Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2008.

Tallas

20080802001717-homer-simpson-fat-small.jpg

¿Algún tío usa la talla M? acho, porque cada vez que me voy de compras y veo esas camisetas y esos pantalones colgadicos en los percheros con su talla M la idea de que hay hobbits viviendo entre nosotros, a los que les deben abrir las tiendas por la noche, sigue cogiendo fuerza. Soy un XL por porcentaje, esto es, la talla que mejor me viene en general es la XL, tengo saltos al 2XL, en tallajes encabronadores, y honrosas excepciones de la L, la que creo yo que debería ser mi talla si esto de las tallas fuera tan exacto como el sistema métrico. La talla L es la talla universal. A mi me hace mucha gracia cuando un dependiente mira así, echándose unos grados hacia atrás, mirando de arriba abajo, poniendo la mano como si midiera con un compás, y te dice: -Sí, usted usa una L. Nos ha jodío, el payo, ni más, ni menos que la L.

El 70 por ciento de la pesca puede usar una L tranquilamente, algo justa, algo suelta, pero la L no queda mal nunca. El paso claro es a la XL, ahora, el paso previo, el de la M es casi un mito para mi. Vale que hay alguna vez que la XL parece una sábana para orangutanes, pero acho, hay por ahí algunas M que parece que en vez de estar en la sección de caballeros estás echando un vistazo a la sección de ropa y complementos para los He-Man. Además, suele pasar que cuanto más guapa está la prenda, más quedan de M y menos de L, y si es una L pequeña, de XL ni si quiera hay, y entonces se da el momento que yo llamo ‘la duda de la XL’. Esto es que cuando hay una prenda que te mola, que la quieres, y sólo ves tallas M y L, la pregunta es: ¿Hay XL y no queda? O ¿no lo hacen en XL?

El que resuelve el dilema es el dependiente. Sólo hay que preguntar en caso de que la prenda en cuestión interese de veras, porque no hay mejor momento mundial para que un dependiente estirao te diga gordo a la cara, que el de la ‘duda de la XL’: – No, esta marca no hace más talla, lo siento… y entonces hay que hundir la cabeza debajo del cuello, darse la vuelta y largarse viéndose en los espejos cual Homer cuando decidió convertirse en un obeso para no ir a trabajar, y entran ganas de irse a la sección de camisas hawaianas triple XXXL. Por no hablar de ‘la duda de la XXL’, que también se da, ojo, sobre todo cuando la XL es una M camuflada, que hay marcas por ahí muy encabronadoras. Que lo que hay que hacer es bajar unos kilos, hacer ejercicio y comer bien, lo se, pero pijo, si mientras nos ponemos se organiza el tema de las tallas, igual lo conseguimos antes. ¿Qué talla usas? Vale.

Foto: Homer XXXL

02/08/2008 00:17 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Mercadillos

20080803131304-20070723083039-untitled.jpg

Mi límite está en el cuarto de hora, después de esos 15 minutos, el mercadillo me lleva de un lado para otro como alma en pena, pero ese cuartico de hora he de reconocer que me encanta. No hay otro sitio mejor para estudiar los derroteros del habla, porque las expresiones que se escuchan en un mercadillo jamás te las van a enseñar en una clase, y muy pocas veces las vas a leer en un libro. Las frases de mercadillo son autóctonas. Junto al gremio del camarero rápido, ese que pone los bolitos a la velocidad que recoge la habitación Mary Poppins, los vendedores de mercadillo son las personas con más rapidez mental que he visto en mi vida. He llegado a ver cómo un vendedor está diciéndole las bondades de un juego de toallas a una cliente y a la vez vociferando las ofertas de su puesto, con una técnica de ventrílocuo que ya quisiera José Luis Moreno, acho.

 

Me paro en los puestos de camisetas, en alguno de gaficas de sol y pregunto en las frutas y verduras por alguna en especial, buscando, como un descosío, el desparpajo del vendedor: -¿A cómo llevas hoy el pepino? - ¿El pepino? Como siempre, lleno de amor, y pa ti a ebro el kilo, y te llevas cuatro como el mío. Lo mejor es ver a las señoras, moviéndose como si fueran Michael Jordan en la zona, partiéndose la caja, pero sin despeinarse, y soltando alguna frase de acompañamiento al tema: - Ponme cuatro de esos llenos de amor, que a mi marío ya no le queda… Menudas son. - ¿Tienes buenos melones hoy? – Ni los de la Pamela Anderson, guapo. Mis melones siempre salen ricos, que se pasan el verano en tosles en Torre Pacheco, y pa ti, a dos ebros.

 

Acho, que en el tema mercadillos también hay tendencias y se puede ser un cool hunter a lo morrallero, ojito. Que siempre hay una prendica que triunfa. A mi me mola ver los lemas de las camisetas. Entre los que me han llegado está el que parece de modé entre el rollico cani: “Tengo un pelo en la boca y no se de qué coño es”, negra, sin mangas. Collares plateados de doble cadena, los zapatos esos de punta en blanco y piel de cocodrilo, y las gaficas de sol esas mediocasco en difuminado negro-gris es lo que más se ve en el mercadillo. Luego está el tema del cuero. Venga a olor a cuero… ¿Por qué huele a cuero en los mercadillos? ¿Por qué dicen cuero cuando quieren decir sudor? En el de Cabo de Palos hay hasta trileros. – Tres cartas, payo, y mira el Rey de las monedas, el Rey de las monedas, no pierdas al Rey de las monedas, payo, el Rey de las monedas… ¿Te gustan los mercadillos? Vale.

.

Foto: Ibiric y yo, el verano pasado, en el Mercadillo de Cabo Palos

03/08/2008 13:13 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

La Fresca

20080804105719-844841390-ffc86d2192.jpg

El deporte nacional oficial de la Región de Murcia es la fresca, actividad sana y centenaria, que compartimos con vecinos manchegos, valencianos y andaluces, pero que en las calles murcianas alcanza los niveles más profesionales de la susodicha área, que no es otra que el área de influencia del Sacro Imperio Murciano, ese que llega más allá de Hellín, Huercal Overa y Orihuela. El sacro es, sin duda alguna, el epicentro indiscutible de la verdadera e inigualable fresca veraniega. Salir a la fresca, tomar la fresca, echar la fresca, o el fresco, que también se dice, llámenlo como quieran, es ese ratico de silla en el portal de la casa, departiendo tranquilamente, a esa hora, que varía según latitud, en la que una brisa única recorre el pueblo. Hasta las más importantísimas partidas de dominó tienen que terminar, cuando llega la hora de la fresca.

Los portales del lugar se pueblan de sillas, diferentes casi siempre entre sí, porque la silla de la fresca es la silla personal de cada fresquista. Es esa silla con un único dueño, que después de toda una vida probando sillas es la que se ha amoldado con absoluta exactitud al cuerpo. Algún cojín, unas en la acera, otras en el asfalto mismo, y siempre desde las ocho de la tarde en los sitios más madrugadores, hasta pasadas las diez que se estila salir en lugares en los que el calor más pega durante el día. La estampa es única, con tres o cuatro fresquistas, aunque hay frescas multitudinarias, y algún perro, o gato, tranquilo, absorbiendo el frescor de la brisa autóctona.

Las hay de conversaciones, siempre sabias y de plena actualidad, y las hay silenciosas, frescas de estar y pensar, frescas monótonas pero necesarias, en las que algún matrimonio desavenido coincide esa hora larga de fresca conciliadora. Pocas veces es la fresca el sitio para malmeter o cotillear sobre los andares de los vecinos, no es decoroso usar la fresca para eso. La fresca es como una siesta global, de descanso, y parte de algún trato divino que permite cada día disfrutar de esa brisa única, tan refrescante. Las señoras más cucas preparan el terreno de la fresca. Un rato antes, echan al suelo el agüica sucia que sobró del laburo familiar, que el calor del asfalto chupa hasta desaparecer, y luego la fresca se siente mejor. El fresquista tipo es viejo, sabio de la vida, conocedor del secreto de la fresca… Aunque alguna vez en la vida, antes de ser fresquista profesional, todos hemos sentido esa brisa única murciana, la brisa de la fresca. ¿Has salido a la fresca alguna vez? Vale.

04/08/2008 10:57 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

Ir de Zorros

20080805093755-hueco92.jpg

A los 10 años, el instinto cazador del hombre alcanza sus cotas máximas, al menos hasta mi generación. No sé cómo andará ahora el tema, con tanta pleyestesion. En mi lista de cazador llevo tachados los más característicos trofeos de la época: paloma, rana, gorrión, lagartija, saltamontes y algún gato. Una de las más importantes muestras de respeto a los 10 años era haberle quitado, en presencia de lo más granado de la pandilla, las sierras a un saltamontes. En verano, la temporada de caza comprendía lo que dábamos en llamar: ‘irse de zorros’.

 

El Zorro es un pez de mierda que no vale pa na, con perdón. Yo creo que es único del Mar Menor. Es como un pequeño monstruito, sin dientes, más feo que la ensaladilla con pan. Es colicorto, cabezón, y con los ojos saltones, con aletas grises que parecen alicas de palometa, y con la panza gris. No da más de 6 o 7 centímetros, no se come, y no vale ni siquiera pa hacer un caldico. En mis años había tropemil en el Mar Menor, y hacíamos competición. La jornada de zorros comprendía turno de mañana y de tarde. Antes de irnos a la playa cogíamos diez o doce ladrillos de obra y los partíamos con cuidaico en dos o tres pedazos. Entonces nos recorríamos un par de kilómetros de costa del Mar Menor, echando ladrillos cada cien o doscientos metros.

 

Por la tarde íbamos de zorros. Casi siempre en plena siesta, bien pertrechados con sandalias y una red. Había que acercarse con sigilo al ladrillo, sin levantar arenilla, sin hacer ruido. Una vez sobre él, había que agacharse con mucha cautela, con las palmas de las manos dirigidas a los vértices del ladrillo, y los dedos bien cerrados. Una vez que ya se rozaban los extremos, se hacía un movimiento ágil, rápido y directo hasta tapar las salidas, se levantaba el ladrillo, se sacaba del agua, y se llevaba a la orilla corriendo. Al girarlo, premio. Había ladrillos de los que podías sacar dos o tres zorricos. No se podía fallar, porque la pandilla no escatimaba en escarnio público cuando a alguno se le escapaba el zorro al sacar el ladrillo del agua.

