Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2009.

Un poco de Fútbol...

20090302132052-untitled.jpg

Creo que Campos sabe lo que hace, y que el Zaragoza tiene a siete futbolistas de champions.

 

Creo que Dani Aquino aún puede salvar su fútbol, aunque ahora tiene encima a los rancios que se dejaban su garganta pidiéndole a Lucas que lo sacara, mostrando una incomprensión supina… Ay!

 

Creo que aún tocará sufrir para salvar la categoría. El año de bajar es bueno redefinir lo que puede el Real Murcia.

 

Creo que la afición del Real Murcia, en general, sigue siendo lamentable.

 

Creo que la vuelta de Samper es ilusionante para el murcianismo puro. Sé que no ha vuelto para hacer negocio, sino para hacer un Murcia más grande.

 

Creo que la nefasta política social y el absoluto desprecio por el canibalismo del periodismo deportivo murcianístico de los Samper y DNC ha condenado a Murcia a pensar que Samper y negocio son palabras encadenadas, en las que no hay espacio para el club.

 

Creo que el Mallorca se salvará.

 

Creo que este año sí sube el Xerez.

 

Creo que Arizmendi podría jugar el Mundial de Sudáfrica, tranquilamente.

 

Creo que el Villarreal, el Atleti y el Barça pasarán en Champions.

 

Creo que Émery tiene la culpa de que el Valencia vaya mal, y es evidente.

 

Creo que Lucas es el responsable de que el Recre esté dando un rendimiento que tiene contra las cuerdas a equipos que no lo esperaban. Trabajo bien hecho. Fútbol de hoy, bien entendido.

 

Creo que Agüero es más futbolista que Messi, sin ser mejor… y que Forlán es un superclase.

 

Creo que Raúl González Blanco ha marcado la mitad de los goles de este año gracias a una impactante y enorme dosis de suerte.

 

Creo que Guardiola no es tan buen entrenador.

 

Creo que Dani Alves es el futbolista que peor me cae de la actual Primera División, y Adrián Colunga el que mejor, aunque Diego López... ojo.

.

Foto: Colunga es gol

02/03/2009 13:20 achopijo #. sin tema Hay 49 comentarios.

El Terror del 112

20090303095620-bart-20phone-20call.jpg

Tenemos un Bart Simpson murcianístico en toda regla por ahí suelto, acho. El payo, como el 112 es gratis, coge y llama haciendo voces, inventándose situaciones, que debe pasárselo pipa colgado del teléfono, hablando con las teleoperadoras. Pero no se crea nadie que es cosa de una bromica graciosa, que el payuelo ha hecho 15.000 llamadas desde verano. Coge y en media horica se pimpla ciento y pico llamadas, que allí en el Centro Coordinador de Emergencias ya les pasa como al pastor del cuento, que llama alguien que se muere y se les llenan las orejas de moscas en forma de Bart Simpson. Menuda ranura tiene el sistema, que claro, lo de detectar qué llamada es una patraña aún no lo tenemos sujeto en plan Minority Report, y alguien con ganas de jodienda la puede liar. Acho, con lo fácil que es hoy día hacerse con un móvil.

 

No se cómo se las gastará nuestro pequeño Bart, pero si con cada llamada utiliza un tonico de voz diferente podemos estar ante un auténtico genio de la interpretación, que me río yo de mi gemelo Latre. Las radios patrias están tardando en ofrecerle un programica en el que se pase media hora al día llamando a números y haciendo fonobromas, que en dos días estaba en el top tres de programas más escuchados, y en otros dos días estaba haciéndoles la competencia a los mismísimos gomaespuma, acho, y así dejaba respirar a los buenos del 112, y les deja seguir ganando premios allende las fronteras murcianísticas con sus sistemas GPS y la hosticana en verso. Es que las cosas gratis, ya se sabe, y en tiempos de crisis… no te digo na, y te lo digo to. Que me conozco yo pesca que se pasa la mañanica en Urgencias de cháchara, sin gastar y conociendo médicos, que es un gusto, oiga.

 

14 añicos tiene el zagalico, y le han cogido ya tres veces. No quiero imaginar que un día se vea en la situación de necesitar la llamada de verdad, ya le tengan bien marcado, y ya nunca más se vuelva a hablar del cuento del lobo, sino del cuento del zagalico de las 15.000 llamadas. Lo malo es que por lo visto se pasa tres pueblos con las teleoperadoras, que hace ya tiempo que se cansaron, y se pegan unas discusiones con el susodicho que le escuchan hasta en sueños… Que de graciosico el tema pasa a claroscuro casi negro. No saben cómo parar a nuestro Bart, el payico que llama al 112. A la tercera, va la vencida, dicen, pero no lo tengo yo tan claro… Vamos a echar una mano a nuestras insignes emergencias desde Achopijo: Propongan ustedes un castigo, una acción, una medida para evitar que este zagalico siga colapsando, y pinzando, la asistencia de nuestras emergencias con sus travesuras. ¿Cómo lo harías? Vale.

.

Foto: Bart, rey de las fonobromas

03/03/2009 09:55 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

La Vuelta del Mal

20090304095245-rok.jpg

Ha vuelto. Todo ha sido un espejismo. El maligno, Satanás, Lucifer, Metatrón, Luzbel, Belzebú, Samanel, el mismísimo mal hecho hombre, el azote de Murcia, y de los murcianos, el ladrón, el corrupto, el peganiños… Algunos soñaron con que su adiós era definitivo. Soñaron que todo había sido una pesadilla de diez años, en los que exprimió los bolsillos de todos hasta dejarlos secos, y que una vez hecho todo el daño, se iba para no volver, dejándonos muertos de sed, arrodillados, suplicando una salvación que la bestia nos negaba riéndose en nuestra cara… pero ha vuelto. Ha resurgido de sus cenizas para volver a repartir chulería y seguir haciendo lo que más le gusta: joder a los murcianos y robarles y escupirles y dejarles en ridículo. Robándoles vilmente el dinero de sus bolsillos para irse en yates y gastarlo fumando puros mientras se ríe con su diabólica carcajada en el morro de los murcianicos.

 

Aquí está, dando ruedas de prensa que son auténticas obras de arte del mundo de la mentira y la traición. Porque sí, porque Samanel es así, mofa pura, engaño, traición. Es el hombre antimurcia. Atesora tanto odio a esta tierra, y al escudo de las siete coronas sobre rojo pimentón, que no es capaz de dejar de vilipendiar almas. Las engaña constantemente, es su naturaleza: mentir a los murcianos, reírse de ellos, por orden directa del mal supremo, y para enriquecerse. El ángel negro cayó en La Condomina, y su único fin en la vida es maltratar al murcianismo militante, al de dos almas y dos madres, y a la vez, robar dinero a los murcianos, por encima de la Ley, de los jueces, y de los políticos. Ha vuelto para hundirnos, para que una vez que estemos en las cloacas, nos pisotee y nos escupa, y sigua hurgando en nuestros ya más que secos bolsillos, hasta llevarse el último euro. El caníbal de almas, el usurpador de ilusiones, cuyo único fin en la vida es joder a Murcia y al Real Murcia para hacerse rico. Así lo creó el mismo mal intrínseco de la humanidad, en los albores de los tiempos, y así ha vuelto la pesadilla.

 

Para más sufrimiento, los murcianicos del doble pálpito tienen que escuchar su pantomima, sus mentiras absolutas, su sinrazón para contra esta ciudad. Belzebú es así, así nació, con ese odio innato y esa predisposición al robo. No sólo obra, sino que además se viste de ángel para hablar a sus súbditos. Pero esos súbditos son muy listos ellos. Se las saben todas, porque de ellos no se ríe nadie, ni siquiera el mismísimo maligno. No les engañó al llegar, que desde el día 1 de los tiempos le vieron los cuernos y las pezuñas, y olieron a azufre cuando se acercaron… Pobres de los que vuelvan a caer en sus redes, sus tentáculos de fuego, sus promesas de sirena. Esos pobreticos que no han sabido ver el mal en sus actos. Son los pobres murcianistas de un solo corazón, a los que ilusiona su equipo de fútbol por encima de todas las cosas. Son los confiados, ingenuos hinchas estúpidos, que nacieron sin protección contra demonios, ilusos ellos, que en vez de ver a Lucifer, incluso después de su renacimiento, ven al Real Murcia camino de ser un club grande. Vale.

.

Foto: El Demonio Samperiano

04/03/2009 09:43 achopijo #. sin tema Hay 18 comentarios.

