en ello. Veros a todos juntos fue muy especial para mi. Lo sabéis de sobra, así que no voy a ponerme sentimental... Con las ‘gracias’ en la catedral ya tuve ración suficiente... y las lágrimas de algunos... A petición de muchos colgaré aquel discurso aquí, cuando pueda hacerlo, cuando ONO me ponga internet en mi casica de alquiler... Mientras, sirva este post para agradeceros a todos vuestros regalos y vuestra asistencia a la fiesta que fue la boda, de mi parte y de parte de Pilar, que disfrutó por mi y por ella el día entero. A mi me gustó especialmente el vermú y los fuegos artificiales. Me gustó la cervecita de las 4 de la mañana y me gustó como quedó Doris Day al partir la tarta. El resto me gustó mucho. Aunque creo que lo mejor de la boda, sin lugar a dudas, con mucho, de largo... fue Pilar. Por todo. Siempre estuvo sonriendo, y eso es lo único que se puede pedir a una boda. Bailó, saludó, estuvo en todas partes, con todos los invitados, y sólo con mirarme hacía que no pensara en nada, y pudiera dejarme llevar por el sueño que envolvió el día entero, así que las mayores gracias del mundo tengo que darlas a que Pilar se haya enamorado de mi. No se cómo lo he hecho, pero es genial. El que quiera tiene argumentos para criticar cualquier cosa, pero los que me importáis sois los que lo habéis pasado en grande... a pesar del payo de la música, de la música en sí, y de los problemas con el vídeo o con el traslado a Murcia... La repetiría igual una y mil veces, aunque me gustaría también haber ido con Pilar, de extranjis, como invitado... Pues eso, que un abrazo a todos, y que disfrutéis los recuerdos que tengáis, si es que tenéis, del día más feliz de nuestras vidas, o uno de ellos... Vale.