 

Así estaba el Mar Menor lleno de ladrillos, que ya tenían musgo marino, algas y parecían un diminuto arrecife de coral. Entre los zorros salía alguna vez una gallineta, un pececico precioso, que se mueve haciendo eses, con colorines azules y naranjas sobre un lomo de un gris indeterminado. De camino, en esos largos paseos levantando ladrillos, siempre veíamos algún caballito de mar, esos que ahora es imposible encontrarse. Desde los albores de la primavera, hasta pasado octubre, era temporada de zorros, aunque en las siestas de verano, con el grupo al completo, pasábamos las sesiones más competitivas, cuando nos íbamos de zorros, en aquellos veranos eternos.  ¿Te ibas de zorros? Vale.

.

Foto: Casa trampa para zorros, básica

05/08/2008 09:37 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

La Petanca

20080806085541-petanca-20plastico.jpg

De los juegos del verano, el que más me mola, con mucho, de largo, es la petanca. El rollo es que suele ser el anexo a bajar, tras la sombrilla, la bolsa de la playa, la toalla y la silla incluso, más complicado de acoplar al dedo corazón, una vez se ha transformado el padre de familia en mula de carga, y por eso, he creído yo siempre, que no tiene aún más tirón. Cuando ya estás con todo colocadico, sudando la del Tourmalet, y se te ha metido una chinica en la chancla, alguien te dice: - ¿Nos llevamos la petanca? Y a nadie le cabe en ningún sitio, que las seis bolicas pesan lo suyo. Sin embargo es de las cosas que se siguen viendo en las playas, incluso entre los más canijos, y eso es molón, acho, porque es de los pocos juegos que tengo comprobado que aguanta el tirón playestesion.

 

A mi las palas ni fu ni fa, qué quieres que te diga. Eso de sudar y depender del supuesto contrincante, sin serlo, es un juego que más que un juego, es un bucle. Creo que siempre he jugado la misma partida de palas, o por lo menos no me acuerdo de ninguna partida memorable. Algo en lo que no gana nadie no es un juego, y a mi me mola que se gane o se pierda, acho, por eso tampoco me gusta lo de irse a correr, así, sin más. La petanca es especial para picársela. Jugar al mejor de diez manos llena, y ganar cuando eres un mico a algún tío, o primo mayor, o padre, de los triunfos vitales más entrañables en el mundo… En esos momentos en los que el adulto acepta la derrota y se resigna a dar la sensación de haber dejado ganar al chaval, pero que por dentro anda rechinando muelas. La petanca… qué juego, acho.

 

Hace tres primaveras estuve en Nueva York, y me quedé ojicos cuando vi en varios parterres del Soho, sí, sí, del Soho neoyorkino, a peña modernen echándose una manos de petanca, con bolicas personalizadas en plan superartista, como una nueva ola en juegos acompañadores de sacar al perro y eso. Vaticiné que en un añico estaban en Malasaña, El Raval y Santa Eulalia jugando a la petanca a mansalva, pero no ha sido así. Una pena, porque el juego lo tiene todo para hacerse urbano, y una pelota de petanca pintada por Sam3, el grafitero caravaqueño universal, no es mocopavo para ponerla así toguapa en el salón de casa. De momento, la petanca sigue siendo carne de playa, pero quién sabe, igual da el salto pronto. ¿Juegas a la petanca? Vale.

.

Foto: Una típicia petanca de playa

06/08/2008 08:55 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

Viv y Knox

20080806225946-0221571b.jpg

Acho, menos mal que no soy famoso, porque menuda tendría pa buscarles nombre a mis mellizos. Se ve que los hijos de famosísimos tienen que tener un nombre en plan la rehostia cana en verso y el Copón de Bullas to a la vez, y con mensaje, y con tatuaje en tailandés y con mensaje humanitario, y que no se llame así ni el hijo de Perry. Vivienne Marcheline y Knox León, se llaman los mellizos de los Jolie-Pitt, Shiloh, Maddox, Pax, y Zahara, son sus hermanos. Si Brad llama a los tres zagales, si es que son zagales, a la vez, va a parecer que está representando una lucha de espadas, acho: - ¡Maddox, Pax, Knox! ¡A cenar! Yo creo que si un día los Jolie-Pitt se van a cenar con los Beckham, algún retoño se cambia de casa y no se entera nadie, que se llaman todos igual, y además todos serán así rubios y orientales, y guapos, y eso.

 

Eso Pitt llamándolos a cenar… pero si la criada resulta que es de Llano de Brujas, o de Los Belones, lo mismo me da, la escena de la llamada a cenar puede ser épica: - Chilooh! Bibianica! Madoooh! Páhg! Sájara! Nóh! Arrimarse a la mesa, que ya están los michironcicos nenes! A Páh y a Nóh, les he cogido especial cariño gritados por la huertana asistenta, no me digan que no quedan bien esos nombre monosílabos en el precioso deje murcianístico. Se ve que Brad no ha caído en ponerle Pepe a alguno, que mira que quedaría modernen, y así relanza el nombre en España, que desde que tenemos más de un canal el tema de los nombres lo llevamos de mal en peor, y ahora llamarse Pepe o Paco, parece cosa de abuelitos. Espero que de aquí a poco La Opinión no saque la noticia de que en el registro hay ya decenas de zagales que se llaman Nóh-León y Páh, que ya tuvimos bastante con aquello de Kevincostner.

 

Lo bueno de ser budístico famoso es que estás comprometido, porque Bono, no Pepe, sino Bono, a secas, te ha metido el gusanillo en el cuerpo, y entonces cuando tienes mellizos puedes donar lo que te paguen los carroña a beneficiencia, miravés. Eso de sacarle los cuartos a los Hola si que mola, acho. Nada más que nueve milloncejos de ebros, como dicen en el mercao, que se han levantado Knox León y Vivienne Marcheline, Knox y Viv para los amigos, y aún no abren los ojicos, los payos, pero nueve kilos para beneficiencia. Menuda vida les espera a Knox, que se parece a Brad, según dice el padre, y a Viv, que se parece a Ange, según dice el padre también, con más lógica que los sudokus. De aquí a unos mesecicos, otras fotos, y otros milloncejos, a ver si a base de mellizos vamos minando a los carroña, aunque, por desgracia, creo que es una batalla perdida. ¿Le pondrías Knox León a tu hijo? Vale.

.

Foto: Carroña!

06/08/2008 22:59 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

Las Olimpiadas

20080807224618-1201463925-0.jpg

Acho, empiezan los juegos olímpicos, qué guapo… No se si será así en to el mundo, pero aquí cuando llegan los juegos, cada cuatro años, dicen, de repente hasta el de la camisa de un día pa otro es experto en piragüismo, gimnasia rítmica y saltos de trampolín, que en una par de horas escuchando a los comentaristas de TVE ya desdice uno a cualquier pentacampeona de gimnasia cuando dice que a la china Yu-Lin le deberían dar un 9,675 por su ejercicio brillante… anda que no saltamos y decimos aquello: - Lo ha bordao, la china, pero al final ha doblao un pelo la rodilla y en eso se le va el oro... – Y veremos si no se le va la plata también... Dice el de al lado, acho, y nos quedamos lirondos, con los pies descalzos en el taburete y viendo en el teletexto qué toca después, si tiro con arco o piragüismo.

 

A mí, especialmente, me mola eso, el piragüismo. El numerico ese en la puntica la piragua, con las banderas de los países y el dibujo olográfico de los canalicos en la tele es la caña, acho. Yo, si fuera executive producer de alguna cadena, acho, firmaría un contrato millonario para dar carreras de piragüismo to el año, que además en la Estación Náutica nuestra seguro que se forjan de aquí a poco palistas de nivel. Palista, menuda palabraca guapa para hacerse uno el que sabe de piragüismo, acho, cuando se comenta que el palista francés anda agazapado, pero tiene un final terrorífico, y eso. El comentarista del piragüismo en algunas olimpiadas fue el fenómeno de Rafa Recio, que luego hizo el fútbol sala y era de El Pozo cerrao, el payo, y me molaba como lo hacía, porque hacía lo que to quisque con esto de las olimpiadas, comentar como si fueras experto sin tener ni turulata.

 

Me maravilla también lo de las notas de los ejercicios de los gimnastas. Eso ¿lo ponen personas o máquinas? Acho, porque es lo más justo del mundo, que ni el sistema GPS es más recto, y si lo ponen jueces de países, debería tener la imagen del mayor tongazo del mundo, pero no, ojo con las décimas, que cada mueca del gimnasta suma milésimas de punto, acho. Menudos son los gimnastas, las piruelas que se clavan, sobre todo las zagalicas esas enanas. Lo que más me gusta es el ejercicio ese que se hace en colchoneta cuadradica con una cinta de seda, que si lo ponen a eso de las cuatro de la tarde uno se queda sopa que da gusto, siguiendo el hilico por la pantalla. Que sí, que molan los juegos acho, y que en tres o cuatro semanas conoceremos nuevos deportistas españoles que nos den alegrones en forma de himno y medalla, que tienen su oportunidad vital, cada cuatro años, dicen… ¿Te vas a tragar todos los juegos por la tele? Vale.

.

Foto: David Cal ganó un oro en Piragüismo, y será nuestro abanderado hoy, acho

07/08/2008 22:45 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

¡Al agua patos!

20080808232733-baywatch.jpg

Yo me meto al mar rápido, pero no como hace unos años, que la mayoría de las veces era corriendo y terminando con un mortal carpado que daba gusto, acho. Muy chulístico era eso de meterse a to leche corriendo y saltando las olas, cuando éramos reyes, claro. Ahora me meto así, sin prisa, pero sin pausa, no soy de los puntillistas. Pasarse un rato en la playa viendo cómo se mete la gente al mar es curioso, acho. Hay estilos muy definidos, y eso que tenemos la suerte de que aquí, nuestros mares, tanto el Mediterráneo murciano, como el Mar Menor, son de aguas cálidas, que supongo más de uno conocerá lo de bañarse en el Cantábrico, que metes el dedo gordo del pie y se te clava una daga de hielo hasta la nuca y te atraviesa todos los vasos capilares, que te duelen los ojos un mes del frío que te entra.