Recuerdos

20090305100505-850727.jpg

Me acuerdo de los minitoboganes de la Glorieta. Había algunos lisos, suaves, de tanto uso, y otros rugosos, por los que ningún niño se tiraba. Me acuerdo de la estética página de las clasificaciones de fútbol de la Hoja del Lunes, cuando era imprescindible. Me acuerdo de llamar al 003 para pedir información de cualquier cosa, como si fuera el Google del teléfono. Me acuerdo de las coronas del Burger King, y los cumpleaños dentro, en aquellas mesas color crema que olían a lejía. Me acuerdo de cómo me impresionaba la estatua de Fofó, en el parque, y de la Plaza de los Patos, llena de patos, en Vistabella. Me acuerdo del circuito de coches en Entremares, en La Manga, y cómo mi abuelo se partía de risa cuando le pedía desde mi coche una ronda más, haciendo circulitos con el dedo índice. Me acuerdo de las guerras de barro en el patio, y de los mejores escondites en la escalera. Me acuerdo de mi colección de minerales, de la pirita y el cuarzo rosa, que eran mis preferidas. Me acuerdo de hacer bizcochos con mi madre, y rallar limón y naranja, y de comerme la masa con las manos, cuando no miraba nadie.

 

Me acuerdo de llenar el baño de clicks y juguetes, y salir con los dedos arrugados, a desgana, y jugar a saltos de trampolín con los muñecos desde el grifo. Me acuerdo de recortar cajas de zapatos para hacer porterías, y de pintar los clicks con eding para crear dos equipos completos de fútbol, y cómo lo que más me gustaba era ponerles número. Me acuerdo de los flases de limalimón de cinco duros, y de cortarme con el plástico al abrirlos. Me acuerdo del olor a podrido en la Leche El Prado, y de buscar minerales en el Pantano de Santomera. Me acuerdo de parar a hacer pis en medio del campo, viajando en el Seat Ritmo, camino de Ronda. Me acuerdo de un atardecer en Ibiza, subido a una BH azul, aprendiendo a pedalear. Me acuerdo de cazar saltamontes en el patio del colegio, y del olor del comedor, mitad guiso, mitad lejía, mitad plastidecor. Me acuerdo de los cuadernos para colorear, y de los Rubio del verano. Me acuerdo de la caligrafía, y de mis tías ayudándome los días de verano en Campoamor, que hasta que no terminara mis tareas, no había playa. Me acuerdo de tirar de la mano de mi madre, cuando se paraba a hablar con alguien, y de esconderme detrás de su pierna, cuando me saludaban.

 

Me acuerdo de las losas lisas, rojas y blancas de la Calle Rector Loustau, y de cómo se oía el Gol del Murcia desde mi ventana. Me acuerdo de la doble fila los días de toros, y fútbol, y de la vieja plaza de la Universidad, con su cancha de baloncesto y su fuente putrefacta. Me acuerdo de cambiar cromos, y de mimar el taco de los repes, bien sujeto con dos gomas. Me acuerdo cuando decía una palabra complicada para mi edad, y los mayores se reían, y de cuando confundía las palabras instantáneo y espontáneo. Me acuerdo de Boti, de cuando me sacaba caramelos de las orejas y me quedaba obnubilado, y de cuando vino Baltasar a mi casa y se fue por la ventana. Me acuerdo de un trabajo para el cole, que consistía en llevar en otoño el mayor número de hojas de árboles diferentes, y yo llevé 14, y fui el que más llevó. Me acuerdo de mi primer 10, dando la lección sobre el recorrido de la sangre, en Naturales, con Don Joaquín. Recuerdo los aperitivos de patatas fritas y mirinda, en Alfonso X, o en el Café Novecento, donde los amigos de mis padres hablaban de libros… recuerdo este último con el que siempre relacioné a Pepe Perona, uno de esos personajes de todas las vidas, que están ahí, y parece que siempre van a estar. Cuando llamaba a casa, me emocionaba, sin saber bien por qué, y con la máxima celeridad avisaba, como si hubiera llamado una eminencia. Me acuerdo de Pepe Perona porque murió esta semana, y qué cosas tiene la vida, me ha dado por recordar esos recuerdos que están ahí, como esas personas... aunque los recuerdos sí estarán para siempre. ¿De qué te acuerdas? Vale.

.

Foto: El Maestro Perona, con su discípulo, Pérez Reverte

05/03/2009 10:05 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

De Riveritas y Medallas

20090306095013-2609-53923314290-554889290-1331281-858993-n.jpg

Pues no son nadie los toreros toreros. Sí, sí, los toreros toreros. Los que después de ser toreros, sólo son toreros, endiolas… Coge el de Galapagar y le escupe su Medalla de Oro de las Bellas Artes al ministro en sus ojos, que de un torero torero no se ríe ni el de la camisa. La concesión de la misma Medalla de Oro de las Bellas Artes al guapérrimo de los torerines, el señorito Riverita Ordóñez Primero, ha sacado a relucir la espada de plata que todo torero torero lleva clavada desde los talones hasta el cuello, y han dicho que por ahí no pasan. En pleno siglo XXI, honor y lealtad a unos principios que se remontan al origen del toreo… Más que al mundo cantizaniano que nos invade, estos gestos recuerdan a la mundanal muchedumbre que el mundo del toro sigue vivo detrás de la feria del buitrerío chabacano, y eso es de celebrar. Lo verá nuestro Riverita como una flecha más en la diana de la envidia por su fama y su porte, sus chicas y su deslumbrante coro griego de pelotas de corazón, pero qué queréis que os diga, por muy engañado que esté, la razón absoluta la tiene Morante de la Puebla, que ha hablado en nombre del toreo toreo, con dos cojones y una espada de plata.

 

Yo respeto al torerín, ojo. Que nadie se espante, que ni soy un purista, ni siquiera un aficionado… pero me mola meterme, y más siendo periodista, habiendo hecho ferias de Murcia y sobre todo, cuando salen a la luz alardes de honor y lealtad a unos principios que entiendo y respeto muchísimo, como es el caso. Que Riverita habrá hecho buenas faenas, y que sí, que los toreros toreros, y los puristas puristas jamás le mirarán con los ojos con los que se miran ellos, que menuda es la espada de plata para doblarse, a estas alturas… y contra eso, poco pueden hacer los torerines ya, pero pudieron hacerlo antes, y prefirieron jugar en el filo de la navaja, en un extremo del cantizanismo, cierto, pero ese lugar les dejó también en el extremo opuesto del toreo toreo. Lo que no es de recibo, y no puedo llegar a comprender, es que un payuelo en el Ministerio haya colado a Riverita el guapérrimo Primero en la susodicha Medalla de Oro… o confundiendo adrede, o por tejemanejes del molino esparcemierda, esto es, la relevancia en la buitrería.

 

Pasando al mundo de los torerines, todo esto coincide, casualidades de la vida, con la última novedad del crouché al albero, el primer rollo preveraniego con el que llenar sobremesas y noches de viernes. El guaperrímo Segundo, segundas partes nunca fueron buenas, de Cayetano Armani Rivera, con la Eva González, que nunca me acuerdo de su nombre, y siempre de su cara. No sé la gracia que tendrá sin cámaras, pero con ellas parece musgo seco… y el segundas partes, no sé, el áurea con la italiana y ese sutil toque de misticismo que le acompañó en su presentación como torerín se ha quedado en borrajas, y después de tropemil cogidas y algunos tumbos farreros, termina con la ex del portero, la musgo seco… Vamos que podemos confirmar al segundas partes como eso, un segundas partes en toda regla. Así que hoy subrayo el gesto de Tomás, y de Camino, a pesar de su prole, que en esta mano han estado un paso por detrás de Morante, que con su boca torcida, fue el primero al que espoleó el espíritu vivo del toreo toreo. Riverita hubiera dado un paso, que podía dar, hacia el toreo toreo, rechazando esa Medalla. ¿Fran o Morante? Vale.

.

Foto: Segundas Partes y Musgo Seco, en Hola!

06/03/2009 09:50 achopijo #. sin tema Hay 24 comentarios.

El 'No' de Villacis

20090308102555-retrato-de-tres-amigos.jpg

Diego de Velázquez, el mismísimo maestro de maestros, el autor de Las Meninas, fue rechazado por un insigne pintor murciano, no una vez, sino varias. No sabemos si hubo en la España del siglo XVII muchos pintores que recibían la llamada de Velázquez para ser pintor de la corte y recibían un no por respuesta… lo que sí sabemos es que Nicolás de Villacis, de familia noble, discípulo de Velázquez y con estudios en Italia, prefirió Murcia, mil veces Murcia, a irse a la Corte del Rey, a pintar con Velázquez, y eso mola… Bueno, es comprensible, porque el payo, el Villacis, digo, vivía aquí que ni te cuento. Era el pintor de moda, el guays que venía de Roma, na menos, y como era de familia bien, pues acho, tutiplenin. Su casa, que estaba donde la Calle Pintor Villacis, ahora el viejo Correos, era minina, acho, con unas balconadas de aúpa. El Villacis iba por ahí con sus compadres de capa y botines de hebilla de plata, en los saraos murcianísticos allá por 1660, que menudas debían liar con sus melenas y sus perillas.

 

Lo que más me llama la atención de nuestro Villacis es su no a Velázquez, que ya contaba con fama importante. Con cabeza, supongo más que con corazón, Nicolás prefirió ser el Rey de Murcia a irse a la Corte a ponerse nuevos objetivos. Prefirió su mundo murciano, de paseos con compadres que lucían el escudo de la Orden de Santiago, que en la época era como un sello VIP eterno que te elevaba a andar a tres metros del suelo, que irse a la Corte a que le miraran fulminándolo los envidiosos y luchadores en esa Primera División de la pintura… y Don Diego venga a escribirle carticas con la ficha, y Villacis venga a decir que nanai, que Murcia que hermosa eres. Con decenas de conventos, parroquias y un clérigo por cada 30 habitantes, en Murcia había trabajo de sobra para el pintor de moda, que ganaba el triple por un encargo de lo que pagaban en la Corte… así que Velázquez tururú.

 

Murcia tenía 18.000 habitantes, el siglo de la riada de San Calixto, que se llevó por delante la vida de mil murcianicos, además de media ciudad y toda la huerta. Vivíamos de los gusanos de seda, y los hidalgos, nobles, compraban los puestos de regidor y movían el cotarro, ese cotarro en el que se movía Villacis como medusa en el Mar Menor, el pintor de San Blas. Porque la obra cumbre de Nicolás de Villacis fue un retablo con los milagros de San Blas, el santo al que aún hoy festeja Santa Eulalia, en el Convento de la Trinidad, que estaba dónde hoy está el MUBAM. Una obra que se perdió. Pero aún tenemos partes, sobre todo una, bien conservada: Retrato de tres amigos, colgada en el mismo lugar donde vistió las paredes del convento, en el MUBAM. Ahí todos ustedes pueden verle la jeta al amigo Nicolás de Villacis, el pintor que le dijo no a Velázquez, flanqueado por dos amigos: Don Antonio de Roda y Perea, con su sello de la Orden de Santiago, más chulo que un ocho, y Don Juan Galtero, regidor municipal. Vayan a conocerles.

 

El pasado jueves tuve el inmenso placer de escuchar una conferencia sobre la obra ‘Retrato de tres amigos’, de Nicolás de Villacis, dentro del ciclo Arte y Literatura, que acoge el MUBAM. Un lujo, que por unos minutos, me llevó a la Murcia del siglo XVII, gracias a la pericia narrativa de mi buen amigo y compañero Mariano Pérez Ródenas, que además de hacerme pasar un rato de cine, me puso en bandeja la posibilidad de presentarle a todos ustedes, a los que no le conocían al menos, al pintor que dijo no a Velázquez en 1650, el murciano Nicolás de Villacis. Vale.

.

Foto: Retrato de tres amigos

08/03/2009 10:25 achopijo #. sin tema Hay 21 comentarios.

Belluga

20090310120343-5941445.jpg

Me gusta llegar a Belluga desde los Soportales, y cruzar la plaza sin mirar atrás. Me gusta llegar hasta el murito del Moneo, sentarme de un salto y contemplar la fachada de la Catedral, un rato largo. Lo hago a menudo. Es mi paseo tipo en Murcia. Si salgo sin rumbo, termino allí sentado, mirando la torre, las campanas, el reloj de la Catedral, y recorro los santos de la fachada barroca. La gente pasa por Belluga constantemente, unos con prisa madrileña, otros con pachorra murciana, de todas las edades, y razas, visitantes y vecinos, turistas, trabajadores, currantes… Si en Murcia hay un sitio de paso, ese es Belluga, mucho más que cualquier otro, o al menos, diferente. Solía estar mi amigo Metodi, tocando el acordeón, con alegría… y siempre hay algún pobre, que pide por las mesas de los cafés, en busca de algún turista no acostumbrado. Cada vez más se ven grupos de visitantes, que observan la fachada barroca y miran hacia arriba atendiendo las explicaciones del guía, y disfrutan de los balcones de las casas, y del Palacio Episcopal, mientras murcianos de a pie, cada vez más, no se sorprenden de toparse con esos grupos, que ya forman parte del paisaje urbano en la Plaza Belluga.

 

La última vez pasé allí una cerveza, haciendo tiempo para ir de boda, entre ceremonia y celebración. Un grupo de estudiantes japoneses tuvo media hora libre en Belluga. Tras atender a la explicación de la fachada, se esparcieron por la plaza, se sentaron en el suelo, junto al murito del Moneo, llenaron las terrazas, en las que pedían coca cola, y asistieron a un pasacalles sardinero, que llegó a la plaza calentando motores para las próximas fiestas. Cuatro japoneses, con anoraks brillantes hinchados, vaqueros y zapatillas retro de baloncesto bailaban con sus cabezas en plan House el Paquito el Chocolatero que tocaba el pasacalles sardinero, en Belluga. Dos japonesas quinceañeras hacían carantoñas a un bebé, en una de las mesas de café, y se reían con fuerza cada vez que el bebé hacía una mueca.

 

Muy pocas veces no pasa alguien que te saluda, y siempre asistes a un encuentro de amigos, que se paran a charlar. Miradas, sonrisas, pequeñas historias cotidianas… En Belluga hay muchos minutos que no existen, aunque los marque el reloj de la torre, en muchas vidas que fluyen. Cuando me siento allí y observo, siento cómo la ciudad sostiene a tanta gente, en el ir y venir de un río de situaciones que lleva en volandas a la ciudad, por encima de todos los problemas que podamos tener quienes pasamos por la Plaza Belluga. Es como ver un enorme corazón palpitar, constante, lento, incansable, que de alguna manera consigue centrarme. Ese punto, enfrente de la Catedral, fue mucho tiempo mi propio hombro. Allí iba a pensar, a pedirme consejo, a poner mi conciencia en orden, en esos años en lo que todo parece trascendental en tu vida, y lo es. Mientras veía pasar a la gente y seguía con la mirada alguna pequeña historia, a pleno sol o a medianoche, cuando se ve la luna detrás de la torre de la Catedral, sentía cómo volvían las fuerzas, como esos pequeños baches se deshacían, y todo volvía a fluir. Lo sigo haciendo, y creo que ya lo haré siempre. Porque con el tiempo cada vez es diferente a la anterior, porque mi consejo ya no es el mismo, ni mi conciencia, y la vida sigue dando mucho que pensar. Ese fluir de Murcia, en Belluga, ya es parte de mi vida. ¿Qué rincón de Murcia es tu rincón? Vale.

.

Foto: Belluga, de noche

10/03/2009 12:03 achopijo #. sin tema Hay 49 comentarios.

Achopijo 1098

20090312105347-estrella-20levante-1.jpg

Desde aquel hostilina han pasado tres años, y tres días, 1098 desde aquel 9 de marzo de 2006. Tres años en los que me despidieron de soltero, al inicio del blog, me casé y al tiempo, he sido padre… y todo con achopijo ahí, de apoyo. Para mi lo es a diario, mucho. Lo he convertido en indispensable. Empecé por mantener el gusto de escribir, una vez que salí de la vorágine del periodismo de calle y las cuatro páginas diarias, y además de eso, se ha convertido en un punto de encuentro de casi todas las personas que quiero, admiro, respeto, echo de menos, veo a diario… Se ha ido haciendo fuerte en mi vida, hasta que un día escribí aquello de ‘La Vida es Blog’, que debí registrar… porque es cierto, la vida es blog, y la mía es Achopijo. Una tesis hipotética de mis textos, sencillos y sinceros, como creo que son, lo que haría sería una presentación muy ajustada de lo que es Yayo Delgado, por un lado, y por otro, cómo en tres años Achopijo se ha convertido, además, en un punto de encuentro de amigos, y en parte de muchos de vosotros, algo que me reconforta muchísimo.

.

Hay posts serios, posts profesionales, humorísticos, irónicos, hay posts nostálgicos, hay deportes, hay actualidad, recuerdos, snetimientos, corazón, incluso, aunque sea para atacar al buitrerío, cabreos, murcianismo… Es un blog que mezcla lo periodístico conmigo mismo y con Murcia, sobre todo con Murcia. Porque Achopijo es, por encima de todo, mi forma de agradecer a Dios haberme concedido el privilegio de nacer en esta maravillosa tierra, entre toda esta gente increíble. Son tres años de comentarios, de muchos comentarios, que no imagináis cómo agradezco, cada uno de ellos, y la pequeña alegría que siento cuando actualizo y hay uno más. Comentarios de cualquier tipo, ya sean críticas, insultos, correcciones… o alabanzas, respuestas o como son la mayoría, inteligentes aportaciones, dardos en la diana, de los muchos lectores comentaristas que tengo el máximo placer de aglutinar. También están esos fieles, muchos, que leen y no escriben, a los que siempre, siempre, tengo en cuenta cuando escribo, en una esquinita de esa cosa del alma que dicta qué letra he de teclear cada día.

.

Quiero hoy daros las gracias, de corazón, a todos los que me habéis dado la posibilidad de seguir con ilusión, día a día, escribiendo Achopijo. También a La Opinión de Murcia, por confiar en este blog y hacerlo tangible en sus páginas, y desde aquí también quiero agradecer a los achopijeros de papel su atención una vez a la semana. Mi gran amigo Carlitos Querol fue el primero en comentar en aquel primer post ilusionante, que lanzaba un mensaje de optimismo vital, enérgico, toda una declaración de intenciones, y que se convirtió en un estilo de post de los que más gustan, aunque por aquel entonces no controlaba tanto la redacción, ni el diseño, ni el tipo de letra… He dejado el blog tal y como se ha ido recomponiendo, sin darle una forma global. Tampoco he censurado nunca. No creo que haga muchos más cambios, así está bien, y blogia lleva tiempo sirviendo de cine (también quiero darle las gracias a ellos), y otras muchas cosas siguen en el tintero: las camisetas, quedadas, rediseños, diversificación... ahí seguirán, supongo.

.

Con Carlitos, Rafa, Erri Berri, lousan, un tal pepperoncito (¿Bandido?) y Antonio Rentero están como los comentaristas de aquel primer post. Mi hermano Ibiric ha sido el último, en Belluga… y entre medias tantos y tantos… más de 200 diferentes comentaristas, entre las más o menos 500 visitas diarias que recibe Achopijo ahora. Bernal, Vol, soni, Tomasso, A y Martínez, Peter y Piter (man), Dres, liberopoulos, Lola gracia, Sushi, Tinuca, Laín, Prima, Ventimiglia, Twin, Reiter, Ruby, Parpajote, Tavio, Alcázar, Moñino, El Atril, Alboroque, Edu, Peke, Edu C., Susana, Berjes, chiri, alvask8, Huertanico, Wunderk, sanatox, Seitor, Pol, Josu, Piere Nodoyuna, Hugo, Sintomático, Pretoriano, m…, Juan Liverpool, Charly, manolo_ct, Knight, Olivia, MACU, larry, mismis, Alison… cuscaletas… y tantos más… gracias a todos, y a todos los que desde su blog me han linkeado, que siempre es un honor. Felicidades a todos por estos tres años. Vale.

.

Foto: Ayudadme a decidir si preferís la estrella grana a la verde en el logo del blog, como cambio por el tercer aniversario...

12/03/2009 10:53 achopijo #. sin tema Hay 48 comentarios.

Por María Eugenia

No dudo de nadie. Estoy seguro de que quien decide hacer declaraciones como: “un guardia de seguridad y un detector de metales hubieran evitado la muerte de María Eugenia” lo hace después de haber meditado, y lo hace con el interés de que algo así no pueda volver a pasar. No lo dudo, pero sólo después de un ejercicio concienzudo, profundísimo, de comprensión por un dolor que compartimos la inmensa mayoría de los ciudadanos, puedo asimilarlo, estemos implicados en la Sanidad, o no. Pensar que esas manifestaciones tan absolutamente irresponsables se hacen con otros fines, no cabe en mi raciocinio, por lo que la dificultad para encajarlas aún es mayor. Las noticias como esta se clavan en el centro del corazón, y es imposible comprender cualquier motivo, porque no hay una explicación mínimamente razonable de lo que pasó el miércoles en Moratalla. Ojalá pudiéramos manejar en esta vida todas las circunstancias de hechos como este. Igual aún estaban en pie las Torres Gemelas, o en Alemania el chico deprimido de 15 años no hubiera matado a nadie. ¿No había guardias de seguridad, ni cámaras, ni sistema antipánico en el World Trade Center? ¿Ni en el camino de Tim Kretschmer, el asesino de Winnendem?

 

Es inevitable que hablemos de las agresiones a profesionales sanitarios, es inevitable que ahora pongamos nuestros ojos en la seguridad de nuestros centros de salud, en si hay más o menos vigilantes, si hay cámaras, o si hay sistemas antipánico… Lo es porque esta sociedad exige por encima de sus posibilidades, sin mirarse el ombligo, y busca una solución rápida al último fleco del problema, a lo que hace ruido. Acepto el juego, porque vivo aquí, soy parte de esta sociedad, y acepto que es inevitable. De hecho el ser humano aprende de sus errores, porque los analiza y trata de mejorarlos para no volver a sufrirlos, pero es evidente que ese mecanismo, cuando se pliega a los niveles de exigencia, en todos los ámbitos, que la sociedad se ha acostumbrado a obligar, tapa los problemas reales con parches absurdos, que provienen de exigencias enormes, ante problemas enormes, pero cuyas soluciones son minúsculas, porque sólo tratan de cortar el último fleco del problema, como el que barre debajo de la alfombra.

 

No conozco a Pedro, el anciano de 74 años que asesinó a María Eugenia. No conozco tampoco qué sucedió aquella tarde, y tampoco me importa demasiado. Sabiendo cuales fueron las consecuencias, no me importa cómo le trataron, porque no hay causa efecto que pueda hacer comprender un crimen así. Si Pedro hizo lo que hizo no fue por nada que ocurriera esa tarde, ni esa semana, ni siquiera en el último año de su vida. Si era evitable o no, nadie lo sabe, lo que sí sabemos es que puede haber muchos Pedros viviendo en muchas Moratallas, y poniendo cámaras, vigilantes y sistemas antipánico en centros de salud, supermercados, farmacias, bares o en cada esquina sólo podríamos, con mucha suerte, detenerles cuando la incomprensión les ciegue.

 

Tampoco conocía a María Eugenia. Desde que conocí su historia, lo poco que se ha sabido, que ya es mucho, sólo pienso en la maldita casualidad de los hechos, en esa pistola olvidada por un ratero barcelonés en el asiento de un taxi, con un destino tan aterrador, en la alegría de María Eugenia al conocer que era trasladada a Moratalla, más cerca de su bebé, y en su trabajo como médico con vocación, después de tantos años de estudio, mientras el taxista jubilado, con la pistola guardada, pasaba años y años de soledad, tras volver a su pueblo… y el dolor enorme que todos hemos sentido al conocer el punto de encuentro de estas dos vidas, y en la tremenda injusticia del desenlace, y veo el egoísmo de un enfermo de conciencia, y la vida truncada, en el momento más dulce, de una persona que se desvivió por ayudar a los demás.

 

Del dolor por María Eugenia, y por Pedro, me nace responsabilidad. Desde mi sitio en la Sanidad murciana, un rinconcito, pero mi rinconcito, como el que tenía María Eugenia en su consulta, siento responsabilidad, y eso hace que afronte mi trabajo con más fuerzas que nunca. Tengo claro que el gatillo lo apretó Pedro, y nadie más, y que delante de María Eugenia se hubieran puesto muchos profesionales sanitarios de esta Región. No los quemados, ni los que se rinden, ni los que sólo ven demagogia en el trabajo de los gestores, ni los demagogos que gestionan, ni los que creen que los pacientes tienen muchos derechos y pocos deberes… No los que han dejado de estudiar, ni los que firman recetas como rosquillas, ni los que al ver a todos estos deciden ponerse detrás del revolver, en vez de delante. Si me he sentido en algún sitio, ha sido recibiendo esos balazos ilógicos, incomprensibles, inevitables. Será por mi juventud, o por ingenuo, pero la muerte de María Eugenia a mi me da fuerzas para seguir trabajando, para tener más ilusión, para no rendirme, para mostrar confianza en quienes gestionan con vocación e interés, para educar y acercarnos a los pacientes, para potenciar sus derechos, para seguir aprendiendo, para contar a todos los murcianos que en nuestra Sanidad hay profesionales dispuestos a dar respuesta a esa exigencia máxima, siempre con el apoyo de los pacientes.

 

Que esta muerte absurda, incomprensible… sirva para algo más que hacer una manida autocrítica, y para volver a denunciar que la sociedad está podrida, porque con eso no hacemos nada más que esparcir la mierda. Que esta muerte ilógica sirva para sembrar. Que sirva para creer, para arrinconar a todo lo que fomenta la putrefacción. Aunque las manchas de podredumbre florezcan en este caldo de cultivo, quienes creemos en nuestro trabajo no vamos a defraudar a María Eugenia, porque somos muchos los que hemos estado con ella. Donde otros ven una sociedad enferma, quienes creemos en ella tenemos que unirnos y apretar los dientes, y seguir luchando… Por María Eugenia. Vale.

13/03/2009 11:20 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

Alergión

20090315113417-mediawebserver.jpg

Acho, me desayuné el otro día leyendo en los papeles esto de que viene un primaverano de alergión. Decía que vamos a sufrir la alergia más gorda de los últimos diez años, acho… y yo con estos pelos, que diría la Charo. No basta con la crisis, encima, nos viene alergión. Al menos para esto recomiendan que los alérgicos le echemos machos al asunto y salgamos a la calle con mascarilla, como hacen los japoneses, que evitar, lo que es evitar, igual no mucho, pero que algo sí que hacen. Acho, yo voy a pensármelo porque desde hace esos diez años, aquí un servidor ha protagonizado un crescendo alérgico digno de estudio de investigación. Cada año, peor. Porque mira que hay cosicas que dan porculico, pijo, pero lo de la alergia, los mocazos, el picor, el agüilla esa y los estornudapios, que más que un estornudo al uso es una convulsión suprasónica, es insufrible del to. Que uno no gana para clínex, y lo que es peor, con trancazo alérgico ni la Estrella de Levante sabe igual, y eso es algo serio, tan serio como que está tardando el Ayuntamiento en poner puestecicos en sitios clave del centro en los que se repartan mascarillas antipólenes de usar y tirar y clínex, que menuda nos marcábamos como ciudad modernen con esa cosica, y qué buen uso daríamos los alérgicos crescentes.

Que es una pena que ahora que nos llega nuestra estación, la época murciana, el primaverano marzoctubre, los días de tapas, de sol, de caramelos, de escapadas a la playa, de calderos y paseos por la orilla, de Plaza de las Flores, bolitos y marineras, pulpo y caballitos, nazarenos y Salzillos, huertanos y sardineros, petardos y azahar, barracas, michironcicos, zarangollo, la manga corta, los tiranticos, las risas y los reencuentros, la calle, la música, y vuelve el naranja a los atardeceres, y el color de Murcia se hace único… ahora, precisamente, se nos venga de la mano la epidemia de alergia polenística más gorda de la historia, y nos quedemos como el caganer ese catalán, de brazos cruzados y con los pantalones bajados. Acho, que alguien piense algo, que fumiguen el polen, que vacunen por las esquinas… pero hay que plantar cara a la alergia, pijo… que eso de los antistamínicos no cuenta, acho, que te tomas uno por la mañana y te pasas el día como si fueras un péndulo con piernas y tarda uno en parpadear ocho minutos y medio, que un día de fútbol marca Dani Aquino de chilena y ni te enteras, y eso tampoco es solución.

Dicen que es el humo de los diesel, y la contaminación, que se mezcla así con los pólenes y los que tenemos el gen de la alergia nos volvemos locos con la mezcla, y que por eso cada año es peor, que al final siempre tenemos la culpa los hombres y el cambio climático, que como esto sigua así, un cuerpo humano no va a poder aguantar un estornudapio con una progresión alérgica de 20 años, que va a ser estornudar y diñarla, una misma cosa: - ¿De qué murió zutanico? – Acho, de un estornudo necroalérgico... Además, la experiencia y el miedo a la alergia ya son un elemento más de todo el rollo alérgico, que se convierte en psicosomático, acho. Yo, fue leer la noticia y empezar con el moquillo, pero minuto uno.  Así que sí, llegó nuestra época, el primaverano murcianístico, pero con la crisis, nos viene cargado de pólenes asesinos… ¿Alguien sabe dónde conseguir un paquetico de mascarillas? Vale.

Foto: Mascarillica

15/03/2009 11:34 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

No Typical

Acho, era eso. Que Murcia no da para un estereotipo… que no. Que tenemos de to, y to bueno, y que nanai. Vlado nos pide perdón, el payo, y se pira a Ibiza a descansar. Si es que somos la caña, acho, y eso de No Typical a mi me mola bastante, que yo le veo intrínseco eso que siempre digo de que mejor que no se enteren de nuestro rollo, por si acaso se nos convierte esto en un typical typical de eso que se cruza uno a dos guiris cenando paella de primero y alubias con tomate de segundo… en alguna terraza con letreros de colores y llamativas letras en inglés. Que no somos tan turísticos, acho, y ahí está nuestro filón. Lo chungo es administrar ese don de ser todo y no ser nada… Porque al final lo que queremos es que la peña venga, sin quererlo mucho, pero queriéndolo y el slogan más menos nos dice eso: No typical… es como decir, ojo, que sí, pero no… pero sí. Una traducción adversaria del slogan sería esa: Murcia, Sí, pero No, pero Sí: No typical, que además tiene un rollo así modernen, quasigrunge, que veremos a ver si no se nos llena la Región de alternativos, que el slogan les define mucho.

Como dije desde el principio, acho, yo me sumo, que este barco es la Región de Murcia y todos tenemos que aprovechar los vientos que soplen, y hoy sopla el No-typical, y es aprovechable. Nadie puede negar que siempre nos hemos sentido diferentes, dentro de lo mismo, y todo junto. Que esto sólo pasa en Murcia, acho… En Murcia tenía que ser… Sólo podía ser murciano…Pues acho, cuando pasa todo eso la lectura es No-typical, o typical murciano, que sería una lectura más chochona, pero más marcada. Que sí, que tenemos to lo típico, pero a medias, que nos hemos empeñado desde los setenta en ser Alicante, Mallorca, Marbella… y no hemos podido, ni queriendo, acho, teniendo lo mismico, o más, porque lo typical no ha cuajado y nos hemos quedado en un precioso no vengáis que Murcia es Murcia, un adorable quieroynopuedo, al más puro estilo dieta de Amaya Montero, que nos ha dado una personalidad única, porque acho, Murcia is no typical. Ni Mallorca, ni Benidorm, yo me voy pal Mar Menor, si ya lo decían los Fenómenos Extraños, pijo…

 

Vlado debería retirarse en Cabo de Palos, en Portmán, o en alguna calica de Águilas, o en todos los sitios a la vez, con una barca de esas de pescador enfrente de su casa, a comer arroz y habichuelas, y a estudiar cómo perfeccionar la receta del paparajote… que se rinda, pero pijo, que no se vaya a Ibiza el payo, que se quede aquí, igual que miles y miles que llegaron sin ganas, al culo de España, a Murcia, esa Región cuyo nombre suena a fin del mundo, y no pudieron irse nunca, enamorados de su luz, su generosidad, su mezcla de culturas, sabores, paisajes… Vlado no ha encontrado estereotipo, pero ha decidido terminar sus días aquí, en un adosado de Polaris, en una vieja casa de pescadores, en una antigua casa grande cartagenera, en un viejo caserón moratallero con vistas a la sierra, jugando al golf, paseando, pescando, navegando, haciendo senderismo, estudiando la interminable gastronomía murciana... Ese era el final de la campaña, era la guinda perfecta, para convertir a Murcia a una Florida mejorada, el descanso atípico, en la tierra de los contrastes, la Región sin estereotipo donde el buscador de estereotipos más grande de todos los tiempos decidió terminar sus días, porque no encontró uno válido, pero encontró el lugar perfecto para retirarse a disfrutar de la vida. Región de Murcia, No typical. ¿Qué te parece el slogan y el final de la campaña? Vale.

.

Vídeo: Spot del final de la campaña

17/03/2009 10:05 achopijo #. sin tema Hay 37 comentarios.

Por España

20090318120410-untitled.jpg

Ya tocaba el borde del vaso con los labios y abría su gaznate para recibir el trago que aplacaría su sed. Cuando fue a beber, con los ojos cerrados, confiada, en vez del fresco fluir del agua sobre su garganta, sintió un punzante y profundo metal introducirse entre sus pulmones, en plena espalda. Al abrir los ojos, el vaso de agua se alejaba, en las manos insolidarias de su hermano, mientras Murcia, con la miel en los labios, se arrodillaba sobre el agrietado suelo terroso con un cuchillo clavado en la espalda, del que apenas fluía sangre. Pero no desfalleció. Largos años de sed, de ruegos a la Virgen de la Fuensanta, de desarrollo de la ingeniería agrícola, mantenían una vez más con vida a Murcia, aunque la tristeza de la insolidaridad de su hermano mayor, quien pobló sus tierras siglos atrás, de quien heredó su jota murciana, y el cariñoso ico de su habla, la apuñalaba condenándola a otro siglo de sed y esfuerzos sobrehumanos. Se llevó el agua, y la esparció delante de sus narices, sobre el mar.

 

Arrodillada, reuniendo fuerzas, y con la herida abierta, más en el corazón que por la puñalada trapera asestada por sangre de su sangre enajenada tras la enfermedad de la política, Murcia aún tuvo fe en la unión de España. Su grito se alzó fuerte y claro, y sin pensar en sus achaques, en sus miles de familias sedientas, trabajadoras, tras tantos años de eficiencia en el riego y en la producción agrícola, pensó una vez más en todos sus hermanos y no pidió para sí, pidió para todos… Pero no hubo respuesta. La vistieron con el manto de la política y miraron para otro lado. Los lazos de unión entre hermanos en forma de arterias de agua, no cabían en la desmembración de España. Pero Murcia no pudo jamás cambiar su alma generosa, su fe ciega en sus hermanos, a pesar de su traición, su apuesta por su país... y sedienta, mantuvo izada la bandera de la solidaridad. Le habían negado a España años de desarrollo y empleo, años de progreso y bienestar, con el agua como moneda de cambio para nada más que un puñado de votos. Es lo que tiene esa enfermedad degenerativa que se llama poder y que se contagia entre hermanos de sangre, tan fácilmente que asusta.

 

Las dificultades siempre estuvieron ahí, y Murcia siempre supo afrontarlas, con señorío. Jamás olvidó a los suyos, ni a Aragón, ni a Cataluña, ni a Valencia, ni a Andalucía. Unos y otros, todos, fueron respetados por Murcia, en su agonía sedienta, en todo momento, y a pesar del ninguneo de sus hermanos ya ricos y colocados, ni de los insultos de respuesta a la solidaridad común que reclamó Murcia, siempre. Cosas veredes, Sancho, que non creyeres, decía Don Quijote, el ingenioso hidalgo, hermano manchego universal al que tanto debemos, y podemos aplicarlo a lo que Murcia vivió poco después. Su hermana del alma, gemela democrática, cercana por historia, edad, costumbres, viajes… Al pasar a nuestro lado y vernos moribundos, y enferma de poder político, como el hermano chico que copia al grande en todo, y aprovechando que la madre España seguía sin escuchar a Murcia, hizo uso de uno de sus más ínclitos estereotipos, y junto al puñal de Aragón, incrustó en plena aorta murciana una navaja de Albacete de hoja de plata, que se quedó a un milímetro del corazón rojo Cartagena de la Región de Murcia: La Mancha apretó el cordón que nos unía.

 

El halo de agua que nos mantenía con vida quedó bajo la sombra. El virus de la política, el poder y la aquiescencia de España se ciernen sobre Murcia, la tierra de la generosidad y la luz naranja, la región que hizo España con un cuchillo clavado en su identidad, mientras agonizaba, en forma de ahogamiento, recibía otro golpe seco, insoportable para su fe, fatídico para sus pulmones. Al menos, un hermano, casi inesperado ya, después de las traiciones incomprensibles, nos tendió una mano, dándonos confianza, porque Murcia no está sola. Esa navaja albaceteña no llegó al corazón. Lo amenaza todo, pero a Murcia le queda su identidad, intacta, y sus principios, en los que sigue creyendo, a pesar de la enfermedad de sus hermanos. A Murcia le queda lo que ha hecho grande a España tantas veces en su historia, y Murcia sabe que en España aún le quedan hermanos que sienten esa confianza, en todas partes. Hoy Murcia volverá a levantarse, con señorío, y volverá a izar la bandera de la solidaridad, una bandera rojigualda que será reconocida por todos sus hermanos, en defensa del trasvase Tajo-Segura, pero sobre todo en defensa de España. Vale.

.

Foto: El Tajo-Segura, la arteria que mantiene viva España

18/03/2009 12:04 achopijo #. sin tema Hay 47 comentarios.

El Hombre y la Tierra

Yo he imitado bien en mi vida a Eugenio, a José María García y a Félix Rodríguez de la Fuente. Con una imitación a Eugenio gané un premio en Radio Nacional de España en sexto de EGB, que me concedió Charo Pascual, aquella meteoróloga de manos enormes y ojos claros. Le gané a un chaval gallego que imitaba a Fraga, en un programa nacional con el grandísimo Paco García desde la emisora murciana… Pero el que mejor me salía era Félix Rodríguez de la Fuente, acho, que me aprendía trozacos enteros de capítulos de El Hombre y la Tierra para luego imitarle con mi abuela, que se partía el pecho conmigo y mis imitaciones, aunque comparadas con las del primo Iván eran mierdaseca, que mandaba unas cintas con imitaciones a Jeannette que eran absolutamente insuperables. Yo no recuerdo nada, acho, nada, más mítico que la carátula de entrada del programa, con aquella música inconfundible, aquella especie de Carmina Burana, pero más épico, más mítico, más brutal, que era tensión pura… y luego sus parrafadas. Sobre todo sus parrafadas. Se marcaban a fuego… acho, que era una locura, con ese tono cerrado, marcando las consonantes, con aquellas eternas pausas… terminaba y se te había quedado todo clavao.

 

Es que no ha habido tipo más mítico. Pero que ni el mismísimo Matías Prats se acerca a lo que fue para nosotros Félix Rodríguez de la Fuente. Decía aquello de ‘halcón peregrino’ o ‘águila imperial’ y se ponían los pelos de punta. Aquella imagen del águila imperial cazando un muflón en unas rocas empinadísimas, y la explicación de cómo el águila suelta a su presa para terminar con su vida la llevamos cosida al conocimiento los que veíamos El Hombre y la Tierra. Luego, en clase elegíamos los animales que más nos molaban. Yo siempre fui mucho de la comadreja, y de la nutria. Que anda que no molaba cuando decía lo de comadreja el amigo Félix, con aquellos jerseys otoñales que anda que no podrían volver a ponerse de moda con una reposición mejorada digitalmente.

 

Hoy he leído que el águila imperial se ha recuperado. Que ha multiplicado su población por seis en los últimos 30 años en España, y como siempre, absolutamente siempre que visiono o escucho las palabras ‘águila imperial’ he recordado el tono, he escuchado en el fondo de mi alma, la voz de Félix Rodríguez de la Fuente, y le he visto acercarse a la cámara, paseando por algún rincón de la fauna ibérica, y he pensado que esta noticia le habría alegrado mucho, y me he alegrado mucho yo también, y pijo, que en cuanto pueda me agencio la serie por dvd, que de aquí a poco se la estoy poniendo al Guille las tardes de sábado, intercalando la otra mítica serie que los de nuestra generación consideramos el ABC de nuestra sabiduría, al menos, lo que nos coloca en la parrilla algún puesto por delante de la pesca logse, o sea, todas las diferentes versiones de Érase una vez la vida, el cuerpo humano, y el planeta triste y oscuro. Recuerdo nostálgico + personaje mítico + futura compra para la estantería = post. ¿Veías El Hombre y la Tierra? Vale.

.

Video: ¿No se os ponen los pelos de punta?

23/03/2009 19:35 achopijo #. sin tema Hay 19 comentarios.

Ciao Huguico!

20090325104918-huguico.jpg

Y volví a los bares, a la ropa con olor a tabaco, a los bailoteos desenfrenados, a los momentos de amigos, de abrazos y risas, de copas y cánticos, y de madrugadas con descojones varios. Despedíamos al Hugo, nuestro rojico hermano, al que llevo años diciéndole que espere a que me nazca una hija para casarse, porque es el yerno perfecto, el payo, con su vocecica rasgada, su sonrisa eterna, y su estilazo innato, desde aquella camiseta de Pearl Jam, hasta sus camisas exclusivas de un día de estos. Así que nos juntamos más que nunca, el Andrés nos cogió un hotelico y repartió días y coches, y nos fuimos a Córdoba, así, porque sí, qué pijo… ciudad hermana y ahora más que antes, a echar unas risas y juntar al grupeto de amiguetes más grande de Levante español y alrededores, y como no podía ser de otra manera la liamos parda, claro que sí, como acostumbrábamos… y por momentos, parecían los noventa, aunque las piernas, los estómagos, las cabezas y las fuerzas no responden igual que aquellos días, ahí estuvimos, a buen nivel.

 

Córdoba es más grande que la vida, acho. Menuda ciudadapia, y con 500 taxis sólo, que me recordó a Murcia en tantas cosas que yo la sacaba a hostias de Andalucía y montaba una Comunidad Autónoma Murciordobesa que se cagaba la perra, y dos piedras. Congeniamos con la afición del Córdoba, y recordamos aquel golazo de Ramos, que evitó poner por primera vez en la historia al Efesé una división por encima del Real, y sellamos el hermanamiento un poquico más. Las cordobesas son como las murcianas, y las murcianas, como las cordobesas, y las calles, muy Murcia, excepto tres o cuatro avenidazas que más parece Buenos Aires, y el casco, claro, que es más turístico que la Calle Karlova praguense... Que si algo malo tiene Córdoba es eso, lo turístico, que inunda baretos andaluces de pelo, que han terminado sucumbiendo a la oferta gastronómica imperante en los turistinucleos, con eso de poner paella, tortilla y fabada en las cartas, con el pescaíto frito y el salmorejo cordobés. Pero bueno, será cuestión de ir en plan tranqui y buscarse el sitio, que lo de viajar 20 en grupo no casa con comer bien nunca, y menos de despedida… ¿No?

 

Al final, exceptuando una minincursión por la Mezquita y un paseico por el casco y otro junto al río, poco más respiramos de la ciudad del Arcángel, que tres o cuatro baretos, de tarde y de noche, y a mi me parecieron llenos de zagalicos, acho ¿tanto llevo sin salir? Que todos me parecían los gilis estos de la peli canirula esta de Mentiras y gordas, y yo fuera de lugar… Pero era girar la cabeza y ver a lousan, a Laín, Piter (man), Alison, Tomasso, liberopoulos y todos bailando alrededor de nuestro Huguico, al que esos días hasta perdoné su ciudadinismo cabroneante, porque recordé veranos de mochila a su lado, discusiones musicales sobre Green Day, partidos de fútbol en San Pablo, con su camiseta merengue, noches madrileñas en el Cool, domingos de resaca en el Burger, baños en Donoso Cortés, cánticos en Las Trincheras, Bandos, Entierros, aperitivos… así que entre los sentimientos encontrados que supone darse cuenta de que vivimos ya en otra época, despedir a un amigo de soltero y juntarnos todos, sigue dejándonos momentos inolvidables, precisamente porque recordamos aquellos que ya lo son, para siempre. Suerte Huguico, enhorabuena, María, que te llevas al superesposo... y gracias a todos, una vez más. Vale.

.

Foto: Huguico, y los titulares apropiados...

25/03/2009 10:49 achopijo #. sin tema Hay 22 comentarios.

Regalos

20090327103852-85611.jpg

Acho, si hay algo que me mola en la vida es regalar. Sí, hacer regalos a la peña que quiero, y que les gusten un huevo. No soy detallista, ni me acuerdo de los cumpleaños, ni monto siempre regalos del Copón de Bullas, pero me chifla regalar. Si se da la interconexión perfecta para poder gustarme, disfruto como un enano. Esto es que confluya en el tiempo tener pasta, acordarme con tiempo de la fecha y tener ganas de salir de compras a buscar lo que seadios que haya maquinado para el regalico. Ahora, con la Interné, uno tiene un trillón de puertas más para abrir, que le pides a don Google un helado de lana que suene el himno de la alegría cuando le guiñas un ojo y lo encuentras, que sólo hay que ingresar pasta en una cuenta y pasarse 13 días sin dormir esperando a que te lo lleven a casa. Es una opción, lo de la Interné, pero si yo la utilizara mucho me terminaría muriendo de dudas y ansiedosis, acho.

 

Pedí una t shirt de football, na menos que de George Best, el mejor futbolista norirlandés de todos los tiempos, por no decir británico. Best era el zamarro que dijo eso de: “gasté mucho dinero en copas y mujeres, el resto… lo malgasté”. Bueno, pues la pedí con antelación para un regalapio a mi tío Iain, que es hooligan del United, para la Navidad, que me tocó en el invisible, acho, y me llegó en febrero. De esa espera se me ha quedado un tic de guiño doble en el ojo izquierdo. Así que no sé lo que tardaré en volver a regalar por la Interné, que para eso hay que valer, que sé yo que hay por ahí payos que piden libros en el Amazon como el que se bebe un vaso de agua, y se los llevan en dos días y una noche, acho. Son los que no están en la lista negra del Worldwideweb, que yo estoy desde 1999.

 

El último regalo que hice fue a Martínez, que cumplió este mes los 60, el payo. Regalarle a un padre es tan difícil como fácil, acho. Al mío es chungo que te cagas si quieres que llore, pero fácil si quieres que sonría y te abrace, que para eso es tu padre. Así que me muevo en una regularidad tan estrepitosa como dulce. Como este verano se va con Au a New York le regalé la guía Aguilar de la City, y la Trilogía de Nueva York, de Paul Auster. Un regalico así con base, que es como me gusta, como mínimo, regalar. Porque acho, no soy de regalos comodín. Nada tengo en contra, que los regalos comodín son cojonudos, y hay que tenerlos cuadraos para regalar comodín (corbata, colonia, jersey, bufanda…)  y acertar, que se acierta, ojo.

 

Luego están los regalicos a ella, que son tela. Yo era de los de La Caja… que no he sido yo cursi ni na, acho. La caja era una caja molona llena de cosicas, paqueticos, chuches, pendientes, música y si acaso una carta o algo así… A ella siempre le he regalado más de una cosa, que eso sí que mola… Por muy gordo que fuera el regalo, ella siempre tenía algo más, acho, claro que sí. De zagalico pequeño cogía cosas de mi casa, las envolvía, y se las regalaba a mi madre, acho, y una vez robé 5.000 pesetas y se las di al quiosquero de la puerta del cole y le dije que pagaba las chuches de todo el cole, par de huevos. Anda que no es murciano ese sentir de generosidad, acho. Por no hablar de los Entierros de la Sardina que montábamos en mi edificio, tirando juguetes por la ventana y viendo cómo se mataban los del patio, o esa bonita costumbre de llevar caramelos el día de tu cumpleaños para repartirlos por las mesas, y a la que te molaba darle tres de coca cola… Pues eso, que mola regalar. ¿Qué regalas y cómo? Vale.

.

Foto: George Best, con la camiseta que regalé

27/03/2009 10:38 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

El Sol

20090329112532-parraga1.jpg

No crean que voy a apalizarles hoy con el tema del sol y playa, y Murcia, y su luz, y eso… que no, que la palizica achopijera de este domingo va dedicada a El Sol, un bareto de la Calle Santa Teresa. El Sol es un pequeño corazón huertano castizo que lleva muchos años bombeando por la ciudad el curro de cientos de murcianicos que almorzamos allí, en la casa del bueno de Ángel, a base de olivicas partías y bocadillos autóctonos, que si esto fuera Nueva York estarían registrados y serían más famosos que el whopper, y almorzaría allí el mismísimo Woody Allen. Yo caí en El Sol como periodista, que nos pillaba a mano a los que nos hicimos periodistas en El Faro, y desde que lo pisé por primera vez, ya no he vuelto a dejar de pisarlo. Acho, no he podido. Es de esos sitios de abono vital, de siempre y para siempre. La parada perfecta, la gasolina diesel adecuada para una semana de curro, el rincón ideal para aparcar llamadas y malos rollos, hablar de fútbol, releer la prensa y volver al ruedo con la moral por las nubes otra vez, dispuesto a comerse Murcia.

 

Allí el jefe es Ángel, y ojo con hablar del Real Madrid, que no dudará en entrar al trapo, y con oratoria mezcla de Demóstenes y la fina ironía murciana… aunque su tema es el ciclismo, y no sólo de palique, según se puede ver en algunas foticos que tiene allí bien puestas. Barra metálica y larga, ensaladilla diaria, tapicas clásicas… y luego están los bocadillos: El Buitre y El Raúl, que merecerían cada uno artículo aparte, acho, que son una auténtica barbaridad. Cuando le atizo a uno el primer bocado me entra una risa floja interior a costa del Bulli, que es una delicia. El Raúl lleva sobrasada quemada, queso fundido, mahonesa y almendricas picás, sobre pan tostado al punto crujiente… y el Raúl ensaladilla de marisco con tomate restregao y una fina loncha de jamón, sobre pan tostadico al punto, más fresco, que es otro manjar, acho. Tamaño perfecto para compartir, sin llenarse, que se sirve en dos mitades perfectas que dejan ver el conjunto del companaje chorreando apetito por doquier… con dos bolitos y unas partías de Cieza, el almuerzo platónico murcianístico.

 

Una foto de Párraga con dibujo, muy suya, tanto que para mí es lo más Párraga que jamás he visto, acompaña, y un semilleno constante, pero nunca, jamás, agobiante, que los que allí se apostan parecen haberse organizado como japoneses para que Ángel pueda llevar la cosa sin demasiados agobios, que para sí quisieran los de la Comisaría del DNI, saber el secreto de Ángel y el Bar El Sol sobre el escalonamiento de clientes. Currelas y ejecutivos, directivos y políticos, periodistas, deportistas, señoras y señoritas, peluqueras, secretarias, secretarios generales, consejeros… pues no pasa nadie por El Sol, barra metálica, y bocadillos sin igual, que el bueno de Ángel guarda dos cajas de secretos de barra, como todo buen jefe de almuerzos, que ya quisieran muchos las llaves. Así que no se olviden de El Sol, la estrella, sí, pero la de los almuerzos murcianos, el bareto que da la vida en plena vorágine laboral… y más en estos tiempos que corren. ¿Han probado El Raúl y El Buitre? Pues están tardando… Vale.

.

Foto: Párraga, igual que en El Sol

 

29/03/2009 11:25 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

Vuelven las Hayber

20090330091423-jhayber.jpg

Este finde achopijo ha tenido un enviado especial a los madriles con el encargo de hacer un mini informe de coolhunting así de vistazos rápidos, para ver por dónde van los tiros en la cremdelacrem del rollo, que si Malasaña, que si en el metro, y tal, que dentro de dos semanas se produce ‘El Cambio’ y siempre es época de iniciación de moduelas preveraniegas que pueden enganchar la corriente y llegar a Navidad fácil, como pasó con las Victoria, que empezaron siendo modernen, y en un tris fueron canibalizadas por el pijoderneo madrile, y de Neguri, y de Murcia centro, incluso, acho, que en Campoamor eran de uniforme… y acho, el punto uno del informe de nuestro enviado especial es molón, a la par que inesperado, pero con un toque de lógica que puede hacer que estemos ante la nueva corriente Victoria, pero que esta vez cuente con unas preciosas reticencias pijodernas que eviten la canibalización de la modica en sí misma: Me dicen que los modernen malasañeros se están tirando a las míticas J´Hayber, y dos piedras.

 

Tiene su aquel, acho, sobre todo por el áurea esa de la Hayber de toda la vida, que llevaban los que no llevaban Nike o Reebok. Ahora, si la cresta de la ola empieza a darle brillo será como recuperar un mito, que además era bandera antimoda de la tele en sus días de gloria. Aquellas zapatillazas de suela quasiplataformoide, más duras que Espartaco, con las que hacer una vaselina picando el cuero era misión imposible, ni siquiera para el más técnico de la clase. Eran las zapas que toda madre buscaba, las irrompibles. Que había que tener muchos huevos para romper unas Hayber, que uno dejaba de ponérselas por cansancio, nada más. Había con rayicas azules y con rayicas grises, y para andar con soltura con unas puestas hacía falta una semana entera de prácticas, para hacerse a esos cinco centímetros más de altura. Luego pasaron una mala época a finales de los ochenta, cuando se pusieron de moda los vaqueros lavao piedra. La conexión lavao piedra, con Hayber y chaqueta vaquera tuvo su máximo exponente en dos drogatas que iban por Murcia pidiendo perras con jeringas, y con sus Hayber, daño irreparable, que aquí las envió al ostracismo… y han tenido que pasar 20 añuelos.

 

J´Hayber se reinventa, y con la base de aquellas zapatillas raras, que todo quisque conocía, con aquel halo de personalidad diferente, en la gloriosa época de las Nike, Reebok y Converse… vuelve, mezclando aquella moda que ya visionamos en Toledo, del colorín fuerte mezclado con lo retro baloncesto setentero, y toca la campana de la moda en el momento justo, que las Hayber no son las Victoria, que llevaban un componente femenino indiscutible. Aún no las he visto por Murcia, que además salgo menos que los renos de Santa Claus, pero auguro que en menos de un mes están por ahí las Hayber renovadas, con un marcado espíritu ochentero que a más de uno va a enganchar. Una cosa está clara, la suelaca sigue fiel al Hayber style, y en época de crisis, mejor comprar algo que sabes que no se va a romper, ni patrás… ¿Te pillarás unas Hayber? Vale.

.

Foto: Las nuevas Hayber

30/03/2009 09:14 achopijo #. sin tema Hay 18 comentarios.

Mentiras y Gordas

20090331095456-acdearmas-fhm-abril2008-05.jpg

Menudas lían los zagalones de hoy, achoendiolas. Que sí, que en nuestra época había lío y eso, pero acho, nada que ver. El proceso de beckhamización global, constante, aderezado con el canirrulismo y el famoseo de sarao, han hecho que los zagalones sean eso que vemos en Física o Química y ahora en la que será su peli fetiche, al menos para unos cuantos miles de teenagers españolísticos, de entre 16 y 19 añicos: que si flipar en la disco, y que si la confusión pelo o lana, o lana y pelo, y flipe y to mezclao, que mira que son guapos los cabrones ahora, que en mi época había un cuadrao por clase, no veinte, y una mito por curso, no treinta, y sólo una tetona, que ahora hasta las tienen operadas las zagalas, ahí, en el recreo, acho. Claro, así lían las que lían… Yo no sé cómo verlo, que por un lado es verdor manzanoide de envidia por esos diecialgo que desperdiciar, y por otro, acho, eso mismo, el desperdicie de miles y miles de diecis, que una vez enlanados en el mundo farandulero de zapatos de cocodrilo y colgantes de diente de tiburón, es más chungo salir que del jacuzzi.

 

El otro día pillé una entrevistica de esas de calle de algún programica, y le preguntaban a zagales y zagalas por el rollo Mentiras y Gordas, que si ellos eran como los protas, con lo de la lana y el pelo, la carne y el pescado y lo de bailar sin camiseta con la mirada fija en Belzebú… y todos decían que nanai, que acho, que no. Que esa es la imagen que quieren dar algunos, pero que ellos son estudiantes, con cabeza y que no todo es lo perro que pintan las series y las televisiones… Acho, pues menos mal. Pero es que los protas van de lo mismo, que ellos nanai, que sólo es un papel, dicen. No dudo que no haya diecis con frente, que hayan picoteado y participado de alguna forma en lo que les toca, pero que no es fango todo el charco, aunque creo que pueden escuchar el aleteo del moscardón que ahora mismo tengo detrás de mis orejas... Ahora, lo que no sé es hasta que punto comernos a los tontainas de Física o Química y a los de la peli esta de ahora de los amigos Albacete y Menkes es inflar el globo o deshincharlo, mientras asistimos al deplorable espectáculo del juego del Cuco, el Carcaño y demás, sobremesa tras sobremesa.

 

Una cosa está clara, acho, Albacete y Menkes han visto el hueco y han tocado la tecla. Juntan to lo negro y a follar, drogarse y desnudarse con los dientes de tiburón y la guapura fresca beckhamniana, y el resultado: eurazos a la saca, que la peli lleva casi 300.000 espectadores, que se dice tierno, y casi le saca cien mil al bueno de Eastwood en su bye bye. Casí na, nenicos. Vamos que todo el diecimundo se ha tirado como bellaco al cine a verse reflejado en el asunto, los que en la encuesta de la tele dicen que ellos nanai, incluidos. Que si, que la Ana de Armas esa está cañón, y el Hugo Silva y los otros zamarricos también tendrán lo suyo, pero pijo, con lo chungos que eran los diecis en nuestra época, con Sensación de Vivir, no quiero imaginarme la progresión geométrica que han supuesto sólo doce añicos, acho, hasta llegar a lo que se intuye en Mentiras y Gordas… y creíamos que nosotros las liábamos con dos cerebritos y un Martini con lima… ¿Cómo ves a los diecis de ahora? Vale.

.

Foto: Ana de Armas: "De vez en cuando me apetece gritar, y saltar, y volverme loca"

31/03/2009 09:54 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris