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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2008.

Toledo

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Acho, mola Toledo. Ha sido un finde rápido, de callejeo exclusivamente, de los que molan. Fresquico y viento con puñales, pero superable. Toledo es como una ciudad europea a principios de los noventa, cuando salías fuera y sentías que estabas en otro sitio. El Toledo de cuestas y castillos, caserones e iglesias, sinagogas y arcos mudéjares se ha casado con la rehabilitación modernen, no recargada, con gusto y funcionalidad. Las calles, limpias, el ambiente, tranquilo, los turistas, ordenados, y en perfecta sintonía con la ciudad. Un lujico a tres horas por una autopista que te ponen pa ti solo, la AP36, que te deja a dos manos de Toletum, su señorial Tajo, El Alcázar y una colección de fabulosos cigarrales desde los que echar un gintoni observado por la fortaleza rodeada por el río, que ojito. Un lugar a considerar siempre en el mundo, y desde ya, tan familiar como que mi hermano Abelardo se casa con Mamen allí el verano que viene.

 

Apreté un cochinillo de los de recordar, en Casa Aurelio, una posada taberna restaurante a lo más puro hospedaje de cómic de Astérix, con luz tenue, poco espacio y utensilios medievales por las paredes, en el que la carne de buey y el cochinillo saben a gloria desde que uno se sienta a la mesa. Paramos también por Alfileritos 24, casa toledana de cuatro pisos y patio interior, rehabilitada con neón y maderas oscuras, con carta de cuadrao y cocina redonda, conseguido, a pesar de la dificultad. Nos metimos en el rizo rizado de Casa Adolfo, hijo, que ha cogido la fama del padre para poner un local en plan neoyorkino que igual se pasa dos puntos, pero que ahí queda, en el que nos cocinó un equipo nipón un atún en sopa de apio como tapa de la casa, a un metro de Miriam Díaz Aroca, que piropeó al Guille, que cerró el círculo de lo que uno puede encontrarse en Toledo en 2008.

 

Con todo, lo mejor la compañía, como siempre. Entre risas, las cuestas no cuestan, y con un querubín a nuestro lado, el salvoconducto en todo lugar siempre está garantizado. El Guille viajó como pez en el agua, y disfrutamos de él, lo que no está escrito, acho. Human (The Killers) fue la banda sonora esta vez, y La Abadía, nuestra asignatura pendiente, a recuperar pronto, en menos de un año, cuando volvamos a Toledo vestidos de gala. Entre otras cosas, sorprende la gente joven que hay, leyendo, de un sitio a otro, enterándose de Toledo hasta el tuétano. De los foráneos, sobre todo americanos, y como no, italianis, que ya exportan nueva moda, que si no está ya en Malasaña poco le faltará: Zapatillas de basket retro en colores fosforescentes, échale ahí, y no en pijismo, más tipo neogrunge, en plan quasiherencia de las All Star. Para todo esto dio Toledo, una más que recomendable escapada. Gracias, Mamen, Abe, Ibic y Nai, sois tremendos. Vale.

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Foto: Grupeto, y Toledo (foto Abe)

02/12/2008 10:44 achopijo #. sin tema Hay 32 comentarios.

Kinder ¿Bueno?

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Acho, que malo que es el anuncio del Kinder Bueno ¿No? Aunque últimamente lo que ando pensando es que detrás de ese diálogo, esa trama, ese trozo de metrajico publicitario hay un pedazo de gafapasta que ha ido más allá, y ha perpetrado esa cosa con toda la intención del mundo. El caso es que el anuncio de Kinder Bueno está en el top one del enervamiento de este mes. Vamos a ver, el Flipy este, ex club de la comedia y actual científico loco del programa del Motos, está sacándose un Kinder Bueno en un máquino de la T4. Sí, sí, en el aeropuerto. Será que un estudio de mercado dice que lo de comprar Kinders es en el aeropuerto… Entonces llega una zagalapia, en plan Jessica Biel a la italiana y con luz de telenovela, que quiere un Kinder también, pero acho, sólo queda uno. Hasta aquí, y pasando un poco por alto lo del aeropuerto, la cosa pinta gancho.

 

Pero acho, empiezan a hablar y el Flipy le dice que el Kinder es suyo, y puntopelota. De ingenio y humor quisquilla, ni asomo, pero que casi se ve pasar entre ellos una planta seca desas de western. Así que el punto álgido de la cosa es que Flipy ve venir por detrás de la maroma a un reponedor de Kinder, y entonces le da el suyo a la zagalona, que le da las gracias y se pira más feliz que una lombriz. Ahí se queda el Flipy, con to su cara de Flipy y sus gaficas, esperando su chocolatina, y la cordera se va comiéndose su Kinder. Acho, ¿a nadie más le enerva? Yo es que soy rarito para el tema de la publicidad… Pero veo el anuncio tan vacío… ¿Por qué Flipy? ¿Por qué han elegido al Flipy, ingenioso neohumorista, si no hace na el payo? Acho, que los anuncios de Kinder son siempre así muy italianos del Norte, que no tienen gracia nunca y los colores se ven así como en las telenovelas… Pero al menos que Flipy le pidiera un beso en la mejilla a cambio, y quedara de pilluelo, digo yo, que todo tendría más sentido.

 

Pues eso, que últimamente me está dando que he sido pescado por las garras de algún gafapasta rizador de rizos, que dejó el hilo suelto para que los enfermos con el mal de la ansiedad y el enervamiento publicitario nos quedáramos con el círculo abierto. Vamos, que hizo el anuncio del Kinder Bueno así para que los que nos enervamos con estas cosas hagamos un post en nuestros blogs y le demos propaganda al Kinder Bueno. No he probado nunca ese chocolatino, y el caso es que me he propuesto hacerlo, que pinta mala no tiene. Cuando lo cate, ya os digo... Pero acho ¿Qué pensará Flipy de todo esto? En fin, que no sé si había post aquí, pero aquí está. Sigo atándome las manos para no escribir del Efrén, Soraya y el programica ese. ¿Te gusta el anuncio del Kinder Bueno? Vale.

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Foto: El Flipy

04/12/2008 08:56 achopijo #. sin tema Hay 22 comentarios.

Utopía Murcianista

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Imaginad que el domingo, desde las siete de la mañana tres mil hinchas se agolpan a las puertas de la esquina sur de la Nueva Condomina. Portan bengalas, banderas y banderornes, estandartes, pancartas de ánimo a los jugadores y entrenador. Tienen amor para todos. Imaginad que las radios envían a sus locutores a cubrir esa nueva representación de amor incondicional de una hinchada que responde siempre, esté quien esté, a un escudo, a unos colores, a una ciudad. Imaginad una hinchada unida, en bloque, cantando el viejo himno del Real Murcia que hace retumbar los bajos del estadio, mientras los medios de toda España graban cánticos y el ondear de cientos de banderas.

Imaginad que pasan dos, tres horas de amor incondicional, y llega el autobús del Real Murcia. La emoción se desborda y los cánticos se oyen más allá de la autopista. El bus no puede pasar del gentío… los seguidores llevan en volandas a sus jugadores, y la policía se ve desbordada, no puede contener el entusiasmo de ese grupo de auténticos héroes que ha decidido entregar su corazón para siempre al equipo de su alma. Bajan del bus uno a uno y los tres mil hinchas corean sus nombres. Mientras entran en el vestuario miran a un lado, a otro, atrás y adelante, y sólo ven caras de ánimo, escuchan gritos y cánticos y se ven rodeados de escudos murcianistas y banderas al viento. El humo de las bengalas nubla el ambiente, y vuelve a escucharse el himno murcianista, que retumba hasta en las taquillas del vestuario. Allí se quedan los tres mil, mientras las crónicas de los periodistas se contagian de la emoción al contar lo que está pasando en Murcia.