 

El estilo más común es el puntillista, según mis estadísticas. Sin que el agua esté fría la peña tiene como un instinto levantar cuello, cejas y ponerse de puntillas a medida que se va metiendo en el mar, es algo que igual algunos han heredado de los gatos, pero la mayoría entra así, como hace mi madre cuando le hacen una foto, de puntillas, sobre todo cuando llega el agua al punto g. Los hay aún de los de correr, la juventud y eso, y hacer mortal o sucedáneos, para impresionar a las zagalas, y los hay que se meten como si su piel fuera de aluminio, que ni sienten ni padecen, que les daría lo mismo entrar a un mar de aceite hirviendo, que al Cantábrico, y se meten como si nada, los payos. En Tenerife, que hay muchas playas de rocas y piedras imposibles, la pesca se mete hacia atrás, como los cangrejos, que se ve que así uno se tropieza menos.

 

Luego está el que se mete hasta los muslos y se va metiendo, sin avanzar, poco a poco, cada vez un poquico más, así, como la tortura china. También hay algunas zagalas de buen ver que se meten al mar y parece que suena música, con los bracicos semiflexionados, tocando el mar con las puntas de los dedos, la melena al viento, y los ojos cerrados, que parece que está ella sola en la playa, y tu sentado en el salón de tu casa viendo algún capítulo de los Vigilantes. Una bonita forma de entrar al agua es jugando una insulsa partida de palas. Minuto uno, aunque la bola vaya al cuerpo, uno se tira en plan Cervantes aquel gran palomitero que tuvo el Murcia con el uno a la espalda, y se zambulle pala en mano, que lo de menos era darle a la pelotica. En la playa hay filosofías para todo, acho, y en la piscina, ni te cuento, pero eso es ya otro artículo. ¿Cómo te metes al mar? Vale.

.

Foto: Las vigilantas se metían bien al agua siempre

08/08/2008 23:27 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

La Ceremonia

20080810112139-li-ning-volo-nido-pekin.jpg

Eso de que si los chinos saltan todos a la vez sacarían a la tierra de su órbita es, desde ayer a las dos de la tarde, una de las dos o tres cosas que más acojone me dan en la vida, acho. Que antes se decía así como si tal, porque en la conciencia humana que nos asiste para todo teníamos archivado que es imposible que 1.300 millones de pesca se ponga de acuerdo para saltar, acho, pero después de ver la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos ese informe de la conciencia ha desaparecido de mis archivos, y hoy creo con todas mis fuerzas que los chinos pueden saltar todos a la vez, pero fácil, que si quieren pueden tirarse un peo colectivo y colapsar la atsmósfera, y lo que se les ponga en la punta de la nariz, acho.

 

Si es que los chinos… Ya sabíamos que podían liar una muy gorda, que la cosa de sincronizarse les pega como a la ensaladilla una rosquilla, pero acho, menuda ceremonia que se han pegao. Cuando el Li-ling ese se puso a volar y a correr por encima del estadio, acho, se me pusieron los pelos de punta. Si hubieran puesto La Parranda y en vez de Li-ling el tío hubiera sido Antonio Peñalver me hubieran salido lágrimas de hasta los pies, acho, me imagino pa un chino de a pie lo que habrá sido ese momento. Pero ha sido en Beijin, que ahora es Beijin, que esa es otra. Bueno, y la niña cantando, y lo del pergamino, y lo de la cuenta atrás, acho, y lo del viento en las bandericas, y los aros esos con lucecicas, y lo de los fuegos artificiales, como si hubiera un Entierro de la Sardina en cada picoesquina de Beijin, que ahora es Beijin, que esa es otra.

 

Al terminar la ceremonia me bajé a la playa, a echar un bañico de tarde y desembotar la cabeza después de cuatro horas de tele seguidas, que yo soy de ver este tipo de eventos bien pertrechado y organizado; y al llegar coincidí con tres zagales que venían de lo mismo. El que llegaba dónde estaban los otros dos preguntó: ¿Acho, habéis visto la ceremonia? Respondieron los tres a la vez: - Acho, acho, acho, acho, acho, acho… acho, acho… qué burrá! Con las manos en la cabeza. Una buena descripción, detallada, de cómo Murcia ha vivido esa ceremonia china, chinísima y acojonante. ¿Viste la ceremonia? Vale.

.

Foto: Li Ning, volando con la antorcha olímpica

10/08/2008 11:21 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

Los Aviones

20080811091229-1151058935-f.jpg

Nervios, nervios, lo que son nervios era lo que yo tenía cuando estaba debajo del toldo en Campoamor y a lo lejos se empezaba a oír el runrún del motor de un avión, por las Mil Palmeras. Acho, me ponía histérico y entornaba los ojos, con la mano de visera, como el 90 por ciento de la playa, oteando el horizonte con la esperanza máxima de que aquel avión fuera uno de Los Aviones, aquellos que llevaban la publicidad de Paredes o del Tomate Poma Rosa. Eso eran nervios, acho. Sí, soy de la generación que ha vivido lo de tirar balones en las playas, incluso he cogido uno o dos en mi vida, y doy gracias a Dios por eso. Acho, qué pena que se haya perdido. Salir del mar, después de que el avión pasara tirando un balón cada 500 metros, con el balón bajo el brazo, cansado, con el runrún aún sonando desde el cielo, era algo sólo comparable a coger un balón en el Entierro de la Sardina.

 

La leyenda urbana fue el aviso, y como era lógico algún listísimo mandamás prohibió el asunto. La verdad es que las peleas por los baloncicos en ‘lo hondo’ después de nadar y correr, eran día si, día también, y la leyenda urbana de ahogos por balones comenzó a causar furor. La verdad es que era un peligrazo y es lógico que lo prohibieran, por eso me siento un privilegiado de poder haber vivido aquello. Las sonrisas de media playa cuando un balón no se iba al mar, botaba y botaba sin que nadie lo cogiera y terminaba en las manos de alguna ancianita, con la risotada general en la playa, han sido de los momentos baba más bonitos de la historia de mi vida.

 

El equivalente manguero del tema era el helicóptero de Nivea, que eso si que era ya la recaña, acho. El ruidico era más fuerte y se oía incluso a rachas antes de poder visionar por dónde aparecería el pájaro azul de Nivea. El helicóptero volaba raseando el mar, que parecía que se podía subir uno, y soltaba los balones hinchables que daba gusto. El viento se llevó más de uno a Marruecos. Todos hemos tenido un balón de Nivea, acho, qué cosas. Manguero total fue la época de Grimanga, que sorteaba semanalmente una tabla de windsurf en los números de unas papeletas que soltaba su avioncico. Mis tardes veraniegas pasaban de solar en solar recogiendo cientos de papeletas, para tener más opciones. Tenía un tacazo, y encontrar una era un tesoro. Menudas peripecias por una papeleta de aquellas. No me tocó nunca, pero acho, el Mar Menor estaba lleno de tablas con la velica de Grimanga. ¿Has cogido algún balón de aviones en la playa? Vale.

.

Foto: Mítico balón de Nivea

11/08/2008 09:12 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

El Trivial

20080812010212-trivial-pursuit-board-game.jpg

No pasa verano en el que no echemos una partida de Trivial, acho, y mira que me lo paso pipa. El Trivial es un invento a valorar, vamos a decirlo ya sin tapujos, que ya han pasado añicos. Con el parchís, las cartas, el dominó, es juego de primera división en veranico. No tiene tanta historia, pero se la irá haciendo. Otros como la oca van perdiendo enteros a pasos agigantados, que debe estar la oca al borde de la quiebra, acho, que si subsiste es por eso de que algunos parchises llevan la oca por el reverso, acho. A mi me mola jugar al Trivial antiguo, cuanto más mejor, que rememorando preguntas uno hace, a la vez, ejercicio nostálgico, que hay que ponerse en lugar y año para contestar que hay muchas que ya tendrían otra respuesta. Por no hablar de las míticas preguntas trampa trivialísticas, acho. Una entrevista a la peña que hace preguntas de Trivial sería de lo más interesante.

 

Cuando algo trasciende al propio juego y se utiliza a modo de expresión en lenguaje popular, como lo de Danone y Clínex, es algo que ya merece un respeto importante, y todos hemos dicho, o escuchado alguna vez: - Acho, eso parece una pregunta del Trivial. Pero el que crea que al Trivial sólo se juega respondiendo a preguntas es que no sabe de lo que habla, que menudas estrategias hay que organizarse. Lo primero es que el que lee las preguntas es clave. Entonación, énfasis en determinadas palabras, gestos de póker cuando los contrarios barajan alguna posible respuesta, repetir la pregunta en determinados momentos… bueno, las posibilidades para inducir a error son múltiples, y el que gestiona ese plus, suele llevarse el gato al agua.

 

El aceite de oliva tiene más calorías que la mantequilla. Esa circunstancia nos hizo perder la posibilidad de ganar en nuestra partidica de ayer, acho, en terracica, con el granizado de limón y ese toque sutil de ron dominicano que hace que la partida aún sea más vibrante. Luego está el mito de las preguntas naranjas, para los chicos, y las rosas para las chicas, que menudo mito, luego te preguntan de boxeo y te quedas pájaro. A mi me gustan especialmente las azules, y las que menos las verdes, que de ciencias no se más que el Principio de Arquímedes, si es que eso es ciencia. Pero cuando uno gana un quesito, la alegría es máxima. Un diez para el ideólogo de la ficha de Trivial, y lo del quesito, tanto el nombre, como la disposición, me parecen una genialidad. Este verano ya me he echado un Trivial ¿Y tú? Vale.

.

