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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2009.

Literas

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Acho, ¿y cómo molaban las literas? Para mí, decir litera es decir Campoamor, que en casa de mis abuelos, en el mítico Edificio Tormes, había cuatro literas, que cuando coincidíamos los primos allí había que repartirse, y yo flipaba ojicos, acho, que mi condición de hijoúnico me hacía admirar aún más el tema de las literas. En las casas con muchos hermanos entrabas en plan amigo, esto es un metro por detrás del anfitrión siempre, echando miradas de refilón en las habitaciones de hermanos y hermanas, con sus literas y eso, que estaba guapo dormir arriba. Porque acho, yo era de arriba, que además lo normal es que si duermes arriba es porque alguien dormía abajo, y eso era toda una novedad para un hijoúnico. Además, tenía como un halo de peligrosidad que te hacía valiente: - Yo duermo en la litera de arriba, tranquilo chaval. Así que si podía, cuando tocaba diana mi abuelica Pilar, que hacía los mejores boquerones fritos del mundo para cenar, me agenciaba la litera de arriba de la habitación que daba a Bakotas, la Pizzería hecha a imagen y semejanza de la Pizzería de la Caverna platónica, y me dormía desafiando al mundo, con un brazo y una pierna colgando.

 

Además de en Campoamor, había literas en las habitaciones de seis de los campamentos, acho. Aquí lo de pillar la de arriba era mucho más importante. Casi vital. Los que dormían abajo han tenido que soportar una infantoadolescencia más compleja, primero porque eran los que sufrían el 98 por ciento de las bromas con pasta de dientes en la almohada, y segundo porque los mayores robos de galletas de la historia de los robos de galletas en campamentos se hacían a los de las literas de abajo, lo que seguramente propiciaba un síndrome de acomplejamiento, que adosado al de serie entre los 8 y los 14 años, hacía que quienes sufrieran litera de abajo en el campamento tuvieran mucho más que superar. Era un handicap, acho. Había que ser cojones cuadrados Bruce Lee para dormir abajo y que no te tosiera ni el Tato luego en el patio. En cambio, los que habían conseguido litera de arriba, lo tenían más fácil para todo. Así que sí, lo de las literas tenía su intríngulis. Pero ojo, que hay defensores del dormir abajo, con su lógica, que eso de dar patadicas al de arriba, o collejicas ciegas, o tirarle de las sabanicas… también se estilaba. Además, no hay que olvidar que para hacer un gargarejo al de abajo había que agacharse, pero el de arriba pillaba más a mano.

 

Ahora con la inminente llegada de Mike, y no tener espacio ni para los juguetes de El Guille en su cuartico, estamos sopesando aliterarles, en un futuro, claro. Acho, porque es que no cabemos, y es mejor que tengan allí un recuadrico para echar sus carreras, y que podamos hacernos nuestras peleas felinas y eso, en plan alfombra. Porque eso de la cama nido no me ha molado nunca, que al final uno se pasa un año de la vida sacando y metiendo la camica. Lo de las dos camas con la mesita en medio está descartado visceralmente. Luego en el tema literas hay que pensarse lo de la L, que ahora está pegando, en plan Ikea y eso, aunque a mi me pueden más las de toda la vida. Lo único malo de las literas es hacer la de arriba en plan bien metidas las sábanas, con la importancia que eso tiene, pero acho, es superable. Lo complejo es afrontar la decisión de quién debe dormir donde, así que estoy trazando un plan de choque por si tomamos la decisión, sopesando incluso elaborar un equilibrado calendario de uso salomónico, que aunque nuestra casa no es un campamento, la experiencia en literas siempre es un grado. ¿Arriba o abajo? Vale.

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Foto: Ahora están pegando las literas L

01/12/2009 09:58 achopijo #. sin tema Hay 10 comentarios.

El Terrao

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Cuando las paredes de mi habitación se comprimían, y echarme en la cama no era suficiente para ver la salida, cogía el llavero negro de multillaves y subía un piso desde el 12, donde vivía, hasta el terrao de mi edificio. Abrir aquella puerta metálica granate era como expirar un suspiro de libertad que se llevaba al infinito, de una bocanada, el peso de aquellas horas difíciles en los diecipico. Cuando los problemas de uno se hacían mundiales, y no comprendías la existencia, la miraras por donde la miraras, mi salida era la azotea. Subía al terrao sin decir nada a nadie, aunque en casa lo sabían, que si faltaba el llavero, la cosa estaba clara, pero no me molestaban.

 

En el terrao de mi casa no había nada. Algunos alambres para tender la ropa que no usaba nadie, y un enlosado amarillento, irregular, con grandes líneas de silicona negra en los bordes, y algunas torres de ladrillo visto, como extractores de humo. En el centro, una casetilla para el hueco del ascensor, con la máquina, que de vez en cuando sonaba, cuando alguien lo usaba, y cables de televisión que unían mi edificio con los tres o cuatro más cercanos. Es un terrao amplio, cuadrado, en el centro del nuevo barrio de La Fama, en uno de los edificios más altos de esa zona de Murcia.

 

Siempre he tenido vértigo, así que jamás me he asomado mirando hacia abajo. Casi ni intentarlo. Yo subía, entornaba la puerta, y me sentaba apoyado sobre la caseta del ascensor, casi siempre mirando hacia Sierra Espuña. El ruido de la ciudad se iba apagando instantes después de entrar en el terrao, y terminaba por desaparecer. Antes de sentarme allí, daba una vuelta completa a la caseta, recorriendo con la mirada el Cristo de Monteagudo, la nueva Murcia por el entonces incipiente barrio de La Flota, el centro y el Corte Inglés, cercano, justo después, detrás de La Merced, la Catedral, majestuosa, y más lejos Sierra Espuña, luego Carrascoy, la Cresta del Gallo, el Santuario de la Fuensanta, y después, la Plaza de Toros y el Estadio de La Condomina. Desde allí, aún se veía huerta tras La Paz, hacia Beniaján y Torreagüera, y se alcanzaba a ver detrás de una bruma mínima, que marcaba las fronteras de la ciudad. Había días en los que se veía el mar, antes de llegar al Castillo de Monteagudo. Conocía perfectamente los límites, de noche, o de día, aunque el mejor momento era al atardecer, cuando ya están las luces encendidas pero aún se ve con los rayos del sol.

 

Murcia es naranja. Siempre pensaba lo mismo. Desde la azotea, todo parece realzado por un tenue naranja único. Las palmeras, el contorno de la sierra, los viejos edificios altos de Captesa y Gran Vía, la silueta de la torre de la Catedral… Cuando se apagaba el ruido de coches y obras, me quedaba allí arriba mirando hacia el Morrón y Sierra Espuña, y la madeja de nudos y cerrojos que me atosigaba, se deshacía poco a poco, hasta que me cambiaba la expresión. Recuerdo sonreír, a solas con el mundo, en el terrao de mi casa, con una sensación de amplitud interior que hacía todo más sencillo. Volvía a darme un paseo por allí arriba, y volvía a recorrer Murcia, en silencio, y casi sentía como esa caricia anaranjada me envolvía, justo antes de volver al mundo, tras la puerta granate de mi terrao, en el momento en el que en un instante, volvían los sonidos de la ciudad, y todos los motivos por los que había subido allí, regresaban a mi cabeza, ordenados, en su sitio.

 

Ayer subí por primera vez al terrao de mi casa en El Puntal, y volví a sentir lo mismo. Sonreí, y bajé a casa pensando en mi amigo Venti, al que hoy agradezco recordar aquellas visitas a la azotea gracias a su maravilloso post sobre las añoradas terrazas de ayer. ¿Subías al terrao de tu casa? Vale.

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Foto: Catedral desde terraza

02/12/2009 10:01 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Un Laporta

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Acho, acuñemos, que nos mola mucho en el achopijismo acuñar términos, y conjugar phrasal verbs a la murcianística, y no podemos dejar pasar oportunidades como esta. Tomen nota, porque desde hoy la expresión liarla parda tiene un precioso sinónimo: Hacer un Laporta. Pero maticemos, porque Hacer un Laporta es liarla parda con unas connotaciones específicas. Para que el Laporta sea completo debe ser un liarla parda siempre ligado a un motivo futbolístico, y siendo tiquismiquis debe haber siempre botellón de Mumm, o similar, y un purazo… Eso sí, lo que termina de darle el significado a nuestro phrasal es la condición indispensable de hacerlo bañado en champán sobre traje de mil pavos. Así que bueno, si las cosas nos van bien cuando suba el Murcia, quedamos en el Teatre y hacemos un Laporta colectivo, que además, como a nosotros no nos van a sacar fotitos, podemos añadirle al asunto un par de detalles más pardísticos, si es que tal, en plan corbata a la cabeza, o zapatos en las manos.

 

Qué quieren ustedes que les diga, no es fácil ser sujeto de una acuñación achopijera, y a la vez ser presidente de algo, porque además, somos muy dados a acuñar términos relacionados con el hampa festivalera, y/o futbolística, que son mundos que se prestan mucho a la acuñación de términos achopijísticos en plan phrasal. A mi me parece cojonut, nen, que el Laporta haga un Laporta cada vez que le salga del tuétano color señera que tiene, el payico. Claro que sí, pijo. Pero acho, siendo el president, de momento del Barcelona, no me parece muy allí que ponga todo en su baño de champán, en la Nuit divine barcelonesa, y encima en plan mírame pero no me hagas fotos. Si lo haces, apechuga y saca pechamen, pero lo que no es de recibo es acusar de una persecución a quien nos ofrece el privilegio de acuñar el término haciendo públicas las fotos. Laportica, si has cocido habas, cómetelas, pijo, pero no las niegues.

 

Si yo fuera madridista, cosas hay que escribir, me hubiera molado ver como el president hace un Laporta tras ganar 1-0 a mi equipo, en plan no doy más porque si doy más me fallezco vivo, acho, porque es que mira que supura complejo celebrar de esa manera algo que tampoco es para tanto ¿no?, acho, que yo creo que ni el más Laportero de Alcorcón le puso tanto tuétano al alcorconazo, y mira que eso sí que tenía mimbres para acuñar términos pardísticos. También es que como Laporta es pópuli, la cosa se vuelve más morbosa, evidentemente. Si yo fuera barcelonista, cosas que hay que escribir, también me hubiera molado ver como el president hace un Laporta, más que nada porque posiblemente el que le hubiera bañado con el champán hubiera sido yo mismico, acho. Aunque entiendo que un president debe guardar la compostura, hasta en el mismo centro de la nuit más glam del mon… Lo que no alcanzo a calibrar es de qué manera influirá esto en el futuro político de Mr.Mumm. A Yeltsin le iba al pelo, pero en la caverna catalanista no sé yo… Bueno, si ganamos el mundial, por proponer algo así más cercano y posible, nos juntamos y hacemos un Laporta, brindando por él, que seguro que le gusta. ¿Qué te parece el Laporta que se marcó el president? Vale.

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Foto: Laporta, en pleno Laporta

03/12/2009 09:50 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

Peines

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¿Cuánto vale un peine? Acho… ¿un euro? ¿14,99? Ni idea, pijo, que nunca jamás me he comprado uno, pero siempre hay en casa. Será cosa de esas que los payos no compramos jamás, pero luego mira que a veces necesitas uno. Yo creo que debe haber por ahí un número importante de zanguangos que se peinan con cepillos de esos de paya, que pinchan, de esos en plan para hacer rizos, que si te descuidas te descabellas. No voy a negarlo, yo casi me he peinado más con esos que con un peine de caballero, de esos marroncicos en plan gafas de sol, que son de púas finas por un lado y de púas más gordicas por el otro. Pero acho, por mucho tiempo que lleve sin ver uno de esos en casa, no creo que pueda organizarme para ir a comprarme un peine, acho: - ¿A dónde vas? – Un momento al Cortinglés a comprarme un peine… Acho, te das la vuelta y el conocido que te pregunta se pira pensando que has perdido definitivamente la chaveta. A comprarse un peine, dice. Yo creo que en el fondo pensamos que esos peines nacen del fondo de los cajones del baño, y de repente, un día, hay uno ahí. Como las canicas en los botes de lápices.

 

Lo de peinarse es mucho en la historia de uno, que también ha tenido siempre su aquel. Mi ansiedad vital no ha permitido jamás que me peine mi mami, y eso que me he ahorrado, acho, porque me acuerdo yo en la época en la que ya no se sabe si uno es niño, o es otra cosa, cuando llegaba a clase el típico repeinaico, con el botón del cuello abrochadico, que era como un imán para el gamberrismo militante. Llevar la raya bien hecha era como una declaración de guerra. La primera Ley en aquellos tiempos de recreos difíciles era que no te peinara tu madre, pijo, y jamás entendí como había algunos que la obviaban a conciencia. Acho, lo único peor a eso era llegar con la marca del carmín en la mejilla… Había que tener arena en las venas. Además, mi pelo es lacio que te cagas, acho, y daba igual que me peinaran, o peinarme, que al minuto uno se me caía el pelo como le salía, y ni raya, ni direcciones, ni cazo, ni pijos en vinagre, a mi se me quedaba un rizico minúsculo en la collejica, y el resto hacia abajo.

 

Eso sí, cuando iba de pelu a los viejos o al Cortinglés, pelo de punta, que era lo que se llevaba, y me duraba eso, una horica larga, que ni espumas, ni gominas, ni peines que valgan, todo volvía a su sitio en un plis. Al día siguiente hacía un tímido intento con el peine y los cepillos esos de madre, pero nanai. Al Guille le pasa igual, aunque es un enanito y todavía no piensa en peines y eso, pero cuando le peino en plan madre, con su raya y sus direcciones bien alisadas, lo pongo en el suelo y le digo: - Ale, ve a que te vea mamá… y el payico sale flechao to presumío, y se planta delante de su mami poniéndole una sonrisica vergonzosa para que Pilarín le diga que es el más guapo del universo, y el payico aplaude: - ¡¡Bieeeennn!! Disfrutaremos del empalague mientras El Guille sea un mico, pero en cuanto pueda, dejo de peinarle, no vaya ser que en la guarde haya cantera gamberrística. Menos mal que le dura un suspiro, porque otras cosas no sé, pero el pelo, el payo ha heredado el yayístico. ¿Te has comprado un peine alguna vez? Vale.

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Foto: ¿Nunca te has peinado con uno de estos?

04/12/2009 10:18 achopijo #. sin tema Hay 9 comentarios.

Rojo Murcia

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Acho, le han cambiado la camiseta al Murcia, y dicen por ahí que ahora va a ser rojo ‘Ferrari’, acho, pues no. Pijo, que Ferrari tenga su rojo, que no voy a venir yo a quitárselo, pero el rojo, o grana, de la camiseta del Real es rojo Murcia desde ya, y dos piedras. O nos hacemos fuertes en estas cosicas, o vamos a seguir encolando telediarios con noticias oliverstonianas, y nada más. Ya que no tenemos una tipografía exclusiva, que ya podrían ponerse los del Observatorio del Diseño, el grandísimo y megamodernen OBS, a crearnos una Atipycal Murcian, la letra patria, con la que rotular bares, peñas huertanas, albergues y locales sociales, que esas cosas visten mucho, siempre que se traten con antivirus nacionalista, y una vez que tengamos ya nuestra tipografía toponímica, acho, miel sobre hojuelas, añadimos un pantone del rojo Murcia a la paleta del photoshop, así con un leve giro hacia el naranja apimentonado, como aquel color de la camiseta que vestían los Guina, Moyano y el Macho Figueroa, y de paso, cuando las cosas vuelvan a su cauce, la recuperamos.

 

El rojo es el color de Murcia, porque Alfonso X El Sabio se lo trajo de Castilla, y a partir de ahí, podemos considerarlo un acierto, por el sol, el calor, la calidez, la generosidad, el Cristo de la Sangre, el pimiento, o el pimentón, y también como justo primo hermano del grana regional, al que llaman rojo Cartagena (ahí estuvieron hábiles los amigos del Puerto)… Aunque todo el que ha visto desde su terrao murcianístico algún atardecer sobre la huerta sabe bien que el color que mejor viste a Murcia es el naranja medio, tenue y suave, que acaricia la ciudad, las palmeras, naranjos y limoneros, tantos y tantos días de cielos azules. Fundiendo un poco todo, el resultado es el rojo vivo anaranjado de aquella camiseta ochentera, que se parece al que estrena esta tarde el Real Murcia, pero no es el mismo. Ese es el rojo Murcia, pijo, el de los coloraos de Miércoles Santo, y ahí no hay más que hablar, y mira que yo tengo el corazón morao, pero el morao de los Salzillos es el color de los nazarenos, que ahí tampoco hay discusión posible.

 

Con el rojo llegan las fiestas, que el rojo es Navidad, acho, porque a Santa Claus le falta solo llevar el escudico del Murcia en su traje para hacer la gracia completa, aunque este año muchos vamos a pedirle a Noel, o a los Reyes Magos, que nos cambien la suerte con nuestro Murcia, que menudo año llevamos. A ver si el nuevo rojo nos trae regalos arbitrales, penaltis y goles de carambola, que mira que nos han faltado. Cuando encienden las luces de Navidad, por cierto que este año son bonicas que te cagas, siempre se pide un deseo, y este año tenemos que pedir por el grana murcianista. Nuestro rojo Murcia, el color que nos define y nos da identidad, el rojo de nuestra bandera, el color que vemos familiar los que aquí vivimos, en esta tierra de azahar y marineras, bolitos y palmeras, donde todos los días, cuando cae el sol, el cielo se vuelve rojo anaranjado, rojo Murcia. ¿Te identificas con el rojo? Vale.

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Foto: Kike, con la nueva camiseta rojo Murcia

06/12/2009 11:46 achopijo #. sin tema Hay 7 comentarios.

El Monopolio Mercadona

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Acho, en la central de inteligencia de Mercadona España debe haber saltado la alarma hace tiempo, pero pijo, siguen sin reaccionar, y como no lo hagan pronto, acho, hasta el mismísimo Villarreal puede verse afectado por una caída que podría ser histórica, y es que menuda hay montada en los círculos supermercadísticos con la desaparición absoluta de las marcas en los Mercadona, nene, que la indignación el otro día en la cola de la charcu del Hipercor casi le provoca un doble infarto cardiaco y cerebral a una buena mujer, que culminó su discurso de ignominias antimercadoniles con un: “quelesdenporculobien-quelesdenporculobien…”, así, seguido y con venas verdes en el cuello, y eso que antes ya había dejado perlas del tipo: "además, allí no había fruta, allí vendían peladuras", "o cuando dejaron de vender embutido, porque eso era companaje, ni embutido, ni pijos en vinagre..." , "o si no, eso de Hacendado, eso ¿qué es lo que és? ¿por qué no Mercadona?"

 

Ojo, que no es mocopavo el tema. El desarrollo de Mercadona ha sido exponencial, que te jugabas un aperiti a que en ese bajo iba un Mercadona, y ganabas sí o sí. El que no tenga un Mercadona para ir andando cerca es que vive en Lobosillo, o en Zarzadilla de Totana, porque mira que han puesto mercadonas;  y luego está lo de sus bolsas, que se reproducen en cajones y macutos. Si hay una bolsa con algo, acho, la bolsa es de Mercadona. Pues se ve que tanto éxito ha hecho barbas, como quien dice, y con los ojos cegados por la mercadonación del mundo supermercadístico, los mandamases mercadoniles dijeron un día que ya puestos, que el chupe sea completo, y como lo del Hacendado les daba números, acho, monopolio en sus dominios, y Hacendaron Mercadona con un par de huevos y dos piedras, y acho, en un principio parecía que la intendencia es punto más importante que la variedad en la oferta, y la cosa funcionaba, que casi ni percatarse, pero pasados unos tiempos, acho, entras a Mercadona, y en vez de productos ve uno plumeros por todas partes.

 

Sí, se les ha visto el plumero. Ahora cada vez que la cajera mete el fajo ese de billetes por el tubico, un gesto que antes llegó a convertirse en habitual, algo sorprendente (¿nadie se ha pasado la cola de la caja imaginando el recorrido de ese fajo de billetapios en plan agüita amarilla hasta límites de psicosis existencial?) ahora ya suscita resquemores y cuchicheos varios, y todo es por el hacendadismo manifiesto. El Hacendado… que además, menudo nombrecico para ponerle una fotico así con pelogominación y monóculo, con la cara del presi de Mercadona España: ‘El Hacendado’ y con eso dar la puntilla al imperio mercadonil… Pero no está haciendo falta, porque los exclientes de Mercadona están utilizando el nervio puro del boca a boca, tras coger número en la charcu, para expandir el asalto al trono, y la C, el Auchan, los Eroskis, el Corte Azul, y los pequeños supermercadicos, estos los menos, están repartiéndose las migajas de la era postmercadonil incipiente, porque una vez corrida la voz ¿Quién volverá a ver si Hacendado ha retrocedido y en el viejo Imperio Mercadona han vuelto las marcas? Será chungo, porque ahora, los Mercadonas ya no son supermercados de confianza, son supermercados monopolizados. ¿Ibas a Mercadona y has dejado de ir? Vale.

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Foto: Pijo, a mi los helados Hacendado me molaban...

09/12/2009 14:13 achopijo #. sin tema Hay 20 comentarios.

La Aljama Mursí

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El chino del tanque en Tiananmen, el barco de Chanquete, y la de San Esteban, acho, que ya no se hace parking. Al final lo del aparcamiento tenía que ver con los restos, y los restos con el parking, ya para todos, aunque aquí to quisque sigue con la cañica de pesca política con el anzuelo sobre las ruinas de San Esteban, que como sigamos llamándolo los restos, en dos meses tenemos a peregrinos que vienen a conocer la tumba del tal San Esteban, y se encuentran con un barrio hispano musulmán del siglo XIII… Porque acho, siempre se ha dicho que se iban a salvar, pero para algunos parecía que los de Cultura cualquier noche ponían bombas de racimo en las ruinas. No sé si tarde, porque acho, supongo que la misma información que se tiene hoy, se tenía cuando apareció el barrio, lo que sí se es que una decisión política de este calibre no se puede tomar en dos horas. Al menos no han salido proponiendo una desalación de los restos como burda alternativa a lo evidente. Ahora todo quisque está en el mismo barco (aunque sigan los anzuelos echados), acho y eso es para hacernos un Laporta colectivo en Murcia esta misma noche.

 

Empecemos a hacer las cosas bien desde el principio, que a mi lo que más me preocupa ahora que no se va a hacer parking y vamos a poner todo para salvar las ruinas es hacerlo bien, pero bien, en plan Guggenheim Bilbao, y montar allí un señor reclamo que hasta los japoneses se maten por venirse a catar las marineras con Estrella después de recorrer el siglo XIII hispano musulmán, en la ciudad de las tres culturas. Porque ojo, ya que al final se ha hecho un dribbling político de los que ya no se ven, que no sea en balde, porque me repito a mí mismo, si vamos a dejar de hacer cosas, sea parking, sea metro (¿cómo pensaban hacer metro salvando cada piedra que encontraran en su camino?) para salvaguardar nidos de gatos, inodoros públicos al aire libre y basureros urbanos, que hagan cualquier cosa.

 

Lo siguiente será ver si los jipis pueden volver de alguna manera en el futuro nuevo museo, que yo digo que sí, pijo, que si se hace con rollo moruno, reconduciendo todo hacia un moldeado merchandising sobre el yacimiento, suena la campana, acho. Ya te digo yo que suena. Ya estoy viendo los puestecicos así en plan medievo, con los jipicos caracterizados, olor a incienso, todo muy autóctono y murcianizado, con palmericas y ramicas de azahar, sonido a agua fluyendo por lo canales creados rodeando el barrio, reforzando nuestra centenaria reutilización del agua, y posters con la imagen del chico tocando el mizmar, que se debe ir convirtiendo en icono murcianístico de primer orden…Aunque para empezar hay que ponerle nombre a todo esto.

 

Consultado mi asesor histórico murcianístico de cabecera, hemos definido La Aljama Mursí como un nombre a tener en cuenta. Aljama es barrio, término que quizá no cuadre para un historiador tiquismiquis, pero que siendo bastante correcto, ofrece un nombre fácil, turístico y aprovechable para el merchandising, que adelanta el origen musulmán del yacimiento a visitar, y que con la coletilla Mursí, facilitará la reivindicación necesaria del origen autóctono de la Mursiya hispano musulmana del siglo XIII, separándola de la gran Al Andalus.

 

En Murcia, visite La Aljama Mursí, un barrio completo del siglo XIII hispano musulmán, descubierto en 2009, en el mismo corazón de la ciudad, restaurado y conservado gracias al movimiento ciudadano surgido en su defensa, en el que podrá sentir y conocer a través de un viaje de 8 siglos en el tiempo cómo vivían los últimos musulmanes que poblaron la península ibérica, en la civilización que desde entonces está considerada la cuna mundial del ahorro de agua. Hay madera, pijo, claro que hay. ¿Te gusta el nombre de La Aljama para las ruinas de San Esteban? Vale.

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Foto: El chico tocando el mizmar

10/12/2009 10:09 achopijo #. sin tema Hay 36 comentarios.

El Faceclub

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Le pillaron en la puerta con cara de pez fuera del agua, que con 15 años uno no puede ser aún jugador de póker en la vida, y le pidieron el dni, como se hacía entonces en las colas de las discotecas. El gran skater del momento, después de algún mini de calimocho estilo propio, reaccionó con magia: - No llevo el dni… - ¿qué edad tienes? Le preguntó el portero, en una de esas preguntas que te parecen con trampa, pero que ni eso, y el skater cayó cual pajarillo junior, como cayó el escocés en La Gran Evasión, cuando el gendarme le felicitó por su alemán en macarrónico inglés. Los nervios, la noche, el calimocho… : - Tengo quince… o dieciséis, respondió, y a los dos segundos, tras ver cómo el portero señalaba como Colón hacia el exterior de la cola de la disco de moda, el skater se dio cuenta de su pifia, una pifia histórica, en la puerta de Archi, cuando el grupeto de amiguetes empezaba sus escarceos con la noche murcianística, reuniéndose a bailar en plan rapero.

 

Desde aquel Archi, justo después de dejar de ser Rosa Rosae, hasta el viernes pasado, mi primera incursión en el nuevo Face Club, han pasado 16 años, que se dice en un segundo, y hemos bailoteado en el Nai Clu, en el Dance Club, en el dnc, arriba, abajo, en la barrica de atrás, en la de delante, y hemos pasado grandísimas noches de éxtasis coleguil, en la disco del barrio, que nos vino siempre de perlas terminar allí nuestras andanzas. Otro gran día fue el de la gran colada, cuando nos chupaban 12 macus por entrar con una sola copichuela, en una de esas temporadas en las que se puso de moda el Nai, y las colas llegaban a la esquina de Centrofama. Mientras algún pajaruelo distraía a los porteros por dentro, el resto se iba de la cola a la puerta del callejón, y desde los baños, abríamos la portezuela de par en par, y entraban los doce zanguangos como si tal cosa, cerrábamos y hecho. Lo bueno de la reglamentación anti incendios. Aunque al segundo intento, nos pillaron, y tuvimos que abandonar el local antes de lo que queríamos.

 

Las paredes de tigre amarillo, o aquellos escalones al fondo, desde los que bailar vislumbrando como Murcia la liaba parda en aquel pasillico, cuando el house empezó a hacer furor. Aquella pared luminosa, o los viejos baños al fondo de la discoteca, con la máquina de preservativos en medio de los dos. Hasta tuvimos vip, pijo, en otra época en la que empezábamos a currar y aún vivíamos en plan parásitos en nuestras casicas familiares, y terminábamos celebrando algo cada noche, en el cuartillo de arriba, con botellas de Möet, que preconizábamos el Laportismo sin saberlo, en esos años inolvidables, con el señor Peter, mis hermanos Tomasico y Tomasazo, con Laín en lo más alto, y el gran Alison, en sus mejores noches, levantando las copas en honor a la vida, cuando nadie usaba el freno llegadas las tres de la mañana. Entre aquellas paredes quedaron bailoteos colectivos, y aquellos brindis a la alegría, cuando éramos reyes y la noche era nuestra. Podías pasarte las horas hablando y saludando, a izquierda y derecha, arriba y abajo, porque en el Nai, estábamos en casa.

 

El viernes volví, y disfruté, en un entorno que ha cambiado por completo, casi tanto como yo mismo, aunque costó muy poco recuperar los brindis. El Face ha crecido, es amplio y más luminoso, gana enteros con la música en directo (enorme el grupo que amenizó la velada), y es seguro que estas noches, y las que quedan por venir, se convertirá en el sitio especial que ha sido para nosotros, durante tantos años, para otros muchos. Caras conocidas, en la barra, en la puerta… y otras que se echan de menos, pero el club sigue siendo reconocible como lo que es, sin duda, la discoteca de nuestra vida. ¡Larga vida al Face! ¿Has ido al nuevo Nai? Vale.

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Foto: Logo del nuevo Faceclub

14/12/2009 10:41 achopijo #. sin tema Hay 7 comentarios.

Es Navidad...

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Un colega me manda un e mail de los suyos, y me habla de Mad Men, y Los Soprano, las mejores series de la década, en su balance de cosicas buenas, y de paso se caga en la Navidad. Es de esos que tiene un corazón tan grande que estos días se le atragantan. Le doy la razón, en lo de las series, digo, y ando terminando la primera temporada con Don Draper y compañía. Luego hay otros, que con el corazón enorme, disfrutan estos días al máximo, y se implican con la Navidad, porque eso es lo que tienen estos días, que seas de unos, o de otros, son días de latidos, en los que todo se mueve con el corazón. Lo mío va a ratos, pero si tuviera que mojarme, diría que soy de los que sí. Hoy hemos estado en la Arrixaca, con los niños y los payasos, en la fiesta navideña de las Aulas Hospitalarias. Mohamed, un chavalín de un añico y poco, se descojonaba en su silleta, rodeado por cables y vendajes, con las andanzas de los Pupaclown, otros que estos días ponen su enorme corazón a tope para que otros corazones, los de los niños enfermos, puedan disfrutar, aunque sea un ratico, de la Navidad y su alegría… y se contagian celadores, enfermeros, médicos, periodistas…

 

Ayer tocó Yecla en el curro, y allí nos fuimos en el día más frío del año. Volví a ver nevar después de aquel día negro en Huesca, el año pasado, donde acompañando a nuestro Real Murcia cogimos una pulmonía y nos volvimos con derrota, pero con más murcianismo del que nos fuimos. Los viejos postes de madera de la red eléctrica en el Puerto de Jumilla aglutinaban 15 centímetros de nieve en los costados, y sobre el cable, se dibujaba un fino power line blanquecino, que resaltaba sobre el paisaje blanco de página de cuento con el que sentimos más cerca la Navidad. Raspay era una postal, en la que casi podía verse a Papá Noel en su trineo remontar el valle sobre los tejados nevados de los cortijos y casas de campo, como en la foto de La Opinión de hoy, de Cehegín. Al llegar a Murcia, con cero grados y los pies en descongelación, paramos en el semáforo de la Redonda, al final de la Avenida Juan Carlos I, y entre varias casas, detrás de la cárcel vieja, en una ventana del último piso que se asomaba entre varios edificios hasta el coche, se veían brillar las luces de un árbol de Navidad.

 

El día antes pusimos nuestro árbol, el nacimiento, y dos o tres cosicas más de apoyo. Aún no hemos preparado La Bandeja, aunque ya tenemos el condimento preparado. Todo rojo, con estrellas, campanas, botas rojas y blancas y bastoncicos, el árbol sigue como siempre fue en casa. El Guille cogía las bolas rojas más brillantes y quería darles un bocado. Cuando vio que no se comían decidió jugar con ellas a tirarlas hacia arriba y aplaudir… cuando terminamos, apagamos la luz, y encendimos el árbol, y el Guille se puso las manos en la cara y dijo: Ohhhhh! Luego enseguida pidió más turrón de chocolate, que le pirra. Nos toca Nochevieja hogareña, aunque pasaremos la tardevieja de aperitivo, como la Nochebuena, y volveremos a Moratalla con los Bohórquez, acho, que es una delicia. Me falta probar un buen cordial, porque comidas de empresa ya he tenido bastantes, aunque también me quedan una o dos por ahí. Así que va bien la Navidad de la crisis, con los que no, y con los que sí, que a todos les entiendo, y más, en Navidad. ¿Eres de los que no, o de los que sí? Vale.

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Foto: Cehegín, postal navideña, ayer (dedicada a los cehegineros achopijeros, que los hay...)

15/12/2009 14:13 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

Test Achopijero

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Acho, anoche nos quedamos reunidos en la sala blanca de nuestra sede B, en El Puntal (Murcia) la directiva de Achopijo Corporation, esto es, el director creativo, el responsable de marketing, el redactor jefe de contenidos, el director de gestión y management y el director general, sólo faltó Blogia, acho, en el brainstorming que nos mantuvo y mi, y a mis otros yos achopijiles desvelados preposteando en esos momentos donde han nacido el 70 por ciento largo de los posts estos cuatro añicos. Haciendo un poco de balance bloguístico, rememoramos la crisis del Facebook, y recordamos a antiguos comentaristas, a los que echamos de menos, evaluamos positivamente la progresiva cartagenerización del comment, con orgullo, y destacamos a otros de los nuevos comentaristas que han mantenido vivo el blog estos tiempos difíciles.

 

También hicimos autocrítica, y hemos estado barruntando algún cambio conceptual, incluso estético a la hora de postear, cosicas que aún tenemos pendientes para las reuniones decisivas de primeros de año. Reafirmamos nuestro eslogan: La Vida es Blog, frase que tenemos aún sin registrar, dado que el departamento de gestión económica sigue vacante en la directiva, y con nuestro característico espíritu iniciador, volvimos a estudiar en común el proyecto siempre ilusionante de crear un dominio único, paso aún en el horizonte, más por vagancia colectiva que por otra cosa, y por eso hemos decidido seguir fieles a Blogia al menos hasta después de Mike, que nos lo hace fácil. Eso sí, para darle un giro hacia lo más achopijo posible al blog decidimos poner en práctica lo del test, y haceros participar en nuestro futuro, que al fin y al cabo sois los 450 que visitáis diariamente Achopijo a los que os pertenece ahora nuestro destino.

 

Con el fin de conocer las voluntades bloguísticas achopijiles de quienes hacen esto posible, y tratar de que nuestro equipo directivo pueda trabajar con objetivos claros y definidos, a pesar de que será imposible cambiar en demasía (aceptaremos todas las críticas, pero a estas alturas no podemos cambiar el concepto murcianístico nostálgico del blog) esperamos contar con respuestas que nos iluminen el camino, y que el futuro de Achopijo en la red siga siendo un largo, y sobre todo, divertido camino de discusiones, ironía, murcianismo, carcajadas y recuerdos emotivos, que es para lo que decidimos poner esto en marcha. La Corporación pensó que en Navidad siempre es bueno hacer balance, y por eso elaboramos este sencillo test achopijil, que esperamos respondáis en vuestros respectivos comments. Muchas gracias. Vale.

 

Test Achopijo 2009

 

(*) Las respuestas son orientativas. Podéis mezclar o responder a vuestro antojo.

 

¿Qué tipo de posts te parecen más adecuados al estilo del blog?

 

Temas murcianísticos de denuncia

Temas globales con la perspectiva irónico-murciana

Temas de actualidad informativa (siempre con el estilo achopijo)

Temas nostálgicos de nuestra generación

Temas sobre vivencias personales en plan diario

Un poco de todo está bien

 

¿A qué hora te gustaría que estuviera colgado el post del día (si es posible)?

 

A primera hora de la mañana (colgarlo la noche anterior)

A partir de las 10.00 horas es buena hora

A partir de mediodía (12.00 h.)

A última hora de la mañana, antes de la cerve (14.00 h.)

A primera de la tarde

Me da igual, actualizo hasta que veo el nuevo post

 

¿Cuándo decides comentar el post?

 

Cuando estoy de acuerdo

Cuando no estoy de acuerdo

Cuando me mola el tema

Cuando tengo tiempo, siempre comento

Cuando veo que hay más discusión y más comments en diferentes sentidos

Depende de más variables (¿Cuáles?)

Me gusta leer el post, los comments y no comentar

 

¿Consideras que el tamaño de los posts es?

 

Son muy largos

Son algo largos

Están bien como están

Son cortos

 

En cuanto a las fotos...

 

Me gustaría que fueran fotos exclusivas

Para poner cualquier imagen, mejor no poner nada

Son necesarias, si no pueden ser exclusivas siempre, lo mejor es buscar en la red

Lo mejor son los pies de foto

No me gustan nada los pies de foto

 

Elige los tres post que recuerdes ahora mismo que más te han molado:

 

Elige los tres post que recuerdes ahora mismo que menos te han molado:

 

Elige a los tres comentaristas que más te molan en Achopijo:

 

Elige a los tres comentaristas que menos te molan en Achopijo:

 

¿Te molaría unos premios anuales a los mejores comments, con votación popular anual, con quedada, cañicas, aperitivo y eso y luego un postazo para cerrar el año?

 

¿Crees que se deben borrar los comments de quienes entran a insultar? (Jamás se ha borrado un solo comentario)

 

¿Sueles entrar en viejos post de vez en cuando? ¿Por qué? ¿Crees que es bueno que aparezca todo el archivo del blog en la portada?

 

¿Cuándo conociste Achopijo y cómo llegaste al blog?

 

¿Qué blogs has conocido a través de Achopijo y has seguido visitando?

 

¿Crees que el blog funcionaría igual en un dominio único, o crees que debemos seguir fieles a Blogia?

 

Achopijo Corporation agradece vuestra participación de antemano. Todas vuestras respuestas serán tenidas en cuenta. Para terminar, recordamos que todos estáis invitados a formar parte del grupo Achopijo en Facebook. Vale.

16/12/2009 11:05 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

Molina Sánchez

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Cuando aún era un niño pequeño, que solía entrar al ascensor con un balón debajo del brazo, una bolsa de chapas, y las rodillas siempre sucias, era cuando aquel señor de pelo blanco desarbolado y gafas me guiñaba un ojo, y me hacía preguntas, mientras su mujer siempre me acariciaba el pelo con una sonrisa, y le recordaba al señor que yo era el hijo de mis padres. El señor Einstein, que así lo llamé con el paso de los años, por el pelo blanco, las gafas, y dos o tres veces que le vi con una bata blanca puesta, era uno de esos vecinos entrañables, a los que no dedicar una sonrisa cuando te hablaba tan educadamente resultaba imposible, a pesar de la vergüenza pueril clásica en ascensores y rellanos de escalera. Con el tiempo Au me contó que aquel señor pintaba los ángeles más bonitos del mundo, y por eso a veces llegaba a su casa con una bata puesta. El señor de las preguntas raras, que siempre me guiñaba un ojo y sonreía, pintaba ángeles. No podía ser de otra manera, porque era un hombre especial, que ponía toda su alma y su cariño en un nimio saludo a un niño vecino, en 25 segundos de viaje en ascensor.

 

Molina Sánchez era un hombre bueno. Me basta haberle conocido en esos ratos del primero al quinto, porque su temple, su mirada, su saber estar y elegancia única, unidas a una exquisita educación, hacían de él alguien verdaderamente especial. Más tarde, viendo sus ángeles, siguiendo sus trazos verdes, violetas y rosas, claros, alegres, sobre esas poses calmadas de las miradas que salían de su pintura, se descubría a un artista hecho a sí mismo, también especial, único, con una tremenda personalidad calmada, que lo hacía aún más interesante para el concepto de pintor, o artista de un adolescente como también fui en otros muchos trayectos de ascensor y coincidencias en la puerta del patio de casa. Molina Sánchez pintaba porque tenía que pintar, era un destino que se descubrió, que mimó y desarrolló, y que terminó por moldear una pintura exclusiva, que Murcia ha heredado para siempre.

 

Molina entraba y salía del brazo de Amparo, su mujer. Eran una parejita peculiar, sonriente siempre, que caminaba a diario un paseo de charlas con susurros. Llegaban por la esquina de nuestra calle, andando con templanza, charlando, mirándose. Con el tiempo, Molina con su bastón, y Amparo siempre de su brazo. Me acuerdo de pensar en ellos como un anhelo. Encontrar a alguien así debe ser imposible, pensaba. Molina dejó de preguntar por los juegos en el patio, pasó a preguntar por el instituto, por la carrera, por mi profesión, si tenía novia… y Amparo siempre le recordaba que era hijo de mis padres, y Molina asentía riendo, mientras me guiñaba un ojo. Cuando Amparo se fue con los ángeles de Molina, hace ya años, el pintor perdió su punto de referencia, su apoyo, y se le notaba tanto que entristecía esos segundos de rellano y ascensor, que se volvieron vacíos. Poco a poco dejó de poder andar, y empezamos a verle en la silla de ruedas. Siempre me acordaba de su mujer al verle, porque la imagen de él cogido de su brazo se hacía más viva cuando le veías en la silla, pero se rearmó, y en poco tiempo volvió a preguntar. Sin Amparo, él recordaba bien quién era yo, y solía preguntarme por mis padres.

 

Con su muerte perdemos a un hombre bueno, a un pintor incansable y maravilloso, a un vecino de la vida, que enseñó con su forma de ser y actuar, muchas cosas. Pero sólo pensar que pueda estar otra vez paseando con Amparo, cogido de su brazo, escuchando sus cuchicheos, hace que sonría, y me alegre por él. Aquí, en Murcia, su pintura será eterna, y también en mi casa, donde un ángel suyo guarda los valores que en pequeños ratitos de ascensor me transmitió Molina Sánchez, el pintor de la templanza. Vale.

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Foto: Molina, en estado puro

17/12/2009 09:04 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

La Parrancapea

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El Maestro pisaba la arena con garbo, moviéndose lentamente, acercándose a su pareja de baile, mirándola fijamente a los ojos con el respeto intangible que sólo se da sobre el albero. El morlaco aguantaba el paso del Maestro, que con un gesto espontáneo pidió guitarra para seguir su camino. La arena se levantaba con el aire, en cada movimiento pausado, y se hizo el silencio en la plaza. Los primeros acordes resonaron sobre los burladeros, y apagaron las luces del mundo sobre Javier Conde trajeado y camisa blanca y el toro negro zaino que aún mantenía su mirada en el capote. Iban a encontrarse a media faena, cuando a través de los acordes sonaron unas palmas sentidas, solitarias, que respetó la grada con mayor sigilo que si fuera la misma muerte la que estuviera acechando, en la plaza de El Jimenado, con el sol de diciembre en todo lo alto.

 

El amor de aquellas palmas brotó en forma de cante, directo del alma, de una Estrella que brilló en aquel silencio iluminando el pase del Maestro, y la casta del toro. A la vera de su torero, a su verita, siempre una Estrella que ilumina su corazón, con el cante de los adentros, y calla una plaza entera que exprime el toreo hasta lo más profundo, cuando Morente canta y su torero baila el capote contra su adversario. La guitarra se sumergió en el cante, y como condimento, el torero pedía, y su adversario mugía, y elevaron la plaza de El Jimenado a uno de esos momentos en los que la lidia del toro se entiende con el alma.

 

Menudo capeón que nos pasamos en El Jimenado, acho. Lo de Conde y la Morente fue de eso que luego cuentas con brillo en los ojos… que nos callamos esos segundos y participamos del momentazo, pero el resto del festejo no se calló ni el de la camisa, y mira que había camisistas, acho, que no he visto yo sitio de tendencias modísticas mayor que las capeas, pijo. Camisicas, jeseises, botines capeeros… y bueno, que si chaquetillas y eso. Yo opté por mi  chaleco plumas sin mangas, que es un mito, acho, pero erré con los zapatos, que aún los tengo llenos mierda. Es lo que tiene lo de la tierra, mezclada con cervecicas y luego lo de las copichuelas. Nos lo montamos para comer mientras toreaban, con nuestros platos salchichica, morcillas y eso, pastoseco y las botellas del buen vinico parrandero. Qué sería de los amiguetes Corporation sin La Parranda, acho.

 

Pero acho, no estábamos allí por el Conde, ni siquiera por la Estrella, que fuimos a ver a nuestro Requena, y el payo nos la devolvió haciendo un faenón que mis compadres Cano y Tornero, que son hermanos de sangre del Niño de La Parranda, lloraron en silencio de alegría al ver triunfar a nuestro culoprieto preferido. Qué culos tienen los toreros, acho, había que verles con esos pantacas que a mi no me cabrían ni de manguitos, y luego con esas chaquetas que se quedan por el sobaco, que yo las usaría de bufandín, y ni eso. Torearon también, que la cosa fue 6 toros 6 para 6 toreros 6, Alfonso Romero, el simpático Juan Pedro Galán, José Luis Pereda, de la ganadería y un enorme Pepe Moreno, que hizo otro faenón, el payo. Todos culiprietos y chaqueticortos, más guapos que guapos, y nosotros, con nuestras panzas y los chistes, bebiendo vino y comiendo morcillicas en la grada, como debe ser.

 

No hicimos pleno, pero nos juntamos un buen grupico, acho. Me tocó rememorar mi cogida vaquillera de dos años atrás, y desde aquí agradezco a mi Cano sus palabras futboleras para defenderme de los chistes, que se lanzaban con dardos envenenados en aquel ambiente, cuando dijo que para que te pille la vaquilla hay que correrla, así que bocas cerradas y moscas libres. Luego la tomamos con la chaqueta irlandesa de cuero de un compadre al que no le gusta que le cite en Internet, y lo pasamos enorme. Eché de menos a Alison, que para esas cosas formamos un dueto que ni Kily y El Piojo. No me dio tiempo a promocionar vía achopijo el capeón, pero acho, no hizo falta, que se llenó bandera la cosa, y estuvo bastante, bastante bien. Luego nos hicimos unos bailes, y brindamos por Macaco y Kira Miró. Homenaje a nuestro Requena, que de marido sigue siendo torero, y fijamos cita ineludible para mitades de diciembre. A ver si el año que viene se anima Mariado y le canta algo a su Chemica, que entonces ya rompemos moldes. Gracias al parrandismo, al grandísimo Requena (qué torero estamos perdiendo) por la patica de toro que nos lanzó (qué reflejos tiene el Cánovas, nene) y por todo lo demás, también. Vale.

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Foto: 6 toreros 6

18/12/2009 11:03 achopijo #. sin tema Hay 1 comentario.

Nieve!

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19/12/2009 13:26 achopijo #. sin tema Hay 2 comentarios.

La Bandeja

Lo mejor de la Navidad es sin duda, y de largo, La Bandeja. La Bandeja en sí misma, y todo lo que la rodea, la primera preparación, los momentos para sacarla a la mesa y las recargas, que ahora que hay bandeja en mi propia casa, he descubierto que lo de las recargas es casi mejor que la degustación. Además, siempre cae algo recargando. Hay que tener un doctorado en familia y Navidismo para ser recargador oficial de La Bandeja en una casa con nietos, que no es cosa de ponerlo todo al tuntún. En mi casa La Bandeja reina era la de mi abuela Pilar. Aquella bandeja era mi perdición. Eso era navidismo, que lo del Almendro se quedaba a años luz de lo que envolvía aquella salida de mi abuela con la bandeja al salón, al calorcito de la estufa y el jolgorio de primos. Era una bandeja vieja de madera, con asas, grandota, de la anchura de la puerta (había que ponerla recta para pasarla por el pasillo), y forrada con un mantelito de esos de rayas rojas oscuras o verdes. Iba repleta siempre, pues se recargaba dos, tres veces por sesión fácilmente, con los más clásicos dulces de Navidad, repartidos en la bandeja con una maestría al alcance de muy pocos.

En La Bandeja no se podían meter pseudoinvenciones así, tipo turrón de macedonia y esas cosas que salen todos los años, que tienen su aquel, todo sea dicho, pero en La Bandeja, no. Lo que no he visto aún son turrones murcianísticos, por ejemplo con sabor a café de olla, o a paparajote, que serían lo suyo, acho. Peladillas, mazapán de Moratalla, cordiales de las tías, turrón de turrón, turrón de almendras, turrón de chocolate Suchard y polvorones, de limón, de canela y de chocolate y si acaso alguna almendra dulce de esas, y punto pelota punto. No se derretía nada, no se mezclaban sabores, siempre había un trozo de lo que buscabas y sólo mi abuela podía cogerla y llevarla a recargar. El secreto de la recarga era clave, como también eran secreto las marcas. Sólo el Suchard era de vox pópuli, claro… Era llegar la bandeja y empezar el escrutinio, recorriendo la superficie de La Bandeja con la mirada, supervisando holográficamente el mejunje de dulces buscando la presa, con cierto nerviosismo no fuera ser que alguien te robara el trozo perfecto de turrón de chocolate.

Echo de menos esas navidades, está claro. Correr por los pasillos, meterse debajo de las mesas, tirarse al sofá, estufa, mantas y bufandas, fotos de familia, la caja de los juguetes en la alfombra, el árbol lleno de paquetitos, telepasión española sin que nadie haga ni caso… y el pavo de mi abuela, que era así como La Bandeja, pero en guiso de pavo con piñones y vinito blanco, que sabía a gloria. El pavo más tierno que jamás se ha cocinado en el mundo. Pero hoy hablamos de La Bandeja,  que en casa, además de poner el árbol, ya hemos preparado La Bandeja, que cumple tres añitos, y cada Navidad vamos mejorando. Escribo este artículo con La Bandeja a un metro. Me ha dado a tiempo a un trocico de mazapán de Moratalla, un cordialico de la confitería Gloria de Corvera, que son como cachos de cielo, y a un par de peladillas. Voy a ver si la recargo un poquico, que más que hincar el diente, lo de recargar es casi lo que más me gusta. ¿Habéis hecho ya La Bandeja? Vale.

Foto: Nuestra bandeja

20/12/2009 10:30 achopijo #. sin tema Hay 6 comentarios.

Lo de Wyoming

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El Guayomin ha dicho no sé qué de Murcia, acho – Pues que le den por culo. Has reventado Murcia, sociamen, y es que aprende, que aquí nos toca el pijo lo que viene a ser todo, así que lo que digas tú, ni te cuento, aunque al menos nos da para dos frases antes de un bolito. Cuando quieras meterte con alguien y que se monte de verdad, no en bloguicos de tres al cuarto, te metes con el benegá ese, con Euskadi, o con Pepico Rovira, y verás como sí tocas pelo. Menos mal que aquí estoy yo con mi orgullico huerta para darte tocino, Chechu mío, que no se diga, y aciertes a la baja: El blog achopijo recrimina a Wyoming sus insultos a Murcia. Ya tienes titulares, Gran. Pijo, ponlo así en plan recorte con la Usunyún y me hacéis famoso. Podéis llamarme pijo y facha, y trucarme a mansalva, a ver si me cuecen a palos un día por Malasaña y tenemos nuestros minutos de gloria de teletrashing, que un seisporciento da para mucho en la Españica que hoy. Lo fácil es tirar de Murcia, donde es más autóctono nuestro acento y el panocho que el catalañ que hablan los hijos de murcianos, pero eso da igual, que en Murcia somos nada, y es de valientes echarse risotadas sobre los murcianicos, claro que sí. Par de huevos,  Chechu, compare. Sigue por ahí, y la semana que viene te cagas en Huercal Overa, y verás la que montas.

Si al menos algún día dieras rienda suelta a tus mariconismos, igual subías el share con el rollo gay, acho, que tu historia televisiva excluyendo el programica de los argentinos está unida al seisporciento. Aprende de Jorge Javier, Jesusito y compañía. Acho, es que los raticos que se me atasca el mando y sales un minuto siempre te pillo algún guiñote maripuri, y se te nota un recelapio con el lobby chueca, con el que te las tomarás en el sumun de la modernez progrebufonil,  que yo creo que los puristas te tienen calao, así que a ver si te pones a ello, o a esconderlo mejor, no vaya a ser que digan que eres machista, o a darle tomate al asunto, que unas fotos serias en plan piratita mariposa podrían relanzarte. Pide un favorcillo por ahí, tonto, anda...

Sería al menos un último intento por engatusar en tu maraña televisiva a unos cuantos miles de televidentes que al menos tuvieran la ESO, y así podrías dejar de pasearte por las puertas de los instis para que te adulen. Yo creo que en plan Boris te moverías cual pescadilla en el mar, que ni en tus añorados años de gloria con el Caiga, y podrás dejar de ir apalizando con eso de que fuiste cabeza de león, y los noveau afollonerados dejarán de reírse de ti dándose así con el codo, con sus adidas acharoladas y sus camisetas de Haidar, que el fascismo de izquierdas es muy puto, Wyoming…- Ya  está el Wyoming otra vez con las batallitas del Caiga, tú… y a darse con el codo mientras se rulan.

Ni Larry King, ni el Buenafuente madrileño, Chechu, vienes a ser un Resines de órdago, pero en la tele, y sí, eso tiene su mérito, pero si Resines cansa que el anuncio de la gula parece de 1985, lo tuyo es verte en la tele y querer levantarse a cambiar de canal, que a uno se le olvida hasta que ya existe el mando, acho… y en esas te ves que tienes que recurrir a Murcia, para que mindundi achopijo te dedique un post, que aquí andamos sobrados de posteables fasciprogres. Es una manía, escribirnos unas letricas con pesqui que se cree lo que no es, cuando nos tocan el pijo a dos manos a los murcianicos, que estamos aquí a lo nuestro sin que nos digan ni guau, y tenemos que comernos que nos explayes con el sumun de la mediocridad para tocárnoslas. No puede ser el follonero, o Pablito Motos, o alguno de los rositas, que al menos se oiga Murcia en algo, no, tiene que ser el Wyoming del pijo, que es que hasta en eso somos desgraciadicos los Murcias, pijo. Ale, Chechu, a seguir bien con tu seisporciento. Vale.

Foto: ¿Tan difícil es crearse un estereotipo televisivo?

21/12/2009 23:52 achopijo #. sin tema Hay 55 comentarios.

Las Cuatroesquinas

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Acho, las Cuatroesquinas es el sitio, y no hay más que hablar. Que diga mu el que no se haya encontrado con alguien en esos dos metros cuadrados de Murcia, en el cruce de caminos más mítico de la ciudad, que habría que poner allí letreros de esos en plan Polo Norte, acho, que estaría to guapísimo, que si New York, que si Murcia (Filipinas) y luego las hermanas Miami, Grasse, Lodz, Lecce e Irapuato y marcando los kilómetros, con su señal de dirección, así en lo alto de las esquinas. Punto estratégico, emblemático, que parte las rutas más used del murcianeo: Catedral al frente, Santo Domingo y Alfonso X, Plaza de las Flores y Tasquicas. Cuando paso por Las Cuatroesquinas suelo ir en mi paseo catedralicio, que para ir a las Flores cojo Romea, por costumbre, aunque el paseo hasta los bolitos más ricos del mundo tiene su toque especial cuando doblas Trapería en Las Cuatroesquinas. Cuando hagan una letra autóctona, acho, me hago una camisetica: Las Cuatroesquinas, Murcia, que me molan esas cosas, como ya he dicho millón veces, como lo de Carnaby-Trapería Street que ya comentamos.

 

Decía El Alcázar el otro día que uno puede medir su grado de Murcia pópuli en el número de veces que se para a charlotear en un paseo sencillo y pulcro desde Santo Domingo hasta La Cruz, con Las Cuatroesquinas como punto medio, y lleva razón don Luis, acho. Que es imposible hacerse ese camino sin al menos, y como mínimo, siempre dependiendo de la hora, no soltar un hastaluego, aunque lo típico es pararse con alguien, claro, pijo, y que se den situaciones de esas de pararse con amigos que a su vez son parados por amigos de amigos, y que luego con el tiempo se convierten en hastaluegueros clásicos, que el mundo, amigos, es un pañuelico. Las Cuatroesquinas, acho, qué mítica parada hicimos allí una vez cuando los traidores tenían su tienda oficial ahí mismico, echando unos cánticos, en plena madrugá, que recuerdo con entrañable murcianía. Qué palanganero soy, acho…

 

Pero hablar de Las Cuatroesquinas es hablar de huevos duros, ladrillos y broncas, acho. Dime que no. El zagalupio que ha pedido con la boina en Las Cuatroesquinas los últimos diez años debería estar a la altura de Karabatic en las encuestas de popularidad murcianística, porque no hay murciano que no fije conceptos pedigüeños cuando escuche esas míticas frases con las que susodicho pedía cuartos sin descanso. Un duro pa un huevo duro, un eurillo pa un ladrillo, échame aunque sea una bronca…El payo ha controlado Las Cuatroesquinas sus añicos, y eso no debe ser fácil, no ya el pedazo de campañón publicitario que se ha montado, que no hay mensaje que haya calado más en Murcia que los slogan con los que pide para su Whopper diario, sino por mantenerse en el mejor sitio de la ciudad para poner en liza su marketing. Supongo que habrá tenido buenos días, antes de la crisis, que ahora se le ve menos, y en los últimos tiempos le medio usurpan algo de espacio los piratas peliculistas, que esos deben ser finos pidiendo sitio.

 

Con todo, Las Cuatroesquinas tienen encanto de sobra, como punto de paso de procesiones y charangas, y el olor a pasteles de Viena, con su lotera y el trasiego, las conversaciones y los hastaluegos, las prisas de unos, las pausas de otros, los encuentros y las despedidas, helados y castañas, los turistas y el policía que siempre pasea… hasta el cielo se parte en cuatro, como muestra esta genial foto que he encontrado por la red, en Las Cuatroesquinas de Murcia. ¿Te has parado alguna vez en Las Cuatroesquinas? Vale.

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Foto: Las Cuatroesquinas (Foto ganadora del concurso Maratón fotográfico de La Verdad, de John Babyack Hernández)

23/12/2009 10:28 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

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