En el vestuario la adrenalina está al máximo. Los jugadores se gritan unos a otros, rezan y se encomiendan a la Virgen de la Fuensanta. No pueden fallar a esos incondicionales, no pueden decepcionarles, ellos siempre están ahí. Lo van a dar todo. Escuchan sus nombres coreados desde los pasillos y las escaleras de entrada a la Nueva Condomina, y se unen a los cánticos, minutos antes de salir a calentar. Cuando llega el Tenerife los jugadores se quedan atónitos al ver el espectáculo. Miran por las ventanas, desde lejos, cómo la marea murcianista está celebrando. Ya han escuchado por la radio la noticia, y todos, todos ellos, piensan que les gustaría jugar aquí, con una afición como esta, que apoya siempre, hasta en los peores momentos… y se emocionan.

Los tres mil ya son siete mil, y todo el murcianismo cubre el fondo entero de grana y blanco. El corner y los ultras preparan los mensajes para el tifo, y enseguida resuenan más cánticos. Sale el Tenerife a calentar y la pitada se escucha en Monteagudo. Antes de salir el Murcia, medio campo canta una Parranda con las bufandas estiradas. El fondo entero, y todo el corner, pulmón de los cánticos, avisan al contrario. Termina el canto a Murcia, aún falta media hora para empezar y la Nueva Condomina es una olla a presión. Animan a todos los jugadores, que van saludando en el calentamiento.

El entrenador cuestionado, el presidente, incluso muchos de los fichajes… El equipo en descenso, y con campo nuevo y aspiraciones de ascenso… pero los murcianistas parece que acaben de ganar la Copa de Europa… Esto es afición, esto es amor, señores, no hay palabras para narrar esto. El Real Murcia saldrá hoy al césped y ya irá ganando. Impresionante. Lo que estamos viviendo en la Nueva Condomina es algo que engrandece al fútbol, qué hace de este deporte algo diferente, ¡qué pasión! Es inenarrable… Dice la crónica de un periodista de radio cuando conectan con él en el nacional. El equipo se retira al túnel, entre gritos de ánimo de unos a otros, mientras 10.000 gargantas gritan los !!Murcia!! ¡¡Murcia!! que heredaron del Panadero de Archena.

Cuando salta el Real Murcia al césped, el campo se viene abajo. El Tenerife parece que viste calzón marrón, cagado por la patilla, y los jugadores del Murcia no pueden evitar que se les ericen los pelos de todo el cuerpo. La gran curva grana entona el Jamás, Jamás te dejará esta hinchada, que resuena como nunca sobre el techo de la Nueva Condomina, y se oye claramente desde el Parking de Ikea, en donde familias que no saben nada miran atónitas hacia todos los lados tratando de averiguar de dónde salen esos cánticos. Miles de papelillos revuelan por el césped y las gradas, y desde fuera se lanzan dos tracas y varios cohetes. El bufandeo es acojonante y las pancartas hacen que hasta el corazón del más incrédulo y mercenario de los futbolistas del Real Murcia se agrande y sienta un orgullo irrefrenable. La rabia brota en forma de lágrimas, la pasión llena las botas de los futbolistas y estalla el escudo en el pecho de cada uno de los 11 jugadores que van a dar su vida si hace falta: ‘Tu hinchada siempre estará detrás de ti’, ‘Si hoy hay que morir, moriremos nosotros, vosotros ganad’, ‘No hay amor más sincero que el futbolero, y nosotros sólo somos murcianistas’, ‘Nuestros gritos son vuestro sudor, y vuestros goles nuestro aire’, ‘Una sola alma, un solo escudo, un solo grito: Real Murcia Siempre’.

Ganar, perder, empatar… al murcianismo parece darle igual. Ellos cumplen con su parte, son hinchas, están enamorados, y sólo saben animar a los suyos. ¿Pitos? ¿Protestas? ¿Sentadas? Eso es para los que no están enamorados, para los que no entienden que el murcianismo es un sentimiento, que se disfruta con las victorias, y se defiende en las derrotas. El periodista de radio traslada la pasión a los oyentes, murcianistas del mundo, que aprietan los dientes y notan cómo se les pone hasta el último pelo de punta... Imaginad...

Imaginad que todos pensáramos así, que todos viviéramos así el murcianismo… No se si estaríamos en donde estamos, puede ser, pero imaginad, sólo imaginad, que esto, el domingo, fuera real… y ahora decidme si no os sentiríais mejor, animando 10.000 así, que yendo al campo a una sentada para pedir la cabeza de Clemente, el que al parecer es el único culpable de todo… Imaginad. Sólo imaginad.

Vale.

Foto: No somos tantos, pero el Murcia tiene incondicionales

05/12/2008 10:09 achopijo #. sin tema Hay 25 comentarios.

El Amigo Invisible

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Acho, creo que estamos en condiciones de afirmar que el tema Amigo Invisible está absolutamente asentado en nuestras vidas. Si esto sigue así puede que en unos años Papá Noel, y los buenos de Melchor, Gaspar y Baltasar, tengan que hincar la rodilla definitivamente. El año pasado me acerqué a saludar a mi compay, el paje del Cortinglés, y le dije que cómo llevaban los jefes el tema de la competencia del Amigo Invisible. Me dijo que de momento a ellos no les toca mucho, y que no cree que pueda hacerles sombra, - aunque, dijo, el Melchor está trazando una estrategia, que es muy previsor el payo, y no quiere sorpresas… El paje, que es compadre mío, después de un minuto mirándome así, me llamó por lo bajini, y añadió muy serio: -Acho, pero el que está que trina es el barbas del Noel. Agarra unos cabreos, que mis jefes piensan que un día se la arma al invisible…No me extraña.

Acho, es que en pocos años el Amigo Invisible se está comiendo a Santa Claus a base de bien. En las familias ya están 50/50 y mientras el invisible sigue ganando terreno en la dupla trabajos - amigos; y ampliando fechas, que desde el puente este y hasta el 9 de enero, cualquier día se organiza el payo y monta su tinglao. En mi family Santa Claus viene a sólo los bisiestos, acho. El Amigo Invisible tiene puesta su banderita de ganador junto al pavo inglés que nos cocina cada Christmas ni tío Iain, y no es que sea yo mucho del Amigo Invisible.

El concepto último por el que triunfa el Amigo es que regales algo por dos perras que mole mucho más, pero mucho más, que lo de los demás, y por el mismo precio, porque claro, el rollo es que haya un tope de gasto por regalo, que es una de las normas con la que estoy más en desacuerdo de la historia de las normas. Así, lo que uno disfruta más del Amigo es buscando el regalo perfecto que gane por dos cuerpos a los demás, pero la putadica es que te la juegas con el beneficiario. Dependes demasiado de quién te toque para poder darlo todo, y eso es un handicap. Yo es que soy de los que lo da todo en el Amigo, y eso es bastante, bastante malo, porque si no triunfas, que es lo más normal, la decepción es mayor, y entonces si que echas de menos a Papá Noel, que regala a quien quiere, lo que le sale del.

Los auténticos maestros del Amigo son los que compran el regalo en dos minutos y 17 segundos, en los jipis, o en la sección esa del Cortinglés que hay armaduras pequeñas y abrecartas. Esos son los que se han cargado el leitmotiv del Amigo, y si te toca uno regalante, suele rozarse el intento de suicidio, o el impulso de irse al baño a llorar. Si, si, hablo de los bufanda y guantes, los muñecote de adorno y eso. Porque cuando uno es Papá Noel parece que le puede la responsabilidad de regalar, pero cuando uno es ’Amigo’ y además ‘Invisible’, acho, lo que prima es no perder mucho tiempo, ni perras. Por eso hay una corriente cada vez más grande que prefiere lo del Amigo, pero Visible, que así la cosa cambia. ¿Amigo Visible o Invisible? Vale.