Foto: Ficha naranja y quesitos

12/08/2008 01:02 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Miss Camiseta Mojada

20080812235200-dscf83745li.jpg

Cuando empezaba a fijarme en los escotes, una de las cosas que más me molaba del verano eran los carteles de la vieja Trips de La Manga, el día en el que se celebraba la mítica fiesta Miss Camiseta Mojada. El cartel era directo, claro, conciso, precioso, ochentero, hipnotizante… Dos enormes y juveniles, lozanas y suaves, coquetas y mojadas tetas se veían claramente debajo de una mojadísima camiseta blanca de manga corta, que se pegaba a la piel de la zagala convirtiéndose en una segunda piel, en una foto que aún tengo archivada en todas las secciones de mi memoria. Coincidiendo con el cartel, la radio anunciaba la fiesta, con la incipiente música techno de fondo: - Ven a Trips, este viernes, la gran fieeeeeeesta Miss Camiseta Mojada, la mejor fiesta del verano. Concursa con tu camiseta y gana grandes premios, habrá regalos para todos, y todo con la magia de la Discoteca Trips!

 

Aún me faltaban unos añicos para empezar mi andadura tasquero discotequera, pero lo tenía claro, en cuanto pasaran tres o cuatro veranos, y saliéramos por ahí como los mayores, iba a ser un asiduo de lo de Miss Camiseta Mojada. Lo de la fiesta de la espuma no era pa tanto, me llamaba bastante menos, por razones obvias, y es que no recuerdo yo cartel anunciador de algo que engatuse más que aquel de la camiseta, acho. Me imaginaba una pasarela, con todas las concursantes posando, y la peña tirándoles cubos de agua, y ellas, poniendo morritos, bailando y sonriendo a las bromas del presentador, que sería el mismo que hacía los anuncios en la radio, y la peña allí apostando por su sueca preferida, que en esa vorágine de tetas y agua, habría mayoría guiri, pensaba yo.

 

Pasaron los veranos de bicis, de cabañas, de beso, atrevimiento y verdad, de noches de hogueras y de primeros besos, y cuando llegó el momento de ir a fiestas, el tema de la camiseta mojada estaba más obsoleto que el chicle de peseta, acho.  No se estilaba, no se llevaba por ningún lado, no había Trips, ni carteles de exuberantes pechos mojados a la camiseta, ni anuncios de radio… lo que se mantuvo, échale peras al olmo, fue la agobiante y peligrosa Fiesta de la Espuma, que para colmo me costó un verano un esguince de ir escayolado medio mes de julio. El mito, pues, se engrandeció con el tiempo, y sigue siendo una historia sin acabar en mi vida. Mi intrayo sigue esperando, que algún día, renazca lo de Miss Camiseta Mojada, y por fin le ponga imágenes a tan idílica fiesta de soñador preadolescente. ¿Has ido a alguna fiesta de Miss Camiseta Mojada? Vale.

.

Foto: Los de las motos sí que hacen lo de la Miss Camiseta Mojada

12/08/2008 23:52 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

El Dobladillo

20080818153740-ux9mnpd29yrr7f4k.jpg

Acho, puedes ver los juegos olímpicos en el móvil, llevar la vida en un pent drive, hablar con el bluetooth del coche con alguien que ande por Alaska, hacen trasplantes de caras, mandan máquinas a Marte, pero cuando te compras un pantalón hay que esperar una semana a que le hagan el DOBLADILLO. Me lo expliquen, por favor. Se escapa a mi forma de entender el desarrollo del mundo que ni Perry haya inventado un aparato en el que metes el pantalón y dos segundos después lo sacas con el DOBLADILLO hecho a medida, y si está inventado ¿Por qué no lo tienen en todas las tiendas del Universo? Ya cuesta lo suyo pasar por el probador, encontrar un pantalón cuyo tiro no te deje impotente, y que sea normalico, sin bolsillos, imperdibles, tonalidades, rotos, correas y botones por todas partes, para que cuando ya lo tienes, aún haya que esperar una semanaza para poder llevárselo a casa.

Lo del DOBLADILLO es una de esas cosas que se siguen haciendo como hace dos siglos, que tiene su encanto, sí, pero acho, en cosas como esta del DOBLADILLO en la que es más necesario que la vida poder comprarse un pantalón en el acto, no hemos avanzado, más valdría seguir en coches de caballos por ahí, sin contaminar, pero con lo del DOBLADILLO solucionado. Si es usted ingeniero y está leyendo esto, póngase a ello, que el máquino no  creo que sea muy complejo, sólo tiene que hacer una pequeña doblez, lo que es el puro DOBLADILLO, desprender lo sobrante, y coser sobre la parte doblada, o sea, el DOBLADILLO en sí, y listo, pijo. Un paso para la humanidad más gordo que el de Armstrong, diría yo, y un forraje de euros que ya quisiera yo saber hacer máquinas simples.

DOBLADILLO MAKER S. A. y a ganar pasta. Le vendes las primeras 100.000 máquinas al Corting, que menudo giro a la política de vender pantalones, o la comercializas individual, que sería otro tema, tener una DOBLADILLO MAKER en casa, para cualquier tipo de DOBLADILLO. Pero por favor, que no tengamos que esperar una semana para que nos den nuestro pantalón, que vamos a estar de vacaciones en la luna y sin poder comprarnos unos pantalones en el acto, a no ser que sigamos cortándolos a la me cago en diez, o forzando el DOBLADILLO falso, ese que se puso de modé hace un par de años made in Italy, con to el vaquero dobladico en los pies, por eso de que no te hacen el DOBLADILLO. ¿Dejas tu pantalón para que te hagan el DOBLADILLO? Vale.

Foto: El Dobladillo

18/08/2008 15:37 achopijo #. sin tema Hay 4 comentarios.

La Cancioncica

20080818154009-lambada.jpg

La mejor canción del verano de la historia es la Lambada, y el que diga lo contrario es que no tenía los 12 años de la chavala rubia del vídeo, mi primer amor puro, sincero y eterno en 1989. Se me paraba el pulso, los ojos se me abrían, y no parpadeaba, la boca se me iba abriendo poco a poco, hasta el cuadro de pánfilo más absoluto, las extremidades desaparecían de mi cuerpo, y no escuchaba más que la sinfonía de la Lambada, de Kaoma, de fondo, mientras toda, absolutamente toda mi atención se la llevaba esa chica rubia preciosa, con la falda más corta que jamás había visto, que ni siquiera me importaba que el mengajo ese morenico se pegara el bailoteo más maravilloso del mundo con ella.

La Lambada, acho, eso era una canción del verano. Había que tenerlos cuadraos para pedirle a una chica que bailase contigo la Lambada, y aún así, alguna he bailado yo en la playa, inolvidable. Creo que el de la Lambada es el único disco de una canción del verano que me he comprado en mi vida, en vinilo y to, lo tenía acho. Después de la Lambada, no ha sido lo mismo, y este año se nos pasa el arroz, que ya viene pasando desde hace unos años, que pa crisis, la de las canciones del verano, que antes en abril ya estaba claro cual iba a ser, y este año estamos con el punte en el cogote, y no hay nada claro. Yo diría que lo que más escucho es a la Duffy cantando Mercy, que mola bastante, y no es una canción veranico al uso, algo para estudiar detenidamente antes de hacer balance.

Porque acho, el género canción del verano no debería morir, y que artistas como Duffy ocupen, o sean aspirantes a eso, es un síntoma de agotamiento del género. Por un lado, si es un purista, supongo que hay que valorar que en verano se escuche buena música también, y a los oportunistas que les vayan dando manteca, pero yo no estoy de acuerdo, que los artistas ya tienen su parte del pastel para llevarse también el rollo veranico. En su día pensé que el chiqui chiqui podría mantenerse en liza hasta el verano, pero tal y como está el patio, el chiqui chiqui parece más viejo ya que la mismísima Lambada. Si King África no vuelve con algo pronto, veremos a ver qué pasa con la mítica canción del verano. ¿Cuál dirías que es la canción del verano? ¿Cuál es tu canción del verano favorita? Vale.

Foto: ¡Qué faldica!

18/08/2008 15:40 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Ecos Televisivos

20080818154231-logo-aros-gestor.jpg

Con el móvil otra de las cosas que se van a ir quedando obsoletas es aquello de acercarse a alguien por la calle y decirle: -¿imbecilahora? Minigamberrada de rapaz al nivel de la de simular darse con el semáforo en la cabeza. Se va a perder el preguntar la hora, porque el que no lleva reloj, llevará móvil, y en vez de preguntar, con echar un vistazo al aparato, ale, listo. Pero acho, lo que nos ha venido de golpe con el tema tecnología son lo que yo llamo los Ecos de la tele. Acho, qué tabarrica pegan, sea cual sea el programa, cada siete minutos, te plantan un Eco, que como esto siga así un día me van a preguntar como me llamo y voy a responder como un autista, moviendo la cabeza adelante y atrás: - Mande un sms al 7705 o llame al 902 77 77 05.

¿Alguien no se ha enterado de que TVE emite los juegos olímpicos por el móvil, por el ordenador, por la tele, por el tdt y hasta por el ojal de la puerta? Pijo, que parece que todos los que retransmiten tienen a un mandamás de tecnología, que se habrá gastado la del tío Gilito para que lo de Beijín 2008 se vea hasta cagando, apuntándoles con un Kalashnikov a la nuca pa que digan lo de la alta definición, lo del móvil, lo de Internet, y to el tema. Qué porculico pegan, que si ya no había bastante con el manda la palabra equis al 333 y gana 15.000 ciruelos, cada siete minutos, ahora nos aplastan cada cinco minutejos lo de la multiemisión, que tampoco entiendo yo mucho el sentido de decirlo, acho, qué quieres que te diga.

Si estoy viéndolo en mi casa, en la tele, qué voy a hacer, ¿apagar la tele y encender el Internet de mi móvil para ver si es verdad? Anda pijo, que no era to mejor cuando había dos canales, o uno, que ponían Canción Triste de Hill Street, pijo, y lo veías, y punto. Ahora con la época de los Ecos de la interacción no puedes ver na de na, que todo programica que se precie lleva el cuadradico con eso de: - sta tia es tnta, pero sta mu wena xxxxxd. Tq pitusica. Que yo creo que el 90 por ciento de los mensajes los escribe un becario contratao pa eso, que hace de gancho. Por no hablar de eso que se ha puesto de modica de coger y en medio de una serie, o de una película, clavar en una esquina un anuncio mini de algo que pondrán el jueves, y sale así como el genio de la lámpara, que te pierdes una escena y el hilo de la peli se te escapa por la ventana. El eco distorsiona el mensaje principal, acho, cada vez hay más interferencias para disfrutar, lo poco que hay para disfrutar, de la caja tonta. ¿Te molestan los Ecos? Vale.

Foto: TVE olímpica

18/08/2008 15:42 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Puerto de la Cadena

20080818154412-021d6ctgp1-1.jpg

 Acho, el Puerto de la Cadena es como un padre para nosotros. Desde que tenía que ponerme de pie en el asiento trasero del coche para ver Murcia por el cristalico de atrás del Ritmo, hasta ahora mismico, esa vista de la Gran Murcia, con el Cristo de Monteagudo en una punta y Los Jerónimos en la otra, la Catedral y la Arrixaca en primer plano es uno de esos momentos murciadísimos sin igual; y eso, acho, se lo debemos al Puerto de la Cadena. No ha habido aún día en el que deje todo lo que esté haciendo o pensando y disfrute de esa vista de Murcia cada vez que paso por el repecho, con todas las lucecicas, bajo la niebla, o a pleno solazo veranil, que parece que hierve la ciudad. Si pudiera editar la película de mi vida haría un vídeo juntando todos esos momentos de suspiro en clave murcianística, desde los tres años a los treinta, una sucesión de imágenes de la gran Murcia desde el Puerto de la Cadena, que sería un temazo.

Antes de morir quiero parar y andármelo enteretico. Es algo que no he hecho, y que me persigue. Pasear por abajo, por el agüica esa que hay al empezar, o subir a la cruz que corona el piquico más alto, entre el bosque, es algo que tengo que hacer ya, un día de estos. El Puerto de la Cadena es nuestra frontera natural, más allá, Murcia se divide en muchas cosas, entre otras, el tema de la playa. Los de Torrevieja, Campoamor, La Torre, Mar Menor y La Manga somos Cadeneros. Los de Mazarrón y eso, acho, verán el Puerto de la Cadena de otra manera y su suspiro murcianístico será llegando a Alcantarilla o algo de eso, que con todos mis respetos, poco tiene que ver con nuestro suspirazo. A mis 9 años, llegar a las curvas del Puerto de la Cadena, al caer la tarde de domingo, escuchando el carrusel deportivo era sinónimo de familiaridad y bienestar.

Cuando conduje por primera vez por el Puerto casi muero. Pero es la prueba definitiva del conductor murciano, pasar el Puerto por primera vez te hace sentir como Frodo cuando echa el anillico en Mordor, menudo peso se quita uno de encima. Si es que el Puerto de la Cadena está en nuestras vidas. El Puerto de la Cadena es nuestra frontera natural, es el culpable de nuestro suspiro murcianístico de domingo, ese instante de orgullo silencioso, hogareño y familiar que nos regala llegar a su cima y saber que Murcia siempre está ahí, esperándonos. ¿Qué significa para ti el Puerto de la Cadena? Vale.

 

Foto: El nuevo Puerto de la Cadena

18/08/2008 15:44 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

Cañada de la Leña

20080818154801-canada-de-la-lena.jpg

Cañada de la Leña es el último pueblico de Murcia a dos pasos de la alicantinca Algueña y otros dos de la murciana Abanilla. Es el corazón de una estepica graciosa, en rutas secundarias, en donde la noche tiene más estrellas que ningún otro sitio de la Región. Durante mis días en la Casa Grande solemos ir a cenar a La Amistad, bar restaurante clavado en la plaza principal de Cañada, que parece que el pueblo ha crecido alrededor, uno de esos sitios en los que no pasa el tiempo. Caracoles, embutido, michirones, capellanes, pescaito frito… la mezcla alicantinomurciana de las tradiciones de barra metálica confluyen en Cañada, y en La Amistad, un acertado nombre para remarcar que allí, en el límite de las dos provincias, tanto monta Murcia, como Alicante. Si además regamos esa cena con el vino de lágrima de La Algueña, estamos ante uno de los secretos que tiene esta Región guardados por sus rincones.

En La Amistad paran viajeros entre provincias, camioneros del mármol, trabajadores del campo, albañiles de los nuevos chalets ingleses, los ingleses propios, y clientes de una corta lista de conocedores del secreto, que se acercan desde Alicante, Elche, Abanilla, Orihuela… y afortunados como yo, conocedor del secreto gracias a Joaquín Verdú, quien no perdona el almuerzo allí todos los sábados del año. Una mesa sobre el asfalto, un mantel de papel, tranquilidad absoluta, fresco, buen trato, una cena sencilla, y botellas de Cardú rellenas de lágrima, eso son los ingredientes del éxito, ni más, ni menos, ni fogones, ni camareros de negro y tatuajes, ni foie, ni deconstrucciones, en La Amistad se disfruta la tranquilidad, y de unos precios que siempre parecen una broma, y no por que haya que rascarse la cartera, sino todo lo contrario.

La temporada de verano me he pasado por allí dos veces, como siempre, un lujico. Este año me perdí sus fiestas, que son en la Virgen del Carmen, y se monta una buena verbena, curiosa e interesante mezcla entre guiris que pueblan la zona en casa aisladas en las que pega la solana buena, lugareños y vecinos de alrededores, una fiesta digna de un programa para el canal Viajar, con su pregón, su desfile, sus disfraces, su mini feria y sus verbenas. Lo que no me perderé, seguro, es cuando llegue el otoño, una gachamiga espectacular que hacen allí, en La Amistad, el bar de estrellas dónde no pasa el tiempo, en el límite entre Alicante y Murcia. ¿Conoces Cañada de la Leña? Vale.

Foto: Mapica de la zona

18/08/2008 15:48 achopijo #. sin tema Hay 1 comentario.

El Ovni

20080819090612-ovni.jpg

La mejor tarde del verano la pasé en El Ovni. La casa mítica del final de La Manga es hoy un restaurante, club de ensueño, decorado con gusto, modernen y playero, en un lugar como pocos en el mundo, en el que el Mar Menor y el Mediterráneo se acarician dándole a la costa murciana unos atardeceres únicos. Los de Roda golf han abierto El Ovni, lo han hecho restaurante y los que ya hemos disfrutado de él tenemos que agradecérselo. El baño al caer la tarde, después de un buen arroz al borde del Mediterráneo murciano, entre palmeras, torreones de defensa antiguos, rocas y la brisa única del Mar Menor, no tiene nada que envidiar a cualquier otro baño que pueda uno darse en cualquier isla paradisiaca del mundo.

El Ovni mantiene su alma setentera, de construcción adelantada a su tiempo, atrevida, y que dio en el clavo, y la nueva decoración ha sabido adaptar ese espíritu, conjugando bien los estilos de hoy con los de la casa. La vista desde el piso superior, en las cómodas camas de descanso, degustando alguno de los cócteles de la amplia carta del club, es una auténtica maravilla. Aún no está masificado, ya sea por su mes de existencia, o por su poca publicidad, o porque está lejos para llevar el coche, pero eso aún lo hace más apetecible, porque en pleno agosto estuvimos allí entre amigos, bañándonos y disfrutando de un atardecer único.

Pero hay peros, y es una pena. Hay peros porque el club tiene una flagrante falta de personal, y profesionalidad, un sitio idílico, en el que sólo el lugar ya hace que quieras volver, parece desaprovechado hasta la tristeza porque se ha escatimado en la puesta a punto de los profesionales que le darían, en menos que canta un gallo, un reportaje en cualquier semanal, o revista especializada. Buena cocina, pero servicio a todas luces insuficiente, esperemos que por el poquito tiempo que lleva abierto, porque El Ovni, que así debería llamarse este nuevo icono de la Costa Cálida, no merece que los que allí disfruten del sol, el mar y su tiempo de ocio, tengan que no salir del todo convencidos porque les ha faltado una atención acorde con tan idílico lugar. No se lo pierdan, achos, que, a pesar de todo, merece la pena. ¿Conocías El Ovni? Vale.

Foto: El Ovni

19/08/2008 09:06 achopijo #. sin tema Hay 18 comentarios.

Extremamurcia

20080820085215-getattachment.jpg

Hasta que uno no prueba un jamón extremeño en Extremadura no puede decir que ha probado un buen jamón. El pasado fin de semana una superselección de murcianísimos amigos de la generación de las tascas, esa que en los albores de los 30 empieza a volverse seria, responsable y cae en las redes del amor eterno, nos atrancamos a jamón y embutidos extremeños gracias al bodón del año entre mi compadre Pedro Caballero, odontólogo, cronista murciano y ceheginero de galones en petit comité y amante de todas y cada una de las tradiciones de esta bendita tierra, y su novia de toda la vida, Cristina Calderón, odontóloga de finísimas maneras y la novia más guapa de Extremadura y Murcia. Allí nos fuimos haciéndole un traje a España por la Nacional 430, y descubrimos Arkansas, que diga, Extremadura, con sus maizales, su verdor de granja, el precioso y serpenteante Guadiana y sus embutidos, sobre todo, sus embutidos.

En la orilla del Guadiana, celebrando la Tornaboda extremeña, tras tres días de festejos y aún con la Parranda cantada con la mano en el corazón en la memoria de una noche inolvidable, a los murcianos se nos ponían ojos de gacela cuando veíamos correr el agua de un río verde, vivo, profundo… – Yo siempre lo he dicho, que aquí sobra agua, y que meterse en negocios con los catalanes cerca no es aconsejable… Me decía un lugareño, quinto Cruzcampo en mano, descubriendo nuestra admiración por el Guadiana a su paso por Medellín, comentando las últimas noticias sobre trasvases de agua. – Yo prefiero que nos mandéis unos pernilicos de estos que tenéis por aquí… - Eso está hecho hombre, mañana mismo cambiamos un camión de jamones por uno de pimientos, alcachofas y berenjenas de la huerta.

El equipo, que suele jugar sus partidos de casa en la Plaza de las Flores, desembarcó en la Plaza de España de Don Benito, y en el minuto uno ya se sentía como en su propio campo. Con tanto Murcia en aquella plaza de bares, no costó hacerse al bacalao a la dorada, a los platos de jamón, al queso de la serena, al secreto, a la presa y hasta a los pajaricos en escabeche que sirven por allí, y todo sin Estrella, que tiene mérito. Embutidos, tapeos y negociaciones de quinto cervecero aparte, el meandro del Guadiana en Medellín deja una estampa de sueño, con el Castillo presidiendo, el pueblo entre dos colinas y el fluir del agua del río que parece desaparecer, como a veces pasa con el amor, aunque siempre esté ahí. El Guadiana ha sido testigo de excepción, junto a los que lo fuimos por amistad, durante muchos años, del amor entre Pedro y Cristina, y de una superboda que hizo por unos días que Don Benito fuera la capital de ExtremaMurcia. Vale.

Foto: Pedro y Cristina

20/08/2008 08:52 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

Lanzamiento de Huesos

20080821094552-www.murciaregion.com-091.jpg

Pues yo lo del hueso de oliva lo veo serio, qué quieren ustedes que les diga. Me quedo así entre mosca y comprensivo cuando se comenta el tema y se pasa la raya de la seriedad, que la pesca se piensa que eso del lanzamiento de huesos de oliva es una cosica graciosa, y punto. Pues acho, no creo que los griegos pensaran lo mismo cuando empezaron a lanzar jabalinas y discos y tal… que no se olvide nadie que el lanzamiento de martillo es deporte olímpico, y más serio que to. La capacidad torácica y pulmonar se puede ejercitar, además del movimiento pélvico y de brazos que precisa un lanzamiento de oliva óptimo, competitivo. Así pues sería preciso entrenamiento, perfeccionamiento y a lo mejor hasta una vestimenta especial que permita con más facilidad la realización de la prueba.

 

Lo que habría que hacer es un objeto de madera o específico, igual de hasta diferentes pesos, para el lanzamiento, que la competición con huesos de oliva es lo que puede darle un toque en plan de broma que no tiene por qué tener, acho. Cada lanzador, su hueso, que no sería hueso, igual que el martillo no es martillo, o la jabalina no es una lanza de caza o guerra, sino una jabalina, aunque los orígenes se mantengan. Igual que los gimnastas se ponen talco en las manos, en ese gesto característico ritual previo al ejercicio, el lanzador de hueso podría enjuagarse la boca con diferentes brebajes según entrenadores, para refrescar la boca y prepararla antes del lanzamiento. En la misma federación cabría igual el lanzamiento de cerbatana, igual que hay tiro con arco y tiro olímpico, la cerbatana sería disciplina olímpica en la que los buenos lanzadores de oliva seguro que tendrían opción de medalla.

 

Lo de la profesionalización del tema iría por un lado, pero el rollo parrandero del lanzamiento de huesos de oliva tampoco debería desaparecer, como origen del deporte serio, y deberían seguir organizándose competiciones amateurs en todas y cada una de las fiestas de guardar, al menos en el Sacro Imperio Murciano, acho, que una cosa no quite la otra. El carnet de murciano no se da a nadie que no haya lanzado al menos una vez en la vida. Después de unas Estrellicas y unos bailes de verbena callejera, siempre se lo pasa uno en grande jugándose unos lanzamientos. En el tema del lanzamiento de huesos de oliva yo hago como Salomón, puede ser serio y deporte olímpico, claro que sí pijo, y no debe dejar de ser ese espectáculo de la calle que los murcianos se toman a broma, y en el que todos, alguna vez, tienen claro que quieren participar. ¿Has lanzado hueso de oliva en competición? Vale.

.

Foto: Lanzador en pleno lanzamiento, en Murcia, en una foto de MurciaRegión

21/08/2008 09:45 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

Guardias Muertos

20080825090033-baden.jpg

Cuando has metido tercera ya tienes que frenar, que hay un guardia muerto, y a los 200 metros, otro, y otro, y luego, otro, primera, segunda, tercera, segunda, primera, segunda, tercera, frenazo, topazo, adelante, y atrás, y se caen los folios, las bolsas de la compra y cualquier objeto. Es la fuerza de gravedad sujeta a la moda de los badenes, resaltos, guardias muertos o como los llamen, que nos han invadido las carreteras secundarias y nos hacen la conducción imposible. El próximo coche, automático, acho, que con tanto resaltico uno luego tiene agujetas en el brazo derecho de darle a las marchas, por no hablar del descoloque de cerebro con el que voy, que no voy de los badenes.

Hay dos tipos claros de resaltación carreterística, los duros y cortos, que joden ruedas y se notan así en la rabadilla y los largos en plan montículo, que tienen entrada y salida, y se notan como un topazo de corriente eléctrica desde los pies hasta la coronilla, con un ligero movimiento en ese hacia arriba, si te comes uno largo a 50 por hora sin darte cuenta date por infartado, que el coche se convierte en KIT en un segundo y haces 5 metros buenos por el aire, que si los amortiguadores no son nuevos, igual hasta descarrilas. Menos mal que los largos les ha dado por pintarlos, y se ven bastante bien, aunque en algún sitio no los repasan y se los come uno que da gusto. Yo creo que la moda empezó en La Manga hace unos añicos, pero ahora no puede uno escapar de ellos.

Será que el paso de cebra no intimida a algunos descerebrados, que le pisan aunque haya una viejecita esperando a cruzar por un paso sin resalto, pero que por culpa de esos delincuentes tengamos que estar haciendo bíceps con las marchas y comernos montañas rusas de guardias muertos vayamos donde vayamos es una de esas cosas injustas de la vida, y que parece que vamos patrás, acho. Podían hacerlos movibles, y que cuando un coche se aproxime a más de la velocidad salte el mecanismo y catapúm, se le levante el resalto, pero para los que circulen conforme a la Ley, acho, que puedan pasar sin bailoteo, sin cargar amortiguardores y sin sustos. Pero hasta que desarrollen esa tecnología, acho, hagan el favor de pararse en los pasos de cebra, a ver si van quitando los guardias muertos. ¿Te molestan los resaltos? Vale.

Foto: Un guardia muerto, badén o resalto

25/08/2008 09:00 achopijo #. sin tema Hay 2 comentarios.

Atracos

20080825090236-adi-80062-e.jpg

Las cámaras intimidan, acho, yo veo bien que las pongan en las calles y los parques, que así a ver si desaparecen de una vez por todas los atraquicos en Murcia. En mis tiempos salíamos a la calle con veinte duros en monedas en el bolsillo del pantalón como diezmo para los jinchos, que la probabilidad de que te atracaran era superior al 90 por ciento, a cualquier hora, cualquier día. Relojes, zapatillas de deporte, balones y perricas, era el botín al uso. A mi me han hecho pleno, me han fangao a punta de navaja, y mediante el arma más común en la Murcia ochentera, la intimidación pura y dura. Ir solo por la calle y encontrarse de frente a dos zagalones sin camiseta, uno en bici, y el otro subido en la parte de atrás, fumando con 10 y 11 años, y sin camiseta era lo más parecido al fin del mundo que le podía pasar a un chaval medio murcianico de la época.

Ir solo era derrota segura, pero en grupo, la cosa era parecida, lo que pasaba es que podías tener suerte y que no te tocara a ti la china. Lo normal en el atraco grupal intimidatorio era que se la zampase el dueño del balón. En pleno partido asaltaban el campoun grupito de tres o cuatro pequeños cabroncicos, todos nos parábamos, rezando en hebreo que no nos tocara la china, y esperábamos la pregunta: - ¿Quién es el dueño del balón? Entonces nadie decía ni mu. El silencio invadía el patio, y pasaban matorrales secos de esos de película del oeste, con el viento de único testigo. - ¿No es de nadie? A algún flojeras entonces se le escapaba una levísima mirada al dueño del balón, que sudaba la gota gorda, y enseguida el líder del grupito asaltante la cogía al vuelo, se iba para el dueño, y a un centímetro de la cara le espetaba: -¿Es tuyo gordo? ¿es tuyo? Porque casi siempre el dueño del balón era un gordico, que intentaba ganarse el respeto llevando el balón, que los demás no teníamos huevos.

No había respuesta. Si la había era que no, que ni San Fulgencio sabía de quién pijo era ese balón, así que el líder de los bandoleros lo cogía así con el brazo contra su torso, y decía: - Ya tenemos balón, nos lo hemos encontrado, acho, qué guapo… y se iba triunfal, con la celebración colectiva de sus secuaces, que mientras habían arramblado con relojes y lo que hubiera por allí, soltando alguna collejica sonora. Entonces no había cámaras, y estábamos a merced del miedo, así pagábamos el diezmo, consentido y estandarizado en todos los barrios de Murcia. Si las cámaras valen para que los zagales hoy no salgan con el diezmo a la calle, bienvenidas sean, aunque bien es cierto que los ochenta eran otra época. ¿Te han atracado alguna vez? Vale.

Foto: ¿De quién es el balón?

25/08/2008 09:02 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Pulseras

20080825090421-firmado.jpg

Las míticas pulseras de nudos corredizos fueron las primeras. Se pusieron de moda, como todas, algún verano y a partir de ahí, hemos pasado por mil etapas pulserísticas, ese complemento superguay que es válido para todos los grupetos, ya que pulsereros de nivel 1 hay tanto en jipis, como pijos, como rockers, como punkis, como pesca normalísima. La pulsera es parte de todos, y eso no es mocopavo, acho. Por eso hace poco salió la modica de pulseras protesta. Mi progresión puede ser una de las más normales, de las de nudos pasé a las de hilo de dos colores que te hacía alguna zagalica, luego la mítica de cuero, o de nudos o de trencica, para volver a la de hilo de varios colores más gruesa, acompañarla por la mítica de hilo fino redondita, y para terminar alguna cuero más gorda o algún modelo suelto playístico, así con conchas y eso, que da mucho juego en agosto, aunque este verano mi muñeca sigue desnuda.

A mi me gustan las pulseras, pero me gusta una. Eso de medio brazo con hilos y nudos colgando, que si viaje a Nepal, que si la que me hizo mi primera novia, que si mercado de tal, que si una de mi sobrina... no me gusta. Los pulsereros obsesivos se pasan, acho. Aunque peores son los que conjugan su obsesivo nivel 1 pulserero con el mismo nivel en el tema collarístico. Yo he sido menos de collares, aunque algún verano caí. No llevé la de Armstrong. Eso lo puedo decir con orgullo, porque hubo un momento que parecía que si no llevabas la pulserica amarrilla esa eras mala persona, acho, pero es que me daba tiricia el material ese plasticoso pegándose en los pelos. Tuve una antiquísima, de la EGB al menos, que me hizo una compi, colgada en mi habitación con una chincheta muchos años.

Odio las de la banderita de España, porque es que me da que quieren decir algo que no debería tener que ser así, y eso me toca los. Tampoco me gustan las muy grandotas en plan playa. He tenido alguna, y las hay que parece que las han hecho los indios más indios de todos los indios, pero me cansan. Yo tengo grabada en la mente la que llevaba Alfonso Pérez Muñoz de nudos de cuero, negra, solitaria, que le daba un punto más de técnica a su regate. El mundo 'fútbol y pulseras' es apasionante. A mi me gustaba Alfonso na más que por la pulserica. Así como te lo digo, acho. No me gustan tampoco las del nombrecico y odié la moda aquella de pulseras con el plastiquico del detergente por en medio… Acho, y los chinos aquellos que se ponían colgando de las pulsericas… Si es que menudas modas hemos llevao. Antes de que acabe el verano hay que agenciarse alguna. ¿Cómo han sido las pulseras de tu vida? Vale.

Foto: Alfonso, pulserero

25/08/2008 09:04 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Ascensores

20080825090654-untitled.jpg

El sitio en el que más me he reído en menos tiempo ha sido en un ascensor. Cuando te entra la risa tonta en el ascensor, acho, es que es absolutamente incontrolable. Lo normal es que se contagie y acabe to el personal descojonao, por todo y por nada… pero a lagrimones. Si algún rancio no se ríe entonces te entra aún más risa, y parece que es por él, lo que hace que la vorágine se empine hacia unos límites risiles que rozan el peligro de colapso y muerte. Los ascensores son el copón de Bullas, acho, habría que darles la importancia que tienen ya de una vez, hombre.

Me he pasado unos 3 meses de mi vida en el ascensor, acho. Una vez en COU hice la cuenta en la mesica de clase, contando el tiempo que pasaba en el ascensor de mi casa, del B al 12 y viceversa 6 viajes diarios mínimo. Al principio no había espejo, y era algo más monótono, pero cuando hay espejo y vas solo, acho, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Pues no he hecho yo el gilipollas solico en el ascensor con el espejo… ya te digo. Hablando de ascensores no podemos dejar de hablar del letrerico de OTIS mítico con el ‘Vigilen que los niños no viajen solos’, con el no tachao así con las llaves, que lo he visto yo en La Coruña y en Murcia, en Madrid y en Tenerife, que no hay mayor prueba de la unidad de España que el no ese tachao en el ascensor, acho.

-¿Tiene memoria? Te preguntaban hace unos añicos, cuando entrabas y tocabas el piso. Menuda pregunta, nenico. Ahora le preguntas eso a un zagal y le entra fiebre, acho. Memoria y ascensor ya no son palabras que tengan algo que ver, pa que veas. Como cuando no había puertas automáticas, acho, que al bajar se podía poner el pie así para rozar con las puertas, pero para subir si lo hacías se te chupaba la piernecica. Menudos miedos, oye. Luego estaba cuando te subías con el hijoputa de turno que le daba al ‘Alto sin que te pisparas, forzando infartos. Menudo botón el ‘Alto, acho.

He pasado un par de encierros reales o tres en el ascensor. Uno precioso con mi compadre Javier Ibiricu del Rivero, medio forzado, que hasta vinieron los bomberos y pasamos un principio de agobio, pero nada serio. Ahora, de largo, con mucho, lo mejor del ascensor son los enamoramientos. Acho, que uno salía agilipollao perdío después de dos miradas y dos sonrisas. Lo peor, a parte del ‘Alto, subir doce pisos meándose vivo, que además es el 80% de las veces. El ascensor y mear son a mi como la campana y comer en Pavlov. ¿Te has enamorado en un ascensor? Vale.

25/08/2008 09:06 achopijo #. sin tema Hay 7 comentarios.

'Parisica' Hilton

20080826083748-1219652585-0.jpg

¿A nadie le ha parecido ver algún sabadete a mediodía a la Paris Hilton por la Plaza de las Flores? Yo es que con esta chica tengo como una maldición, acho. Me parece verla de vez en cuando entre la pesca, tomándose un bolito con su bolsico de Tous y su pañuelico al cuello, como una murciana más, pero cuando vuelvo a mirar, como pasa en las pelis, ya no está. Es que tiene carica así de murcianica de bien, la zagala, y por eso, a pesar de todo, le tengo yo un cariño especial, a la Hilton. Es como un fantasma que me persigue. Si alguna vez tuviera que ir al psiquiatra, lo primero que le diría es: - En ocasiones veo a París Hilton… No se cómo condicionaría el diagnóstico una afirmación como esa, pero seguro que nada bueno.

Pero acho, tanta Hilton en los medios, día si, día también, por algún lado tenía que salirme, y yo he desarrollado la Hiltongrafía, que así llamo a lo de verla por las esquinas, con marineras y copas en las manos, sonriendo, hablando de que si el refajo del año que viene para el bando va a ser de tal color y eso. Que no he visto yo empresa, porque la Hilton es una empresa de imagen en sí misma, que tenga más presencia en los medios, y eso que la Hilton le cae mal al mundo, tirando a peor, que la pobretica mía no se qué pijo ha hecho pero siempre que hablan de ella acompañan gesto como cuando te toca un mejillón pasaico. Estos días me la he visto por ahí en los medios porque se ha hecho madrina de una marca de extensiones capilares, échale sal gorda al asunto, la paya. Que cae mal, pero vende más que los charlatanes.

Si algún día me da por irme a Malibú a tomarme unos champanes seguro que si me la cruzo la saludo así subiendo las cejas, en el clásico saludo murciano para los numerosísimos ‘hastaluegos’, esa gente que conoces de toda la vida, pero que no conoces de nada, y que en Murcia hay que saludar si o sí. Acho, es que Paris Hilton tiene cara de ‘hastalueguera’, igual es eso lo que me pasa con ella. Aunque también me fascina su par de huevos para vestirse de pin up como si nada, que para eso hay que tenerlos cuadraos, y mucho ojo, que su disco ‘Paris’ es una joyica perdía en el ostracismo mundial para con la Hilton, y habría que escucharlo a ciegas para valorarlo fuera de contaminaciones del marketing rosa. En fin, que si alguien más ve a la Hilton por las esquinas, acho, que me lo diga y fundamos una asociación de afectados, aunque a mi, de momento, no me molesta verla de vez en cuando. ¿Odias a Paris Hilton? Vale.

Foto: Paris Hilton, pin up!

26/08/2008 08:37 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

¿De parte de quién?

20080827084238-1-2.jpg

Acho, qué guapo, Telefónica va a cobrar por identificar las llamadas, lo que supone, supongo, que podamos elegir no identificarlas, y eso será como volver en el Delorean a 1989, de una tacada, y siempre que suene el teléfono, que será casi como encender la tele y que aparezca Kirk Cameron discutiendo con su hermana en Los Problemas Crecen. Telefónica y su avaricia nos devuelven ese regustillo pilorísitico, de mariposas y centelleos, que sentíamos cuando sonaba el teléfono en casa: riiiiiiiiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiing, y uno iba corriendo a cogerlo para hacer las preguntas que parecían ya perdidas para los restos: - ¿Quién es?, ¿Sí?, ¿de parte de quién?... acho, y aún hay por ahí quien se enfada. A mi me parece cojonudo, una cosa menos que pagar y Regreso al Futuro gratis. Que menos mal que Gila nació el siglo pasado, que ahora no se cómo pijo iba ganarse el pan.

Excepto la llamada periódica de entre las nueve y las diez de la noche y la de las dos a las tres de la tarde, cuya probabilidad de que fuera mi abuela Mamen era del 98 por ciento, la misma de que nos pillara cenando o comiendo, el resto de las veces el sonido del ring telefónico era una maravillosa incógnita. Podía ser un plan, un amigo para jugar al fútbol, para quedar, un familiar, una urgencia, una buena noticia, un concurso de la tele, una encuesta, y en un porcentaje altísimo, una equivocación, porcentaje que ha descendido de manera descomunal con las nuevas tecnologías telefónicas. O sí no cuando sabías que te iba a llamar la novieta, en esos años de las vergüenzas y cuando se escuchaba el primer riii, salías tipo Usain Bolt y te tirabas al sofá a coger el aparato el primero, que si lo cogía tu madre la zagala se cogía un berrinche de vergüenza que pa que. - ¿Quién era? – Na, un amigo.

El teléfono, acho, qué recuerdos. Antes es que podías mentir como un bellaco, que llamaba un pesao para dar porculico y mientras se preguntaba de parte de quién y to la parafernalia daba tiempo a decir con gestos y en voz silenciosa, apuradamente, eso de: - Dile que no estoy, si es fulano, dile que no estoy… moviendo las manos, levantando las cejas, abriendo los ojos y como si quemara el suelo… - No está, ha salido. Vale, yo se lo digo, gracias. Adiós. – Uhhhhhhhhhhfff…. Mentira al canto, y el resoplido, que anda que no lo hacíamos eso. Pero todos, acho. A ver si con esto de cobrar por los adelantos telefónicos volvemos al cablecico ese de muelle, que cuando hablaba con alguna chica me la imaginaba haciendo ricitos con el cable, en plan supertontuna, que se me caía la baba, y ahora con el móvil uno no sabe qué imaginarse. ¿Pagarás la identificación de llamadas? Vale.

Foto: Gila y su teléfono

27/08/2008 08:42 achopijo #. sin tema Hay 14 comentarios.

La Luz del WC

20080828154546-pasoseguir010510.jpg

No soy de hacer de vientre fuera de casa, pero como todo hijo de vecino, en ocasiones, no hay más remedio que hacerlo. Los baños de los bares, pubs, restaurantes y tal cada vez están mejor, y hay algunos en los que incluso ni siquiera hay que limpiar la tapica con papel de ese de baño industrial, y hasta suele haber rollo, que ya no hay que pedirlo en la barra descubriendo tu pastel a los cuatro vientos. Los baños han mejorado, en general, a grandes rasgos, porque alguno te pilla como el de Trainspotting, sobre todo en esos bares en los que hacen buen pulpo al horno y tienen barra metálica, que no se de dónde pijo saldrá la causística que relaciona el buen pulpo y la cerveza bien tirada con el lamentable estado de los baños, pero los porcentajes son altísimos, acho.

A lo que voy es al tema de la luz, que es otra de las cosas en las que parece que nos empeñamos en ir hacia atrás. Resulta que como somos más molones que el Cali, pues hacemos ahora luces económicas con interruptores de todo tipo y condición, y hasta sin interruptor, luces de esas que se llaman presenciales, acho. Cuando me toca hacerlo en un restauran de los cuadraos, modernen a tope, me echo a temblar. O luz de esa milagrosa que se enciende sola y no sabes cuando se apagará, o el sucedáneo más común, el botón redondo ese que lo pulsas y es como una agónica cuenta atrás para apagarse. Si no llegas desde el water, ya puedes ser Billy Bombas, el cagador más rápido del Oeste, porque si o si te vas a quedar jiñando a oscuras en el momento clave, o sea, cuando toca limpiarse.

Lo de estar en lo tuyo después de haber pulsado el botón cronómetro de la luz, sin saber cuantos segundos te quedan de ver, es de las agonías vitales cotidianas más angustiosas que sufro por mi condición de ansioso crónico, acho, que ya podrían ponerle un letrerico: “Tiene 45 segundos de luz tras una pulsación al botón”, que más o menos uno se haga una idea, que hay alguno que es darle, bajarse el pantalón y ale, a oscuras, que parece que hay un hijoputa con un mando controlando la lucecica. Las luces de botón tienen otro sucedáneo en una que es como un interruptor de toda la vida, pero que no, que luego es una barrica así que lleva un pilotico rojo, que también son de tiempo, y menudas son. Acho, pues eso, que ahora, en vez de ver si hay papel o si la tapa está limpia, lo primero que hago es controlar los interruptores, si son de tiempo, prefiero no angustiarme, aunque la tapa esté como el baño del mismísimo Taj Mahal y tenga más papel que en el anuncio de Scottex, acho. ¿Se te ha apagado la luz en el WC? Vale.

Foto: Botón de esos de tiempo

28/08/2008 15:45 achopijo #. sin tema Hay 14 comentarios.

Calle Goya

20080829115659-getattachment.jpg

Acho, vivo en el calle Goya. Sí, sí, Goya. En la calle Goya de El Puntal, Murcia. Así están las cosas en lo de innovar a la hora de poner nombres de calles en la capital. Si hubiera tenido que decir el nombre que nunca hubiera puesto a mi calle, Goya sólo estaría por detrás de Castellana, Paseo de Gracia o Serrano, pijo. No puede ser un nombre autóctono, murcianico, o incluso carril de los algo, o acequia tal o cual… no, tiene que ser calle Goya porque quien tenga el precioso trabajo de ponerle nombres a las calles, el día que le tocó El Puntal  debía tener ganas de marineras y cañicas y el payo tiró de grandes pintores españoles, porque para más recochineo Goya es perpendicular a Velázquez y a Murillo, con cuatro cojones.

Así que vivo entre Goya, Velázquez y Murillo, en El Puntal, y la calle que nos rodea es la Avenida Tierno Galván, así que sólo falta que al Cruce del Puntal le cambien el nombre y le pongan Puerta del Sol. Es que no es ni siquiera por comodidad, es peor que eso, pijo, que parece hecho adrede. Digo por ahí Calle Goya número 1, y me miran así como si fuera el del aire acondicionado ese. Aséptico, insípido, vulgar, reiterativo, que incluso suena a dirección falsa. Si pido una pizza hay un 99 por ciento de posibilidades de que me vuelvan a llamar… - Hola, sí, le llamo para comprobar que han pedido una pizza.

Pero lo peor de todo es que hay otra calle Goya en el Infante, nene. ¡Acho! Allí estarán las carticas que no llegan. Y es que se ve que el nombrador de calles ya tuvo en su día el apretón cuando el Infante, que allí hay dos manzanas de pintores, y claro, ahí está la calle Goya. Así que será cuestión de suerte que nos llegue correo. No voy a exigir creatividad, pero la desgana de ponerle Goya a una calle nueva es síntoma de que algo no va. Pasar de Avenida Rector José Loustau a calle Goya es como perder mil puntos de murcianía, y eso me toca el corazón. De Murcia, me gusta Torre de Romo, Rector Loustau, Avenida de los Pinos, Teniente Flomesta y la que más, con mucho y de largo, la Avenida Mariano Rojas, por muchos motivos.

Por si me lee el nombrador de calles y resulta que lo de los Goya, Velázquez y compañía es algo temporal hasta que coja forma la zona Norte, como vecino de la Calle Goya de El Puntal, me gustaría que mi calle se llamara Avenida del Real Murcia. Está de camino a Nueva Condomina, que por esa zona podrían poner nombres de calles con futbolistas históricos de nuestro Real Murcia, que no veas que chulístico: - Sí, vivo en Real Murcia  número 1… ¡¡Beauh!! Vale.

Foto: Calle Velázquez, Murcia

29/08/2008 11:56 achopijo #. sin tema Hay 21 comentarios.

Soy del Murcia

20080831222333-despedidavc294ns5.jpg

¿De qué equipo eres? – Del Murcia. – Ya, hombre, del Murcia somos todos, pero ¿de qué equipo eres? Anda que no hemos sufrido los murcianistas, una y otra vez, esa conversación, y nos seguirá tocando, que por aquí no se atisba aún la identidad suficiente como para que no se tomen a broma nuestro amor único e incondicional por el Real Murcia, su escudo y todo lo que representa. Acho, yo soy del Murcia. Soy del Murcia de nacimiento, soy del Murcia por orgullo y con honor, por amor puro, sincero y arraigado en sentimientos de identidad absolutos, irremplazables, únicos. Soy del Murcia desde que nací, y cada día, lo soy más, hasta que me muera, y después, lo seguiré siendo, en todos los recuerdos, y dónde quiera que esté. Los murcianistas tenemos un alma, un corazón, y somos del Real Murcia, no cabe nada más.

 

El transistor, el olor a puro, la regaliz y los petardos, los cánticos de los ultras, la megafonía, los nervios y las banderas, las bufandas, los papelillos, el bocata y la parbá murcianista, las colas con la radio, los fichajes, los goles, los viajes, los periódicos del lunes, los comentarios de la grada y volver a ver a tantos compañeros, más que amigos, es lo mejor del fútbol, y lo es porque hay murcianismo. Hoy vamos a Vallecas, dónde en julio del 88 el gran Real Murcia de grana vivo y medias blancas aguantó la promoción, con el aliento de varios centenares de hinchas, que hoy recordarán aquel partido, y contarán historias, con nostalgia futbolística, evocando el sentimiento murcianista eterno, entre quienes son parte del escudo de las siete coronas.

 

Una temporada más seguiré, junto a otros muchos compañeros de grada, apoyando siempre al Real Murcia, gane o pierda, ascienda o descienda, juegue mal o bien, ahí estaremos, aplaudiendo, alentando, defendiendo ese escudo que siempre llevaremos cosido al corazón. No hay lugar para el reproche, ni para el silbido, no hay sitio para la exigencia, ni para el desánimo, cuando el sentimiento es de amor incondicional y eterno, sólo importa que el Real Murcia nunca esté sólo, o al amparo de quienes tienen sitio en su corazón para dos equipos, el que les tocó sentir por nacimiento y el que les da alegrías cada dos años. A mí, y a 3.000 más, no nos cabe otro escudo, sólo el del Real Murcia. ¡¡Vamos Murcia!! Vale.

.

Foto: Forza Murcia!

31/08/2008 22:23 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Cambio de Tercio

20080831222549-francisco3.jpg

Agárrense los machos, que cambia el reloj vital. El verano se mete por el horizonte de la Isla del Barón, la playa ya no brilla, se alisa la arena y los levantes traen un viento nostálgico que nos hace pensar en el final del estío, en volver, y en cómo hemos cambiado un poquito más, porque en verano, se cambia. Los hay que tuvieron su verano de transformación absoluta, ese de la adolescencia en el que algunos se iban con bigotillo y el botón del cuello de la camisa abrochadico, con la raya al lao, y volvían fumando, el pelo alborotado y la chupa de cuero, porque el verano destapa corazones, aviva historias de amor y al final, nos deja esa mirada perdida mientras cae el sol, en esos últimos días de sensaciones.

 

Ahora toca cambio de tercio. Por las tardes noches se pueden escuchar las trompetas: Piiiii, piripipipiiii… y los tambores: porombomporombompom… Que toca septiembre, y sale por chiqueros la época de feria, de toros, de volver a ver las jetas de todos los días y de un tiempo a esta parte volver al gimnasio un par de semanas a ver si es esta vez la que uno aguanta todo el año poniéndose sano. La tele empieza a anunciar coleccionables, como si fuera el mismísimo año nuevo, que en el cambio de tercio, siempre hacemos planes. Aquí en las Murcias lo del cambio nos dura un mesecico bueno, sobre todo por nuestro clima quasitropical, pero también por la feria, los moros, los cristianos, los festivales y los conciertos, que septiembre es como un apéndice veranil, pero capitalino y con curro de por medio, lo que hace que la transición sea mejor. Nos ha jodío.

 

Entre los míos decimos que el verdadero cambio de tercio toca cuando cambia el tiempo una chispa y se caen las hojas de los plátanos de Alfonso X, y entonces cogemos y nos vamos a tomar el aperitivo un día a San Antolín, que como barrio castizo pega más recorrerlo con hojarasca en las calles y un jersey de cuello vuelto. Aún queda pues este apéndice llamado septiembre, cuando estos últimos días de playas lisas y vientos nostálgicos terminen de hacer su función, y nos veamos en Murcia los mismos de siempre, un día en los toros, otro en los huertos y otro, si acaso, en el gimnasio, no vaya a ser esta la buena. Con el fin del verano, termina Achopijo, esta columna murciana en la que espero que hayáis disfrutado de Murcia y de mis cosicas, los que habéis estado conmigo. Para mi ha sido un auténtico placer, casi un sueño hecho realidad. Gracias a todos, sobre todo a La Opinión y feliz septiembre. Vale.

.

Foto: El final del verano

31/08/2008 22:25 achopijo #. sin tema Hay 7 comentarios.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris