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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2008.

¡Campeones!

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Acho, pudimos. Ganamos y lo hicimos a lo España, que es lo mejor que le podía pasar al fútbol. Estuvo enorme el Niño Torres, en el gol, en la Eurocopa entera, y sobre todo, en su rueda de prensa: España ganó porque fue el mejor equipo, y eso, desgraciadamente, no pasa siempre. Ese golpe encima de la mesa del fútbol de toque, de las buenas maneras, del estilo España, es lo más importante que hemos conseguido levantando la copa. Ya no vale que no sabemos competir, que los Argentina, Alemania, Italia o Francia tienen ese plus que nosotros no tenemos, porque nuestro toque y estilo propios sí que valen para ganar, y además, hoy por hoy, ellos no lo tienen, y eso es aún más importante que la propia victoria. España ha apostado por su fútbol, y por fin, esa apuesta ha salido bien. No debe quedar aquí, para que esto no pase cada 44 años hay que seguir aprendiendo.

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Lo siento por el de la pancarta de SPENGE, que al parecer debe ser alemán, y el payo se ha pimplao to la Euro, porque la pancartica estaba siempre ahí colgadica, y ayer, también, como aquella mítica en México 86 de John 3:16. Las banderas españolas ayer no eran más que eso mismo, banderas de España. Ese es un segundo logro importantísimo que viene con la Eurocopa. Ayer no importaba, ni siquiera que los jugadores llevaran emblemas de sus clubs, ni de que hubiera banderas de todas las comunidades autónomas, porque eso es España, la suma de todo, incluida bandera del centenario grana de un fiel que nos alegró la previa del partido a miles de murcianistas, en ese primer plano. Si hubiéramos perdido se podría hacer otra lectura, pero ganamos. Ganamos siendo España. No me gustó la apuesta de Cuatro tomándose el fútbol por la farándula y el espectáculo, y sigo pensando que es un feo no darle a este deporte la dimensión seria, profesional, que merece informativamente, pero ha salido bien. Juanma Castaño no se convirtió en gafe, y además ha terminado haciendo piña con los jugadores, el payico.

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Cuando se gana no hay que meterse con nadie, ni con nada. Hay que lucir palmito y regocijarse en lo que se ha hecho. Hay que disfrutar. De todo lo de ganar, el detallico de Andrés Palop con Arconada me pareció acojonante. Muy futbolístico, acho. Prepararse esa camiseta, con premeditación, y subir a recoger la copa con ella en honor a Arconada fue un símbolo excepcional, hasta me empezaron a picar los ojos, acho, qué quieres que te diga. El Gol de Torres ya es mítico, vamos a visionarlo muchísimo, agustico, igual que esas imágenes de fuentes llenas de rojo pasión, llenas de España, la España campeona, la España que gana por fin, fiel a sí misma, y fiel al fútbol. Enhorabuena a todos, y a disfrutar. Eso si, guarden fuerzas para dentro de un año, que volveremos a la redonda a darle el uso verdadero, con un nuevo ascenso del Real Murcia. Vale.

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Foto: Palop, con la camiseta de Arconada

01/07/2008 07:58 achopijo #. sin tema Hay 9 comentarios.

Las Águilas Murcianas

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Acho, qué me dicen ustedes de Nuestra Patrulla Águila… Sí, sí, Nuestra, con mayúsculas. Las Águilas llevan aquí en las Murcias desde 1985, no mucho tiempo, pero nadie me discutirá que si hay algo en esta Región pa fardar chulístico es la Patrulla Águila, acho. Como la Estrella de Levante, los pimienticos, las marineras y el Real Murcia, las Águilas ya son icono murcianista, le pese a quien le pese. Pijo, el que no se haya puesto así visera manual en frente, oteando el horizonte, cuando escuchas el zumbido y hasta quedarse bizco al resol esperando la raseada de los C-101, que levante la mano. Todos los hemos visto alguna vez, y algunos, muchísimas. Los que conocemos bien el atardecer más bonito del mundo, ese en el que el sol naranja se mete por la Isla del Barón, somos hermanos de los Águilas, que las mañanicas de verano les saludamos como familia a la vuelta de comprar La Opinión, cuando pasan entrenando en parejicas, surcando la Costa Cálida.

Cuando las siete Águilas salen en la tele en algún evento no cambiamos de canal, y cuando pintan la bandera española, o hacen su looping invertido, nos sentimos orgullosos, de una forma especial. Como cuando gana Valverde un gran premio, como cuando Almagro pasa una ronda, o como cuando Dani Aquino marca en la sub19. Cuando pasaron por Colón en la celebración de la Euro, acho, yo sentí que Murcia estaba ahí, en el cielo. Eran ellos, los que todos los años rompen el sonido en la playa, los que aterrizan en formación, los que siempre levantan a los niños de sus toallas al grito de - ¡Papá! ¡Papá! ¡La Patrulla Águila! Menudos son los Águilas, acho, y son de Murcia.

Si esto fuera los América ya irían por la tercera parte de la peli: La Patrulla Águila y El Misterio del Castillo de Lorca, o algo así, en plan aventuras, espías y combates aéreos, que menudo merchandaisin podría moverse con cazadoras, camisetas y gorricas de los Águilas, así tipo Top Gun un poco todo, pero a lo achopijo. El Líder, El Punto Derecha, El Punto Izquierda, el Par Derecha, el Par Izquierda, Solo y el Perro, acho. Esos son, ni más ni menos, que los Águilas. Anda que los zagalicos no tendrían un ídolo cada uno en sus pelis… - ¡Yo soy el Perro! – Acho, yo soy Solo, que es el que la lía en el aire… – Acho, acho, yo me pido el Lider… La Patrulla Águila no podía dejar de tener su hueco aquí, en este rincón murcianico. Con sus loopings, sus raseadas y sus C-101 de fabricación española, con ese rojo característico, son ya parte de Murcia, porque los murcianos, cuando les vemos en acción, les sentimos nuestros. ¿Has visto en directo a la Patrulla Águila? Vale.

Foto: Uno de los C-101, acho, qué guapo...

01/07/2008 21:00 achopijo #. sin tema Hay 33 comentarios.

El Probador

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Acho, llegan las rebajicas y necesito echarme unos vaqueros pa pasar el verano y eso, lo que significa que voy a tener que enfrentarme a uno de mis miedos vitales: El Probador. Nunca he utilizado un probador cómodo, acho. Cuando ya he seleccionado los tres pantalones finalistas me dirijo a los probadores y todo se nubla a mi alrededor. Suena un do agudo en piano, los sonidos se ralentizan, y la puertecica del probador se empequeñece por milésimas quedando al final de un negro y tenebroso túnel vital. Es en ese momento en el que empiezo a sudar.

Normalmente los probadores tienen una minúscula palanganica puesta detrás de la puerta en la que en teoría hay que dejar la ropa. Si traes tres pantalones para hacerlo todo de una, el primer problema es que no puedes dejar los pantalones en ningún sitio para ponerte a intentar cerrar con pestillo. Así que acaban en el suelo, o pinzados en el cuello contra el pecho, para tener disponibles ambas manos. Si tienes suerte el pestillo funcionará, si hay pestillo. Si no hay la mejor opción es buscar otro, aunque si hay overbooking, hay que apañarse y cambiarse con una rodilla sobre el centro de la puerta, porque claro, las puertas de los probadores, no se sabe por qué, no llegan al suelo, y con el pie no se puede hacer de cierre, lo que obliga a un contraposto de cuclillez constante mientras dure la probatura. Si la puerta es de cortinilla, en vez de la rodilla, la manico así sujetando, no vaya a entrar alguien.

A estas alturas los tres pantalones están en el suelo y los niveles de sudor alcanzan el 60 por ciento. Aún no huele, pero la mezcla con sudores anteriores es perceptible al olfato medio, así que minuto dos se te pone cara de cordobés, con el ceño fruncido al máximo. Lo normal es que haya un ojo de buey en el techo que haga luz directa sobre la coronilla, donde nacen las goticas que caerán por las sienes cada dos segundos. En esas hay que desvestirse, quitarse los zapatos sentado en la banqueta minúscula, si es que hay banqueta, sin olvidar la rodilla aguantando la puerta.

Una vez en calzoncillos hay que depositar tu pantalón desprendido en algún sitio. La perchica está ocupada, el suelo también, el sudor cae por la espalda, te duele el ceño de fruncirlo y es cuando llama ella a la puerta y te pregunta el - ¿cómo vas cariño? Sólo te apetece una piscina… y en eso estás cuando se cae la cartera, el móvil suena, resbalan las llaves, y las monedas sueltas del pantalón salen rulando por debajo la puerta… toc, toc, toc… - ¿Estás bien? Rarísimo es que un día no haya salido en braslis corriendo de allí dentro ¿Para cuando un probador con piscina? Vale.

Foto: Probadores con cortinica

03/07/2008 08:18 achopijo #. sin tema Hay 14 comentarios.

La Guerra de las Playas

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- ¿Os venís el domingo a comer a La Manga? – Acho, calla, ¿estás sonao o qué? Me voy a meter la cola esa de dos horas de La Manga, quita, quita… Anda que no hemos escuchado esta conversación veces, y lo que viene después… - Venid vosotros a Torrevieja y echamos un arrocico… - Acho, calla, calla, ¿pa estarnos ahí dos horas en La Zenia paraicos? Quita, quita… La guerra de las colas es un clásico veranístico en Murcia, porque ojo con la de Mazarrón, o con las de Lo Pagán, que tampoco son mancas. Aquí el que no come monas con huevo, come huevo con monas, y es que acho, en verano hay colas en las playas sí o sí, y punto. Yo soy de la cola de La Manga, que es mi playa. Allí hacemos la cola agustico, con las ventanicas abiertas, que corre la brisa de dos mares, y viendo el azul intenso del Mediterráneo, que escuchando a Calamaro pasa la hora y media que ni se entera uno, oye.

La cola fea era la de Campoamor, acho, pero antes de la Cartagenalicante. Ahí se formaba un petardo bueno, y no digo na de Campoamor a Torrevieja, acho, 16 kilómetros que yo he hecho en 2 horas 45 minutos alguna noche de sábado, que al llegar a Torrevieja uno tenía la sensación de haber llegao a Finisterre. La cola de Mazarrón, al menos las que yo me he chupao, tiene que uno no se para del to nunca. Se ve que como es así cuesta abajico, acho, los coches, aunque vayan a 2 por hora, van, que ya es algo. El caso es que cada uno tira pa su zona como si fuera el Sabino Arana del playismo en la guerra de las colas, y de esto se puede deducir que cuanto más hace uno una cola más se identifica y más le gusta, aunque parezca una contradicción. Por eso, acho, cuando uno hace una cola que no es la suya se coge unos cabreos de materile… claro, como hay que volver… ¿No?

Sólo la guerra de los garrulos le va a la zaga. Porque el tema salir por las noches playeras es otro bonito debate quasinacionalista, acho. Quesi en Mazarrón hay mucho kinki, quesi en la Curva hay más canis que la vida, quesi aquello del zoco era un nido de garrulapios, quesi Torrevieja está lleno bakaletis, y dale perico al torno; pero to quisque salía por ande le pillara y pasaba unos veranos de trasnoche de miedo. Luego la discusión se pasaba a los padres de familia con la cosa de los ruidos nocturnos y el olor a meao, que junto a la cola, era ya poner el punto negro inamovible. El caso es que el tema del agüica y la fina arena no se sacaba mucho a la gresca, y es que yo creo, y no es por na, que ahí La Manga no tiene rival. ¿Qué cola playera es la peor? ¿En qué playa hay más chunda chunda? Vale.

Foto: Vista del Mar Menor, recurrente

04/07/2008 08:38 achopijo #. sin tema Hay 21 comentarios.

El Horno Inglés

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Si nuestro insigne amigo Coco, aquel azul súper maestro de Barrio Sésamo que nos enseñó a todos lo que era arriba y abajo, quisiera enseñarnos ahora lo que es frío y calor sólo tendría que pasarse por el Corte Inglés de Murcia, acho. Resulta que con las rebajas y el veranico Murcia, la pesca elige mucho irse al Corte a pasar unas horas buscando gangas al fresco, pero este año lo de ir en coche roza la proeza. Resulta que en el viejo parking del Corting no hay aire acondicionado, así que cuando uno apaga el motor y abre la puerta los 60 grados centígrados se te agarran al píloro como si te hubieran abierto al vacío, acho. Un bigardo como yo aguanta que le hiervan un ratico, pero mi bebé de un mes parece que está a punto de convertirse en un Nugget de pollo crujiente, o que va explotar cual palomita gigante, y eso genera una ansiedad poco recomendable.

Eso si, cuando uno logra aparcar, montar la parafernalia bebística, llegar al ascensor y subir a la planta baja, el frescor cortinglesero es el bueno de siempre. De 60 a 15 en un plis, calor – frío, diría Coco. Pero hasta ese momento mucho ojo, que estamos rozando la creación del primer hombre-popcorn del mundo en el parking del Corting. Resulta que han metío a varios gorrillas, según parece profesionales del asunto, a ordenar el aparcamiento en ese horno inglés. La cosa es que abren así a pajera pa que pase to quisque, que si está lleno da igual que ya te aparca el carro el gorrilla en doble fila, que no pasa na. Así que cuando uno se quiere pirar igual se pasan 10 minutos, que ya no es un plis, a fuego lento, cargadico con las bolsas, las llaves, el móvil, el carricoche y to eso, esperando a que el gorrilla mueva los tres coches necesarios para poder sacar el tuyo, y eso, señores del Corting, parece un intento premeditado en busca de golpes de calor con los que llenar páginas de periódicos.

No digo que pongan el magnífico frescor al que tanta estima tenemos quienes somos clientes convencidos de la mega tienda de ultramarinos nacional, en la que hay de todo al mejor precio y mejor trata a los clientes, que igual es demasié, pero acho, pijo, que si se llena el parking, que se llene, y nos dejamos de gorrillas, de dobles filas, de cabreos veraniegos en cocción lenta y lo más importante, evitamos el peligrazo que tiene freír vivos a bebés y ancianos, que salen del parking y parecen Nuggets con piernas. ¿Te has asado en el horno inglés? Vale.

Foto: Coco... frío, calor

05/07/2008 09:01 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

El Momento Yate

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Anda que no nos vamos a hinchar estos días a ver a los famosicos yate p´arriba, yate p´abajo, acho. Es una de las imágenes del verano, ver al superguapo, o superfamoso de turno en tanguica echarse unos despereces en cubierta de un yataco en Saint Tropez, Ibiza, Marbella o sucedáneos, con alguna zagalona de curvas crestagallosas a su vera echando el ratico, así, a lo lejos, en esas imágenes que captan los papparazzis semiborrosas, pero que se ve de cojones que se están pegando el momento yate a base de bien. Mientras, veranico tras veranico, los aspirantes a veraneantes que pasamos las colas y nos mojamos los tobillos en la playa de la plebe, nos tragaremos las imágenes, ya sea en programicas desos frescos del estío, o en el Hola! ese que en algún momento del verano siempre cae en nuestras manos en el que no falla el maestro Briatore.

Si alguna vez les toca estar en situación yate con alguna perica famosa, así en aguas cristalinas, os paso el A-B-C del momento yate, así que apunten: tanga leopardo de 500 euros, gafas de sol estilo casco, tatuaje sofisticado en el tobillico, y a desperezarse un poco en cubierta, como que no quiere la cosa… Rascarse la cabeza y echar una sonrisa a la perica que anda tomando el sol en bikini. Hay que darlo todo desprendiendo cotidianidad a raudales. Una vez que controlas el A-B-C, estás listo para que te graben. Acho, yo creo que los momentos yate están pactadísimos y los famosos se lo hacen, pijo, que no puede ser que los momentos yate sean igualicos, ya esté Borja Thyssen, la Obregón, o el mismísimo José María Aznar.

No sé si yo valdría pa esto del momento yate, acho; que a mi me mola más echarme al Mar Menor en La Ribera, en una barcaza antigua desas de pescadores, agenciarme unos berberechos con limones de Santomera y unas estrellicas frescas y navegar hasta Los Arenales con mi amigo Tomi, que pasamos unas mañanas de órdago entre baño y baño y quintico y quintico. Acho, ahí sí que me desenvuelvo yo como mújol en la encañizada, pero eso no lo sacan nunca… Se ve que los famosos prefieren los yatacos, y a mi me parece muy bien, que lo que nos faltaba es que se nos llenen Los Arenales de papparazzis ¿Has visto ya el primer momento yate del verano? Vale.

Foto: Los Aznar, en el momento yate con Briatore

06/07/2008 10:38 achopijo #. sin tema Hay 6 comentarios.

San 'Bandín'

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Un San Fermín es igual a siete Bandos de la Huerta, pero con toros y un encierro en vez de la procesión de la Virgen de la Fuensanta y el desfile del Bando de la Huerta. Todo lo demás, es lo mismo, multiplicado por siete. Ya conocen el olor del miércoles post Bando en las calles, pues multipliquen por siete, y verán cómo huele la Calle Estafeta el 15 de julio, que si uno aspira fuerte después del ‘Pobre de mí’, se le cristalizan los alveolos. Aquí las bolsas son de Mercadona, allí, de Consum, y lo de dentro, pues lo mismico: vino, gaseosa, cola y cerveza, aquí Estrellica, allí, Keler18, pero por siete. Cuando uno llega a Pamplona en San Fermín se palpa en el ambiente esa sensación de emoción global, cuando hay un fiestón en el que toda la peña va a darlo todo. El calor es parecido, y el rojo del pañuelo, y la camisa blanca, incluso el fajín de huertano que llevan algunos ‘corredores’.

En San Fermín, después del cuarto golpe, uno puede verse de repente en plena Plaza del Romea entonando La Parranda a grito pelao, rodeado de canadienses y neoyorquinos estupefactos porque en ninguna guía pone que se le cante a Murcia en pleno San Fermín, que se hace complicado situarse, o Bando, o San Fermín, acho. Incluso se puede uno liar y confundir a los policías forales con la Banda de Música de la Archicofradía de la Sangre, acho, que visten igualicos. No se te ocurra intentar tocarle el instrumento a un foral, que seguramente tiene peores pulgas que los buenos de los músicos de la Sangre. Multipliquen todo por siete, y añadan grupos de guiris rubias con las camisetas mojadas, jipis centroeuropeos con perros en los parques, y un bucle de fiesta sin horas, sin días, ni noches, en el que unos salen y otros entran.

Añadan a nuestro Bando también un cargado halo de leyenda, que se vislumbra en los ojos de algunos visitantes sin duda atraídos por la lectura de ‘The sun also rises’, que en su mayoría se sienten defraudados al no encontrar lo que el escritor norteamericano describe en sus textos, o encontrarlo tan desvirtuado que les provoca tristeza. Como me dijo un año, en el escalón de un bar de la Calle Estafeta unos minutos antes del encierro, un canadiense que vivía sus primeras horas en la fiesta: “Si Hemingway viniera hoy a Pamplona creo que hubiera querido no escribir nada sobre San Fermín”. Menos mal que, al menos, Hemingway no vino a Murcia. Vale.

Foto: El Chupinazo

07/07/2008 08:07 achopijo #. sin tema Hay 23 comentarios.

Taxis Granas

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Acho, van a ponernos los taxis granas, pero no se alarmen, no dicen nada de que vayan a poner más, así que la cosa del taxi seguirá igual que siempre, nunca hay cuando uno lo necesita, sobre todo si uno llega en tren. Pero acho, lo de ponerlos todos iguales y granas, color Murcia, es una decisión de las que no suelen tomarse por aquí, porque son una clara e importante muestra de identidad, eso que tanto nos falta a los murcianicos pa creernoslo de una vez por todas. Resulta que ha tenido que venir un gallego a darnos la idea y a forzar un poquico de identidad murciana, manda alcanciles, acho. Claro, que si lo dice Sergio Pazos, famosico guay del CQC, hay que hacerle caso.

Si no llevo diciendo lo de los taxis rojos 15 años no llevo ninguno, acho, pero como soy murciano y acomplejadico, sólo lo he hecho en petit comité. Así que ahora no voy a ponerme en plan yo ya lo dije, y sólo voy a aplaudir la decisión del consistorio, que sea por lo que sea, escucha ideas para que Murcia sea cada vez más Murcia, que es lo que me importa más. Vaya pues, desde aquí, mi enorme agradecimiento a Sergio Pazos, al que además, a partir de ahora, podremos usar para contarle ideas murcianísticas y que las venda cual gallego cool hunter al consistorio, como la de poner enormes pimientos rojos por las plazas, bombardear la Plaza de Europa, colocar lonas para sombras en las calles del centro, o pintar todos los semáforos y mobiliario urbano de blanco puro, que desprende menos calor en verano y hace juego con el grana de los taxis en plan Real Murcia.

El taxi es que es mucho en una ciudad y hay que aprovecharlo, porque lo cogen casi siempre visitantes, que preguntan al taxista por dónde ir a cenar, a comer, a echar unas copas, y otras cosas al uso, y que sea ya un vehículo personalizado con la ciudad le da a esta un toque especial, independiente, de personalidad... Le da identidad. Esto de los taxis granas, con la ¡M! en ciernes, los rascacielos, las torres gemelas, la Nueva Condomina y el futuro tren urbano son parte de la gran Murcia del futuro inminente, esa ciudad que de una vez por todas tendrá una personalidad fuerte que fijar, y que entre otras cosas, nos dará por fin un equipo instalado en la Primera División, porque sus seguidores creerán en él ¡Viva Murcia! ¿Te gusta que Murcia tenga los taxis personalizados? Vale.

Foto: En México los taxis eran todos escarabajos verdes, acho

08/07/2008 08:09 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

La Portabilidad

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El pasillo se me hizo largo. El momento de la verdad se acercaba mientras iba rezando abonico todo lo que pudiera reforzar mi convencimiento definitivo en dar el paso. Al llegar al punto sin retorno, una vez dentro del habitáculo, y con el enemigo a dos palmos de mis ojos, cogí aire, cerré los ojos un segundo, apreté los puños y saqué todas las fuerzas interiores que había preparado a conciencia para que llegado el momento no me viniera abajo. Entonces lo dije: - Hola, quiero cambiar de operador. En dos minutos, y con todo lo necesario para realizar la portabilidad en mis bolsillos, después de tres intentos fallidos en los que hubo que desistir, logré superar el último escollo. Di el paso, le planté cara a las llamadas intempestivas, a las ofertas incomprensibles, a los céntimos minuto, a los planes de tarde, a las presentaciones con acento sudamericano… Le planté cara al mundo del móvil, y ahora la suerte está echada.

No estoy seguro de los motivos, pero quiero probar otro operador, porque tengo la sensación de que ahora me cobran lo que les sale del pijo, después de 10 años. Estoy seguro que hay meses que no hablo casi, acho, y me salen más caros. Quiero comprobar eso de que a operador nuevo, vida nueva, por si acaso. Así que me armé de valor, entrené duro para no desfallecer, y he dado el paso. La guerra no ha hecho más que comenzar. Cuando uno hace lo de la portabilidad tiene que estar preparado. La batalla psicológica dura unas dos semanas. Los traicionados te llaman con cantos de sirenas, te inoculan suero de la verdad a través de llamadas y mensajicos, tentándote con todas sus armas, para que recapacites y te rindas. Una vez iniciado el proceso, el nuevo operador te mima, te llama por tu nombre, te ofrece planes oníricos de cero céntimos, y te agasaja con móviles de ensueño gratis.

Hay que tener la mente preparada, porque en la semana de tránsito el móvil recibe llamadas de números privados, que si coges estás perdido, pero es necesaria una última conversación con ellos, con los traicionados, para confirmar la portabilidad. Ahí está el máximo peligro. Los castings de recursos humanos para operadores de telefonía de la sección de portabilidad son exhaustivos, sólo maestros de la seducción llegan a formar parte de esos equipos. Aún no he terminado el proceso, pero esta vez parece que voy a lograrlo. Casi seguro que al final será lo mismo que antes, pero podré decir que yo lo conseguí. A pesar de una última oferta de un 30 por ciento de descuento durante 6 meses y el teléfono que quisiera, nuevecico, yo, Yayo Delgado, una vez cambié de operador de móvil. ¿Has cambiado de operador alguna vez? Vale.

Foto: Lo de la portabilidad, en gráfico

09/07/2008 08:08 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

Tatuajes

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¡Acho, acho, acho, mira, mira, un payo sin tatuaje! Tal y como se está poniendo el patio, poco nos falta para escuchar esto cuando pasea uno tranquilamente por la orillica de la playa. La fiebre del tatuaje lleva ya unos añicos echando raices, y eso se nota cada verano. En este que empezamos yo creo que ya hay más pesca que lleva alguno que pesca sin tatuar, algo que en los ochenta era impensable. La mitad de los murcianos respira CO2, decían los papeles esta semana, acho, y la otra mitad llevan tatus. Ya nadie se acuerda de aquellos tiempos en los que si veías a un bigardo con un tatuaje en la cola del súper se te ponía el escroto de pajarita y se quedaba uno sin tragar saliva 23 minutos, porque lo del tatu era el dni del expresidiario. Ahora pasa un poco también que un expresidiario ya no acojona tanto, con el rollico Julían Muñoz y eso.

Los camareros de los restauranes modernen, esos que van de negro y te ponen platos cuadraos a mansalva, suelen llevar alguno así onírico, que pinta mucho la cosa, igual que los que andan en la noche en plan sofisticado. El tatuaje amor de madre se ha perdido en el camino, acho, y es una pena. Es que ni los canis han hecho por mantenerlo. El caso es que el del ancla, el corazón llorando y el holograma de Jesucristo se han quedao atrás, y ahora lo que se lleva es el símbolo tribal y las letras chinas. Lo del tribal tiene su miga, acho. No digo yo que haya quien se tatúe algo que signifique su alma en forma de símbolo, con anécdota e historia personal, que será más bonito que 100 rosas rojas, pero la mayoría se cose a la piel un símbolo, así, porque le mola. Que les preguntas y te responden: - Es un símbolo tribal. … … … y se te quedan mirando así, dando una calá al cigarro. Ale.

A mi me gustan, en chica, en los tobillos, si acaso. Los que parecen alas de paloma encima del culico me parecen los más feos, acho, con lo bonica que es esa zona de las féminas, pintarles unas alas ahí me parece delito. Omoplatos y muñecas, depende de qué, y los que me parecen ultracani son los de mediateta. Cuando veo alguna con pintarrajos ahí me pasa como cuando en los 80 veías el antebrazo de un expresidiario, que se me seca la nuez, acho. De todas formas, y aunque parezca una paradoja, lo que ha pasado con los tatuajes es que han desaparecido, porque ahora se quitan fácil. El halo de dureza de antes, cuando eran pa to la vida, ahora no existe, y por eso lleva un tatu hasta el de la camisa, acho. Si alguna vez me tatúo algo será el escudo del Real Murcia, aunque ese ya lo llevo yo cosido al corazón. ¿Te molan los tatuajes? Vale.

Foto: El corazón del Nieto, en el hombro

10/07/2008 08:43 achopijo #. sin tema Hay 19 comentarios.

Chiringuitos

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Soy carne de chiringo, acho. Con el bañador mojadico, los pies llenos de arena y con el frescor del último chapuzón aún en la epidermis, en ese momento en el que la sal brilla en todo el cuerpo, acercarse a la barra de un chiringuito a echarse una cañica fresca es uno de los momentos top ten de la vida, sobre todo porque es tan sencillo que da miedo. De los chiringuitos me gusta prácticamente todo, pero nada comparado a ese primer contacto con el vaso de plástico, fresco como el viento, como la amistad, con la espumica en la punta la nariz. Ni el último modelo japonés de frío industrial por condesación de hidrógeno logrará jamás que un humano sienta mayor sensación de frescor vital en el centro del alma que durante ese instante mediterráneo que tenemos la inmensa suerte de disfrutar aquí, cada verano. Comprobarán que ando ya, in mens con gana, deseando arrimarme al mar, y es que en mi horizonte ahora mismo está ese momento chiringuito, aunque aún faltan unos días.

Hay dos tipos de chiringuitos: los cool copica y los clásicos de to la vida, los de sardinismo. Los cool se empezaron a desarrollar hace una década o así, todos hijos del Café del Mar y eso. El verano pasado en la Cálida pegaban entre los cool el Lolitas manguero, famoso hoy por la cansera del Morales, y el mítico Chiri de las Mil Palmeras. A la gran ZM no la meto en la denominación, que si hay un garito que pueda tutear al Café del Mar ese es el Zeta, acho. Hay intentos de mezcla, pero no casa. Es como poner foie en la carta de un merendero, no puede ser, acho. El chiringo clásico español, es el de palillo y tortilla papas, en el que un gin tonic se sirve en vaso tubo con un hielo y sin gajo limón. Yo soy más de clásico.

Para cuando llegue el descanso vamos a ver si echamos el resto y hacemos una lista de chiringuitos que visitar. Aquí cada maestro tendrá su librillo, y esta esquina de letras murcianas puede ser un buen punto de consulta para poner en común chiringuitos, que seguro es una información valiosa. En la Playa del Gato, en La Torre, un buen arroz a dos metros del Mediterráneo. En La Manga, el Playa Chica, pasado el Estacio, en el Mar Menor, con gran playa mediterránea a un minuto y unas sardinicas de ensueño y en El Galán, de los mejores arroces a pie de playa en la Urbanización El Barón… Y uno mítico, en la isla de Mallorca, en Cala Torta, con un encanto único. Esos son los principales de mi lista. ¿Qué chiringuitos recomiendas? Vale.

Foto: El Zeta, algo más que un chiringuito

11/07/2008 08:58 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

El Ifón

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Como sigan poniéndole cosas al móvil al final va a ser el teléfono el que salga a la calle con nosotros en el bolsillo, acho. Ya sólo falta que el próximo modelico que saquen lleve espada láser incorporada, en azul, verde y rojo. Es que perder el móvil va a empezar a ser problema de suicidio. Más gordo que perder a un hijo por ahí, será que se te olvide el móvil en la mesa del café, con tu agenda, tus notas, tus teléfonos, tus mensajes, tus otros mensajes, toda tu música, tus películas, tus fotos, las fotos de tus hijos, los vídeos haciendo el pelícano en la cena de empresa, tus mails, tu currículum, tus pins, tus números de cuenta y el Copón de Bullas, acho, que luego además, en un plis, estás en Youtube con la cesta del pan en la cabeza y encima de una silla haciendo el poyuelo.

Aún no tengo el Ipod y ya sale el Iphone, que lleva el Ipod, pero con teléfono y la hosticana en verso. El Ifón, que castellanizado tiene nombre de Dios griego, ya está con nosotros. El omnimóvil, el teléfono que lo lleva to, y que a los ansiosos que se lo agencien les va a provocar infartos en cada esquina, que llevar un aparataco de mil ciruelos en el bolsillo hoy en día no es pa pasearse tranquilo, y menos con la crisis angustiante y el Euribor tocando el timbre cada dos minutos. De aquí a días los mangantes estrenarán frase navaja en mano: - El Ifón o la vida. Acho, que hasta que no salga el Ifón con espada láser, uno seguirá indefenso. Una pieza tan valiosa debería llevar un pin que al teclearlo desde otro teléfono haga que se autodestruya, o se encripte.

Luego está el tema del manual de instrucciones de estos chismecicos, acho, que cuando te compras un móvil te dan una caja que, luego a luego, parece de una lavadora, y es por el tochaco instrucciones. Que si el blutú, que si el gps, que si el rss, acho, qué mejunje de términos. Si en 1989 le decías a alguien que tienes un móvil con la pantalla táctil, igual pensaba que le estabas tirando los tejos, acho. Ya teníamos más menos hecha la diferenciación de conceptos entre el rollo portátil y el rollo móvil, y ahora nos lo juntan to en el Ifón del copetín. Como no pongan una asignatura obligatoria para mayores de 30 que se llame E-vivir no se yo si alguna vez tendré soltura con el tema tecnología tres gé e hijuelas. De momento, hasta que no sea común lo del Ifón, yo voy a esperarme ¿Tú? ¿Te vas a comprar un Ifón? Vale.

Foto: El primer payo que pilló el Ifón

12/07/2008 09:33 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

Morcillas en la Orilla

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Hay que tenerlos cuadraos pa ponerse un bañador huevera de esos negros que se ven tanto ahora, acho. Para lucir un huevera tiene que estar uno un año, dos horas día en el gimnasio, o no ir a aperitivos, matanzas, comidas y cenas en otro año, y lucir tableta, claro. Pero esos payos que se lo ponen en plan morcilla… acho ¿es que nadie les dice que no? Alguna vez he tenido el impulso de acercarme y sugerirle a alguno que se mire lo de llevar un huevera, pero claro, al final no lo he hecho, porque igual me toman por otra cosa, y no estoy yo pa ir entrando a gente rara. Alguien debería decirles a esos que pasean por la orilla con los bañadores huevera y la carne saliéndose por barriga y espalda, que se corten un poquico, que esa visión roza el delito.

El caso es que llevan un par de veranicos asomando cabeza y este verano ha explotado la cosa. De cada diez que pasean, al menos dos y medio llevan un huevera, ya sea clásico abanderado, o el pantaloneta a lo morcilla burgalesa, que suele ser el elegido por los entradicos en carnes, los preparaicos, que dicen en Alguazas… Se ve que como el negro adelgaza, dicen, o estiliza, no hay vergüenza que valga. Acho, que además pasa eso que pasa cuando el comensal de enfrente tiene un moco colgando y no se da cuenta, que no puedes dejar de mirarle, pero tampoco no puedes decirle nada.

Los huevera morcilla suelen ser tipos de entre 30 y 45 años, con kilos, pero no una cosa exagerada, bastante pelopecho, con algún collarcico negro, o tobillera, o pulsera de plata, así como que ni carne, ni pescao y las dos cosas si se tercia; y el bañador bien enmorcillao, con su cuerdecica blanca colgandera. Los morcillas además  es que se lucen, que son los que copan la orilla en el paseo de la una, hora punta en las orillas playísticas. Ese ímpetu por lucir huevera deja siempre en el aire la pregunta del millón, que no se sabe si el morcillo es homo o metro, porque acho, el huevera lleva cosida, lo mires como lo mires, la preguntica: - ¿Será gay?

A mi los bañadores me gustan de flores y anchicos. Bien anchicos. Incluso sin redecilla sudorípara de esas, que achicharra que da gusto, y luego cuando te sientas no te entra airecillo en las ingles. Lo malo es que pasa lo del huevo, pero bueno, también pasa lo de la teta, lo del moco, lo de los rodales, y lo del bañador huevera, y seguimos vivos… ¿Te pondrías un bañador huevera? Vale.

Foto: Hueveras a lo Borat, aún no he visto, pero ojo

13/07/2008 10:30 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

Bicis

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Las bicis son para el verano, acho. Eso es como la biblia en verso. Está claro que los que hemos sido de Tito, Pancho y Chanquete tenemos una relación vital con nuestras primeras bicis que difícilmente podremos olvidar. Yo aprendí a montar en bici en el verano de 1981, en Ibiza, en una BH azulica de esas pequeñicas, y pasé mis veranos de bicivolador en La Manga, en ese tiempo en el que uno casi se metía en la cama con la bici. Me costó deshacerme de aquella BH azul más que del chupete, pero claro, crecía, y había que modernizar el tema.

Así que llegó la época California. La mía fue una BMX, de BH, por supuesto. A mi los que tenían la Motoretta esa me parecían los malos de la peli, acho, que yo es que era mucho de BH. En las Motorettas hacer el caballito era más fácil que comer pan, y podías subirte a una zagala, pero la California brincaba que daba gusto, y era mil veces más rápida, porque pesaba lo que una hoja de limonero. Luego están las bicis de abuelo, mucho ojo, que por la huera aún hay bicis por ahí rondando que deben ser piezas de museo; y las rosas de paya, con cestica. Usé la de Aurora, mi madre, a menudo para comprar el pan, la leche y los periódicos, que iban detrás, en el sillín ese mítico con la gomica, que llevar to la compra en el manillar de la California no era mocopavo. Qué tiempos los tiempos de las bicis, acho.

Pero la época de las Californias enseguida se llenó de prototipos que se cargaron lo que tenía pinta de ser una bonita disputa California Vs. Motoretta. Llegaron las de los amortiguadores centrales, las ruedas lenticulares, la cosa se desbarajustó y se acabó lo que se daba. No sé vosotros, pero en los días más bici de mi vida incluso llegué a saber poner un parche a la llanta de la rueda, que también estuvo muy de moda lo de poner un taller de bicis, además de cambiar la cadena, sillines y ruedas, acho, que llevaba una llave inglesa siempre en bolsillo y un par de parches. Si ahora tengo que arreglar un pinchazo de bici es como si me ponen una raíz cuadrada, lo más que hago es quedarme bizco. Mi última bici fue una BH de Montaña de las primericas que hubo. Menudo invento, nene, la bici de montaña. Que parece que llevan to la vida, pero acho, qué va! Me acuerdo yo de la fiebre bicimontañera, que vino aparejada de una oleada murcianística de robos de bicis. Ahora las hay hasta pequeñicas, obviando el bonito paso de la bici de paseo a la California. Por no hablar del candado aquel de bici de combinación. El que no lo sabía reventar era un pechofrío ¿Sigues usando bici en verano? Vale.

Foto: La mítica Motoretta

14/07/2008 11:10 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

Usos del Acho

(*) ‘Señal de alerta I’: - ¡Acho, acho, acho, acho, acho! – Es uno de los usos más establecidos en el murciano medio. Responde a un instinto natural de alerta en la expresión murcianística, siendo así uno de los usos más significativos, ya que cerciora que la utilización del vocablo está incrustada en el lenguaje murciano hasta en una acción de reflejo. Se utiliza para avisar de un peligro inminente, incluso un peligro que ya no se puede evitar. La traducción literal sería: - ¡Cuidao, cuidao, cuidao, cuidao!

 

(*) ‘Señal de alerta II’: - Achooooo, Achoooooooo, uff, ¡achuuuuu! Se trata de un uso de alerta importante, casi como una expresión de miedo puro cercano. Se dice en un tono bajo, casi abonico, levantando las cejas y cerrando la boca, que suena casi con ‘u’. Algo muy gordo ha pasado, y lo que viene ahora será peor. El uso de este ‘acho’ mezcla su significado sorpresivo con el de alerta, pero en este caso la alerta no es inminente. Suele usarse para referirse a marrones de terceros, acompañado a veces por cierta mofa compinchada de movimiento de codico, como diciendo: - La que te ha caído, compadre…

 

(*) ‘Sorpresivo’: - ¡Acho! ¡¿Qué me dices?! – Responde a una noticia impactante a la que se le da, respondiendo con sorpresa, una validez intrínseca que refuerza al emisor. Suele ir acompañada de otros ‘achos’ reafirmantes: -Si, si, acho, si, como te lo digo… y en el receptor de un segundo ‘acho’, en un tono más bajo y prolongado, acompañado de un meneo de asentimiento con la cabeza: - Achoooo… vaya tela… Se podría decir que el primer acho es el sorpresivo, y los siguientes son postsorpresivos asertivos. Estos son similares a los ‘achos’ de Señal de alerta tipo II, pero a colación de un ‘acho’ sorpresivo.

 

(*) ‘Condescendiente’: - Acho, sabes que no puedo. Lo sabes… Es un uso de confidencia, usado entre verdaderos colegas. Es el modo más afectivo del término, ya que implica una confianza importante entre emisor y receptor. Usar ese ‘acho’ abriendo una frase en la que uno se está confesando, o reconociendo algo importante conlleva un porcentaje muy alto de comprensión por parte del receptor, que puede, incluso, responder cortésmente utilizando de nuevo ese uso condescendiente: - Acho, no te preocupes, acho, lo entiendo…

 

(*) ‘Descargante’: - Eres un hijoputa, y lo has sío to tu vida… (…) … acho… El uso del acho, siempre, y ahí tiene gran parte de su riqueza, conlleva cierta camaradería entre quienes lo usan. Es como un gesto diplomático del lenguaje callejero murcianístico, y a veces se usa específicamente así, lo que consigue descargar determinadas situaciones. El emisor puede recurrir a este uso para rectificar, aunque sea un poco, una acusación pasada de tono, por el fragor de una discusión, por ejemplo. Añadir un acho al final, pasados unos segundos, descarga, es un guiño a que se mantiene cierta complicidad, algo que lleva intrínseca la expresión, pero que a veces luce en su plenitud.

 

(*) ‘Exagerado’: - Acho, pásame la sal. Uso cotidiano, y por desgracia, en desuso. Sólo en determinados grupos en los que la incrustación achística está hiperdesarrollada se da de una forma continua. Hay un porcentaje de uso aún importante, pero no es común en el centro de Murcia, por ejemplo. Es el uso del acho como prefijo a cualquier conversación. Todos hemos pasado épocas achísticas, muchas veces provocadas por pasar temporadas alejados del sol huertano, en las que se produce un uso exagerado del término. –Acho, ¿qué hora es? – Acho, me voy a bañar – Acho, a qué hora quedamos…Incluso hay quienes incluyen un segundo acho al final de cada frase también. Son casos susceptibles de ser tratados como tics del lenguaje achístico.

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¿Me echan un cable? Añadan los usos del ’acho’ que echen de menos y que no se pierdan nunca. Vale.

15/07/2008 08:35 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Dos Meses

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El Guille, a todo esto, crece por minutos. Ayer, lunes 14 de julio, cumplió dos meses. Es un tragón que ya dice A-jooo, tímidamente, pero cristalino. Es un niño bueno, que lo mira todo y duerme a tirones de 3 y 4 horas. Sigue rubio, y sus ojos son, de momento, azules, aunque empiezan a tirar al verde de su madre. Aquí le tenéis, conmigo, en la Casa Grande, el pasado fin de semana. Hay nuevas fotos de El Guille en su álbum. Vale.

15/07/2008 17:44 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Usos del 'Pijo'

(*) ‘Negación’: -¡¡y un pijo!! El más mítico de los usos del pijo murcianístico es el de la negación absoluta. Es un sinónimo del ni muerto, ni vivo, ni en pintura, vamos… Va acompañado de una mirada fija con cuello rígido de dos segundos largos, justo antes del estupe del ¡¡y un pijo!! Responde a cierto estado de cabreo momentáneo. 

(*) ‘Reuferzo positivo’: - Pero pijo, ¡eso hay que celebrarlo! Tiene un importante componente reforzador, como en la negación, pero su uso es en situaciones de alegría, en positivo, o buscando convencer al receptor de la información. Es una respuesta amplificadora del mensaje recibido antes por el contertulio. Implica cierto tono festero futurible, incluso es síntoma de que el que lo dice espera o busca una invitación de su compañero de diálogo. – Acho, mi hijo ha sacao un notable - ¡Pijo! Eso hay que celebrarlo… Es muy recurrente cuando el hecho en si no es demasiado importante, ya que este uso del pijo se convierte en el inicio de una excusa barata para liarla.

(*) ‘Ninguneante’: - Me importa un pijo, acho. Otro de los usos más comunes y el principal culpable de la relación del pijo etéreo murciano con el miembro sexual masculino, llamado pijo a nivel nacional en uno de sus múltiples nombres. La expresión ‘- Me importa un pijo’ puede derivar de  ‘–Me importa un pimiento’, y también de las soeces y más duras: -Me suda el pijo  - Me la suda, pero no estamos usando ese significado cuando usamos el ‘pijo’ ninguneante. En Murcia se alude al pijo como algo etéreo, al mismo pijo que se dice sin contexto, que el tiempo desligó del miembro viril. Importar un pijo, entiendo, se refiere más al propio pijo dicho, y no al sexo masculino.

(*) ‘Pijo de Incredulidad’: -Acho, pijo, copón… venga ya… Es parte de una de esas expresiones supramurcianísticas, el acho, pijo, copón que hasta se ha cantado en los estadios a modo de reivindicación de nuestra cultura. Se intercala entre otras dos grandes palabras estirpe, en un crescendo de incredulidad ante una flagrante exageración irónica murciana, tan común también.

(*) ‘Improvisado’: - Pan, pijo y habas. Es un pijo artístico, que cuelan los murcianos radicales extasiados en determinadas conversaciones. Es el pijo, en cualquiera de sus usos, que se acompaña de rimas, prefijos, sufijos y otros arreglos al libre estilo del emisor: - Un pijo como un botijo, - Me importa 3 pijos

(*) ‘El pijo nacional’, en Murcia pijeras, pijotero… : - Acho, el Ginés, ha vuelto de Madrí hecho un pijeras… Aquí el pijo no es un pijo al uso madrile. La primera concepción del palabro es la etérea, murciana, de expresión manida para casi todo, y no la de un repeinado niño de papá. Sin embargo, el uso, al estar extendido por las españas, también coexiste. Pijeras, pijoteras, pijotero...

(*) ‘Miembro viril’: - Aquí, cada perro que se lama su pija… En Murcia al miembro viril se le llama más en femenino, algo que podríamos estudiar en una preciosa tesis doctoral etimológica. La frase del ejemplo es muy clarificadora, ya que muestra una comprensión absoluta de esta acepción. Si cambiamos el género, la frase es estridente, y no se entiende: -Aquí, cada perro que se lama su pijo.  La concepción femenina del miembro viril en Murcia es una preciosidad, aún más en el uso del pijo. Hablar de la pija resta fuerza soez, y la dota, al ir acompañada de un movimiento rápido de expresión, de esa rapidez murciana propia de culturas mediterráneas. Decir pijo no es, ni mucho menos, referirse al 100% al miembro viril, pero decir la pija, sí lo es.  

(*) ‘La excpeción del pijicas’: El pijicas surge del significado de pijo madrile, de niño bien en plan Borjamari. Pero se ha desarrollado en otro sentido en las Murcias.  –Menudo pijicas estás hecho… acho. Ser un pijicas es ser un tiquismiquis. La connotación nacional es evidente, por las maneras que se le suponen a un pijo al uso, pero aquí tiene una concepción algo diferente, porque se usa como arma irónico-mofadora al más puro estilo murciano, y es que se llama pijicas a alguien, no porque use un monóculo y lleve reloj de bolsillo, sino por cosas como beber agua en una comida, pedir una cerveza sin alcohol, o similares.Vale.

16/07/2008 08:35 achopijo #. sin tema Hay 4 comentarios.

La Trapería

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Si uno se planta en el centro del cuadrado que forman las cuatro esquinas y se concentra, con los ojos cerrados y los brazos abiertos en cruz, siente el fluir de Murcia, recién impulsado por su corazón, unos metros más arriba, desde la Catedral. La aorta murciana es La Trapería, la calle de Murcia por la que pasea el tiempo desde hace siglos, en la que los murcianos nos sentimos tranquilos, cómodos, en casa. La Trapería es nuestra Carnaby Street, es una marca de las muchas que esconde Murcia, sin explotar. Nuestra Trapería merece un cartelico especial, diferente a los demás… y lo guapica que estaría una camiseta modernen, con el lema: Calle Trapería, y Murcia en pequeñico, acho. Quique González grabó un paseo por La Trapería para su tema Cuando éramos reyes, un acierto mayúsculo, porque para un murciano, ese paseo es lo más cercano a sentirse el Rey de Murcia. En mis años de estudiante, cuando volvía a casa, sólo me sentía completo cuando me daba ’El Paseo’: Santo Domingo - Catedral.

Si Regreso al Futuro transcurriera en Murcia en vez de en Hill Valley, esa Plaza del Ayuntamiento por la que pasan los años sería La Trapería, desde que era un carril de tierra por el que iban los huertanos camino del mercado, a la orilla del Segura, hasta la calle que es hoy, por la que los skaters patinan esquivando a los peatones. Es de las pocas zonas de la que recuerdo, como si fuera ayer, lo que había cuando era un mengajico… Aquel café Novecento, antes Mibar, en el que se reunían los escritores, pensadores y poetas de la Murcia de los ochenta, o la mítica panadería Guillén, con las mejores costillas de la Región. Más moderna era la sala de máquinas de las cuatro esquinas, y más antigua la tienda de telas de Zamora... y siempre con ese olor a mona recién hecha que despide Viena, desde que tengo uso de razón.

La Trapería tiene la fórmula para ganarle al tiempo, con el Casino, absoluto e indiscutible icono de la ciudad, y por supuesto, de su calle más emblemática. El tiempo no cuenta tampoco para La Covachuela, en ese metro cuadrado en el que más Murcia puede uno respirar de una tacada, ni con el Gato Negro, y sus colas de abrigos desde noviembre, para jugar en Navidad. Daría lo que fuera porque alguien hubiera grabado día tras día, los paseos por La Trapería desde 1900 y ver un reportaje en el que asistir al paso del tiempo por nuestra calle mítica, sin que cambie ese espíritu murciano que todos los días puede uno disfrutar, desde Santo Domingo a la Catedral, viviendo la Calle de La Trapería. ¿Qué recuerdas de La Trapería? Vale.

Foto: Anda que no molaría un letrerico parecido al de Carnaby para entrar en La Trapería

17/07/2008 00:28 achopijo #. sin tema Hay 21 comentarios.

El Toples

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Yo aún no soy tan moderno, acho, que cuando hay una payica en toples, se me van los ojos, que quiere usté que le diga… pero sí que debo reconocer que de tanto toples que se estila ya en nuestras playas muchas veces uno ya ni reacciona, y ahí voy con el achopijo de hoy, que de tanta teta uno ya ni cuece, ni enriquece, y eso no debe ser bueno para la líbido española global, quiero pensar que aún representada por uno de los mayores prototipos de españolito medio que ha dado este país: Alfredo Landa.

Cuando a finales de los ochenta andabas echando un fútbol en la playica y aparecían dos finlandesas en ese toples fresquísimo que representaba una guiri con su melena rubia al viento, y sonriente, los zagales que andábamos corriendo por la arena nos parábamos como las gacelas cuando intuyen un guepardo escondido en la maleza, nos olvidábamos del balón, y nos quedábamos mirando cuellitorcidicos, como si una brújula mental dirigiera nuestras miradas al mismo lugar, esa imagen de anuncio de Fa que guardábamos en nuestra retina libidinosa para, al menos, un par de días. Ahora, comprobado lo tengo, la muchachada no deja de jugar al fútbol o de hacer lo que pijo estén haciendo en corro en sus toallas, ya vengan 5 vigilantas de la playa desnudas corriendo a cámara lenta por la orilla, acho, y eso es por exceso de toples, digo yo.

En esos años de partidos en la arena, cada vez que tocaba toples, que no era muy cotidiano, yo imaginaba siempre que al poco iba a llegar corriendo y sudando Alfredo Landa por la orilla, con su camisa de flores y su pantaloneta, abanicándose con un periódico, gesticulando así con los ojos y señalando con las cejas a la guiri en cuestión. La verdad es que nunca aparecía, aunque el gesto ese de cejas con guiño de ojo, sí que recorría las sombrillas, e incluso alguna recatada esposa recriminaba a su contrario con la pala o el rastrillo como armas el que echara un vistazo a dónde no debía. Ahora que lo del toples es tan natural, si acaso, si la finlandesa es muy finlandesa, puedes pillar ese gesto en alguna sombrilla, pero es cosa de viejos. Al final es que todo es lo mismo, será cuestión de haber pasado los treinta… Aunque acho, me alegro de que en nuestros ochenta no fuéramos tan modernos, que quiere usté que le diga. ¿Se te van los ojos con los toples? Vale.

Foto: 'Finlandesas' en un toples cualquiera

18/07/2008 00:57 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

El Fib

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Si me ha faltado algo en la vida ha sido enjuagarme un Fib, acho. Aún estoy a tiempo, lo se, pero no sería lo mismo que hacerlo a los 20, digan lo que digan. Amigos, música, playa y verano, en tres días que parecerán semanas, como si fuera un campamento, pero sin más obligaciones que pasárselo pipa, y con 50.000 people con los mismicos intereses… échale algo de tomate al asunto y a fuego lento te salen los tres mejores días de tu vida, durante al menos un lustro, acho. Lleva 15 años, suficiente para que los telediarios maten cuatro o cinco colicas informativas con la llegada, el comienzo, el jolgorio, los conciertos y la despedida, y se hagan otros tantos intrareportajes con el modus operandi, muy bien armadico, del murciano Carlos del Amor, en plan ir a la playa, el viaje en bicicleta, y lo que sea que se ponga de moda fiber ese año.

Yo soy bastante pijo, pero me muevo bien en varios registros. Excepto el motero, el rockabilly y el cani, mi armario es bastante flexible, ya sea por mi pasado skater, o por mi gusto por la música hip hop, entre otras muchas, y siempre con el máximo respeto hacia Andrés Calamaro, creo que podría hacerme una mochilica graciosa y parecer un fiber con cierto pedigree, si me pongo a ello, y me meto en el ajo. Eso si, los diez años sobrantes, igual que los diez kilicos de más, iba a ser más complicado. Además, como también soy mucho de Heineken y me mola Kira Miró, creo que tengo ya bastantes cosicas para que un Fib hubiera rozado el éxtasis. No tengo demasiadas excusas, porque mi compadre Joan Sans, un mallorquín musiquero y tan buen amigo mío como Joey de Chandler, iba año si, año también, pero acho, yo me enroscaba en mis planes playísticos a lo Murcia, y al final, nanai, y se me escapó el tren fiber.

No conozco el escenario verde, ni la sensación de dormir en una tienda de campaña con olor a pies, con trescientas tiendecicas más a un metro de la nuestra, que también tiene que molar eso, acho. Lo que no he visto nunca yo en las colas telediarias es nada que tenga que ver con el fútbol en un Fib, y eso podría jugar en mi contra, que igual, después de tres horas en el escenario verde, me inspiro y me da por entonar el Himno del Centenario del Real Murcia de Second a píloro abierto y se me queda to el Fib mirándome entre párpados. Porque otra cosa que no podría faltar es un partidico en la playa de Benicassim, o ande pudiera ser, entre una superselección de guiris y otra de españoles, la Copa Fiber, que si la organización aún no lo ha puesto en marcha, está tardando, porque el Fib con algo de fútbol, sería ya lo máximo. ¿Has ido alguna vez al Fib? Vale.

Foto: El logo del Fib, que mola

20/07/2008 20:14 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Volver a Murcia

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Soy de los nerviosos, pero tengo mis razones. En Murcia hay tres tipos de personas: 1) Los nerviosos, que vuelven de la playa a media siesta 2) Los listillos, que vuelven o a las 23.30 o a las 07.00 de la mañana del lunes, y 3) Los conductores, que confían en el escalonamiento, o no se preocupan de colas y salen entre las 18.30 y las 21.00 horas. Acho, yo soy del tipo uno. Los listillos nos odian, y los conductores nos ignoran. El típico que sale a medianoche pa Murcia, que diga lo que diga encuentra la misma cola que los de media tarde, es el que a las 21.00 horas de la noche está bañándose en la playa to solo y pensando en los nerviosos, cargándose de razón, ya que el nervioso estará sudando en Murcia y él, fresco viendo atardecer en el mar.

El caso es que si yo estoy a las 21.00 horas del domingo en el mar, con la sal, la arena y tal, me da un síncope, acho. A mi hay un reloj vital que a las 15:19 horas del domingo de verano, pero currando, hace que me pite la alarma. Es como una fuerza suprahumana, que en mi caso no tiene que ver con el tráfico, aunque me jode lo de la cola en el puerto, no hay matemáticas, porque la cola, al final, le pilla hasta al tío Pencho, ya sea nervioso, listillo o conductor profesional, salgas a la hora que salgas. Y además, siempre eliges el carril que no zurula. A los de media tarde les llamo conductores porque suele ser pesca que le importa un pijo ir a La Ribera a tomar café aunque esté en Campoamor, y viceversa, o sea, que les gusta el coche, y en el fondo salen a las 19.00 horas a ver si provocan la cola, forzando pescarla, en plan sadomaso, incluso les gusta irse por Sucina a las 22 horas, pa ver si la colica de Torreagüera les pone a tono…

A lo que voy es que la diferencia entre listillos y nerviosos no es tanto la cola en si como la filosofía de vida dominguera. A mi me gusta llegar a Murcia pronto, porque me alarga el domingo, acho. No es que me harte de playa, pero si tienes playa a mediodía, y tarde en Murcia, en casa, para vaguear, organizar, o ubicarte, mejor que llegar directo a dormir, o a trabajar. Cuestión de gustos. Es un mito interesante, por esto, eso de salir a medianoche para no pillar cola, y pillarla, aunque cuando discutes del tema, en plan irse por tal o cual sitio, acho, siempre se termina con el rollo que mientras yo me doy un baño al atardecer, tu estás con la película de sudor Murcia, andando por el pasillo de tu casa, pero ¿qué tiene eso de malo? El bocadillo, en Murcia, duchadico y viendo el telediario, con mi película de sudor brillante bien puesta. ¿A qué hora te gusta volver de la playa? Vale.

Foto: La cola del Puerto de la Cadena, mítica

20/07/2008 20:17 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Ricardo Pérez de Zabalza, 'Richi'

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Acho, hoy voy a hacerle un poquico la competencia a mi compadre de página, compadre de mi padre, y compadre de profesión, que no es otra que la de murciano militante, orgulloso e implicado: Juan Bautista Sanz, que se está pasando el veranico recordando a murcianos insignes, y de paso, los recordamos todos los demás. Hoy, y como supongo que no podrá saltarse ese detallico sin importancia a veces que es el lugar de nacimiento, le voy a robar a un murciano de los pies a la cabeza, aunque viera la luz en Madrid, hace los mismos 31 años que yo. Hoy voy a darle todo el achopijo a un señor que ha llevado con honor, durante seis años, el corazón de la ciudad de Murcia cosido a su propio corazón por toda España: Ricardo Pérez de Zabalza, Richi.

Cuando Javi Clemente no encuentre la fórmula de sacar balones en el mediocampo, cuando el Real Murcia ande achicando espacios agobiado, cuando haya que pensar con el balón y darle el temple que una cabeza fría como la de Richi sabe darle a los partidos, se le va a hacer larguísimo el banquillo buscando al espigado gentlemen del 20 a la espalda y las buenas formas por bandera. Un error enorme sacar a Richi del equipo en el que ha sido futbolista y eslabón, en el que ha dibujado la trayectoria del verdadero y único 10 del fútbol, el que empieza con olfato de gol, sin ser un 9 puro, y termina delante de la defensa, ordenando y templando el balón, con esa batuta innata que sólo los que son listos y futbolistas saben aplicar a este maravilloso deporte.

Richi ha sido nuestro Pirlo, pero con más gol, nuestro Scholes, pero con más clase, nuestro 10 escondido bajo el 20, sin palabras altas, sin tatuajes, ni peinados estrambóticos, sin cochazo, ni copeo, pero huertano el día del Bando, y grana desde el primer día, y estoy seguro que ya para siempre, como murciano. Un futbolista diferente, de los pocos en mis 25 años de Condomina a los que he aplaudido siempre que ha salido o entrado al campo, siempre, porque siempre se lo ha merecido, y eso, tal y como está hoy el fútbol, es un lujo para un hincha, así que para un murcianista lo es mucho más. Richi, murcianista, murciano para siempre, gracias por tu fútbol; y al menos, los que te hemos aplaudido, nos quedamos con verte para siempre como a un murciano más. Vale.

Foto: Richi lucha un balón por alto

21/07/2008 08:01 achopijo #. sin tema Hay 10 comentarios.

Terremoto Winehouse

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Acho, anda que no está de moda la payica esta. Si es que lo tiene to, y además canta guapo, o cantaba, que lleva unos directos últimamente que parecen el canto Cherokee a la lluvia. Lo último de la zagalona es que sus suegros no la quieren ni en pintura, y eso que tienen a su retoño en el trullo. Hace unos meses, cuando la Winehouse empezó a entrar en nuestras vidas por los rincones de revistas y pantallazos, a mi me tenía algo desconcertado. Aún no sabía su nombre, y mi psique fisonomística me la casaba constantemente con otra que tuvo sus momentos en nuestras vidas. La maquinaria de la fisonomía, a veces, cuando la información que amasa es similar, tiende a generar parecidos razonables que en determinadas ocasiones resultan, cuanto menos, curiosos. No se si seré el único, pero hasta que no quedó clara la ubicación geográfica de ambas, para mi, Amy Winehouse y La Terremoto de Alcorcón eran una misma cosa.

El caso es que ahora que mi consejo de fisonomía interno maneja más datos me doy cuenta de la importante y sorprendente circunstancia provocada por tal confusión. Esta vez no ha sido un error el resultado, sino que se da una paradoja geográfico modística y musical digna de tesis, porque, salvando las distancias, el Southgate londinense es a Inglaterra y su música lo que el Alcorcón madrileño es a España y su folclore, acho. Así que como me ha parecido una comparación, tanto física, como horterístico estilosa, social y musical con su aquel, he decidido refrendarla como se refrendan las cosas hoy día en mi vida, con un artículo en achopijo.

Amy Winehouse está en otra onda, no lo niego, y es una artistaza, ojico. Pero acho, es que en el Southgate lo lógico es que te salga una zagala que hace rap, jazz y se tatúa a lo zíngaro to el cuerpo, así como Brad Pitt en Snatch, que es lo más Londres sórdido del mundo. La Terremoto por su parte versiona en spanglish temas pop históricos, se pone peinetas, se viste de lunares y se hace llamar la reina del glamour de periferia. La Winehouse se encebolla viva, y la Terremoto no sabemos a ciencia cierta, pero un carajillo seguro que se merienda. La Londres va de mala super estrella pop y la Terremoto hace guiños a las folclóricas… Una triunfa en el mundo, y otra sigue en la periferia de todo, así como más o menos pasa con la música en Inglaterra y España... ¿No? Es lo que tiene ser lo mismo en dos sitios diferentes; y no me fastidien la metáfora, que se pueden salvar las distancias y entenderlo. Si un día una se viste de la otra, nos la meten doblá, acho. ¿Te gusta Amy Winehouse, o prefieres a la Terremoto de Alcorcón? Vale.

Foto: Amy Winehouse, arriba, La Terremoto, abajo

22/07/2008 08:51 achopijo #. sin tema Hay 20 comentarios.

Fuentes

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Lo que ahora hay menos en la calle son fuentes para beber agua, acho. Menudas eran. Siempre había una avispa o dos, moscas, alguna caquica de perro y algún bocadillo mojado cerca. Beber en esas fuentes de pitorro doradico, puestas así como en un pedestal de ladrillos era más menos que jugarse el ébola o la fiebre amarilla. Aún así, todos hemos bebido, incluso chupado el pitorro, con un par. Lo sano y bonito que queda beber agua de una fuente en algún pueblo del pirineo y lo feo, feo, feo que era hacerlo en las plazas de Murcia a 50 grados rodeado de Perros, gatos, palomas, gorriones y el calor ese que sube del suelo… Si lo raro es que no hubiera un esqueleto de triceratops al ladico de alguna fuente.

Las míticas eran las de la antigua Plaza de Santo Domingo. Con aquellos maceteros y las yucas junto al ficus, aquella plaza parecía un templo en el centro de la selva, que parecía que en cualquier momento iba a caer de una rama Indiana Jones con el Corazón Verde en la mano y el látigo en la otra. Aquellas fuentes junto a la Cruz de mármol, rodeadas por musgo seco y agüica en descomposición marroncica y negra son las míticas en las que se llenaban globos de agua para hacer guerras, actividad en desaparición en los parques urbanos como consecuencia de la pérdida de las fuentes, y eso que aún hay alguna, pero acho, nada que ver.

En la Plaza de la Universidad había una que si la ve la OMS declara el barrio de Rector Loustau en cuarentena, porque en un perímetro de diez metros alrededor del hedor de la fuente todo ser vivo que pasaba más de 3 segundos fenecía. Luego están las fuentes de los recintos deportivos, que esas sí que se han mantenido. Todos los viernes me enjuago un buen trago en una de esas de pitorrico que se pulsa con el pulgar y el chorro sale fresco hacia arriba, en las pistas del Barnés, que funciona de maravilla. La original de chorro fue la del Club de Tenis, menuda agua fresca soltaba, que dolían las paletas.

Ahora los zagales se compran Powerade cuando terminan de jugar al fútbol. No se si seguirán yendo a los baños en el cole, aupándose con las costillas al lavabo, a la vez que se estira el brazo y se llega al grifo azul, abriendo a presión y bebiendo agua con el estómago comprimido y los pies colgando, que a final de curso cedía y se rompía, claro. Menudos tragos pinzando el píloro, y lo bien que se sentía uno con la sed aplacada, una vez que se brincaba de vuelta al suelo y se limpiaba uno las babas con la manga… qué tiempos ¿Bebías en las fuentes de la calle? Vale.

23/07/2008 07:34 achopijo #. sin tema Hay 10 comentarios.

El Síndrome Ikea

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El ejemplar macho de murciano en edad adulta se adentra en la estepa sueca del mueble, indefenso e ingenuo, incluso después de haberlo hecho antes en algunas ocasiones. El fresco acondicionado engaña al ejemplar, que ya peina canas, para engullirle en ese laberinto obligado repleto de recovecos con lo último en diseño. Los primeros minutos siempre ofrecen confianza, y a pesar de la aglomeración, transcurren sin complicaciones, al menos hasta la zona de los sofás. Una vez que la bifurcación esteparia empieza a ofrecer alternativas más individualizadas, la lista y los acuerdos previos entre macho murciano y hembra se diluyen y caen en el olvido. Las pupilas de la hembra se agrandan, se le eriza el vello de la nuca y los pasos comienzan a ser más cortos y rápidos. Mientras, el macho experimenta el inicio del Síndrome de Ikea, con el fruncimiento parcial del entrecejo, la apertura de sus fosas nasales y el sudor en las palmas de las manos.

El veneno sueco agudiza al máximo el comportamiento innato con el que nacen las hembras para desenvolverse en grandes superficies comerciales, justo cuando el gen masculino comienza a sentir la opresión en el pecho que le guía hacia la salida de la tienda… pero en Ikea, no hay salida. El macho está dentro del bosque sueco, apenas en las estanterías, lejos de poder acceder a esa bocanada de libertad que supone el poder esperar a la hembra fuera, sentado, olvidando. Las miradas, furtivas, se cruzan por doquier en las siguiente estancias, mientras ella ha olvidado por completo los objetivos iniciales y ya apunta en la libretica ‘Ektorp’, ‘Havnsak’, ‘Bili’, y similares que nada tienen que ver con la ‘mesilla de noche’ y el ‘flexo para el estudio’ de la lista original.

Cuando parece que todo va a terminar, la trampa aún reserva el pasillo final, en el que el ejemplar hembra aún se hace con un bolso amarillo en el que acumular menaje inservible al más puro estilo Síndrome de Diógenes, momento en el que el macho ya ha decidido, una vez más, que jamás volverá a Ikea. El macho, obstinado, rendido, cuando la luz del sol es ya casi un recuerdo semiborroso, se enfrenta a los pasillos de un sueño de Edvard Munch, quien se inspiró en la expresión de algún murciano macho cuando termina la tienda y aún hay que cargar los maderos en los carromatos para pintar ‘El Grito’. Una vez cargada la Bili del día, el Jarpen y demás, llega el estoque final. Las cajas son como el cementerio de los elefantes, en el que se reúnen las hembras sonrientes y los machos rendidos. Si se mira fijamente a sus frentes puede leerse claramente la frase como un telepronter: ‘No vuelvo a Ikea nunca más’. Unos minutos después, la sensación tan placentera de haber salido vivo de allí es tan grande, que hasta uno empieza a pensar que no le importaría volver, y eso que aún le tocará ponerse a cuatro patas, llave sueca en mano, a sudar la gota gorda. ¿Sufres el Síndrome de Ikea? Vale.

Foto: Ikea Murcia

24/07/2008 09:43 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

Caballicos

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Los caballitos son hijos de la gran Murcia, y no se hable más. Los de fuera, cuando pedimos caballitos se quedan ojipláticos, pero cuando los ven, nos espetan, casi escupen, eso de: -Anda, si son gambas en gabardina…Y tenemos que mirarles así condescendientes, a los pobreticos míos, que no saben que la elaboración del caballito murciano lleva mucho tiempo en desarrollo, que cada maestro de bar tiene su receta de caballito, con su propia mezcla de harinica, cerveza, o espuma de cerveza y mil kilos de murcianía y desparpajo pa echarlos al aceitico. En definitiva todo lo que hace que el caballito sea un caballito, y no una mera y simple gamba congelada en gabardina, como las que están acostumbrados a jamar esos pobres ignorantes, acho.

Reivindico al caballito como una de las siete coronas de la gastronomía de barra metálica murciana, y bien alto y claro, porque así, a bote pronto, si a un murciano de pura cepa nos despiertan de repente en la barra metálica, el camareta está delante y hay que pedir un aperitivo grupal nos sale directamente del píloro: ¡Marineras! ¡Caballitos! ¡Matrimonios! ¡Cerveza! y ale, a disfrutar. El caballito representa el segundo escalón aperitivístico murciano. Si uno no va a liarse mucho, con las almendras, el bolito y la marinera, o en su caso bicicleta, sustituible por un matrimonio, vas listo papeles. Pero si la cosa pinta algo más seria, entran en juego los pares de caballitos, que esa es otra. No es murciano el que pide un número impar de caballitos, acho, que la Ley de la Barra Metálica dice en su artículo primero que los caballitos, de dos en dos, como los petisuís.

Cuando lo sirven humeante, calentico, pero no abrasante, con el lomo brillante y bien infladico, ese primer mordisco al caballito es de cerrar los ojos y disfrutar el instante. La corteza cervecera de la gamba cruje casi imperceptible al oído medio, pero se siente en el paladar, a la vez que el aroma de la gamba que lo rellena se adentra hacia el núcleo de cada una de las papilas gustativas. A mi me gustan al trote, como dice mi compadre Andrés Martínez, de los Abenza de toda la vida, poquico frito. Pero los hay quien los prefiere churruscaicos, al galope. Son joyas, auténticas joyas, los caballitos de los Hermanos Romero, los del Gran Bar, los clásicos del Fénix, los innovadores de El Churra, y los sabrosísimos de mis amigos de Pepe El Torrao, entre otros muchos. Eso son caballitos, acho, y no las ristras congeladas con pan rallao que sirven otros por ahí, porque no hay derecho a que en Murcia, la tierra del caballito, aún haya alguno por ahí poniendo trozos de hielo con pan y llamándolos caballitos. Digo yo, que lo único que le falta a los caballitos es que los llamásemos caballicos, que es más nuestro... Qué me dicen, ¿corremos la voz? ¿En qué sitio hacen los mejores caballicos de Murcia? Vale.

Foto: Caballicos del Gran Bar, dicen que los mejores de Murcia

25/07/2008 08:29 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

El Limón

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Lo que más soy en la vida es limondependiente, de largo. El gen del limón no es paterno, ni materno, se cuela en el murciano según nace dentro del territorio del Sacro Imperio, se desarrolla de cero a cien en minutos, y una vez que el gen ha cogido sitio, ya no se va en la vida, ni aunque te trasplanten el corazón, acho. Dentro de nuestras fronteras hay un 20 por ciento de limondependientes, un 60 por ciento de limonamantes, un 10 por ciento de limonsoportadores y otro 10 por ciento de antilimones, según mis estudios empíricos de vistazos comidiles espontáneos. El limón es Murcia a la par que los cuatro castillos, las siete coronas, el azahar, el acho o el pijo, pero parece que lo tenemos algo relegado a un segundo plano, por cierto, injustísimo ante naranjas o pimientos, por ejemplo. 

Debe ser, creo yo, que alguna vez nos tocó algún mandmás antilimón, y le quitó al cítrico su papel en esta Región, que yo hoy voy a reivindicar desde aquí. Los valensiá se han apropiado de la naranja, a la que pudimos dar por perdida una vez que conocimos a naranjito y este no asumió, que se sepa, que era murcianico, así que mi voto es pa que le demos un giro a todo y coloquemos al limón en lo más alto, acho. Pa empezar, el Real Murcia podría meterle algo de amarillo a su equipación, por el sol y por el limón, claro, y yo apostaría por poner limones tela de grandes por la ciudad, así estilo Roy Lichtenstein. Lo que sería dar un giro hacia el limón, vamos. Ahí, los del Lemon Pop acertaron, acho, y también los amigos del Bar Lemon, donde ponen buenas copas y buena música. 

Digo que yo soy limondependiente, lo que quiere decir que hay tres cosas básicas que no puedo ingerir sin exprimirme dos medios limones como soles, bien enjuagaos. El top tres del limondependiente es: El Arroz (da igual que sea de verduras, conejo o marisco), el Pastel de Carne (o de sesos) y todo tipo de carne o pescado empanado. Sin limón, no entra. Sólo en casos de extrema necesidad o lejanía de Murcia, se puede uno atrever. Luego, los limondependientes tenemos una larga lista de alimentos a los que echamos limón, pero que ya no es tan coincidente, así está el pescado blanco, las judías verdes, el huevo frito, las perdices de lechuga, la coliflor… y un largo etcétera. Los limónamantes tienen una lista más corta, y siendo de limón, son los que se echan las manos a la cabeza cuando un dependiente le echa un chorrico de limón a un buen arroz... Por no hablar de los postres de limón, helados, copas y otros usos no gastronómicos, muy murcianicos también, pero eso es otro artículo. Acho, que quede claro, que el limón es patrimonio huertano-murcianístico ¡¡Viva el limón!! ¿A qué le echas limón? Vale.

Foto: Precioso limón

26/07/2008 13:19 achopijo #. sin tema Hay 7 comentarios.

Cojines de Cine

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De lo que más soy en la vida es de cojines, acho. Es instintivo, me siento en un sofá y tengo que agarrar un cojín, o dos, o tres incluso. Los que somos de almohadas grandes somos de cojines también, creo yo. No sé qué lectura psicológica tendrá la cosa de ser un abrazacojines, pero bueno, suena mejor que aquello que decía el butanito de abrazafarolas. Pues me sale hoy el tema de los cojines relacionado con otra de las cosas de las que más soy en la vida, que es el Cine de Verano, acho. Puede que el origen de mi cojinismo sea precisamente las veladas ultrafamiliares alrededor del Cine de Verano, los cojines y la bolsa de los bocadillos. Pegarse a las estrellas dos pelis de temporada, con bocata, pataticas, cacahuetes, pipas, chuches y bien acomodado en las sillas de Cine de Verano con dos buenos cojines mullidicos es de los maridajes vitales más compactos que existen.

Mis cines de verano han sido tres: el Cine El Galán, de La Manga, el Cine Navia, de Campoamor y el Cine Roig, de Cabo Roig. Todos tienen lo que hay que tener para ser un Cine de Verano en condiciones, con su chinarro, sus sillas viejas, que si desvencijan un poco se descuajeringan, su cantina buena y pelis de a par en par. El patrón es fácil, lo que es un misterio es la atmósfera que se logra en todos y cada uno de los cines de verano en los que he estado alguna vez, la misma sensación de placer y familiaridad, como si existiera una receta tipo Big Mac, que sabe igual en Sydney y en Cartagena, pero para lograr esa sensación única que se disfruta en todos los cines de verano, al menos de la Costa Cálida.

Al cine en la ciudad se va a ver la peli, porque es la peli lo que interesa. Para irse al Cine de Verano la peli se tiene menos en cuenta… El tema está en tener cuerpo de bocata, de cojines, de chuches y que no sea la noche de las estrellas, o toque fiestón, que lo del cine de verano, pongan lo que pongan, es un plan puente siempre válido. En la ciudad basta con llevarse la cabeza y echar un pis antes de que empiece la peli, en el Cine de Verano no entra ni el de la camisa sin bocata y cojines, y se puede ir al servicio tres o cuatro veces tranquilamente, que hay hasta descansos. Si el de delante no es un rancio y uno puede estirarse un poco, con el cojín abrazadico, el sueño del Cine de Verano es de los más cucos. Así que cojinero puro, y de Cine de Verano, que yo creo que viene a ser lo mismo. ¿Eres un abrazacojines? Vale.

Foto: Un clásico cine de verano

27/07/2008 09:06 achopijo #. sin tema Hay 6 comentarios.

La Barbacoa

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La barbacoa es parte del gran campo semántico del verano, no sólo gracias al bueno de Georgie Dann, que lo que hizo el mítico Dann sólo fue vestir al santo con esa canción, porque barbacoa y verano son pareja casi desde que algún neandertal descubrió el fuego. Pero no le quitemos mérito a la canción, que fácil andará en el top ten de hits veraniegos pasados los próximos tres o cuatro milenios. Conseguir que cada puñetera vez que uno lee o dice esa palabra, a la centésima de segundo nuestro play interno de jingles grabados a fuego en nuestra alma ya está con el tonico: LA-BAR-BA-COA, LA BARBACOA… está al alcance de muy pocos. Si a eso añades que el sistema locomotor, al segundo de que resuene el tonico en tu cabeza comienza a emitir señales para que uno gire la cabeza de lado a lado como haciendo eses, el logro de Dann aún merece mayor respeto.

 

Bailoteos aparte, un verano sin barbacoa, no es un verano, acho. Aquí en la Región somos unos asadores de carne con personalidad propia. Esto no es Argentina, pero mucho ojo con el desarrollo murciano del tema. Aquí no hacemos relojes, pero una barbacoa la armamos en un plis y en cualquier parte, que para asar a destajo parece que nacimos enseñaicos. He visto yo familias que antes de comprarse un coche prefieren tener una buena barbacoa de obra y un grifo de cerveza, que lo demás ya vendrá. La barbacoa murciana es de cerdo, y que nadie eche a las brasas un chuletón, que se rompe el encanto. La barbacoa aquí es hija de la matanza, y la sabiduría del matachín, herencia de cada uno de los murcianos que sabe sacar las morcillicas a tiempo, sin que se desperifollen.

 

En las barbacoas multitudinarias, por esas cosas de la vida, siempre hay alguien que, sin comerlo, ni beberlo, termina encargándose del tema de asar. Como que no quiere la cosa, pero siempre es el mismo el que termina echando los chorizos lo último, para no mezclar sabores y el que decide que hay que pasar más los tocinos, que aún están chicle. En mi grupo de amigotes ese es José Escudero Girona, un hombre barbacoa de nacimiento, que se lo curra a lo Juan Palomo y de paso tira del carro para que la cosa salga bien. Los hombres barbacoa son especie importante, aunque todos llevamos a un hombre barbacoa dentro, o casi todos, al menos en Murcia. Hoy que… ¿Hacemos una barbacoa? Vale.

27/07/2008 23:34 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

El Libro del Verano

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En las rocas de La Galera, frente al Pedruchillo, hay una sirena prisionera; el ciervo de la Isla del Ciervo era un unicornio escapado del Pinatar de San Pedro; la reina Ginebra de Camelot es asidua a los lodos de Lo Pagán; un hechicero africano hecho esclavo en la Cartagena de los Tartessos partió hombre de Cartagena y llegó águila a su poblado; una vela fantasma recorre el Mar Menor siguiendo los cánticos de algún muecín onírico; en la punta de la Isla del Barón un fraile de origen bizantino se pasó los veranos leyendo libros mirando al mar; un barón de Carlomagno se escondió durante años en el Santuario de San Ginés de la Jara; y aún hoy, hay quien reza por aquella monjita que María Cegarra nos presentó como una víctima de tantas cuando se hundió el Sirio, en las Islas Hormigas. Leyendas de tres párrafos, una hora apenas, de lectura en la playa dan para todo esto, y mucho más, porque el verano es tiempo de libros.

Desde hace años hago una clasificación virtual que me distrae en mis paseos playeros… es la clasificación del ‘Libro del Verano’. Voy haciendo cuenta mental de los ejemplares que detecto en esos paseos mañaneros pre aperitivito chiringuitero. Todos los años hay alguien leyendo ‘Los Pilares de la Tierra’, por ejemplo. Este año va en cabeza ‘El Juego del Ángel’, de Carlos Ruiz Zafón, aunque también he visto varios de ‘Un mundo sin fin’, que viene a ser la segunda Pilares del rollo Follet, que no he leído. El otro día, la editorial murciana ‘Tres Fronteras’ tuvo a bien regalar unos libricos de leyendas sobre el Mar Menor en plena playa de La Manga, que tuvieron el éxito que tiene hoy día todo lo que se regala. Esto hizo que mi clasificación diera un vuelco inusual. De cada diez sombrillas hay dos con libro, una media que llevo bastante comprobada, y ese día, la media subió, aunque fuera por ese motivo tan obvio. Daba gusto ver la playa leyendo historias mitológicas sobre el Mar Menor.

Así que las ‘Ocho leyendas para el Mar Menor’, de un tal Santiago Delgado, ha sido mi primer libro del verano. Un precioso y murcianístico paréntesis en mi actual lectura: California 83: una historia ágil que cuenta el genial Pepe Colubi, a quien descubrí gracias al Festival Punto Aparte de este año, que narra el curso que se pasó un españolito medio en los USA en la época de los granos, el COU, Thriller y esas cosas. Todo muy Adidas Stan Smith y musiquero, que me está dando cuerda. Cuando termine me espera ‘Jinojito el lila, Cuadernos de Párvulo’, del maestro Jaime Campmany, que tengo en mente desde hace tiempo, y que por eso de leer modernen se me va quedando una y otra vez, pero de este verano no pasa. Aún nos queda agosto, pero me extrañaría que Zafón y Follet perdieran el maillot amarillo. ¿Qué leerás este verano? Vale.

Foto: '8 Leyendas para el Mar Menor' (foto: A)

28/07/2008 23:46 achopijo #. sin tema Hay 24 comentarios.

La Vida 'Sin'

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Cuando mi profesor de matemáticas en la Aneja, Don Diego Ujaldón, nos enseñó en clase los números negativos nos explicó que el menos-menos era más, que en lenguaje sería algo como decir que no hagas el no hacerlo, lo que supondría hacerlo. En ese momento llamaron a la puerta de la clase, y el bufón que hay en mí saltó rápido a colocar uno de esos chistes de aula que provocan la carcajada general: - No-no entre! dije, y la clase se escojonó. Don Diego se lo tomó bien, pero claro, luego me puso un menos en mi ficha, sólo, sin doble negación. Ahora, acho, en esta vida ‘Sin’ que vivimos casi compulsivamente en supermercados y restaurantes, a mi me dan ganas de probarme con el doble ‘Sin’, a ver si me traen algo normal aún pidiéndolo ‘Sin’, acho: -Una cerveza ‘Sin’, ‘Sin’. Aunque no creo que me cogieran el hilo. Si uno se planta en 1988 en el Bar Internacional y pide una cerveza ‘Sin’, acho, al camarero le da un jamacuco, y hubieras acabado detenido y en prisión.

Hace unos años la palabra ‘Sin’ para pedir algo sólo se usaba para el agua, y era extraño, porque sólo uno de cada cien españoles pedía agua con gas para comer, sin embargo, lo especificábamos. Sería por el tema guiris, los payos, que venden el agua con gas hasta la que es sin gas en sus países. Ahora, acho, todo lo puedes pedir ‘Sin’, o comprar ‘Sin’, que entonces no se pa qué pijo lo hacen. Cerveza ‘Sin’ alcohol, pan, jamón, queso ‘Sin’ sal, helado ‘Sin’ azúcar, ‘Sin’ gluten, ‘Sin’ lactosa, ‘Sin’ colesterol, ‘Sin’ cafeína, el té ‘Sin’ teína, los refrescos ‘Sin’ burbujas, los desnatados, ‘Sin’ grasa, hasta el chocolate ‘Sin’ chocolate hacen… Si Obelix pasara por aquí un día, sin duda diría aquello de "estos modernos están locos", mirando a Astérix de reojo y haciéndose así en la sien con el dedico.

No me malinterpreten, que la vida sana es importante, y hay que cuidarse y seguir las indicaciones del médico, pero eso era así también hace diez años, y no corrías el peligro de tomarte un bocadillo de jamón ‘Sin’ sal, con pan ‘Sin’ sal y una cerveza ‘Sin’ alcohol, que parece que estás bebiendo agua destilada y comiéndote un taco de folios. Que las cosas, como Dios las trajo al mundo, en su justa medida, son todas buenas, así que al Pan, Pan y al Vino, Vino, acho, que se nos está yendo de las manos la cosa. Y mucho ojo, que la Vida ‘Con’ (fibra, bífidus, soja, omega3 y to eso) es la versión menos-menos es más de la Vida ‘Sin’, pero eso ya es otro artículo. ¿Qué cosas tomas ‘Sin’? Vale.

Foto: Están locos estos romanos ...

30/07/2008 00:29 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

¿Salida o Retorno?

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Los más pájaros se cogen julio, así, como que no quiere la cosa, que hasta parece que hacen un favor dejando libre agosto para que se peleen los buitres, como el que se conforma con unas migajas, por no meterse en la pelea. Pero todo responde a un plan minuciosamente trazado, para ahuecar en julio, el mes de las prisas, el curro total, el mes que hace más calor y en el que to quisque sigue currando, evitarse enseñar a los nuevos que llegan a engullirse el verano enteretico, y volver en el plácido agosto, con la ciudad vacía, la tranquilidad, con los nuevos enseñaícos y con la mejor respuesta a toda llamada que provoque trabajo: -Llame usté en septiembre, que ahora no hay nadie.

Los pájaros están de vuelta, en esta operación retorno-salida que vivimos en el cambio de tercio veranil. Los que se van, se van en masa, y los que vuelven, lo hacen frotándose las manos, que aún les queda un mes de relax, o al menos, tres semanicas buenas, con paseos al caer la tarde y noches de Código, que el rodriguismo en Murcia es exclusivo de agosto. A mí siempre me pilla la cosa a mitad de mes, que el curro hace que junio tenga 80 días, y luego julio y agosto tengan 15 cada uno, porque la última semana de agosto es la primera de septiembre, digan lo que digan. Así que yo soy de los que termina por cogerse una mezcla de meses entre finales de julio y principios de agosto, lo que me da para vivir unos días los dos veranos-tipo, y disfrutar algún día de Rodríguez a la murciana. Luego septiembre es como junio, que tiene 80 días.

Hay otros que directamente se chupan julio por inercia, y ya que están, se acomodan al plan de los pájaros julieros en agosto, echando mano de la manida frase: -Llame usté en septiembre, que ahora no hay nadie, y que además, dicha por ellos cobra aún mayor sentido, porque alguno añade: - Que yo no estaré, pero llame, que aunque yo no esté, ya habrán venido los demás… y se pillan la cosa en septiembre, que además es un mes muy spleen y modernen a la vez, y les da para decir otra manida frase en plan ojitos tristes: -No, qué va, me toca currar to el verano, que hasta septiembre no las pillo. Yo a los que veranean en septiembre les envidio. Un ansias como yo no podría esperar tanto, pero me los imagino solicos paseando por la playa en un atardecer infinito. Debe ser eso, que los que veranean en julio, y en septiembre, al final, veranean 80 días, acho. ¿Estás de salida o de retorno? Vale.

Foto: Cambio de tercio, toca

31/07/2008 00:00 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

El Guapo

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Menudo veranico me está dando el muchacho de Dolce y Gabbana, acho. En cada época hay un anuncio que decide hacerte la vida imposible, ese anuncio que sale siempre que tocas el botón, justo al sentarte, o es el primero de la serie. Ese anuncio que ves en todas las cadenas, y que según todas las teorías del marketing y la publicidad debería ser del producto que más te interesa en la vida, porque la planificación de medios es un curro profesional que se hace el dedillo, y si te pilla siempre ‘ese’ anuncio es porque eres target cien por cien, pero acho, no es así. Suele pasar incluso al contrario. El anuncio de ahora, el que me persigue, es el del zamarro ese moreno que se pimpla a una zagala en una barcaza, en un barranco que suena a Capri, Cerdeña o isla de pijo italiani.

Una y otra vez me toca comerme al zagalón mirando al infinito con su motorcico, pelo mojadico y repeine de los casuales pero estudiados... y el braslis, claro, que le queda como si fuera un airgamboy, el payo, to serio. Terminan los deportes, y ale, ahí está el zagal en la barquica, y las señoras, niñas y señoritas que anden por ahí cerca, a resoplar y a mirarse con chiribitas, mientras el bigardo se recuesta así mojadico enseñando su antibarriga y su braslis, con esa música que se mete por el esófago y hace, por algún extraño motivo, que suba el reflujo del arroz a banda que se acaba uno de enchufar. Así se imagina uno en Capri con susodicho huevera blanco, las goticas de sudor y el reflujo, y la distancia con David Gandy, que así se llama el muchacho, se agranda cada vez que uno visiona el anuncio. Pero que hasta llega uno a pensar si en vez de hombres y mujeres en el mundo hay otro tipo de género, ese que encarnan tipos como David Gandy.

Lola Gracia ya lo advirtió en su día, en su maravilloso blog, pero en aquel tiempo era carne de féminas, aún. Como buen guiso, a cocción lenta, ha ido cogiendo forma para explotar este verano en mis irregulares ratos televisivos, una y otra vez. Tanta chiribita, tanta visión de su recostado perfil, que no he podido resistirme a dedicarle un post, antes al menos de comprarme un frasco de light blue de Dolce y Gabbana, que igual que no me veo yo en braslis blancos en una barcaza en Capri, tampoco me veo oliendo a David Gandy, pero de ninguna de las maneras, acho, que hay que ser engreído para comprarse un light blue de esos… ¿Qué te inspira el anuncio del guapo? Vale.

Foto: David, El Guapo, Gandy

31/07/2008 17:52 achopijo #. sin tema Hay 16 comentarios.

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