Foto: Él, el Amigo Invisible

07/12/2008 09:32 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

El Virus

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Menuda tenemos con la cosa del virus, amigo. Acho, que hemos logrado acuñar el tema, y ya no hay tu tía, si un día uno se pone malo así, en plan de todo, es que tiene ‘El Virus’, con o sin apellido, que normalmente lleva aparejado eso del Virus del Estómago, y santas pascuas. Yo creo que el rollo del Virus viene del tema digestiones, que en España hemos sido siempre muy de eso, de cortes de digestión, que en los veranos después de comer si te bañabas eras hombre muerto, que menudos miedos entraban. Luego uno viaja y se da cuenta que lo del corte de digestión no existe Pirineos afuera, aunque el miedo en el cuerpo se nos ha quedado perenne (me encanta esta palabra, acho).  Pues un poco apoyado en nuestra parafernalia estomacal se ha terminado de asentar, de un tiempo a esta parte, lo del Virus del Estómago.

 

Que ya podemos tomarnos 34 gintonis después de un arrozapio de conejo, un pulpico, unas gambicas rojas, unos matrimonios y unos tigres, con su orujico, su café de mallica, las cervezas, el vinico de Bullas y tal, que si al día siguiente uno está que no puede ponerse recto, lo achacamos al Virus ese del Estómago, el nombre en clave cuando hay comidaza de por medio, y nos quedamos tan anchos… y el caso es que existe, que yo lo he pasado, y acho, dos de cada tres veces pega cuando te has ido de comida, que es cuando uno puede coger el Virus. Lo que está guapo, y es también más lógico que las matemáticas, es como se pega de unos a otros en los círculos, que lo cogen dos o tres en la comidica de turno, y en un plis se expande por la familia, trabajos, guarderías… que en dos semanas lo pasa la mitad de tus contactos del Facebook, acho, que de aquí a na estas cosas se transmitirán por los mails, verás.

 

Yo el viernes pasado pasé el minivirus. Lo que se da en llamar un cortecico de digestión, que uno no sabe ya si existe o no existe, pero en mi partido semanal tuve que pedir el cambio y quedarme tieso en la portería, lo que nos costó la derrota (no es que sea la star de mi equipo, pero algo hago) y casi me cuesta la vida, que llegué a mi casa más pálido que el ron granadino. Pero me dio sin vomitera, sin fiebre, eso sí, me dio con lo otro en plan gotelé, que no sé qué es peor, acho. El sábado ya estaba a tope, que tocó arroz del Segis. La ruleta del Virus es muy amplia, achos, y no para de girar. Si aún no les ha tocado, no lo duden, les tocará, que este mes, el mes de las comidas, es el agosto de los Virus, sí, sí, de los Virus esos del Estómago. ¿Has pasado el virus? Vale.

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Foto: El Ron Pálido, uno de los múltiples orígenes de El Virus ese del Estómago

09/12/2008 10:52 achopijo #. sin tema Hay 42 comentarios.

Confusión Murcianista

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El periodista de una radio que lleva todo el año mofándose en directo del Real Murcia se refirió ayer al partido contra el Recreativo de Huesca como crucial; un político murcianista, periodista y encargado del Centenario durante algún tiempo dijo que a los murcianistas nos importa un bledo quien dirija al equipo, que sólo queremos ganar; otro periodista, metido a director deportivo de un club sin sede, se atrevió a decir que el Real Murcia está ahora mismo igual que cuando lo cogió Samper, con problemas económicos y en Segunda B; un ex árbitro y comentarista deportivo a nivel  nacional dijo sin pelos en la lengua que la marcha de Samper es el principio del adiós del Grupo Santa Mónica en el Real Murcia, otro señor periodista, oriundo de Álava, mantiene desde hace muchas jornadas que todos los males del equipo son culpa de Clemente, y que el adiós de Samper no vale nada si no se va también Clemente; además, cierra el blog de Quique Baeza, no se sabe bien por qué motivos, el único punto de encuentro independiente y serio del murcianismo después de que neomurcianistas organicen una sentada para echar a Clemente, como primer acto murcianista conocido, que tuvo más seguimiento como noticia que con sentados... Con todo, hoy La Verdad titula que el Murcia se hunde en la confusión… Desde luego es un titular acertado, acho… pero… ¿Se hunde? ó ¿lo hunden? Porque menudo esperpento de reacciones.

 

¿Unión? Eso no. Aquí no puede haber unión, ni positivismo. Aquí es la Ley de la pija, que dice eso de que cada cual se lama lo suyo a base de bien, y si de paso escupimos al de al lado, mejor aún, que lo que prima es no hacer el ridi, y por supuesto, ganar, nos ha jodío. Que lo de Samper ha sido una sorpresa está claro, pero que vuelve a demostrar el veletismo manifiesto de casi todo lo que es el murcianismo hoy día, también. Los que han pasado siete años diciendo que Samper era el culpable de que no despegásemos deportivamente ahora se quejan, con un par. Querían que se fuera, se va y les parece mal, porque no es el momento... ¿Será la fuerza del lado oscuro del murcianismo? De la misma manera que cuando Richi era grana, era pitado, y cuando vino de Chicharrero, los que le pitaron cien partidos le aplaudían manos rojas. Pero no son esos los que más me preocupan, son los agoreros. Son los que ya están dándose con el codico, entonando la vieja canción del rechupe de Samper, que viene, coge nuestros millones y se pira dejándonos en la estacada, que es lo que quería desde el principio.

 

Da igual lo que diga Don Jesús, aquí somos más listos que Pitágoras, y sabemos que nos la están dando con queso, así que vamos a enmierdar a más no poder, y que luego no nos quedemos con un palmo de narices, otra vez lo del ridi. Los agoreros ya han puesto su maquinaria a funcionar, que para ellos el paso a un lado de Samper y la desaparición del equipo son sinónimo. Y por otro lado están los cegados anticlementistas, que no pueden ver más allá de sus narices a no ser que no esté Clemente en el banco, único culpable de todo. Acho, qué cansinos… y a todo esto mis valientes entrenando sin que nadie les recuerde que aún estamos con ellos. Aunque lo de valientes sea lo que me pide el corazón decir de ellos, porque a esos cinco que llamaron al oriundo gasteiztarra acojonados con su pagamenta por el adiós de Sampi les ponía yo de aquí a junio a pan y agua. Confusión. Sí que hay confusión, lógica confusión en este mundo murcianista sin parangón, en el que muy pocos entienden que el murcianismo es un sentimiento. Pase lo que pase aquí es malo, excepto si ganamos el partido. A mi me dan ganas de hacer lo del hincha del Vasco da Gama, acho, pero no por descender, porque miro a mi alrededor y me veo solo.

 

Samper ha sido, de largo, el mejor presidente de nuestra historia, siendo malo. Ha fallado en una cosa que no es achacable a Jesús Samper, el gestor, y es que no era murcianista cuando llegó, y aunque ahora lo sea, no ha sabido utilizarlo para gestionar su presidencia. Es difícil ser murcianista, y más hacerse por negocios. El caso es que parece que todo seguirá igual, a pesar de la rotura Trujillo – Samper. Si eso vale para mejorar la parcela de la presidencia, bienvenido será… porque el sueño de ver el club en buenas manos, murcianistas y murcianas, me parece lejano. Tanto como el de un murcianismo unido. De momento, el sábado, estaré en Huesca, animándoles... ¿Se puede hacer otra cosa? Vale.

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Foto: Jesús Samper, el mejor presidente de la historia del Real Murcia

11/12/2008 10:38 achopijo #. sin tema Hay 31 comentarios.

Mazapán y Suchard

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Si con cuatro años alguien me hubiera dicho que no le gustaba el mazapán hubiera provocado un cortocircuito en mi mecanismo neuronal ipso facto, acho, qué incongruencia… Cuando hace bien poco he descubierto que hay pesca a la que no le gusta el mazapán, y que hasta son una corriente (hay un grupo antimazapán en Facebook), he tenido que sentarme a tratar de esclarecer los motivos, y como tantas cosas la única explicación la encuentro en la división natural del mundo. Vamos, que en plan achopijo podemos decir eso de que: En el mundo hay dos tipos de personas, los que aman el mazapán, y los que lo odian. Sí, sí, que lo odian, sin paños calientes. Cómo es la gente, pijo, odiar el mazapán… Pero haygentepató, que dice mi abuela Mamen. Soy de dulces en plan radical, y la Navidad es mi guerra. No escatimo, y delante de la bandeja lo tengo meridiano: Mazapán, turrón de chocolate, peladilla, mazapán y polvorón, o cordial, o mantecao. Por ese orden, casi inalterable, si es posible.

 

Ahora, mucho ojo, que las tortas de recao, los cordialicos y los felipes, las tortas de naranja y el mazapán de Moratalla en plan tradición, van aparte en el pack de dulces familiares inescrutables, incunables, impertérritos, indispensables. Igual que hay una tercera vía de dulces navideños, esa de cosas nuevas que salen todos los años, que siempre cae alguna en la comprica de rigor… que si un turrón de tarta de queso, que si almendras garrapiñadas con frutas glaseadas y cosas así, que siempre entra algo en el carro y suelen convertirse en el error de la temporada, salvo sorpresón, como el susodicho turrón cheesecake de Mercadona, que estaba de vicio, nenes. Volviendo a la vía original, a la altura del mazapán está lo de Suchard. No he mirado, pero si hay un grupo de personajes que odien el Turrón de Chocolate Suchard, igual lo dejo todo e ingreso en una clínica mental de Massachusetts a ver si me quitan la depresión. No quiero ni mirarlo, acho.

 

Suchard, menuda palabra. Suchard, Suchard, Suchard, Suchard, Suchard… acho, decidla mucho, despacio y con los ojos cerrados. El que no babeé es que no es humano. Si no es la palabra más chulística del mundo, poco le falta. En la Heladería de Sirvent de la Plaza Bohemia tenían helado de Turrón de Suchard, acho, menuda maravilla. Yo lo derretía y me lo comía con rosquillas, pero de todo, lo que más molaba era escudriñar la bandeja de los dulces navideños, centímetro a centímetro, con tus 21 primos haciendo lo mismo en silenciosa y concentrada lucha, buscando algún escondido y desapercibido trocico de Suchard entre peladillas, mantecaos, cordiales y otros turrones… y encontrarlo, ir directo a él, despacio, ante la mirada salibosa de tus contrincantes, levantar los dulces que lo retenían, liberarlo de la bandeja y comérselo con los ojos cerrados ante la mirada derrotada de tus rivales, saboreando el chocolate y haciendo crujir cada bocado como sólo cruje el Suchard... Eso era mucho, acho. En mi casa ya tengo mazapán (de Toledo) y Suchard, aunque aún no he hecho la comprica. ¿Tienes ya dulces de Navidad? Vale.

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Foto: Suchard negro

12/12/2008 09:15 achopijo #. sin tema Hay 23 comentarios.

Ni Barça, Ni Madrid

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Toda la vida lo mismo, acho, y me sigue dando gustico. De zagalico intentaron hacerme del Madrid, pero les salí rana. Supongo que las fuerzas merengonas patrias, y me refiero a las murcianas, donde son mayoría absoluta, se conformaron con que no me hiciera del Barça, y entonces por joder me hice un poco del Atleti, pero todo era mentira. Desde mi primer traje del Real Murcia completo yo sabía que mi corazón sólo tenía fuerzas para un equipo, y ese equipo era el Real Murcia. Cuando Delgado ‘El Martínez’ se armaba de paciencia y decidía llevarme a la Grada Alta de la Vieja Condomina a oler a puro y tracas y escuchar al Panadero de Archena levantar el campo, ese día era el más feliz de mi vida, y lo sigue siendo, acho, tanto, que mientras media Región estará hoy decidiendo cómo y con quién ver el Madribarsa, yo y unos cuantos valientes estaremos en Huesca a tres bajo cero haciéndole cariños al único equipo de nuestros amores, nuestro eterno Real Murcia.

Hemos sido noticia, y los somos, pijo, na menos que en la semana del Madríbarsa, porque se pira el tito Sampi, aunque es un irse sin irse, y espero que así sea, que sin estos de Santa Mónica, no nos ha ido mucho mejor en el pasado, y desde ya vamos a empezar a ganar partidos, que para el Bando estamos tocando el ascenso. Pero nanai, lo que pinta hoy es el clásico, que se llama así desde hace poquico, no nos engañe nadie, y como herencia absurda argentina. De toda la vida hemos dicho derby, y al césar lo que es del césar, que el foot ball viene de la Gran Bretaña. Decía que para un murciano murcianista como yo es un gustico vivir el Madribarsa. Antes o después alguien siempre te pregunta: ¿Pero pijo tu eres del Madrid o del Barça? Y entonces los locos murcianistas pasamos a protagonizar uno de esos momentos por los que adoramos ser lo que somos. Miramos al payo un segundo, con una dulce sonrisa de calma interior, fijamos nuestra mirada en su supina duda existencial momentánea y le hacemos un quiebro sentimental al imperante condominio de los grandes equipos que siempre ganan: - No, yo soy del Murcia.

Lo normal es que salten, y te digan, con un pseudomosqueo incipiente: - Ya, ya hombre, pero ¿Madrid o Barça? Qué disfrute, qué elegancia, qué momentazo en toda vida murcianista… - No, no, yo es que sólo soy del Murcia, y lo demás, pues lo que más nos convenga… Suelen quedarse vestidicos a cuadros, mirándote como Millán, el de Martes y 13, con la ceja en la nuca, y emitiendo sonidicos extraños, como si un pequeño cortocircuito hubiera estallado en alguna autopista neuronal de su psique… y se lee en su frente: - Menudo gilipollas este, del Murcia, dice… y te miran condescendientes. Bueno, pues eso, to la vida igualico, el día del Madribarsa, los murcianistas sacamos pecho, y hoy lo haremos en Huesca, que hay que ganar como sea, porque el murcianismo, esté Samper o esté Perry Mason, siempre responderá estando con el equipo, incluso el día de un Madribarsa. ¿Dónde vas a ver el gran clásico? Vale.

Foto: Desplazamiento murcianista

12/12/2008 23:25 achopijo #. sin tema Hay 10 comentarios.

La Revolución Murciana

Acho, cuando abres una ventana hacia el pasado y oteas 20 años de horizonte, te da un tembleque… pero enseguida nos ponemos tiernos, que otra cosa no, pero nostálgicos, los que tenemos el Mediterráneo aquí al ladico, somos un rato. Anda que no ha cambiado Murcia en 20 años, que no creo que haya muchos ejemplos como el nuestro. Si tuviéramos el orgullo de otros, lo que hemos hecho aquí debería estar en los libros de historia como Revolución Murciana, y aparecer en los exámenes de selectividad como tema monográfico. Pero como somos así, que nos puede la cansera, y eso del orgullo se lo dejamos a otros, nos hemos convertido en 'Murcia, ese tesoro desconocido', que hasta tiene su cosa. De los últimos 20 años en Murcia interesa todo, que menudo cambio, pero para mí son más importantes esas cosas que siguen igual. Lo que forma parte de nuestra ciudad hoy, y formaba parte de ella hace 20 años, y hace 100. Las cosicas que siguen siendo la identidad de esta tierra y de sus gentes, todo lo que hace que sigamos siendo Murcia, con todos sus cambios.

Cuando entras a Belluga y miras la torre de la Catedral sientes lo mismo que hace 20 años, y cuando bajas por Trapería, al pasar las Cuatro Esquinas entre decenas de transeúntes; o al entrar en Santa Catalina un sábado de abril, sigue siendo lo mismo. Cuando llegas a la cima del Puerto de la Cadena y aparece Murcia a tus pies. Cuando subes al Quitapesares y tu vista recorre la ciudad, desde el Cristo de Monteagudo hasta la Arrixaca. Cuando paseas por Alfonso X, recorriendo los puestos de libros y cuando huele a calabazate por Todos los Santos en el mercadillo de San Juan, es lo mismo. Cuando ves salir a los Salzillos en la mañana de Viernes Santo, y la emoción vuelve a llenarte el alma, con el silencio y la oscuridad del Jueves Santo, con la generosidad huertana de los coloraos, sientes lo mismo. Cuando pides un balón a gritos desde alguna silla de la Gran Vía, y cuando te sirven un bolito de cerveza sin pedirlo en alguna Barraca huertana… o con el primer mordisco a una marinera entre amigos, con el pulpico al horno y los caballitos, con un buen arroz al fresco de algún huerto de limoneros, o cuando el Real Murcia marca un gol y cierras los ojos de alegría… sigue siendo Murcia lo que sientes, aunque con 20 años más, que enriquecen todo sentimiento.

Cambian los edificios, crecen rascacielos, y las avenidas se multiplican. Las plazas se convierten en rotondas, y los parques se hacen diáfanos. Los faroles cambian su luz, y la ciudad se engalana diferente, cuando se pone guapa con luces de Navidad. Cambian los coches, y las motos, y los autobuses, se renuevan fachadas, abren nuevas tiendas, y cierran viejos comercios, cambian bares y restaurantes, y pubs, y discotecas. La ciudad incorpora nuevos sonidos y deshecha otros viejos. Pero todo sigue reconocible, al paso del tiempo, como un hermano mayor al que ves todos los días. En Primavera sigue oliendo a azahar, y la luz naranja del ocaso cae única sobre la Catedral, y de ahí, a toda la ciudad, como hace 20 años, como hace un siglo, como siempre. Se inunda Murcia cuando llueve, los termómetros llegan a los 50 grados con la solana de verano, y crece el Segura en los octubres lluviosos. Miras por la ventana, 20 años atrás, y siempre se reconoce Murcia.

Hace 20 años La Opinión abrió esta ventana desde la que contemplar la ciudad. Una ventana de letras, en la que leer las historias que forman el día a día de Murcia. El que se haya asomado a diario habrá presenciado esos cambios desde una posición de privilegio, a la vez que habrá disfrutado de todo lo que no ha cambiado, a pesar del tiempo, porque esta ventana está abierta para todos, pero al final es el que se asoma el que decide qué quiere mirar. Hoy miramos por esta ventana, convertida en referencia necesaria del día a día murciano, para recordar que llevamos 20 años asomados, y seguimos viendo la misma Murcia de siempre, que ha cambiado tanto, pero que nos sigue emocionando con las mismas cosas. Dentro de otros 20 años volveremos a mirar, y me juego pastelico de carne y bolito a que este artículo, tal y como está escrito, seguirá siendo actualidad. Vale.

Artículo para el especial 20 años de La Opinión de Murcia

15/12/2008 12:44 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

Los Avaricias

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Acho, nene, nenico… 50.000 millones de pavos americanos del ala, el payo este. Sí, el Madoff este que anda en los titulares, que cogía el payuelo pedía 10 kilos de pastaza y en un tris devolvía beneficios en plan Rey Mago, pero con lo que le soltaban otros lilas, y así iba dándole marcha a la cosa. Lo que es la estafa piramidal, vamos, si no he entendido yo mal el asunto. Menudo pájaro, el payo, acho. Una vez que estás en el rollo lo tienes meridiano, échate ahí… que entre la jet pides kilos de pastuza y si llevas calzones de seda te los sueltan que da gusto. Se ve que el Madoff este iba allí a echar unos golfes en el Palm Beach Country Club y se echaba al macho a los pasturrazos jubilatis de Florida. Se los echaba bien el pájaro, que 50.000 kilos son tela.

 

Me lo veo yo allí en el coffee del club, con sus guantecicos de cuero sin dedos aún puestecicos, echando un Ice Tea en un vaso desos enormes, hablando con algún ricacho de estos que tienen concesionarios, mirando al infinito, y perdonándole la vida para aceptar moverle los cuartazos. Cómo son las cosas con los ricazos, acho. Que menuda nos están montando desde las subprime y ahora que van saliendo las cosicas estas. ¿Tanta pasta se puede amasar? Acho, que nos hemos acostumbrado a escuchar agujero, déficit, bancarrota, desfalco, crack, quiebra, suspensión de pagos… y después las cifras esas que uno se tiene que pasar diez minutos colocando billetes en el bocadillo de cómic que nos sale cuando pensamos y venga a poner montones, y montones… y uno no acaba nunca de tener la visión completa del pastizal y ya está escuchando una nueva historia de algún bicharraco de estos en plan Madoff.

 

Lo que me mola más del asunto es que el Madoff este dice que todo es mentira. Con más jeta que lomo. Que de estafa nanai, que se la han jugado. Que le ha puesto orejas de burro hasta a Steven Spielberg, y a un colegazo suyo, pero colega-colega, que se conocían 50 añicos, y se la estaba metiendo con queso también, al Carl Saphiro este. Ahora, una cosa digo, yo ahora me dedicaba a llamar al iphone a todos los depositantes carroñeros que con sus fortunazas se dedicaban a pedirle a Madoff las plusvalías inverosímiles que les ofrecía, y con acento del Llano del Beal les diría: - Acho, ¿es que tan estafao? ¿es que tan estafao? ¿es que tan estafao? ¡Te lo mereces! Pijo, ¡te lo mereces! Claro, que sí, pijo, por avaricias, que eres un avaricias, que sois tos unos avaricias. ¿Qué te parece todo el rollo este de los millonetis que estafan y son estafados? Vale.

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Foto: Bernard Madoff, El Pirámides

16/12/2008 09:36 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

Los Importantes

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Aurori siempre me dice: - ¡Se simpático! Cuando se despide de mí, la tía. Menuda es. Lo de que cruce por el semáforo ya se le va quedando atrás, aunque algún arranque aún tiene… Se simpático, me dice… ¿Se puede ser simpático adrede? La verdad es que no le suelo hacer caso a Aurori en lo de la simpatía, no por no querer, acho, porque no me sale ser simpático. Si me pongo a ello suelo cagarla a base de bien, y sólo si me suelto puedo resultar algo simpático, si no me da por la exageración irónico murciana con la que la media de los contertulios no suele conectar, sobre todo si no me conocen. Así que cuando voy a algún sarao soy de los tímidos, al  menos al principio, y más que hablar de gilimemadas siendo simpático y poniéndome rojo, me dedico a escrutar, a hacer foticos mentales de vestimentas, zapatos, poses, gesticos y eso, de la peña experta que sí que saben ser simpáticos.

 

A mi los saraos me molan, esa es la verdad. Ahí soy el antagonista de mi hermano Bernalico, o de mi compadre de Pádel, siendo igual de tímido e incapaz de ser simpático al uso, como ellos, pero al revés, porque a mi sí me mola la pesca y la tontería. Me mola escrutar al personal a vistazos rápidos, haciendo uso de la ciencia fisonomista insostenible, aunque no creo que los índices de acierto sean demasiado altos, pero pijo, mira que se divierte uno. Siendo simpático lo paso mal, pero paso el trago, y a veces hasta bordo actuaciones. El otro día estuve en el sarao de los 20 años de La Opinión. Acho, no recibí invitación, pero me planté allí, con un par de huevos, más que nada, porque me sentía parte, que le tengo cariño yo a La Opi, de siempre por la buena gente, y desde que confiaron en esta mediocre ventanica diaria de medianías varias, aún más.

 

Así que allí estaba con to lo Murcia, en chaqueta de pana y vaqueros, en to el cocktail de trajecorbaticos, echando un par de cañicas, haciéndome el simpático lo justo, y a la vez charlando con buenísima gente… aunque me faltó a quién más quería ver, mi canosico preferido en el periodismo patrio, con el que no hay manera humana de coincidir un ratico. Pero bueno, las dos horas tuvieron sus momentos. Saludé a mis admirados Par de Dos, a los que intuí mi mismico problema de la simpatía, y mira que son cojonúos. Coincidí con Cleo otra vez (por la mañana me la encontré de curro) y me presentó a Mar, mis compis de página. Pérez, Conesa, Romero y Ahijado sufrieron mi absoluta incapacidad para ser simpático, y hablé con ellos de curro. Con Lola Al Filo (lo guapísima que iba, acho) charloteamos de libros y de su Black Coffee, y otro ratico compartí alguna historia con Marga, Amalia, Calleja y Anica García, el mejor rato del sarao. Entre todo fiché la extraña corbata del señor González Tovar, (aunque para corbatas la del Demonio de Tasmania del amigo Pedrojota) cuando Cleo nos dio el susto de la noche, muy en plan femme fatale, con un desmayo de Oscar a mejor actriz de reparto, no porque fuera fingido, sino por la clase sin límites que se desprendió en ese dulce y delicado caer, al que acudieron prestos, como dos velociraptores con su fonendoscopio al cuello, el consejero Ballesta y el delegado González Tovar, médicos ellos... y rápidos.

 

Me quedo con la chaqueta de la Retegui, acho, casi tan modernen a lo Malasaña como la del dramaturgo Juan Montoro, que destacaba sobre manera, igual que el verde pistacho fluorescente de la camisa de Montiel, y los bailoteos de Reverte, como lo más inn del sarao. Me quedo también con la presentadora de la Gala, Gema Mateos, a la que me presentó Ahijado, El Gentlemen, y que dirigió el acto con maestría. Un acto cojonudo, acho, que premiar en lo mismo Murcia a Rafaelillo y a Jorge Martínez tiene mérito millón, coherencia global, y merecimiento a raudales. Los importantes, que se llama el asunto. A ver si dentro de 20 años volvemos, está mi canosico, y ya he aprendido a ser simpático, acho. ¿Te gustan los saraos? Vale.

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Foto: Los Importantes, con sus premios

17/12/2008 09:45 achopijo #. sin tema Hay 18 comentarios.

Juan Guillamón

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Juan Guillamón (Murcia, 1947), es de las pocas personas mayores que conozco que siempre me saluda de tú a tú. La última, hace pocos días, en un plató de la 7 Región de Murcia. Él salía de una entrevista, yo acompañaba a mi jefa. Me tiró su mano, o lo que queda de ella, con decisión. Se la dí, como otras tantas veces, y apreté. – Veo que te has pasado al otro lado... y te veo bien… Me dijo, con el gesto de siempre.

 

Cuando empecé en Real Murcia Radio a hacer periodismo era el único consejero que se tomaba en serio las entrevistas, el único que respondía a cada pregunta como murcianista de corazón, el único que te hacía sentir verdaderamente que estabas siendo útil, como comunicador en un medio murcianista, para murcianistas. Era un placer encontrarle en los vestuarios, en los palcos, en los aledaños, porque Juan Guillamón siempre miraba, siempre te guiñaba un ojo, se acercaba y respondía con murcianismo, sentido, verdadero. Guillamón es un murciano de los castizos, de los que andan por Trapería como el que recorre su huerto, pero sin pretensión señorial, simplemente anda por Murcia con orgullo, y ejerce esa murcianía autóctona que le brota en cada gesto, en cada palabra, y que sustenta la fina ironía patria, en la que se mueve como anchoa en marinera.

 

No sólo tiene el murcianismo cosido al alma, tiene la murcianía. Ha defendido el metro para su ciudad, y el agua para su Región, y al Real Murcia siempre. Se casó con Murcia, y con nadie más. Es de esos murcianistas que no creo sea capaz de decir nunca que su equipo ha hecho el ridículo, aunque pierda mil partidos. Cuando su nombre salió en lo de Chinchilla se me encogió el corazón. Seguí con interés máximo su periplo hospitalario, un auténtico ejercicio de supervivencia, que pocas personas podrían superar con su entereza. Operaciones, esperanzas, desesperanzas, más operaciones, curas, viajes... y todo porque Guillamón se dejó las manos en el infierno para sobrevivir. Se dejó las manos para volver a ver a los suyos y abrazarlos, y ahora sabemos que lo hizo también, sin saberlo, para echarse al Real Murcia a la espalda y poner todo su empeño en sacarlo del túnel en el que está. Guillamón es un superviviente, como lo es el Real Murcia, y como lo es el murcianismo.

 

Estoy convencido de que Guillamón sabe que se ha metido en aguas movedizas. Se lo ha dicho su familia, pero él ha cogido al toro por los cuernos, y aunque se queme, ahí está, dando la cara, guiado por su corazón, exactamente igual que dentro de aquel tren en llamas. Dicen que no tiene la pasta, que no pintará mucho, que será un pelele en manos de Trujillo... Que digan lo que quieran, pero Guillamón tiene un espacio ahora en el que mover a su Real Murcia, desde la murcianía que Dios le dio al nacer, y eso, aunque no tenga un solo euro, ya es mucho. Cuando Guillamón entre en el vestuario, con su bufanda y sus dedos de goma, con su sonrisa de gentlemen, entre personaje de cómic y señor de Murcia, y suelte dos o tres golpes de saber estar en frases de ánimo, dará igual todo lo demás. En fútbol nadie es sinónimo de partidos ganados, ni existe fórmula, con dinero o sin dinero, para ser el mejor. Pero el Real Murcia, sin ninguna duda, está en buenas manos, aunque suene a chiste, con Juan Guillamón. Vale.

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Foto: Juan Guillamón, retrato sacado de su blog

18/12/2008 09:34 achopijo #. sin tema Hay 19 comentarios.

Murciana Navidad

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Qué tiene Murcia por sus calles, qué tiene Murcia a mediodía, qué tienen nuestros bares y los aperitivos de esta bendita ciudad, qué tienen sus marineras, sus cañicas en bolito y su pulpo al horno, en los días de invierno y las tardes de Navidad. Qué tiene Murcia, pijo, que no tiene nadie más. Que armamos la del querer, cuando nos juntamos a comer, con Las Flores al sol del invierno y días de felicidad. Los murcianos de diez en diez, salen de parranda, sin prisa por volver, que la huerta sigue viva, entre Santa Catalina y La Merced. Qué tendrá Murcia, acho, que no tiene nadie más. El de fuera se enamora, de una calle, de una murciana, de la fiesta y la felicidad, que una huerta viva en mil almas viste a Murcia un día más. Cantan al vino, los diez y otros diez más, juntos a toda voz, con el Viva Murcia sonando también por Navidad.

 

Aguilando de emoción, por la tarde todo es mejor, cuando la ciudad del sol naranja celebra el invierno con fervor, como todo lo demás. Una bufanda olvidada, un brindis por amor, un callejoncico estrecho, y la torre de la Catedral; en cada esquina se respira alegría de verdad. Qué tiene Murcia, pijo, que no tiene nadie más. Como una sola alma, la parranda vive en la celebración, una mirada furtiva, entre sonrisas de pasión. Arranca un villancico, y canta Murcia, un nuevo brindis, ahora por la amistad. Qué tienen los murcianos, qué tienen que no pueden parar, cuando Murcia pide celebrar. Qué tienen las murcianas, que ríen de verdad, cuando Murcia se viste de Navidad. Qué tiene Murcia, pijo, que no tiene nadie más.

 

Será el Segura y su marrón, la sardina o el Malecón; será la Trapería, Santo Domingo, el Romea o la Huerta de Murcia convertida en corazón. Será el pimentón, o será el sol, serán la naranja y el limón. Será la Estrella rubia, la luz naranja, o el grana de nuestro más profundo amor. Será por el caramelo, y que el murciano siempre da, será por la generosidad, por la Fuensanta, la Arrixaca y nuestra torre de la Catedral. Será por las marineras, por los caballitos, el pulpico y todo lo demás, será por los murcianos, será por las murcianas, será que Murcia es Murcia, y Murcia no es nadie más. No se por qué será, pero no hay en el mundo lugar mejor para celebrar la Navidad. Felicidades a todos los lectores de Achopijo. Vale.

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Foto: Plaza de las Flores, centro de la Navidad

19/12/2008 11:13 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

Achopijook

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Los niños de San Ildefonso son cada año más mayores, que dentro de poco salen con un vaso al lao pa dejar la dentadura, por si acaso se desbocan cantando numericos. Lo suyo era cuando cada número se cantaba con las 125.000 pesetas, que el último pesetas se decía guapo, peseeeeeeeeeeeetas, así, que una milésima segundo antes de completar el -tas se empezaba a escuchar ya el bomboco con las bolas y eso. Es como ser del Betis, o del Atleti, que se les anima mejor con la eeeeeeeeeee larga. Ahora con lo de los eeeeeeuros, la cosa se ha jodío, acho, porque lo de la eeeee larga zurula con la e en el medio, no al principio del palabro. Lo de los euros como paradoja tampoco es mala. Que todo se ha jodío un poco desde que nos la hicieron con los euros. A mi la lotería no me toca ni muerto ni vivo, acho. Pero ni pedreas ni na, que mira que es un gusto, pero me paso la mañana poniendo mis numericos en eso de El Mundo y el ordena siempre me responde lo mismico: el número 1908  no ha sido premiado hasta el momento.

 

Este año he comprao más que nunca, no por la crisis, sino porque surgió así, acho. Pero me da que volverá a haber esquinazo. Ayer teníamos 400 macus hechos con la victoria del Valladolid en Soria, pero acho, por esas cosas que nos pasan a los gafes, el Numancia remontó un 1-3, y ganó 4-3 a seis minuticos del final. Inverosímil… pero trágicamente normal en mi vida apostadora. Lo que no entiendo es cómo sigo jugando a algo, después de cosas como lo del Numancia. El caso es que después del viernes de recibida navideña, que salió de órdago, y hoy con los niños de San Ildefonso, afrontamos esta trigésimo segunda navidad a trompicones, con el Murcia clavado en el corazón, un esguince serio en el tobillo izquierdo, ojeras, con los kilos perdidos en alerta máxima, sin un plan claro para Nochevieja, sin que nadie organice la noche de los amigos, con la comida grupal en interrogante y con el blog amenazado por el Facebook, ya claramente, por lo que he fijado el 28 de diciembre como mi último día en eso. Y no, no tengo motivos claros.

 

La crisis que todo lo alcanza, acho, será eso. Aún así, sé que todo saldrá bien. Que El Guille tendrá un Noel y unos Reyes del recopón, que al menos un día o dos me sorprenderé bailoteando con la copa en la oreja, que la macronavidad familiar Gil-Bohórquez saldrá de lujo, que echaré un par de platos de Pavo de Iain, que molarán los amigos invisibles, que estaré con los granas en Alicante, y en la Nueva, que Campos y Guillamón notarán mi aliento, que tendré un regalico a pesar de todo el carbón que merezco, con Pilarín, mi reina maga vital, que me tomaré las uvas, y que aunque no me toque la lotería pasarán semanas hasta que me deshaga de los décimos que he jugado, que siempre da cosa romperlos, no vaya ser que… Así que afrontamos Navidad como siempre, a trompicones, pero como la vida, con esperanzas de disfrutar al máximo, lo que nos toque, que siempre será algo aunque no sean euros. Lo que veo más chungo de todo, incluido Real Murcia, es lo de mi esguince… Amenza con adelantar mi retirada del fútbol. Pues eso, que si no toca la loto, ánimo, que otras cosas tocarán. Otra vez, Feliz Navidad achopijeros, y muerte al Facebook (el 28 de diciembre me quito). Vale.

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Foto: Soy fan de todos los anti Facebook

22/12/2008 12:06 achopijo #. sin tema Hay 28 comentarios.

La Nochevieja

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No sabría decir si estamos ante el fenecimiento del cotillón, o que pasada una edad ya uno no se entera de que hay cotillones para decidirse en noviembre y se montan los liazos amiguiles en el grupo entre las dos corrientes dominantes para elegir la mejor fiesta, a la que irá to quisque, en la que estarán ellas… y ellos. Las guapicas de turno, y el grupico de siempre, con to lo suyo que tiene eso. Está claro que la Nochevieja no es lo que era, no podemos negarlo, y menos aún en tiempos de crisis. En mis tiempos, no muy lejanos, lo de las fiestas de Nochevieja llegó a ser de portada, que se vendían las entradas en una tarde de noviembre y se montaban peleas en la cola, que la entrada de Nochevieja en el cajón de la mesilla mes y medio era esencial para llevar unas Navidades sin sobresaltos, acho. Que en otros sitios no sé, pero en Murcia lo que pintaba era el Cotillón, la fiestuki de smoking, y saber elegir la fiesta a la que iba a ir todo el mundo, que luego eran todas, acho.

 

Ahora lo que se estila, no sé si por la edad, o por el fenecimiento del cotillón, es el rollito casa rural. Que hay que pescar en noviembre también, ojo. Así que la cosa no ha cambiado mucho, que el que quiera pegarse su San Silvestre murcianica a la modé, tiene que decidirse en noviembre, hace diez años y ahorica. Es que en las casicas rurales se lo pasa uno que tela marinera. Vengo yo de las Casas Rojas de Moratalla, y en plan family, y menudos días de chimenea, migas, vinico, con nuestro grifo puestecico, y los paseos a la falda de la Sierra del Gigante, que menuda es la Región en todas sus esquinas, acho. Así que este año ya no cazamos, pero para los próximos voy a mover en mi grupico lo de la Nochevieja rural, que las veladas con chimenea entre muchos amigos, las uvas y la magia de San Silvestre me parecen buenos ingredientes para echar una Nochevieja de las de recordar.

 

Luego están esos que salen de bares siempre y se lo pasan en grande, que no les importa lo que dicen los otros de que de bares es un fulazo, que si está to lleno, que si las copas las cobran como si fueran un barril de Brendt, que si los abrigos, que si el traje, el frío… El caso es que la dicotomía bares sí, bares no siempre está presente, y lo estaba cuando la Belle Epoque del cotillón, que lo que no llego a comprender es quién pijo quedaba para salir de bares en aquellos años de smoking, cuando había más de 20 fiestones para elegir. El fiestón por antonomasia, al que auguro yo un 70 por ciento largo de murcianos nacidos entre 1977 y 1987 que han pasado por allí al menos una Nochevieja, era el Karting, acho. Que he visto pagar yo un 300 por cien más por la entrada a día 29 de diciembre, cuando las entradas del Karting eran como el corazón verde. Cómo era la época del cotillón, acho… Pero pasó, aunque ahí sigue el Karting, y su Nochevieja. Este año aún estoy con dudas, y sin casa rural que valga, así que… ¿Qué plan propones para esta Nochevieja murciana? Vale.

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Foto: Imagen nocheviejera para salir del paso en este post de transición

27/12/2008 18:20 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

El Serpentín

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Lo de tener a tu disposición un grifo de cerveza, acho, y poder echarte cuando te sale de la pija, así, cuando a uno le parece, sin cortapisas, debe ser una de las cosas que más felicidad aporta al murciano medio, por no decir la que más… que si te preguntan en el mismo momentico en el que empieza a caer la cervecica fría en el vaso de caña, no creo que ni San Fulgencio dijera que prefiere hacer otra cosa en ese mismico instante. En mi Navidad familiar en las Casas Rojas de Moratalla, acho, que menudo sitio, teníamos un grifico puesto allí perenne, con 20 litros de cervecica que era sólo nuestra. Acho, que cogías, ibas a la cocina, te pillabas una copica chata, te salías al grifico, lo abrías, ponías así la copa doblá, y recibías el líquido elemento, casi helado, con ese sonido único que hace la cerveza al caer en el buche de cristal, de agudo a grave, en una sucesión de tic tic tec toc toc toc toc tuc tuc… tuc, tuuuc… que termina con el shhhhhhh, leve de la espumica sobre los límites de la copa, cuando pones recta la caña casi dispuesta y dejas caer más cerveza al corazón de la copa, para que suba la presión. Cierras el grifo y te mojas los labios con la espuma, para comprobar que uno es un maestro tirando su propia cerveza, cierras los ojos, y el gaznate libera su orgasmo birrístico.

 

Después de ese primer trago uno ya está pensando en el momento de volver al grifo, si no a echarse otra, a meterle presión a la caña, cuando la copa se queda en la mitad, que teniendo allí el grifo sería de tolay de champions no hacerlo. El serpentín, nene... que decimos aquí, y nos brillan los ojos. Que cuando algún pájaro habla de la casa de nosequién, ya puede decir que tiene piscina, pista de pádel, tenis, baloncesto, barbacoa, sauna y la rehostia cana en verso, pero acho, si a esa lista añade, que además su padre tiene allí puesto un serpentín, nos sale de dentro, de ahí ande tenemos incrustá la murcianía, junto al píloro, esa expresión tan manida a la vez que plástica, que describe el verdadero sentimiento de admiración: -Achooo, qué guapo! Así que de lo que llevamos de Navidad, sin duda, con mucho, de largo, el mejor regalo, haber tenido 64 horas de mis vacaciones un serpentín allí puesto, para ir a meterle presión a las cañas cuando me saliera, y conmigo mi tía Marián, acho, que se pasó el día dándole presión a la pesca, haciendo gala del disfrute único que es eso de darle al grifo, escuchar el tucu tuc, y ver la espuma rebosante sobre las burbujas del oro líquido.

 

Cuando llegué y vi el serpentín se me encendió el píloro, aunque cuando vi que el grifo era Cruzcampo sentí que todo en mi vida seguía igual, en un Hércules (*) continuo. Pero por una vez, una de esas veces de recordar, la cosa me salió princesa en vez de rana. Fui con decisión al serpentín, y abrí la portezuela metálica, en la que confluían el cable de la presión y el que sube por el grifo, para comprobar la marca del barril. Cuando leí: Heineken, resoplé, cerré los ojos aliviado, y se me abrió el cielo. Un cielo de 64 horas junto a aquel prodigio de la ingeniería humana, unido a mi naturaleza de murciano admirador de las casas con serpentín, que jamás había disfrutado de semejante situación, y encima venciendo a mi Hércules (*) vital, con lo que hubiera supuesto tener serpentín, pero con el aguachirri de mierda ese que se hace llamar cerveza Cruzcampo… Pero esta vez no, no hubo Hércules (*) y el barril era Heineken. Dejé la maleta, fui a la cocina, inspeccioné la vajilla, elegí copa chata, me puse frente al grifico, lo abrí, y vi correr oro helado por el metal. Enchufé la copa, y asistí maravillado al tucu túc, que detuvo el tiempo unos segundos, hasta que la cerveza holandesa, en su justa medida de presión, llenó la copa, y el corazón de la caña se llenaba de explosiones cuando metí mi cerveza hasta el tuétano del grifo, para meterle la presión que haría que aquel primer trago de mi propio grifo se convirtiera sin discusión en el mejor regalo de esta Navidad. ¿Tienes serpentín de cerveza en casa? Vale.

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Foto: Tirando cerveza

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(*) Hércules: Dícese de la situación vivida por el equipo alicantino en su último paso por la Primera División, cuando estuvo en descenso casi toda la temporada, salió a falta de dos jornadas, pero bajó en la última. Hacer un Hércules: Es un simil achopijero que describe una situación idéntica a la del Hércules aquel año, pero en la vida cotidiana. Explica un momento de esperanza efímero, en momentos difíciles, una esperanza que se trunca, y se convierte en dañina.

29/12/2008 09:28 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

2008: El Año Guille

El año de El Guille, acho, que se acaba ya. Ahí es na, compay. Año a fuego en mi corazón este 2008 de la crisis y el centenario murcianista, que al final casi es sinónimo decir crisis y decir centenario. Echo de menos la Sicilian Pizza, que no se me olvida el dolor, y me ha tocado la fibra el engaño sideral del consistorio murciano con lo de los taxis granas. Lo contento que me puse con esta historia que nos daría personalidad, y luego me presentan los nuevos taxis igualicos que los de ahora, con su franja roja sobre blanco, de toda la vida, acho, no recuerdo engaño mayor. Murcia sigue igual, ese paso agazapada, que unas veces me gusta en plan tesoro escondido, y otras me jode que nos ninguneen y nos importe bledos verdes. En La Sexta, qué cansinidad de canal televisivo por cierto, pusieron un reportaje el otro día de cocidos navideños típicos y había reportajicos por comunidades autónomas, de todas, pijo. Aposté a que no salía el Caldo con Pelotas, y gané. Acho, que no contamos, que no.

 

He tenido un año muy de zapatillas. Sobre todo Munich, que es, de largo, ahora mismo, hoy por hoy, la marca con la que más me identifico. Quiero recordar este 2008 como el primer año en el que me cansa mi propia trenca, con lo que eso supone, que más de uno estará leyendo esto y quedándose ojiplático. Año bueno de amigos, como siempre, y de blogueros afines, que ya somos un grupeto de abrazarnos al vernos. Cosas para olvidar, pues como todos los años, dos o tres, o cuatro. Logros, pocos. La estaca de lo del patrón para el barco, ahí está, echando moho, bien clavada en mi chepa. Adelgacé por primera vez en mi vida intencionadamente, algo digno de recordar. No me ha tocado la quini, ni he ganado apuestón, ni siquiera en el grupeto, que parece que somos tuertos y nos pasamos las tardes mirándonos a los ojos. He bebido mucha Fanta de naranja, lo que me alegra, y bastante menos alcohol que el resto de los años. Ahí seguimos, con el extintor a cuestas apagando conatos de incendio sanitarios, sin poder echar el resto, que no da para más, pero contentos, aunque echo de menos las historias de la calle, y escribir de la gente.

 

Qué decir de Pilarín, que me lleva la vida como una Jerry McGuire de los matrimonios, con lo que yo soy… y encima de supermamá con El Guille, que al menos, no parece que haya heredado la ansiedad vital de su padre, aunque para comer las monta tiernas. Qué poquico he salido por Murcia, y cuanto hemos ido de comidicas. En enero no sabíamos quién pijo era Obama, y Nicolás Mateos daba vueltas con su Testarrosa por el Tontódromo, así, como un pastorcillo alemán en las pelis de la RTL, silbando. Me grabo cedés como rosquillas, otro avance tecnológico que un año vista me parecía impossible, así, en inglés, y apenas he usado mi emepecuatro, por el contrario. Poco cine y pocos conciertos. He llevado mucho Strokes, Andrés, Nena y The Killers en el coche, pero lo que más he hecho han sido pedorretas y el tontín con El Guille. El Guille, acho, El Guille… cuando se ríe antes del baño, a carcajadas, y pide tontería, uno pierde todo el lastre y sólo disfruta de la vida. El año de El Guille, que se acaba, pero acho, empieza otro año, otro año que también será de El Guille. Feliz Nochevieja a todos. ¿Cómo ha sido tu 2008? Vale.

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Vídeo: Human (The Killers)

30/12/2008 10:00 achopijo #. sin tema Hay 25 comentarios.

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