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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2009.

El Jalogüin

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Acho, ya nos la han metío, así que para qué. No veo posible dar marcha atrás, ni con Decreto Ley, ni con agua caliente. No nos sacamos el Jalogüin de encima, así que hay que trazar una estrategia para enhuertanizarlo, o españolizarlo, que luego dicen por ahí que el achopijo es nacionalista huertano. La verdad es que el Jalogüin no es muy Murcia, pero todo tiene arreglo. Lo que a estas alturas no vamos a negar es que una fiesta con vampiresas, diablas, demonias y tal no está nunca de menos, acho. Yo no soy muy de disfrazarme, pero es que Murcia nunca lo ha sido, a pesar de que los de fuera dicen que el día del Bando nos disfrazamos, los cabrones. Me vestí de Heidi un carnaval y de Peter Pan en el colegio. Luego de moro y de hawaiano en plan disfraz aquitepilloytemato para las fiestukis del Cuqui, en el viejo Varadero, siempre en verano, que es la época murcianística en la que nos cabe lo de disfrazarnos, si acaso. Los vecinos de la Maisonnave sí que se disfrazan en carnaval, y los pamplonicas, acho, lo hacen en Nochevieja. Cosas de la España plural.

A mí no me molestaría que en un par de lustros llamaran a mi puerta unos zagales con la cantinela esa de sustotruco, pero en vez de chuches América, darles limones, alcanciles y las primeras naranjas de la temporada. Pijo, si es lo mismico que en Semana Santa, más menos, y lo puestos a dar que somos los Murcias, pues mira, americanización progresiva ya, a nuestra manera. Eso sí, que los huesos de santo y los buñuelos de viento no me los quiten, y si son de Viena, menos… Mientras no les dé a los zagales por ponerse a pegar tiros en el recreo, a mi me vale, y de paso metemos lo de thanks giving a piñón, murcianizado, claro, y así hay un caldo con pelotas más que enjuagarse al año. De hecho es que ya estamos en el camino. Esta semana ya hemos visto a mucha pesca por la calle en plan vampiresa, que estos días si no hay mil fiestones del rollo, que me sirvan una Cruzcampo. Aunque en Murcia corazón centro parece haber más resistencia jalogüinera, cierto recelo observo, pero lo que es en Puente Tocinos y extrarradio llevan un desarrollo que pasas allí la noche de Todos los Santos y te despiertas en Cincinnati.

¿Quién está introduciendo el nuevo Jalogüin? Fácil. Pues acho, las discotecas y los baretos, quien va a ser. Anda que no está hecho esto de Jalogüin para hacer cartelicos de discotecos. Cualquier cosa vale para pegarse un buen festival, pues imaginate el rollico vampiro. Pues sí, esto ya es irrefrenable, así que para que ponerse en contra. Si no puedes con tu enemigo, únete a él. En vez de susto o truco, fruta o verdura, en vez de Halloween, Jalogüin, y en vez de calabazas, buenas naranjas de temporada. Aunque para sustos el que le vamos a dar al nuevo Cartagena el próximo domingo en Nueva Condomina, por mucho que se disfracen de equipo de Primera. ¿Te va el rollo Jalogüin? Vale.

Foto: Tampoco me parece mala solución

01/11/2009 08:57 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

¡Pa los Murcianos!

Acho, este vídeo ha dado la vuelta a Murcia en dos semanas. Desde que Caval lo puso en mi Factbook me han llegado siete mensajes de texto al móvil, cuatro e mails, lo he visto en 18 perfiles del Face, en foros murcianistas, en otros blogs… Ha sido una mini revolución para la publi murcianística en la red, un pequeño milagrico, que además termina con un acho, pijo, de los de crema, hablado con la máxima sutileza huertana, y que entiendo como un regalo inesperado para este blog, cuyo única Fe es la que venera a la Estrella de Levante, nuestra cerveza. No podía dejar de subirlo, y más en esta semana de ansiedad pre derbi, después de 23 años sin partido especial en Segunda División. Desde las nueve de la mañana calentaremos motores, con almuerzo murcianista regado, como no, con Estrella a cero grados. Estáis todos invitados. Recuerdos futboleros y ambientazo en nuestra caliente por primera vez Nueva Condomina, por fin, y espero que una refundación del viejo Infierno. Os dejo con esta maravilla: ¡Pa los murcianos!

03/11/2009 10:41 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

1V

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Acho, qué guapo, vamos a empezar una de esas tradiciones que tiene visos de convertirse en mito, y si eso, en unos años, cuando la retome El Guille abuelo, que la sellen como patrimonio intangible de la humanidad. Es que acho, cuando a los treintaypocos uno se emociona con procesos iniciadores de la envergadura de este, uno se recuerda como quinceañerista puro, y eso cosquillea pilorísticamente, y al menos, aunque luego sólo sea una arremetida iniciadora más, pues acho, eso que te llevas en el cuerpo. La cosa es que llevamos tiempo barruntando imponer en plan golpe de estado una quedada íntima coleguil mensual, por eso de vernos como nos mola, en plan Trincheras, y que no se pierda el metalenguaje amiguete que tantas alegrías nos ha dado los últimos tres lustros. Estamos en eso ya, acho. Con las cornadas de la vida, y sobre todo el tema de quedar por el móvil, nos vemos como los espías, de dos en dos, unos minutos, y de cerezas a naranjas. Así que en las bodas, en ese momento de exaltación de la amistad que coincide con el puro y el precopismo, hemos ido perfilando lo que hemos dado en llamar el 'Proyecto 1V'.

 

Al final no hemos incluido en los estatutos la cláusula por la que avisábamos a la Guardia Civil con un día de antelación sobre la fecha elegida para hacer la quedadapia pardera mensual, pero sí establecimos que se avisaría vía blog del Yayo, que se sepa, pero que no se sepa, como te digo una cosa, te digo la otra. Ya me entiendes. El caso es que después de quedarnos afónicos en la última boda, la del Niño de la Parranda, quedó finiquitado el tema. Hubo quórum. La reunión fue de pie, duró tres minutos doce segundos, y participamos los 16-17-18 implicados en el asunto, que lo nuestro más que una pandilla ha sido siempre un escuadrón. El primer viernes de cada mes, dos amiguetes se encargarán de planificar la noche murcianística, con cenapia y copeo, siempre en plan mole (esto es, sin separarnos), y con un contrato firmado de permanencia mínima que se cifró en las 3 de la 'noche', aunque habrá permisos especiales para abandonar después de la primera copa, tras la cena, sin hora... (que hay padres y pringaos que tienen másters los sábados por la mañana).

 

Luego no quedó del todo claro cómo se haría la quedada última, pero se medio estableció el e-mail como medio de comunicación a utilizar, elaborando un grupo de distribución para generar la lista de participantes. El punto número uno de los estatutos dice que jamás se suspenderá un 1V, y el que falle a tres seguidos por motivos inaceptables en votación interna, será expulsado a no ser que se defienda ofreciendo alguna alternativa interesante en el siguiente 1V a celebrar. Así que bueno, la cosa ha ido a trancas y barrancas el último año, pero parece ser que el próximo viernes debutamos. La clave, como siempre, la ha puesto el Andrés, que el payo se ha currao un logo con el que ya estamos pensando abrir un club-lounge-terraza-chilaut-modernen, quesecaguelaperra. Con un logo así la cosa era imparable. Los buzones de correo hierven. Habrá sonadas ausencias, pero se hará, que es lo importante. Veremos qué pasa. De momento, el primer brindis será por el grupo 1V, por su larga vida, y por los ausentes. ¡Salud! Vale.

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Foto: Logo del Proyecto 1V

04/11/2009 10:21 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

El Derbi

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A la tercera, puede que vaya la vencida. No hay que descartarlo, porque el fútbol tiene esas cosas. Aunque más sabe el chache por viejo, que por diablo, y después de un siglo viendo fútbol en grana y blanco, esta ciudad ya está curada de espanto. Vuelve un derbi regional en Segunda División, y con un equipo de Cartagena. 23 años después, nada menos. Pero es una película que nos suena a todos, no por aquellos partidos en Segunda B en la aciaga, pero recordada con nostalgia, década de los noventa, no. Primero fue el Ciudad de Murcia, engendrado aprovechando una supuesta agonía de nuestro centenario Real Murcia, usurpando colores e identidad, el que logró llegar a lo más alto de Segunda, y vino a la Condomina sacando pecho, con el ascenso en las manos, y un futuro que destapó el corazón traidor de varios cientos de supuestos murcianistas incondicionales, que terminaron por mostrar un antimurcianismo que se asentó en el complejo rancio aún visible en las gradas murcianistas. Es un equipo de Murcia, decían al principio.

Luego llegó el Lorca de Baños. Otro nuevo rico que llenó las gradas de nuestra vieja Condomina de putamurcias, y aparcó decenas de autobuses en la Avenida de la Fama, cuando jugaban en Segunda, pero ya eran de Primera, con el Émery mediático como estandarte. Después de los coleccionistas de espectáculos patrios, los lorquinos tuvieron su momento de gloria. Pero no llegaron con gasolina suficiente al final, y para el verano ya estaban merendándose sus putamurcias con patatas. Al año siguiente no quedaban ni las brasas. En una metáfora exquisita, un murcianista con más de 50 años de fútbol a sus espaldas me dijo hace poco: - El Ciudad, o el Lorca encarnan la burbuja futbolística, prima hermana de la burbuja inmobiliaria. Equipos que se han hinchado tan rápido como luego se deshincharon. Entiéndase hincharse como la afluencia masiva de nuevos hinchas. Hinchadas de humo, que cuando esa burbuja pinchó, desaparecieron como las ratas. Así es el fútbol en España. Fiel, pero sólo a los triunfos.

Este Cartagena huele igual que el Ciudad, es otro club engendrado a base de usurpar la agonía del histórico Efesé. – Es un equipo de Cartagena, heredero de aquel, dicen. ¿Quién hereda de un vivo? Entendamos el fútbol, y entendamos el hambre de triunfos, ya expuesta como el motivo principal para hinchar equipos. Aquí llegan los albinegros, haciendo camisetas con la histórica clasificación, que les sitúa por primera vez en un derbi 17 puestos por encima del viejo Real Murcia, y miles llenarán las gradas, esta vez de nuestra Nueva Condomina, de los mismos putamurcias que ya nos escupieron los lorquinos. Volveremos a encajarlos animando a nuestro club. Al club al que llevamos animando más de un siglo en esta ciudad. Porque en Murcia lo que se hereda de padres a hijos es el sentimiento por el Real Murcia. Ojalá el humo se haga sólido, y el fútbol sea compasivo con la hinchazón del Nuevo Efesé. Ojalá no tengamos que volver a sentir condescendencia de aquellos hinchas que verdaderamente están creyendo en su nueva pasión, y el fútbol eche raíces en Cartagena, y juguemos muchos más derbis, sin humo, sin veletismos, sólo con fútbol, con pasión, y con la rivalidad propia de dos ciudades de fútbol. Con ese anhelo, os deseo a todos feliz derbi, y que gane el Real Murcia, claro. Vale.

Foto: ’Contigo hasta el final’

06/11/2009 09:15 achopijo #. sin tema Hay 62 comentarios.

El Fresquis

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Acho, menos mal que nos llega el fresquis ya, que este año ha tocado verano de siete meses, y es que sea ciclo, sea cambio climático, las cosas son que en Murcia hay dos estaciones: el calorapio y el fesquis. Pues ya era hora de cambiar, pijo, que el calorapio nos ha hecho la trece catorce este octubre unas quince veces. Esto es, lo de llevarse un jersey, un incluso chaquetaza por las mañanicas, previendo la llegada inminente del fresquis, y luego echar la gota gorda volviendo a mediodía con el calorapio sofocando a 30 grados, que cerró Chamby jugándose muchos helados por vender. Ahora ya sí, acho. Ya no hay que ponerse el aire en el coche dos minutos para situar el termostato antes de afrontar el día, y no sobra el nórdico, que menudas noches de nórdico nos hemos pasado con el cherlón del veranico, y entre las mejores cosas que tiene el fresquis es lo del nórdico, acho. Que desde que comenzó el milenio parece que la humanidad se ha propuesto una renovación colectiva de los juegos de cama, que parece que un día va a llegar la policía haciendo una redada confiscando mantas. Ahora hay que tener nórdico, acho, y ojo con la plumas que hay alérgicos a los que les cuesta la vida, el nórdico.

Con la llegada del fresquis a Murcia a mi me mola pasearme por San Antolín. Con los amiguetes lo tenemos grabado a fuego: otoñinvierno es lo mismo que San Antolín, cosas pijo. No me pregunten, que son eso, cosas, pijo. Así que cuando ya no sobra el nórdico, ni la trenca (la tengo ya dispuesta en el armario de la entrada) un domingo de estos nos echamos a San Antolín a aperitiviear castizo, y si es un día nubladico, mejor. Aunque una cosa buena que tiene el fresquis es el solecico que no suda ese, que cae los domingos, y que resbala en los poros, ese solecico bueno que si vas en camisa aún escalofrías. Porque acho, otra de las renovaciones  colectivas impuestas por esa Ley oculta que rige el desarrollo de las costumbres vitales, es la de los jerseys. Sí, sí, la de los jerseys. Acho, la prenda absoluta en tiempo de fresquis es el jerseicico, que no jersey, ese de punto fino que hace unos años no existía, y ahora lo lleva hasta el de la camisa, nunca mejor dicho.

Es un jerseicico así de cuello de pico, de hilico fino, que se pone con camisa, o camiseta lisa, que vale para llevarlo de refuerzo con chaqueta encima, que parece que si le cae agua se va a deshacer, y abrigar, lo que es abrigar, no abriga cuando hay fresquis, pero si te lo clavas en la temporada de los errores, te abrasa con el calorapio. Prenda buena, el jerseicico. Yo tengo dos, que para los calurosos olvidajerseys ha sido todo un hallazgo. Pero acho, lo mejor del fresquis es la comida. Cuando la cosa apriete, vuelven los guisos, los gazpachos de Jumilla, y las celestiales gachamigas, con su tintico de la tierra bien del tiempo, que no hay nada como comer sobre el terreno con jersey de cuello alto, cuando con el fresquis se va uno de plan rural, que ahora empieza la temporada. Riachuelos, senderismo, chalecos, bufandas, cafés calientes, calcetines secos, hojarasca, lecturas en pijama, sopas con limón, nieve en Sierra Espuña, y la lucecicas de Navidad. Bienvenido fresquis, Murcia. Vale.

Foto: Clásica trenca achopijística

10/11/2009 23:25 achopijo #. sin tema Hay 21 comentarios.

Cafeses

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A un compi le trasplantaron el hígado, acho, se dice pronto, y con esas, de no tomar café en la putavida, el payo ahora se arrima uno cada 17 minutos, vamos que puede meterse al cuerpo 25 cafetos durante la mañana, tranquilamente… (hagan así con los dedos pulgar e índice). Se ve que el donante era de los que se activan cafeína diaria para funcionar, y ahora le toca recuperar el tiempo perdido al nuevo huésped. Acho, mira que somos con los cafeses, y eso que aquí no hay Starbucks, y el café modernen papeliforme no se estila demasié, aunque todo llegará, que nadie se asuste, que el verano pasado había un morito con fez sentado en un banco jamándose unos fish and chips de campeonato en la plaza mayor de La Romana (Alicante). Porque acho, al café no le afecta la crisis. Los adictos, ese tipo de pesca que necesita un café para ponerse a funcionar (atisbo yo un 45 por ciento global más menos), no van a dejarlo jamás, y luego, por no pedirse otra cosa, la pesca aquí se pide un cortado, que la palabra cortado está propuesta como sinónimo de comodín para la próxima reunión de la Real Academia.

 

Los que lo necesitan para afrontar el día parece que al despertar sólo tienen fuerzas para levantarse y poner la cafetera, acho, que lo vivo en carnes, aunque no en propias. Yo no puedo ingerir ningún tipo de nada hasta pasada hora y media despierto. Una de mis manías. Eso sí, pasada esa hora y media, cafeto con tostadaca, es lo que me pide el hígado. Pero paren máquinas, que si me tomo otro café antes de comer me pongo que ni Manojo Venas, que se puso a cortarse la uñas y se cortó los brazos. Así que mi cupo se completa rápido, que los ansiosos tenemos esas ventajas, con un café nos da para rellenar la barra de vida para el día. Después de comer, pues acho, soy de los muy pocos que invierte las cualidades cafeteras, porque un cafetico calientico después del jameo a mi me provoca un hilo de sueño más coqueto que cien cachorros de Mimosín. Ya puede ser café negro de cafedonia, que a mí, después de comer, me torra vivo. Eso sí, me despierto de la siesta como si  me hubieran puesto en los ojos eso de la Orange Clockwork, y de ahí, al infinito y más allá.

 

Soy de cortado purista, aunque ahora, que han abierto un Dúe Caffé aquí al lado del curring, y nos hemos hecho fans incondicionales, me aprieto todas las mañanas un Capuccino Clásico que ya no caben las cagadas de la perra en la puerta, que además el payuelo nos dibuja una ramica de olivo con la crema que da lástima removerlo, pijo. Así que ahora más que nunca el hígado me pide que abran yaunaputavez un Starbucks, que ya estoy listo para el Frapuccino diario.

 

Cuando hay amiguetes y pardismo por delante, me achucho un Belmonte, que ese sí que me da flagelo por el píloro, y luego el gintoni entra que parece el esófago la entrada a Jerusalem cuando la burrica. Acho, y en Cartagena no cedo terreno, y me enjuago unos asiáticos que tiene que traerme el camareta luego un retal de tela marinera para llevármelo puesto. Por la noche no he tomado jamás café. Así, como suena. Mi miedo al insomnio es atroz. Ya algún día de doble café mañanero he visto fantasmas con la cara de Martínez revolotear por mi cama pasada la hora de acostarme, y eso es lo más duro de la vida: acostarse y no dormir, y que no sea por estar jugando. Es que nunca se sabe cómo va la cosa hereditaria, que Martínez siempre achacó lo suyo al café, y yo no quiero jugármela. Así que bueno, soy un cafetero pasivo cortadista de alto rendimiento y escasa repetición, que apuesta por lo tradicional fuera de la monotonía. ¿Qué tipo de cafetero eres? Vale.

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Foto: Mítico Frapuccino starbuckístico volaniano

13/11/2009 09:56 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

El Casino

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Desde que tengo uso de razón pasar por la puerta del Casino de Murcia me inspira un respeto máximo, acho. Pero que hasta que dejé de ser niño, y aún me queda, me daba una cosa que se parecía mucho al miedo. Aquellas puertas giratorias, y la inmensidad de su fachada, no por lo grande, por lo emblemático, y sobre todo, los señores de más de cien años que allí se sentaban, cuando había mesas fuera, y yo aún iba de la mano. Además, siempre parábamos allí unos minutos, que Martínez compraba la prensa en La Covachuela, antes de pasarnos por el Novecento, donde se reunía la parbá cultureta murcianística las mañanas de sábado, hace ya varios lustros. Escondido detrás de mi padre, miraba de reojo a los viejos con bastones, que fumaban puros, muy repeinados, con pañuelo al cuello y olor a tabaco mezclado con Agua Brava, y trataba de mirar hacia el interior de aquel sitio tan señorial.  De todo aquello quedó un poso de respeto del que hoy me siento muy orgulloso, cuando ya conozco más sobre nuestro Casino: el alma eterna de la ciudad de Murcia. Es místico. Una vez  que las 20.000 láminas de pan de oro te embrujan y te llena la calma del Casino, los sonidos tenues, el olor a antiguo, y el frescor del mármol, te trasladan a una idea de Murcia pura, única, que se asimila a estar justo en el centro del ser de muchas generaciones de murcianos.

Si Dan Brown fuera huertano y escribiera un best seller que transcurriera en la capital del Segura la cosa tendría su miga en el Casino de Murcia, por supuesto. Menudas leyendas que se pueden escarbar en el Casino, acho, sean verdad, o sean mentira. No sé si a alguien le suena la cara de la Selene que hay pintada en el techo del tocador de señoras, pero dicen que quienes iban a retocarse la conocían bien, de la vida alegre en los días de luna llena huertana, aunque mejor la debían conocer los maridos de las susodichas… o los gestos y expresiones del Conde de Floridablanca, del pintor Villacis, de Julián Romea,  o del mismísimo Francisco Salzillo, murcianos ilustres que viven allí al calor de las setecientas estrellicas que iluminan el salón de baile. Nada está dispuesto al azar, en un sitio como el Casino de Murcia, tumba de miles de secretos, y cuna del saber de cientos de murcianos.

Allí se reúnen los sardineros para votar, y discutir el devenir del próximo desfile. Sus paredes son testigos de debates sobre qué pasa en Murcia. Allí se han cerrado alianzas y se han sellado acuerdos entre caballeros, con un apretón de manos. Ha habido bailes y fiestas con larga tradición, que han dejado miradas que aún siguen clavadas en los ventanucos, en los tapices, y en los preciosos lienzos del siglo XIX. La madera de la biblioteca inglesa, los farolillos, y los tomos de libros antiguos, el enlosado, las enormes lámparas de cristal, la Venus, y las puertas de vieja madera… Aún recién restaurado, se escuchan pasados crujidos desvencijar, y el sonido del agua rebotar sobre el pan de oro, que reza: alá es grande.

Mi hermano de barrio, Pedro Caballero, desde la adolescencia me dice que tenemos que sentirnos herederos del Casino, hacernos socios, y dejarnos atrapar por su magia. Yo estoy con él, pero siempre le digo lo mismo: Poco a poco. El Casino hay que ir conociéndolo lentamente, y sólo con el paso de los años uno termina de apreciar un lugar así, en el que sentir la ciudad desde dentro. Con sus puertas de nuevo abiertas, Murcia recupera su alma. Vale.

Foto: Selene, en el tocador de señoras

15/11/2009 10:16 achopijo #. sin tema Hay 22 comentarios.

La Rubio

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En la RAI ponían una serie sobre algo medieval que jamás entendimos en nuestro nido de éxtasis coleguil, los años apamplonados, porque la veíamos sin volumen siguiendo las enseñanzas del mítico Lolico Sandino, un auténtico crack de la vida, malagueño universal, una de las personas con más talento para las relaciones humanas que jamás he conocido, que nos enseñó su lección número uno en la vida: ver Los Vigilantes de la Playa sin volumen. Un regalo para los sentidos de un veinteañero estudiante universitario, más aún cuando la reposición era a media mañana del sábado, y con el climax cuando tocaba escena a cámara lenta, coincidiendo con el primer trago de agua de la resaca iruñesa. En aquella serie extraña medieval italiana salía una payaca rubia con inmensos ojos azules y labios de chicle, pómulos incisivos, rizos tenues y suaves, naricica mínimamente respingona, hombros de crema pastelera y brazos de canelica fina, siempre visibles bajo esos blusones medievales blancos ariel, con volantes apuntillados ajustantes, que solían marcar un estratosférico escote. Inusual, porque aquello se pasaba de castaño, y de oscuro, acho, que mi apuesta era una 115 C. La mujer de Dios, la llamábamos.

 

-¡Acho, acho, la mujer de Dios en la RAI! Bajábamos el volumen, y nos quedábamos un ratico suspirando delante de la caja tonta. Pues pijo, a mí la Pilar Rubio me recuerda un taco a la mujer de Dios de la RAI. Lo que pasa es que aún no he tenido el placer de verla un rato seguido sin volumen en la tele, y eso es un handicap, aunque el mayor de los handicaps es lo del blusón medieval, y mira que la zagala se viste guerrera, que hay días que parece un payo de lo buena que está, siguiendo el leitmotiv de otro compadre pamplonero: - Si ves una tía verdaderamente imponente, es que es un tío. Bueno, los rasgos de la sposa di Dio no dejaban lugar a dudas, y lo mismico le pasa a la Rubio, más paya no se puede ser, acho.

 

Esto va porque Telecinco sigue haciendo honor a su antigua estrategia mamachicho, carne y tetas, que algo de audiencia quedará, y muy bien que lo veo. Por eso ficharon a la Carbonero, y ahora se pimplan a la Pilar Rubio. Si las visten de vigilantas de la playa, o con blusones medievales, volveremos al mute style en plan remember, y si ya dejan unos minutos a cámara lenta y les tiran agua con una manguera, mejor que mejor, que ya puestos, lo mejor es quitarse las máscaras. Ojo, que por mí, si crean una nueva línea papachicho, pues también, y que las zagalas prueben lo del mute, total, para lo que hay que escuchar hoy por hoy en la tele… El caso es que la Pilar Rubio no me cae mal. Sin saberlo, sé que a mi hermano Ibirix le debe chiflar su forma de ser, o la que vende por la tele (eso no se sabe nunca), en plan ingenualistatonta, que le zurula con todo perri, y hasta parece que no es por lo buena que está… Ahora en Telecinco la tentación de darle al mute cuando salga será irrefrenable. Cosas de la tele. ¿Te mola Pilar Rubio (vaya pregunta)? Vale.

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Foto: Pilar Rubio (en mute)

17/11/2009 11:24 achopijo #. sin tema Hay 17 comentarios.

La de San Esteban

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Se ha montado la de San Esteban, acho. Qué buenos son los santos para estas cosas, pijo, pero desde San Quintín no se conocía onomatopeyización léxica más importante que la que se está cociendo aquí, en nuestra Murcia no-typical. Los jipis recogieron firmas, y el salvar San Esteban se convirtió en una especie de No a la guerra murcianístico, que había camisetas ‘yo he firmado contra el parking de San Esteban’, que creo que hasta le mandaron una a Javier Bardem. A esas alturas el santo ya estaba metido en el ajo hasta las trancas, y ahí sigue, barruntándose un concepto que ya podemos acuñar: Se montó la de San Esteban. Arquéologo freak mediático, partidos políticos, jipis, moros, vecinos poderosos, superconsejero, mezquitas, iglesias góticas, palacetes extramuros, el Corte Inglés de sopón cercano, miles de peticiones de plazas de parking, muchas, muchísimas páginas de periódicos y todo coronado con el escudo de Murcia en forma de sombrillica coctelera. Agiten y sirvan en frío, que en un plis montarán ustedes la de San Esteban.

 

Mister Del Toro Jones, nuestro Indi mediático patrio, dijo desde la sopa que en las ruinas había un mezquitón, además de una decena de palacios, y que los brutos arqueólogos pagados por el Doctor No, encarnado por el mal personificado en las huestes anti culturales de los gobiernos local y regional, se habían cargado ya una iglesia gótica del siglo XIII, y dos piedras. Se quedó ancho Indi, y en los comments de la noticia, que hacía la número un millón sobre ‘La de San Esteban’ Murcia se puso guapa mostrando ironía, y arqueólogos que sí están a diario en excavaciones aseguraban que acho, que no sólo había allí una iglesia gótica y el pijo, que encontraron también una mano del Coloso de Rhodas, varias planchas del Faro de Alejandría, un busto de Cleopatra, y una copa que bien podría ser el Santísimo Grial de Jesús de Nazareth. Claro, con esas, cómo pijo iba a hacerse un parking. Se ve que los apuntados por orden a la plazas manifestaron su deseo de mantener ese orden para beber de la copa encontrada, por si las moscas. Así que, si es que vamos a tener una Alhambra ahí, que sigan y derrumben el Gobierno regional y El Corte Inglés, acho, y empezamos de cero. Borrón y cuenta nueva para Murcia, y así podemos hacerle sombra al despegue de Cartagena.

 

Bueno, se agradecieron las risas, en medio de este berenjenal que mañana empezará a desentrañarse cuando los arqueólogos hagan público su informe sobre los restos. Acho, yo me quedo, como no puede ser de otra manera en este bloguico, con el fino manto de humor que tiene todo lo que pasa en esta bendita, pero sé que esto es muy serio. Ojo, y por eso hoy, antes de que sepamos lo que nos van a decir los arqueólogos, voy a mojarme, aunque sólo a medias, y me explico. Acho, yo de ruinas, historia, arqueología y demás se un poco menos de lo justo, y como murciano, me interesa mi historia al máximo, claro que sí. Como no creo en Indiana Jones, y tampoco en el Doctor No, con lo poco que tengo, me fío de nuestros arqueólogos. Tanto, que me mojo por ellos, y respetaré lo que digan mañana a pies juntillas, porque estoy seguro de que será lo mejor para las ruinas, y para Murcia. Eso sí, si salvan algo, que merezca la pena, y que lo recuperen con garbo, bien vestido y cobrando entrada… que no termine por ser una mansión para los gatos en pleno centro, y se llene de mierdasecas, como ha pasado con otras ruinas, que para eso, parking y a dormir. Que ya se sabe, aquí sacas una losa y aparece un palacete. Menudo suburbano íbamos a construirnos, imaginen si montamos La del Metro… ¿Qué harías con las ruinas de San Esteban? Vale.

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Foto: Ruinas encontradas en las obras del Parking de San Esteban

19/11/2009 09:44 achopijo #. sin tema Hay 42 comentarios.

El Almuerzo

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El otro día pasé por San Esteban, y como buen murcianico de a pie, acho, pues me asomé por un roto en la mallica esa verde que ponen con una verja, para sopar, claro. Pero acho, en vez de quedarme morguen con las ruinas, me tocó justo asistir al inicio del ritual del Almuerzo currela, uno de esos momentos divinos de los que gozan quienes curran con mono, pico y pala, y una de las cosas que más envidio, de largo, en esta vida. Se me fueron los ojos, acho.

Allí estaban, cuatro currelas, con sus monos abiertos, los chalecos reflectantes, las caras de cansancio, y toda la parafernalia ya dispuesta. Sentados sobre una carretilla del revés, y un par de sacos de cemento, dos enfrente de dos, y entre ellos, sobre un par de palés de madera, una maraña de servilletas y papel de aluminio sobre la que descansaban recién abiertos varios tuppers, dos litros de Estrella con escarcha, y una barra de pan rizado que desde la verja parecía que estaba tostadico. Tortilla de patatas, encebollada, suelta, un poco de pisto, y un arroz con carne en salsa por encima, en un tupper de los que sirven para guardar el resto de tuppers, que era el plato estrella, y así, como dispuestas por Jan Van Eyck, había un manojo de habas esparcidas. Una botella de agua, por si las moscas, y un termo plateado coronado por cuatro vasicos blancos de plástico. Ni ruinas, ni pijos. Con semejante estampa y momento, mis ojos de almorzador amateur de barra metálica echaban chispicas de verde envidia.

A esos les importaba un pijo, al menos en ese momento, todo el rollazo del parking, las ruinas, el muro pantalla, los jipis, y si allí había una mezquita o dos, o quincemil… Porque desde mi agujerico se veía perfectamente que ellos estaban en su momento ritual. Cuasireligioso. Acho, yo creo que ni escuchaban el sonido de las perforadoras, los pitidos del atasco, los camiones, y el murmullo constante del centro murcianístico a media mañana de un día laborable. Y es que el almuerzo, acho, es sagrado. El que sacó el tupper del arroz, rasgos sudamericanos, barbilampiño, ojos enormes, pelo negrísimo, piel tostada, se desabrochó las botas, y se soltó las cordoneras desde la primera fila a la última, giró la cabeza con los ojos cerrados, se remangó el mono azul de laburo, estiró las piernas hacia los lados, cogió aire hasta llenar sus pulmones, el payico, y se frotó las manos, justo antes de recibir un vasico de Estrella medido de espuma, que bebió íntegro, despacio, en tres largos tragos… y que le lleno la barra de energía en un siantamén.

Mientras, sus compañeros componían bocadillos con el pan rizado, abriéndolo con las manos, con una maestría propia de ser profesionales del asunto, y echando pisto, arroz y tortilla a modo de bocata, según filosofías, cuidando de no derramar ni una migaja de almuerzo. Después de un par de minutos sin hablar, organizándose, el barbilampiño alzó su segundo vaso de Estrella y brindaron. Rieron, y siguieron a lo suyo. No les escuchaba, así que no sé por qué brindaron. Para mis adentros dirigí ese brindis por todos los almuerzos del mundo, en esa eucaristía currelística, sólo al alcance de unos pocos. Suspiré. Tragué saliva, y me fui de mi visita a las ruinas de San Esteban con más hambre que el gato de Gárgamel, a almorzar a algún bareto de barra metálica… Aunque estuve a estas de colarme por la verja, llenarme las manos y la cara de tierra, pillar un par de ladrillos, escamotear un chaleco reflectante, y acercarme a la carretilla, a ver si me hacían un hueco, y se me olvidaban las mil gilipolleces propias de la media mañana. ¿Has asistido al ritual del almuerzo curela? Vale.

Foto: Mítico almuerzo obrero neoyorkino

22/11/2009 13:26 achopijo #. sin tema Hay 4 comentarios.

Galletas

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Acho, acho, acho, si soy algo en el mundo es galletero. Pero en plan monstruo de las galletas, que con diez años tuve un mechón de pelo azul que parecía que me iba a convertir en su gemelo, entre tanto galletón, que así bautizamos en casa el mejunge de leche, azúcar, Nesquik y 37 galletas María echas chuscos que me preparaba para merendar en un tazón de los de medio litro. Con esa base bien cementada en mi historia vital, desarrollé un galletismo natural, que por supuesto, me dura hasta hoy. Es inevitable que las míticas María Fontaneda ocupen un primer puesto indefinido en mi lista galletil vital. No podía ser de otra forma, y por eso, la primera galleta que le di al Guille cuando tuvo sus tres meses cumplidos, fue una clásica María Fontaneda, que desintegró sin miramientos con voraz apetito, y de ahí que la primera palabra que balbució el gran Guille fuera: Alleta. De las María al resto, un trechazo, claro está, pero por lo mítico exclusivamente, porque competidoras siempre ha habido.

 

Tuve mi época de Digestive, cuando los veranos británicos y el descubrimiento de las galletas acerealadas, donde reinaba el weetabix (cómo chupaba la leche aquella barrica de galleta y cereal). El mejor sucedáneo eran las Digestive puras, de caja roja, que además creaban un pseudogalletón más líquido, porque se deshacían más y mejor. Antes, también elevé a terreno champions a las Príncipe, claro, aunque siempre hubo algo que no terminó de funcionar. En los campamentos era la temporada de probar cosas nuevas, que jamás lograban desbancar a las clásicas, aunque Le Petit Ecolier tuvieron su momentazo también. Por otro lado hay que reconocer esas galletas que entraron en muchas meriendas, y yo las negué de partida, como las Yayitas, por el inevitable rubor semántico del palabro elegido, y otras como las Cuétara con dibujicos, que jamás probé. Tampoco he sido mucho de surtidos, acho. Eso para los bombones me vale, pero para las galletas, y marcado por mi concepto de galletón, prefiero la uniformidad. Las Artiach de nata, o los barquillos tampoco jugaron en mi Primera División galletera.

 

En los años apamplonados triunfaron las Campurrianas, acho, contra todo pronóstico. Una cajica dura de Campurrianas, muy fea, verde clara y amarillenta, que si hoy viera una en mi cocina se me saltarían unos lagrimones que ni Juancho lagarto. Cosas de la nostalgia, porque para galletones tampoco eran muy finas. A todo esto, muchas veces ha habido que jugársela con las imitaciones María, que mira que hay. Normalmente malogradas, pero acho, alguna he pillado por ahí que parecen más María que las mismísimas María. La última etapa galletil, y hasta la actualidad, en la que María sigue bien presente, dominan con absoluta claridad las Oreo. Las Chips Ahoy, bueno, es un sí pero no, no sé por qué… Pero lo de Oreo es una bendición. En casa pillamos el tarrico de mini Oreo, que es dárselo al Guille en el carrito y se hace el silencio durante el resto del hipermercadismo, y a mi se me cuela el jingle en el cerebelo (oooooooriiio, Orio, oriooo!) y me alegra la vida en plan Homer. Ahora con Oreo, lo más increíble, es que el día que le di al pequeñito la primera galleta Oreo, me miró, sonrió, separó las dos partes, las inspeccionó, volvió a mirarme y con decisión, saboreó el blanco… Debe ir de serie ahora en la genética, eso de cómo comerse una Oreo. ¿Qué galletas te molan? Vale.

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Foto: Mini-Oreo

23/11/2009 11:37 achopijo #. sin tema Hay 9 comentarios.

Tontos

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Tonto abundante, tonto sobrao, tontico sin remedio, tontín de tontería, tontazo del día, tonto de libro, tonto insufrible, tonto pelao, tonto de caerse, tonto peligroso, tonto dañino, tonto imbécil, tontilay, tontucio, tontico de baba, tonto incapaz, tonto mentiroso, tonto del pijo… miravés, si hay tontos en el mundo, y todos van de listos, porque si no, no serían tontos. No hay semana que alguien no dirija su cabreo diario desde el píloro a sus dedicos y se queje en el Facebook del tonto del día, y todos los que lo leemos nos acordamos de dos o tres tontucios que periódicamente nos la hacen, bien hecha… y es que pijo, mira que hay tontos, tantos, que todos debemos de haber sido tontos para otros alguna vez. Unos más que otros, porque alguien que crea que no es tonto para nadie puede que sea el más tonto de todos. Esos, esos son los tontos tontos, así dicho el primer tonto hacia arriba, y el segundo fijando, bajando brazo y cejas, en plan peli italiana de los cincuenta.

 

Los tontos van de listos, y eso les hace peligrosos. El tonto cree que la mayor virtud es fijar conceptos inamovibles, escalafones, mediciones vitales, y según su clasificación, moverse cual viborilla engominada, paseando brazos por espaldas acomodadas, muchas veces de otros tontos ilustrados, y así van subiendo, que entre tontos hay entendimiento, hasta que el más tonto se convierte en listillo, y corta el flujo, que la tontería vale hasta que el tonto se ilustra. Los tontos suelen vestirse de seda, y aunque la mayoría se quedan mona, los hay que se cuelan, y hacen del aparentar todo un arte. Lo tienen todo escrupulosamente medido, y por eso saben moverse en el mundo que les conviene. La virtud del tonto es absorber su mediocridad hasta la extenuación, y esa es real. Los hay que lo saben, estoy seguro de ello, y los hay que se lo creen, que tan tontos son, que olvidan que son tontos. También están esos que piensan que cuanta más gente crea que son tontos, mejor para ellos, bueno, ahí entra la envidia en juego, pero el vanidoso que la confunde con tontuna pura está bien perdido, y se convierte en un tonto tonto.

 

El antónimo de tonto es amigo, digo, porque en defensa de la condición humana podemos sostener que a quien conoces bien no le tienes por tonto, aunque pueda parecerlo, aunque también existe la raza de falsos, que también tienen un buen porcentaje de atontamiento. No hay más tonto que un falso vital, esos que lo hacen todo para el espejo, como si fueran un coro griego eterno. Prevalece el corazón en la amistad, por muy tonto que se actúe, y ahí siempre termino: ¿los tontos son tontos, o nos lo parecen? ¿Son tontos o se lo hacen? ¿Hay un tonto que es tonto para todos los demás? O es que los que no consideran tonto al tonto son más tontos que el mismo tonto, que también hay demostración empírica aquí. Esos en los que está usted pensando… dos, tres, cuatro quizás, sus tontos rémora, ¿creerán que usted es tonto? Sin embargo, yo jamás he podido decirle a un tonto que es tonto, y mira que a veces dan ganas, pero al final nos puede nuestra propia tontería, y musitamos un suspiro: - No merece la pena… ¿Le has dicho tonto a algún tonto alguna vez? Vale.

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Foto: La mona de seda, mona se queda

24/11/2009 10:14 achopijo #. sin tema Hay 21 comentarios.

Perlicas Otoñales

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Mr. Zapatilla. Esta semana me he pedido ser en otra vida el doctor Nashenstein, un payo to Londres que se dedica a customizar zapatillas, échale. Dice que quiere recuperar la estética del mítico cazador inglés para el street wear, donde Nash es el putoamo. Si un día le echo huevos customizo unas esparteñas y me voy a London con zaragüeles a pasearme por Camden en triciclo, que igual están ahí las habichuelas y seguimos aquí enredados.

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Corteverde Hiperazul. Los cartelicos para anunciar la apertura del nuevo Hipercor y tiendas El Corte Inglés de El Tiro eran verdes hace siete días, en plan Corting total, pero la última semana se han vuelto azules, que alguno pensará que se ha vuelto daltónico. Acho, igual es para fijar conceptos y que la pesqui se entere de que el rollo Hipercor es lo mismico que el Corting, digo yo. Molan esas cosicas.

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Gatos. Me he comprado el libro del Dragó, que es de un gato de Soria que se llama Soseki, para cerrar esta temporada gatuna que me ha asaltado la vida desde que conocí que mi prima de página vive con Michifú (¿Micifuz?), su compi misinino eternamente dormido. Después conocí al gato de un vecino, que se llama Balumba, lo único que debe haber conseguido Perico con su anuncio de ¿seguros?… Acho, y eso que soy ojialérgico, desde que pasé una hora en una casa de Clearwater donde había 18 gatos.

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Rosarchinaidanceface-Club. Tengo pendiente un post sobre el Faceclub, acho, pero quiero ir primero, que me evoque recuerdos que ahora sólo puedo barruntar. Como la prima sigue gunileando mientras yo bato a diario mi récord en cambiar un pañal, ella ya adelantó ideas clave… Pero yo tengo dos o tres anécdotas en la recámara que bien merecen un post achopijil.

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Fútbol y Cine. Acho, van a poner el Barsamadrí en el cine. En Inglaterra lo veo guapo, y aquí, una full tremenda. Será cosa de complejo. A ocho pavos, y yo creo que se llenará. Irán los mismos que van cuando venía el De la Morena y eso. Me cuentan que llamaron a alguien para una porra mediática: - Le llamo para que me de un resultado para la porra del partido. – Castellón 0 Real Murcia 1… - ¿Cómo? No, no, para el Barça – Madrid, hombre… y eso ha sido lo mejor del ‘clásico’ hasta el momento.

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De vinos. Hace poco comí con un Beaujolé, más rojovivo que la vida…y bueno, entró, pero pijo, el Jumilla de toda la puta vida tiene esa frescura, y el acampanamiento rápido, y se defenestró ante la creciente reverencia al vino aterciopelado… Un nombrecico guachi para el joven jumillano, un logo, cartelicos, y recuperemos identidad, pijo.

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Alakranismos. Lo mejor que he leído últimamente sobre el Alakrana es una frase de mi hermano El Marqués, que el otro día ponía en el Facebook: ‘vamos Alkrana, que hay que descansar…’ De lo demás, pues pijo, yo me he quedao con cara de tonto, contento, pero con cara de tonto. Pero acho, lo peor es que los piratas de ahora, en vez de quemarse los 3,3 millones en ron y jarana, declaren que con la guita lo que van a hacer es casarse. Endiolas, si barbazul levantara la cabeza.

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Michelín Star. Acho, acho, acho, actualizo, que hemos entrado en pista culinaria, y es que los de la Guía Michelín le han dado estrellica a La Cabaña de la Finca Buenavista, aquí en las Murcias. Pijoendiolas, a ver si empezamos y no paramos. Al fin una carta de aquí a chupar del bote...

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¿Cómo respirtas con lo del nuevo Corting en Murcia? ¿Sabes algo del mundo de la customización de zapatillas? ¿Por qué hay temporadas en las que te persigue algo? ¿Con qué nombre del Nai te quedas? ¿Qué te parece lo del Barsamadrí en el cine? ¿Por qué vende el Beaujolé? ¿Hubieras abordado el Alakrana pirateado? Vale.

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Foto: Alex Nash, Mr. Nashenstein

26/11/2009 10:27 achopijo #. sin tema Hay 11 comentarios.

La Dignidad de Murcia

Después de 27 años de estatuto autonómico, sin ningún tipo de escarceo táctico con las instituciones nacionales, a la vez que siendo la Región con un mayor incremento de riqueza, población y desarrollo del país, manteniendo un riguroso respeto por el resto de comunidades autónomas, la Región de Murcia se ha mantenido con orgullo fiel a las reglas de un juego en el que la mayoría de las veces ha salido derrotada por quienes decidieron jugar con sus propias reglas, pero en el mismo tablero autonómico.

 

En la Región de Murcia la expectación es también alta, y la inquietud máxima, ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional deberá tener en cuenta al millón y medio de murcianos en su decisión sobre el Estatut de la Comunidad Autónoma Catalana. La inquietud es manifiesta, ya que durante los últimos años se han tomado decisiones sobre el futuro de miles de familias murcianas sin tenerlas demasiado en cuenta, y nadie quiere volver a sentirse jugando en un juego en el que los más ricos siguen sin querer jugar con las reglas comunes a quienes han respetado siempre la Constitución.

 

Es cierto, se trata de una situación inédita en democracia. Hay, sin embargo, motivos de preocupación que esta vez superan a otras situaciones con las que la ‘democracia española’ ha castigado a la Región de Murcia, y es que no sólo no se respetan las reglas, se intenta hacer el interés propio como regla única, y se hace atacando al corazón del sistema democrático español: La Constitución; y se hace en bloque, sin que el presidente del Gobierno critique tal agresión al resto de ciudadanos de España.

 

Se trata del corazón de España, un país democrático que ha concedido a quienes han alimentado su personalidad supranacional aprovechando las propias libertades que ofrece la libertad, la democracia y la propia Constitución, muchas veces a costa de otros, que han desarrollado una identidad colectiva que a la postre les ha obligado a jugar con restricciones insalvables y vergonzantes para un país en cuya Carta Magna dice bien claro que todos los españoles somos iguales.


¿No son los ciudadanos de la Región de Murcia iguales a los ciudadanos de Cataluña? ¿Todo es definirse como una nación aprovechando el artículo 2 de la Constitución? El derecho y el deber de conocer la historia de la Región de Murcia, su lengua murciana, la articulación de la Justicia, y las relaciones con el Estado deben ser idénticas para los ciudadanos murcianos, y para los catalanes. La complejidad española ya floreció, y nos hemos acostumbrado a seguir creciendo y regando España, a pesar de los nacionalismos que han crecido amparados por las libertades, en brotes de identidad que se han hecho fuertes, y que pasados los años, después de alimentarse con la mayor parte del riego, aún esgrimen obsoletos argumentos para cercenar sin culpa la grandeza del nacimiento de una España plural que no ha sido suficiente para algunos.   

No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, en la que es esencial respetar la Constitución, por encima de todo. Hay motivos serios para la preocupación, ya que podría estar madurando una maniobra para transformar la sentencia sobre el Estatut en un verdadero agravio histórico, que podría convertirse en el punto de partida para desmembrar la libertad que ha desarrollado España desde la transición. Un enroque contrario a la virtud máxima de la Constitución, que no es otra que su carácter abierto e integrador, un carácter que han olvidado quienes se basan ahora en él para interpretar la carta suprema a su antojo.

El Alto Tribunal va a decidir sobre la dimensión real del marco de convivencia español, es decir, sobre el más importante legado que los ciudadanos que vivieron y protagonizaron el cambio de régimen a finales de los años setenta transmitirán a las jóvenes generaciones, educadas en libertad, plenamente insertas en la compleja supranacionalidad europea y confrontadas a los retos de una globalización que relativiza las costuras más rígidas del Estado.

 

Están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Quienes exigen y amenazan consideran ahora imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga, y los ciudadanos de la Región de Murcia que hoy están en el paro, o quienes han tenido que ver cómo sus cultivos se pierden por la falta de agua, tenemos que leer estas exigencias de señoritingos cegados por una identidad que ha chupado de nuestra libertad para crecer sin reparos, cuando pactado estaba un trasvase del Ebro al Segura con el agua de España para mantener con vida el desarrollo de la Región de Murcia. Lo pactado obliga ¿Sólo para algunos?

Hay preocupación en la Región de Murcia, y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar el pavoneo de nacionalistas, que cuando reciben a un ministro del Estado hipotecado por un puñado de votos no tienen que sudar ni una gota para que sus ciudadanos reciban la deuda histórica o disfruten del tren de alta velocidad, mientras en otras Regiones con mayorías aplastantes en las urnas que triplican los apoyos del nacionalismo se niega, aún siendo consciente puertas para dentro del desfase y la injusticia, el desarrollo a todo un pueblo, que con idéntica identidad nacional, ha pagado sus impuestos sin privilegio foral, sin recibir del Estado lo que corresponde.

 

Hay preocupación, y hoy más, después de conocer que quienes se han beneficiado de ventajas fiscales impositivas permanentes, y gracias a multitud de pactos políticos, hablen de solidaridad con la España más pobre con handicap y base para amenazar con ir a las urnas a preguntar por la soberanía.

 

Estos días, los murcianos piensan, ante todo, en su dignidad. Especialmente los miles y miles de murcianos que viven en la Comunidad catalana, emigrados en tiempos difíciles a otras zonas del país en las que fue más fácil prosperar, y que hoy sienten una presión asfixiante por las instituciones autonómicas que les obligan casi con riesgo de tener que volver a emigrar a hablar en catalán, en el colegio, en la Universidad, en los comercios… una persecución que además, de idéntica forma que se hace con la Constitución, se traviste como persecución al catalán, lo que lo convierte en una insalvable doble persecución al castellano parlante. Los murcianos están preocupados. Seriamente preocupados; conviene que se sepa.

Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Tribunal Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de un pueblo para que se tenga en cuenta la igualdad del país–, recordando que no existe la justicia absoluta sino sólo la justicia del caso concreto, también el de la Región de Murcia, dentro de España.

Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Región de Murcia actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. Por desgracia, y como consecuencia del virus nacionalista imperante en la política nacional, estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad, porque así ha sido históricamente. No deseamos presuponer un desenlace negativo para Murcia, y para España, y confiamos en la probidad de los jueces. Por supuesto. 

 

Pero todo tiene unos límites, y nadie debe poner en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social (el 62 por ciento de los votos) en la Región de Murcia, de la misma forma que sean reconocidos para otras autonomías. Si es necesario, la solidaridad murciana se verá obligada a articular una legítima respuesta de una sociedad responsable, que no va a seguir postrada, jugando a un juego con quienes ya hace mucho tiempo que se salieron del tablero. Vale.

27/11/2009 09:02 achopijo #. sin tema Hay 13 comentarios.

Comidas Navideñas

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Con diciembre, además de empezar la larga Navidad de luces y compras, llega el pistoletazo de salida para las maravillosas y únicas comidas de empresa. Un murcianico medio debe tener, así a ojo cubero, más menos, unas tres coma sesenta y cinco comidas navideñas de empresa cada Navidad, aunque esté en paro, pijo, que aquí el término comida de empresa es más largo que el carril bici de Copenhague. Durante las últimas semanas de noviembre se barrunta todo el asunto. Se lleva a cabo el estudio de mercado sobre la cantidad que la mayoría estará dispuesta a pagar de media, y con eso se estudian menús, bebida incluida, claro. Es importante la intendencia, porque acho, en el mundo de la comida navideña de empresa hay dos tipos de personas, los que quieren irse a las afueras a un merendero para caber bien y estar a gustico, y los que no cabe en su cabeza no celebrar el comidón en el centro puro, que luego haya manga ancha para el copeo, y si se puede terminar en el 609 o similar, mejor que mejor. Este año, con la crisis onmipresente, hipotecadora y recurrente, aún ha habido que ajustar más la cosa, porque los cabezones que suelen malmeter con las decisiones de la comisión organizadora tienen más razones para hacer la contra.

Aún con esas, acho, desde esta semana mismo hay comidazas navideñas, de empresa, curro, reencuentro, o esas comidas de amigos que surgen y que de repente se convierten en comidas de empresa…Que la Navidad tiene esa magia. Aunque el fervor, la semana grande de la comida de empresa, es a partir del 15 de diciembre, que si te cuelas a media tarde en algún restaurante lo normal es pillar a diez o doce cuarentones con las corbatas amarradas a la frente haciendo la conga y eso, que anda que no se lía la cosa en las comidas de empresa. Que si conga, que si ojicos, que si la del departamento de contabilidad, que si el chico nuevo, que si un orujo, que si una canción más, que si dos… que si no vuelvo a ir a una comida de empresa… Sí, porque a posteriori hay un porcentaje importante, no me atrevo a cuantificarlo, que después de un destape sorprendente en la comida navideña, con triunfo absoluto, sufre el consiguiente y vergonzante síndrome postcomida de empresa, que puede ser consciente (esos suelen ponerse malos unos días antes de volver al curre) o inconsciente, siendo este último el más peligroso.

Los síntomas son recibir miradas y medias sonrisas en los pasillos al volver el lunes al curro, recibir palmaditas y guiños de ojos de desconocidos, observar cómo varios compañeros te saludan repitiendo un extraño baile, o incluso te aplauden al llegar a tu mesa, levantándose de sus puestos y haciendo reverencias… y entonces, al poco, empiezas a recordar cuando te pusiste la cesta del pan en la cabeza y empezase a hacer el pavo encima de la silla con la copa enganchada en la oreja, a la vez que hacías playback con el nuevo tema de Alejandro Sanz: Looking for Paradise, y entonces en vez del Paradise buscas un agujero negro en alguna parte en el que meter la cabeza, mientras farfullas la frase que diagnostica el síndrome: - No vuelvo a ir a una comida de empresa… Nunca sabes a quién le va a tocar, pero en las comidas de empresa, ser el protagonista es como en la lotería de Navidad, le puede tocar a cualquiera. ¿Qué día tienes comida de empresa? Vale.

Foto: Trapería navideña

29/11/2009 09:14 achopijo #. sin tema Hay 9 comentarios.

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