Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2010.

Las Uvas y 2010

20100103154707-back-to-the-future-trilogy.jpg

Acho, cómo pasan las décadas, pijo. Aún podemos recordar como si fuera ayer lo del efecto 2000, y resulta que vuelves la cabeza y estamos en 2010. Hace veinte añicos nos hablaban de 2010 y hubiéramos firmado que íbamos a estar rodeados de aeromotos y coches voladores como el Delorean de Emett Brown en Regreso al futuro, pero acho, las cosas van rápido, aunque no tanto. Además, en una crisis alargada como esta cualquiera saca al mercado ahora aeromotos y Deloreans voladores. Donde uno puede medir bien el paso del tiempo es en los programas nocheviejeros, un clásico de la televisión humorístico-festiva, que sigue fiel a sí mismo, porque acho, no ha cambiado la cosa desde que yo soy yo, al menos. El programica de 1986, que estaba dedicado al IVA que nos venía, era lo mismico que el que nos dibujó la familia Alcántara entre actuaciones y brindis falsísimos en falso directo, que es que ya puedes poner a Harvey Keitel  y a Robert Duval a vendernos el brindis que uno sigue sin creérselo. Así que como siempre es lo mismo, y estamos en crisis, acho, lo que ya hacen sin miramientos es repetir actuaciones musicales de toda la década, y santoaño nuevo… y toca vernos a Bisbal recién salidico del horno felicitándonos el 2001, nada menos, y se da uno cuenta de que el payico Almerías lleva ya una década haciendo el salto del tigre. Menos mal que siempre nos ponen un poco a Sabrina.

Yo no sé cómo se las arregla, pero la que aparece sí o sí en Nochevieja en la tele, aunque sea un segundico largo, es la Concha Velasco, acho. No sé si será por aquella Nochevieja del 86 y el IVA, que se me quedó grabada a fuego, pero para mí esa señora es la vivísima imagen de la última noche del año. Tanto, que luego en mi cadena de fiestones murcianísticos, siempre me parecía verla entre la multitud, con sus sonrisa característica, bailoteando en los brazos de algún bigardo bueno, así en plan vedette y vestida de negro. Lo que cada año parece más imposible es que alguien supere los lagrimones de risa pura que nos brotaban con Martes y 13, y eso que el Josemotismo cada vez se acerca más a los grandes Josema y Millán, pero acho, no es lo mismo. Será cosa del tiempo, de la nostalgia y de la vida, que también puede ser, porque mira que se respira nostalgia, cuando suenan los cuartos y uno mira su recipiente de las uvas y las uvas se han convertido en ciruelas, por hacerse uno el Harrison y no pelarlas como ellas, que se las dejan que parecen suspiricos.

Suelo terminar con las uvas, que cuando me concentro puedo dominar mi ansiedad vital durante un par de minutos, y con eso me da, pero acho, este año es que creo que hubo una carencia temporal entre las campanadas quinta y octava que a muchos nos sacó de la pista… ¿Alguien más lo notó? Los que optan por taparse los oídos y engullir uva tras uva hasta terminar y rezar para haber coincidido con el ritmo, ganaron este año, acho, que el leve aumento de velocidad en la mitad les benefició. A mí la séptima campanada me pilló con la uva de la cuarta todavía en rampa de entrada, y tuve que frenarme, no fuera a ser mi última Nochevieja. Así que cuando volvió a salir Anne en el plano tapando al Bandera con su rojo pasión y su melena rubia, yo tenía a 9, 10, y 11 en la boca, y a 12 mirándome a los ojos desde mi platico. Una señora uva del tamaño de una pelota de golf.  Tragué, bebí Moet Chandon, y me la comí tranquilamente con el 2010 más que empezado, y me sentó especialmente bien. Igual en esta década me tomo siempre 11 uvas, y la última, después del brindis… Esperaré a ver qué tal nos va este año, y ya les cuento el año que viene. Feliz año a todos los achopijeros, y a los demás, también, claro. ¿Te comiste las uvas? Vale.

Foto: Back to the future, una de las diez, sin duda...

03/01/2010 15:47 achopijo #. sin tema Hay 9 comentarios.

Reyes McQueen

20100104200704-rayo-mcqueenok.jpg

Estamos en Reyes, acho. En los Reyes año uno, porque los Reyes, como la vida misma, han cambiado, dando un giro de 180 grados, y aunque el día seis sigamos levantándonos con ese cosqui, que yo creo que eso es eterno, y más en los que tenemos diagnosticado el complejo de Peter Pan crónico, ahora el píloro vibra por El Guille, su ilusión, y el barco cambia de dirección. De repente nos hemos hecho expertares en jugueticos, y participamos de modas en las secciones de juguetes, invadidas por treintañeros con carricoches que discuten sobre los Gormiti. Nosotros aún estamos empezando, que El Guille cuando le hablas de los Reyes Magos mira así como que quiere entender, pero aún se queda un poco morguen; aunque ya nos ha tocado irnos con los Magos en busca de su ilusión, y las hemos pasado canutas. A mi es que me dan ganas de agenciarle todo, acho, y con esas de repente me veo con scalectrix y coches teledirigidos para zagales con bigote ya. Menos mal que la paje Pilarín me frena los impulsos. Aún así creo que El Guille va a tener lo que ha pedido, a su manera.

 

Hoy por hoy mi más ídolo absoluto es Rayico McQueen, mítico Carcar (*) al que El Guille admira más que cualquier otra cosa en el mundo, y que en pocos días tiene pinta de terminar de tomar mi casa por completo, así que ya estoy preparando una banderica blanca para sacarla desde algún reducto que no controlen las fuerzas de los McQueen, Chick, El Rey, el viejo Hudson Hornett, Dinoco, las gemelas, Mate, Guido y compañía, que ayer me asomé debajo de mi cama buscando la otra zapatilla y allí estaba un Rayo McQueen giñándome un ojo y sonriendo, el payo. El caso es que me cae bien, y la peli, que en sólo un mes se ha convertido en el largometraje que más he visionado en toda mi vida, mola bastante, no llega al nivel de Toy Story o Up!, pero acho, se acerca, y como El Guille cada vez que la ve la disfruta como si fuera la primera vez, ahí nos toca: “ligero como una moto, potente como un camión” y claro, Melchor, Gaspar y Baltasar, que no son tonticos, como tampoco lo fue Papá Noel, para acertar con el Rey de la familia lo tienen cristalino… porque merchandising hay un ratico.

 

Hasta el tenedor lleva un McQueen quemando rueda. La batica, el pijamica, el vasico, el plato, el monico, las zapatillicas, pegatinas para el frigo, coches de plástico, de aluminio, pequeños, grandes, de peluche, el álbum para dibujar, la tienda de campaña, el biberón, la cuerda del chupete… Luego salgo al cruce del puntal y los coches me sonríen y me ponen ojitos, acho, y me dan ganas de hacer brillar mi rayo y decir Cachow!! Sólo me falta comprarme un mono de Rusteze, con su gorra y todo, para terminar de convertirnos en familia escudería oficial de Rayo McQueen. No me extraña que El Guille llame a los coches Carcars, aunque eso fue antes de ver la peli por primera vez. Tractores, motos, coches de todo tipo, camiones… le apasionan, y los Magos ya están informados. También habrá algún cuento, que le encanta que su abuela se los cuente, y chucherías, aunque a él, lo que le vuelve loco son las galletas. Si los camellos no se las comen, se las desayunará él tranquilamente. Luego está Miqui, que aún vive tranquilo, guarecido de nuestro mundo en la enorme barrigota de su mami, pero los Magos también se acordarán de él, que ha sido rebueno, el tío. ¿Lo nuestro? Algo habrá, pero acho, ya es secundario, más después de sobrevivir a la marabunta comercial de estos días, que cualquiera diría que seguimos en crisis… ¡Felices Reyes! ¿Cómo serán tus Reyes? Vale.

.

Foto: Rayo McQueen: Ca-chow!!

04/01/2010 20:05 achopijo #. sin tema Hay 10 comentarios.

Miguelico!

20100108102430-miguelitoiii.jpg

Somos ya tres, acho, contra la reina de la casa, por decirlo así en plan tal. En unos años podemos presentarnos a un 3X3 de street basket y llamarnos Los Delgado, o The Thins, si es que eso es correcto, que queda más molón para el rollo baloncesto, en plan la familia esa que cantaba, pero en street basket, y mola. Con Martínez de portero y el padrino de apoyo formaremos un quinteto temible para echar un futbito, y la reina en el banquillo, dirigiendo el cotarro. El Guille es ambidiestro, el payo, y Mike aún no se ha definido, y no alcanzo a descubrirle aún. Eso mi hermano Soni lo hace al vuelo, que es un vidente de las maneras zurdas. Al principio parecía que la cosa iba lenta, acho, que fue abrir los regalos de Reyes y que los McQueens tomaran mi casa, y salir pitando para la Arrixaca, y después de doce horas, la cosa cogió velocidad, que Mike por alguna razón decidió al final nacer en Reyes. Qué parto más preciosista, nenicos, que tuvo el Miguelico. Con un temple y una soltura, que parecía que el tío había nacido ya cien veces, y su mami… tela. Estuvo para que la nombren parturienta del año en una gala con vestidos de largo y eso, que le aplaudieron allí en la salica de dilatación hasta los armarios. Mike pisó tan a fondo que dejó a la Epidural a tres minutos del parto, y se vistió de amarillo a las primeras de cambio. Qué zagalico nos viene. Ni una lágrima en 36 horas.

Las contracciones deben ser mininas. No sé qué cosas gritaría yo en esas, pero seguro que me salían tacos nuevos de esos que salen cuando te das fuerte en el codo, o se te cae el sándwich cuando ya no queda más Bimbo y esas cosas. El caso es que ellas llevan eso, y lo mejor es apoyar lo justo, que si te pasas puedes convertirte en una diana humana andante. Nos salió bien, la verdad. Ahora, una vez nace y te quitas la tensión, nos toca el calvario a los papis, acho. Al menos en esta década, en la que aún no han renovado las maternidades y tenemos que fajarnos dos asaltos nocturnos con…: ¡El sillón de la Arrixaca! Cuando Guille perdí por K.O. en los dos asaltos, y con Miqui, acho, me ha pasado lo mismo. Noqueado. No hay por donde hacerle daño al payo, con su cuero negro, sus enormes brazos y su leve inclinación sin reposapiés... es entrar en materia, y empezar a caerte golpes: espalda, cuello, caderas… En media hora, besas la lona. Además, cuando empiezas a cogerle el aire, acho, toca teta, culo, pis, pañal, y hay que levantarse, con los golpes a cuestas, y con ternura cambiarle el pañalico al heredero. No, no es lo mismo, pero nosotros también llevamos lo nuestro.

Cuando haya maternidades hospitalarias modernens con sofases del copetín de Bullas, acho, habría que hacer algo como colectivo de padres derrotados por el sillón de la Arrixaca, y exigir una indemnización o algo. O acho, que pase lo que pase, las generaciones venideras tengan que vérselas con ese sillón, que no los tiren, que sirve de prueba paternopuerperil, esencial para la vida. Luego está lo de las cisternas. Que aquí hay un post entero, y hasta un blog, acho. Las cisternas de las habitaciones de Maternidad de la Arrixaca suenan como si despegara un Boeing 747 a un metro de ti. Sí, sí: fghhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhoooooooooooouuuuuuuuuuuuughh... Así suenan. Cada vez que una parturienta hace sus cosas y tira de la cuerda, 747 que despega allí mismico, a un metro o quince, y los papis, amoratados tras los combates con el sillón, damos un respingo que tocamos el techo con las pestañas. El tiempo que suena una cisterna no se oye otra cosa. Sólo la cisterna. La enfermera mueve los labios, en la tele pasan cosas, los niños lloran en silencio roto, sólo está ese ruido atronador, que parece que si no cierras la tapa del w.c. cuando tiras se lo llevaría todo para dentro, en plan agujero negro. Cisternas. Apunten, que con este tema, estas 36 horas han dado mucho para un buen post, porque acho, que levante la mano aquí el que no la haya montado pardísima alguna vez con una cisterna de por medio.

Bueno, con todo, a gustico estamos en la Arrixaca, con la sierra nublada enfrente y comiendo y cenando en Rodilla, que me faltan pocos sándwiches por probar. La pesca, de cine, como siempre. Enfermeras, matronas, auxiliares, celadores, médicos, gines y la prensa del hospital, como siempre, para matrícula, y las familias con las que coincides por allí, pues bien, que en esas plantas todo es alegría, pijo. Ahora toca papeleos, acho, con lo que me gustan... (hagan así con los dedicos). Ya os iré contando cómo andan las colas administrativas de nuestra querida Murcia. Por lo demás, gracias por vuestras felicitaciones, y nos vemos pronto por ahí, de bolitos, y nuestro familión, con El Guille de hermanico mayor, el payico, que cuando vio a su hermano se le tiró a darle un beso, y lanzó un ooooooh de lo más tierno cuando vio que se movía. Ante la invasión de los McQueens, volveremos a casa con refuerzos. Vale.

Foto: Miguel, con apenas dos horicas de vida

08/01/2010 10:24 achopijo #. sin tema Hay 30 comentarios.

I Feel Alive

http://www.youtube.com/watch?v=OsKL57925es

Miqui me miraba abriendo los ojicos suavemente, despacio, bajo la fuerte luz blanca del paritorio, mientras su madre le acariciaba la mejilla con dulzura. Hacía solo unos minutos que había liberado la tensión de muchas horas de parto, pasillos, paseos, mensajes de móvil, charlas con la matrona y caricias con su mami, esperando su llegada. Tensión acumulada, horas largas en las que todo se centra en ellos, en los tuyos. A apenas cien minutos para terminar el día de los Magos, Miqui decidió acelerar su llegada al mundo, y al poco de poder entrar a coger la mano de Pilar en la salita de preparación, llegó su hora. Nació pequeñico, con adelanto, pero con la fuerza de un superhéroe. Apenas lloró, y desde el primer suspiro, abría sus ojitos a ratos cortos, investigando el nuevo mundo. Piel con piel, decía la matrona, y se olvidó todo en un instante, cuando el bebé se acurrucó sobre el pecho de su madre y recibió un beso largo en su cabecita, con la mayor ternura que es capaz de reunir el ser humano. Un regalo de Reyes sin comparación. Después de dos días, todavía hace que se nuble todo lo demás, cuando has vivido el milagro de la vida en tu corazón.

Enseguida pude acunar a Miqui en mis brazos, y como hizo Guille, su hermanico mayor, me abría los ojos con esfuerzo para mirarme, y descubrir qué aspecto tiene esa voz que se acercaba a la barrigota de su mami para decirle cómo había quedado nuestro Real Murcia en su último partido. Mi tita Mamen estuvo allí todo el tiempo, como siempre, apretando la mano de Pilar, y tranquilizándonos, vestida de blanco. Es el ángel de la guarda de los niños de esta familia. Me vio nacer a mí y ha estado con mis dos hijos, dándoles todo su cariño, desde su primera bocanda de aire. Salimos del pasillo cerca de la media noche, ya sin tensión, con esa sonrisa que sólo el nacimiento de un hijo puede dar. Tocaba reanimación y tranquilidad, para mamá y para Miguelico, que tenía que comer y recuperar. Un último beso, una última mirada cómplice, una caricia, y allí les dejé descansar, hasta vernos en la habitación.

Me puse mi trenca, mi bufandica, y salí al exterior. Hacía frío. La sonrisa permanecía intacta, y empezaron a volver recuerdos, de Guille, del día de Reyes, de mis padres, mis abuelos, tíos, primos, amigos… toda esa gente que ha estado viviendo la tensión conmigo, con nosotros todo el día. Con el aire helado y finas gotas de lluvia, me sentí más vivo que nunca en mi vida, feliz, sin preocupaciones absurdas de ningún tipo, cómodo, en paz conmigo mismo, y con infinitas ganas de empezar con Miguel nuestra vida. Antes de llamar, me tomé un respiro, y recordé las palabras de una buena amiga: disfruta el momento. Toqué mi mp4 por casualidad, olvidado en el bolsillo de la trenca, y me detuve en la barandilla del parking del Hospital, a escuchar algo de música. Pensé en Viva la vida, pero por esas cosas de los aparatos, tras colocarme los auriculares, sonó Alondra Bentley, I feel alive… como un pequeño milagro caprichoso del destino, y la dejé, porque desde el primer acorde, noté que era la banda sonora absoluta de aquel momento de felicidad... I´m in love with everything that I can see around… lo preferí. La dulce voz de Alondra Bentley terminó de convertir la tensión acumulada en alegría contenida. Me quité los auriculares, y seguí mi camino. Saqué el móvil y busqué la M: - ¡Mamá! Ya está aquí Miqui! Ha sido espectacular, todos estamos bien… (…) Vale.

Vídeo: Alondra Bentley, I feel alive

09/01/2010 20:15 achopijo #. sin tema Hay 16 comentarios.

El Dalsy

20100114102727-dalsy.jpg

Cuando uno es padre descubre dos docenas de cosas que desconocía por completo de la vida cotidiana, que se convierten en un pispás en esenciales, y que, con el tiempo, a uno le parece mentira haber pasado casi treinta años sin conocerlas. El ejemplo más evidente son las toallitas, que ya fueron sujeto de post, elemento indispensable en el mundo bebé, pero que aplicado a cualquier circunstancia cotidiana puede sacarte de un millón de problemas. Pero otra de las cosas que uno descubre cuando se convierte en padre es el Dalsy, acho. Junto a la rueda y el fuego, el Dalsy es hoy por hoy, uno de los más importantes inventos del ser humano. Jamás un brebaje me había sorprendido tanto, acho, que tiene una respuesta causa efecto un trillón de veces superior al tequila, pero no poniendo pava, sino curando y tranquilizando a los niños, de ahí su suprema importancia vital. En el prospecto pone que es ibuprofeno, pero yo no me lo creo, acho, porque ibuprofeno hemos tomado todos y no es que sea la panacea, y lo del Dalsy es mano de santo, es como tener sed y beber agua.

Cuando los bebés se ponen malos toman primero Apiretal, que es una especie de Dalsy pero más flojico, que zurula bastante bien, pero bueno, renquea. Cuando los bebés son un poquico más mayores, esto es que pasan de seis meses, más menos cuando pueden sujetar su cabezón ellos solicos, ya pueden tomar el Dalsy, acho, y entonces estás salvado. El Dalsy es un todoterreno de la medicina bebística, es un medicamento mercenario, que doblega catarros, dolores de dientes, mocos, toses, diarreas y hasta chichones. Es la panacea, el sumun, el santo grial contra las enfermedades de la primera base, todas esas que se pillan en la Guarde el primer mes. Acho, es como un Didi Seven contra los viruses. Yo estoy ojicos con el Dalsy, acho, porque es que me veo en plan anuncio de Ariel, con mi delantal, y un frasco de Dalsy en mi mano en primer plano, diciendo que el niño tenía tos y mocos, y no dejaba de llorar, entonces le dimos un jeringuillazo de Dalsy, que degustó como si fuera un caramelico, y a los pocos minutos dormía como un bendito. Dalsy, el milagro antiviruses.

El Dalsy es naranja puro, pegajoso y sabe a jarabe antiguo. Es dulce, claro, y se toma en jeringuillazos. La cantidad va subiendo con la edad, y el límite son los 12 años, acho, que a esa edad ya hay que dejarse el naranja y tomarse el ibuprofeno de toda la vida. Los 12 años marca el límite. Aún nos quedan 11 con El Guille, que junto a su padre, es dalsista 101 por cien. Acho, que somos 1.280 fans de Dalsy en Facebook, y eso no es ninguna tontería. El logo es bastante, bastante feo, pero se le coge cariño, como para no cogérselo. La maniobra de sacarlo del frigo, agitarlo con desteza cocktelera, y extraer los cuatro puntos de jeringa, volcando suavemente el tarrico marroncillo jarabe, notando el semipringue y olisqueando la dulzura, es todo un ritual. Luego llegas a la cuna, entre sollozos y lagrimones, y aplicas. En unos segundos se atisba la calma, porque el bebé ya sabe que en unos instantes estará soñando, sin dolor de dientes, respirando a pleno pulmón, soñando con peluches enormes y McQueens ganadores, y el pasillo vuelve al silencio. Vuelves a la cocina, cierras bien el tapón, limpias la jeringa, cierras la caja con mimo, y suspiras, qué haría yo sin Dalsy… Luego vuelves a darle un beso al mico, que ya se ha calmado, y con una toallita te limpias las manos en un segundo, borrando cualquier atisbo de pegajosidad dalsística. Aún no lo he probado, pero os aseguro que si cojo un virus, un jeringillazo me aprieto. ¿Conocías el milagro Dalsy? Vale.

Foto: El Dalsy

14/01/2010 10:27 achopijo #. sin tema Hay 20 comentarios.

Señoras que...

20100116200153-tn2-angela-lansbury-2.jpg

Además de las cosicas del día a día, la tele, las modicas, las frases que más pegan y eso, ahora hay que estar al loro con lo que pasa en Facebook, acho, que los coolhunters no deben dar abasto en su curro, y en esos temas las redes sociales incluyen sus tentáculos para saber qué pensamos, qué nos mola y sacar tajada, claro está. Así, en el Face uno puede hacerse fan de cualquier cosa. Por ejemplo, el día que se supo que Tiger Woods además de una envidiable colección de trofeos poseía otra de preciosas noviamantes, su club de fans aumentó considerablemente. Entrabas a tu Face y veías como el cabroncete de turno había puesto en su muro: Fulano Pérez se ha hecho fan de Tiger Woods. Así con esas, pues de vez en cuando cazas un grupico que te interesa, y te haces fan, que es cosa de un click en el ratón. Yo soy fan del pastel de carne, de la ensaladilla, de los strokes, de Bitterconch, de Mad Men, del Real Murcia… bueno y de otras muchas cosicas así. Vamos que si un coolhunter me pilla puede hacerme un traje, que sabe más de mí, que mi madre.

El caso es que el rollo hazte fan ya se ha asentado, y en esas, se ha generado la primera gran super moda facebookera, que lo tiene todo para que empiece a haber merchandising, o dar el salto a la tele de alguna manera, porque acho, no hay día en el que no se cree un nuevo grupo, o en el que dos o tres amigos se hagan fans. Es la moda ‘Señoras que…’ Sí, sí, grupos de fans de más de 30.000 personas cada uno que son fanáticos de ‘Señoras que lo dan todo bailando los politonos de Telecinco’, ‘Señoras que se golpean las tetas cuando se abanican’, ‘Señoras que quedan para ir a andar’, ‘Señoras que van a la tienda a hablar con el dependiente y no compran’, ‘Señoras que cantan alto en misa’, ‘Señoras que van paseando y se paran en seco para dramatizar la conversación’, ‘Señoras que creen que dan palmadas al ritmo de la música, pero no’… Bueno, hay más de 500 grupos de Señoras que, que a su vez, tienen en total cerca de un millón de fans en toda España, acho, y eso no es mocopavo. Toda una revolución, que además esconde un trabajo colectivo de observación que ha terminado por definir a las Señoras españolas con unos índices de perfección que asustan, porque acho, lo bueno que tiene el fenómeno es que todos, absolutamente todos, hemos visto alguna vez a alguna Señora que… hace cualquiera de las cosas sobre las que hay un grupo.

Un hito, acho. Es un hito. Todos los días pongo el Face y me pego una carcajada con el nuevo grupo Señoras que del día. Parece que ya no quedan Señoras que, pero acho, siempre hay algo: ‘Señoras que van a la orilla y apoyan sus manos en la cintura’, ‘Señoras que se equivocan de muerto en el tanatorio’, ‘Señoras que abren el regalo sin romper el papel y después lo guardan’, ‘Señoras que discuten para ver quién está más enferma’, ‘Señoras que llaman Pryca al Carrefour’, ‘Señoras que nadan sin mojarse la cabeza para no estropearse el peinado’, ‘ Señoras que esconden el bolso cuando te ven’, ‘ Señoras que dicen cocreta’… bueno, así, hasta más de 500 resultados en Facebook, aunque el fenómeno ha dado para derivar en un surrealismo absoluto en los grupos de Señoras, que hasta hay varios grupos de fans de los grupos de fans de Señoras que. Por cierto, en el miniestudio que he realizado, la foto que más se utiliza es la de Ángela Lansbury, la Señora de Se ha escrito un crimen, que se convierte con esto en la imagen del fenómeno. Un retoque en plan popart y la convertimos en icono en un plis. Así que si usted no está en Facebook y un día escucha una conversación sobre el tema de las Señoras que, sepa que de aquí viene. ¿Se te ocurre algún nuevo grupo de Señoras que…? Vale.

Foto: Ángela Lansbury

16/01/2010 20:01 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

Mad Men

20100118114853-cuar01-madmen0806.jpg

Llega un invitado, se le recibe, y antes de que haya podido quitarse el abrigo, o casi ni saludar, el anfitrión está de espaldas a la cámara en el mueble bar sirviendo un par de copas mientras pregunta ¿una copa? Esa escena mítica de un trillón de películas alcanza su climax absoluto en el despacho de Donald Draper, alter ego de Dick Whitman, en la mejor serie de televisión de todos los tiempos. Sí, Mad Men fomenta el alcoholismo, el tabaquismo, la infidelidad, y el desparrame, desde una perspectiva natural que asusta, en un escenario temporal perfecto, incipientes años sesenta, en el techo del american way of life, y nos narra la historia de la nueva América bajo el prisma tan revelador como distorsionante de la publicidad y la comunicación, en pleno boom de las relaciones públicas. Matthew Weiner, el último genio que he descubierto gracias por partida cuádruple a VOL, bernal, Moñino y Alcázar al alimón (llego tarde, pero ya estoy al día), se clava un serión que he devorado en dos semanas gracias al mejor autorregalo de Reyes de mi vida, ocho deuvedés con las dos primeras temporadas de la serie que ayer mismo ganó su cuarto globo de oro.

 

Los capítulos son redondos. Tan redondos que parece increíble que la trama siga después de cada uno de ellos, desarrollándose, como la vida misma. Sorprende sin pasarse, engancha en cada capítulo, y en general, y se conoce a los personajes de una forma que, al menos yo, nunca antes había experimentado, si acaso, en Los Soprano. Por no hablar de Christina Hendricks, la mujer más volcánica que he visto nunca andar por un pasillico de oficina, que parece que se mueve todo menos ella, cuando es al revés. Con Draper, protagonista, nunca sabes qué pensar, pero en el fondo su historia hace que se le guarde un cariño tan humano como extraño. Conseguir que un tipo como Roger Sterling evoque sentimientos de ternura en una cama de hospital, relativizar la complicada existencia de una chica de pueblo que asciende vertiginosamente en la gran ciudad, hacer humana la mezquindad de un niño rico que hace apología del ejecutivo trepa, y a la vez enredar un entresijo de relaciones humanas y contar la historia de aquellos años americanos a través de la publicidad es un cocktail de genialidad que se saborea en la tele como si fuera una enorme película del mejor cine.

 

Los detalles la engrandecen. Los pies descalzos en el despacho de Cooper, el socio mayoritario, la fotografía, con escenas que son literalmente viñetas de Roy Lietchenstein, o cómo influye la vida diaria en la publicidad, cuando las mejores ideas surgen de las situaciones que los protagonistas están viviendo en ese momento en sus vidas privadas, desentrañando un modelo de trabajo que sigue vivo, además de unas atrevidísimas elipsis conceptuales que no interfieren en absoluto en el desarrollo de la trama hacen de Mad Men una serie esencial. La frialdad de la señora Draper, y a la vez, su calidez y comprensión, la alegría vital de Sterling, el falso autocontrol de todo el mundo, menos del pobre Freddy, la bondad y el miedo en los becarios, también sus anhelos, y la homofobia escondida, la homosexualidad de armario empotrado de Salvatore, los corrillos de las chicas, y su lucha interior contra una vida de mujeres florero en las últimas… y Madison Avenue, New York y whisky, vodka, gin, cervezas, vermuts, con leche, con zumo, con agua, solos, con hielo, en vasos chatos, en tubos, en copas con sombrilla, en restaurantes, despachos, reuniones, en casa, todo aderezado con el prendimiento de un Lucky Strike en todas y cada una de las escenas de la serie, que para rematar, como guinda de oro, tiene el mejor opening que he visto jamás. Póngase un traje nuevo, pañuelo blanco, sírvase un whisky on the Rocks en su mejor vaso, enciéndase un Lucky, póngase cómodo en el sofá, pulse play, y disfrute Mad Men, la mejor serie de la historia. Vale.

.

Foto: Pues eso, Mad Men

18/01/2010 11:48 achopijo #. sin tema Hay 20 comentarios.

Gracias Michu

20100119110833-537198-2.jpg

Michu ya no juega en el Real Oviedo. Pero allí, en el Requexón, se hizo futbolista. Su primera camiseta era azul carbayón, y sus primeros goles, siendo un niño, los celebró con el puño en alto y una sonrisa, abrazado sus amigos, en los campos de césped mojados por el orbayu de su tierra. Esos amigos con los que ha celebrado cada gol que encajaba el Sporting, el eterno rival, cuando lo del fútbol era aún un anhelo. Era un niño, pero cuando todo empezó, aún pudo vivir esas semanas especiales, en las que Asturias se revolvía de arriba abajo, esperando el partido del domingo, entre carbayones y sportinguistas. La Mareona inundaba la capital de rojiblanco, y el Tartiere se vestía con sus mejores galas. Eran los años del Colectivo, cuando las Brigadas Azules y los Chiribis hacían del fondo un volcán de oviedismo. Eran partidos del siglo, y duraban dos semanas, una antes, y otra después. Michú vivió todo eso siendo un niño, pero creció, y siguió jugando al fútbol. Debutó con el primer equipo con 16 años, en el día más feliz de su vida. Cuando llegó arriba, el Real Oviedo había caído hasta la tercera división. Los golpes del fútbol son difíciles, también para jugadores como él, formados en un equipo de Primera, que ahora lucha contra el filial de su eterno rival. Sin embargo, el sueño de jugar uno de aquellos partidos sigue vivo. El fútbol da muchas vueltas, como la vida.

 

El trabajo diario hizo futbolista a Michu, que tuvo que salir del Real Oviedo para hacerse el futbolista que quería. Con dolor, pero con convicción, Michu inició su carrera. En pocos años logró hacerse con un cartel interesante, joven promesa, perla en Segunda, y en la agenda de clubes importantes, como el Sevilla. Su Oviedo ha seguido estancado, ahora en Segunda B, aunque su afición ha seguido fiel, siguiendo al equipo por cientos de campos, con un apoyo incondicional digno de admiración. Michu no se duerme un domingo sin saber cómo han quedado los carbayones. Las vueltas del fútbol ponen sobre la mesa de Michu una oferta que dobla su salario. Es para jugar en Primera. Un paso más en su sueño y en su profesión… pero, cosas de la vida, y del fútbol, la oferta es del Sporting de Gijón. Sigue teniendo un sueño que cumplir. Lleva tres años en Vigo, mejorando, jugando al fútbol, un deporte que hoy le debe la alegría de toda una hinchada, como premio a su fidelidad.

 

La encrucijada hace que Asturias vuelva a removerse entre carbayones y sportinguistas. El fútbol está por encima de tantas cosas… Pasan días muy difíciles para Michu, que tiene claro que no quiere jugar en el Sporting, pero hay otras circunstancias que deben ser pensadas. Mientras, sportinguistas y carbayones pelean dialécticamente sobre el futuro del futbolista. Aparecen informaciones sesgadas, los rumores se hacen titulares, y a pesar de los desmentidos del jugador, se dice que ha habido amenazas, tanto de sportinguistas que no quieren a un carbayón vistiendo su camiseta, como de carbayones tachando a Michu de traidor, antes de que él mismo se haya pronunciado. Michu sólo escucha a su corazón. Los recuerdos de aquel gol son en azul carbayón. Su primera camiseta, el primer día en el Tartiere, sus amigos, su ciudad, y su gente pesan más que cualquier otra cosa. Aún tiene 23 años, y mucho fútbol por delante. La decisión estaba tomada desde siempre, pero Michu sabe que está haciendo algo fuera de lo común. Habrá muchos que no le entiendan, y es posible que otros clubes le cierren la puerta. Pero la rechaza, por su oviedismo. Michu se atrevió, y sin jugar para el Real Oviedo ha dado una alegría indescriptible a su afición, que ya tiene un ídolo eterno: La fidelidad no tiene precio, gracias Michu. La pancarta de Symmachiarii fue aplaudida por el oviedismo el pasado domingo con una larga y emotiva ovación, en un homenaje único en el fútbol de hoy, al que como hincha quiero sumarme, porque cosas así hacen engrandecen el fútbol: Gracias Michu.

.

Foto: La fidelidad no tiene precio, gracias Michu

19/01/2010 11:08 achopijo #. sin tema Hay 27 comentarios.

Chaqueticas

20100122124209-guardiola11209.jpg

Lo que no sé es cómo he pasado tantos años de inviernos murcianicos sin la chaquetica esta que ahora está, acho, que es de esas cosas que uno agradece se pongan de moda, porque además del pego, acho, sirve. Aún más para un ansiosudador como el que les escribe. Hace ya meses largos, y siguen aquí. Tanto que ayer mismo me pillé dos chaquetillas de punto en el Corting en un dos por uno de esos de rebajas, que eso ha sido todo en estas rebajas crisísticas, y ahí voy, con ellas más lombriz que cualquier otra cosa, sin sudores braceros, ni coloretes de Heidi, y además, me cabe el abrigo como si fuera un guante de franela, no como con los jerseisacos de antes, que te tomabas un golpe con el abrigo puesto y había que llamar a un soldador profesional para que te lo quitara sin problemas. Sí, sí, para los inviernos aprimaverados de nuestra Murcia del alma lo mejor del mundo es que haya llegado la modica de las chaqueticas.

 

Además, pijo, llevan dos bolsillicos así delante que no he visto cosa más útil en una prenda de vestir más elegante y funcional, que una riñonera es útil, pero mira que es fea una riñonera, empezando por el absurdo nombrecico que le pusieron al artilugio, por no llamarlo bolso, digo yo. Si guardo un respeto por los arriñonerados es por mi hermano Atrilista, pamplonica de bien, que es por eso. Acho, que en Pamplona llevan riñonera o si no los fusilan, que es el primer artículo de la Ley foral de lo viejo: - Para estar empadronado en Pamplona es esencial llevar riñonera, o chándal Adidas, o camiseta de manga larga con rayicas lilas y grises o verdes y grises, y en invierno, forro polar. Cuantas más prendas se combinen, menos impuestos se pagan. ¿Y qué llevan los pamplonas en las riñoneras? Bueno, eso es vox pópuli, pero no seré yo quien lo descubra. Lo que ellos llevan en la riño aquí se lleva en otros sitios.

 

Lo que no sé es si a Iruña ha llegado lo de las chaqueticas britimodernens… pero me da que igual allí pasó la modica hace una década, acho, que allí al que no toca en un grupo lo exilian a Zaragoza en un plis. Ya hablamos de la finura de los jerseys, y de lo bien que nos viene a los que merodeamos las tres cifras (Sr. Jena dixit), que solemos ser de termostato salvaje, así que gracias al brit pop por moverlas, y que me hayan llegado, aunque sea tarde, porque voy con mis chaqueticas bernaleras más cómodo que un San Bernardo campante por Chamonix. Lo que no hago muy bien es combinarlas con camisas… pero todo se andará, que lo que tienen las chaqueticas es que un día pareces Sean Frutos Murcia guay, y al siguiente un lord inglés que toma el té y escupe al decir las eses… Habrá que buscar la línea media, un poco a lo Guardiola, que es quien ha terminado de fijar el concepto chaquetilla, ¿no? ¿Tienes chaqueticas? Vale.

.

Foto: Guardiola, chaquetiquia...

22/01/2010 12:42 achopijo #. sin tema Hay 8 comentarios.

La Vergüenza de Murcia

20100124131632-perro-limpia-caca.jpg

No avanzamos. Incluso vamos para atrás, acho. Y lo peor es que no parece que haya soluciones a corto plazo. La gentuza que delinque esparciendo mierda de perro por la vía pública, ya sea en medio de la acera o en un parterre, sigue ganando la batalla a la Ley en la pedanía murciana de El Puntal. Impunemente. Dejas el coche en la ORA, parpadeas, y te han clavado 40 ciruelos así, que el otro día en el tiempo de ir al máquino ya tenía a un orero allí revoloteando por mi coche. Pero varios criminales sacan a sus perros por la puerta de mi edificio tres veces al día, 21 veces a la semana, 84 al mes, que hagan sus pises y sus cacazas, y se piran tan campantes, como si tal cosa. Es la mayor vergüenza que, hoy por hoy, siento por mi especie, y en especial, por mi barrio. Que también he visto a dueños de perros con sus bolsitas recoger educadamente. Pero acho, en El Puntal se han hecho fuertes. Las nuevas calles de los pintores parecen un lienzo bombardeado por todo tipo de cacucias de perro, en diferentes estados de descomposición, del marrón blanquecino asqueroso, al negro putrefacto, en bordillos, esquinas, en medio de la acera, en el portal mismo, en los parterres de piedrecicas, en los de tierra, en el parque de los niños, acho, hasta en el garaje… Sí, acho, sí, hasta en el garaje. ¿Dónde se ha visto eso?

Es una imagen lamentable, pero todos los esfuerzos han sido en balde. Estoy meditando convertirme en Clint Eastwood en Gran Torino, pillarme un fusil y colocarme en mi ventana a esperar a los criminales y recibirles a perdigonazos. Desistí solicitar educadamente que recogieran cuando uno de ellos, por cierto, legendario futbolista del Real Murcia, del que no diré su nombre por las alegrías que nos dio con sus muchos goles, me mandó allí donde se manda a los necios al requerirle que recogiera la caquita de su perrazo. – Nadie las recoge, no las voy a recoger sho… dijo. Par de huevos. Están por encima de todas las leyes. Nos han sometido. Es una sinrazón absoluta, porque en muchos casos, son los propios vecinos los que sacan a sus perros a los parterres de piedrecitas blancas que hay delante del edificio, sí, de su casa, donde traerán invitados y familiares, a que sus perros dejen allí los regalos al sol, que por la noche hasta sale el húmico aromático de los pastelillos. Cualquiera baja con los niños a juguetear. Sólo hay mierdas de perro en el suelo. No exagero, y si no se lo creen, vayan a verlo, en plan safari. Traigan guantes, una mascarilla y descubran este eslabón perdido de la educación cívica, en pleno siglo XXI, en Murcia.

Los que dejan a sus perros cagar en medio del portal, en plena acera, están ya tan convencidos, que yo creo que han perdido la razón. Pero es que hay otros muchos que al ver eso, claro, concluyen que dejar que su perro cague en los parterres de piedras blancas de los árboles es cívico. Como si el no hacerlo en plena acera ya eximiera de cualquier culpa. Ese es todo el civismo que puede contemplarse.  Lo que pasa aquí es inaudito. Lo de los carteles no funciona, yo creo que lo fomenta. Ni caso. ¿Denunciar? Estamos que tenemos tiempo de ponernos a hablar con máquinas, policías, rellenar formularios… ¿tanto cuesta que la gente tenga el mínimo de educación? El mínimo, pijo, ¿la única solución es que un policía pierda su tiempo multando a tontos? La caquica no muerde, ni mancha, ni quema, es sólo cogerla con una bolsa, y tirarla a la basura. No valdrá de nada, porque no creo que ni uno lea el periódico, pero en el achopijo protesta de hoy quiero decirles a todos los que no recogen las mierdas de su perros que  son la mayor vergüenza de esta ciudad, y a la Policía, recauden con el tema, cámarica de video, y multas al canto. Que se dejen la ORA y se pongan a multar guarros mierdaperristas, que, sólo con mi calle, se paga el tranvía. Vale.

Foto: ¿Tan difícil es recoger las caquicas?

24/01/2010 13:16 achopijo #. sin tema Hay 9 comentarios.

Reconstrucción

A veces todo se detiene. Paras en seco, sin querer, y te acercas a la orilla de tu vida, viendo fluir todo lo demás desde una pausa obligada, casi sin prestar atención. No te das cuenta, porque nada importa más en ese momento. Nada. El aire se vuelve denso, y la chispa que mantiene calor en tu día a día se apaga. Se enciende otro tipo de luz, dentro, casi escondida. Una luz que has tenido ahí siempre, pero que apenas sabes utilizar. Tienes que buscarte, en la calma más absoluta, cuando descubres que tu vida no ha dejado inercia al frenar. Te ves atrapado, pero tan vivo, que lo primero que sientes es un dolor que te ahoga por dentro, cuando la impotencia ocupa el vacío. A la vez tienes claro por qué estás ahí. Una sensación de necesidad absoluta es la que te mantiene en pie, y sobre la que sabes que vas a reconstruirte. Ahora es cuando te das cuenta de verdad. Nunca vas a estar solo, y no vas a dejar que ellos lo estén. Es gigantesco, precioso… tanto, que puede llegar a ser lo más complicado de abarcar en la vida.

 

Aprendes. Hacía tiempo que no estabas contigo, tan cerca, y echas de menos no haberlo estado más, sobre todo para saber cómo hacerlo. Ellos te necesitan. Lo sabes, desde siempre, pero es ahora cuando tienes que estar ahí, y parece que no hayas estado nunca. Tienes que luchar contra ti, y por ellos. La impotencia puede vencerse. Otros lo han hecho. Les recuerdas, viéndoles pasar, desde tu pausa, y te dan fuerzas. El tiempo es otro, no hay horas, ni minutos, ni segundos... en la lucha contra la impotencia, que arremete, constante. Cuando vuelve, Pilar está ahí, con un abrazo que reconstruye ese recuerdo reciente, que te devuelve a la realidad. Una sonrisa de Guille ilumina el mundo, una mirada de Miguelito es lo único que importa. Están ahí, conmigo, y estoy ahí, con ellos, en un aura irrompible, a la que damos luz entre todos, ahora, que la necesitamos.

 

Miguelito no sabe qué es el mundo, y lo mira desde una cunita de metraquilato, debajo de cables de oxígeno y glucosa. Escucha la voz de su mamá, y de su papá, entre pitidos de máquinas. Cuando tose o se fatiga parece hacerlo asumiéndolo como algo inherente a la vida que acaba de descubrir. Para él no ha habido pausa. Cuando el dedo de su mami le acaricia la mejilla, se acurruca, y se duerme, y cuando se acerca a su pecho, se relaja, seguro, confiado. El doctor dice que van a ser días largos, y que Miguelito está ganando, poco a poco, pasito a paso. Se recuperará. Cuando pase, con el tiempo, entenderá muchas cosas. Cada camino es único, y me acuerdo de Riham. La última vez que estuve en un box de neonatología fue con aquella bebé que me tocó el corazón. Pienso en otros, en sus pausas, en cómo se afronta la impotencia a diario. Miguelito tiene mucha suerte, y nosotros, también. Si flaqueas, te sientes mal enseguida. Te quema tu propia fuerza, esa luz que tenemos ahí, que se enciende cuando parece que no puedes hacer nada. Así estoy, sin estar, pero estando. También aquí, en mis letras diarias, que ayudan a la reconstrucción. Vale.

26/01/2010 11:24 achopijo #. sin tema Hay 28 comentarios.

Geles y Champuses

20100128111805-8521467061346272.jpg

Yo no uso esponja, acho, y gasto un huevo de gel y de champú. Pero que me lleno la manico así que se rebose y que haga más espuma que la vida. Los que ponemos pasta de dientes en el cepillo como en los anuncios, creo, que también nos ponemos gel y champú a espuertas. En temas de champú y gel soy bastante, bastante fiel. Moussel, H&S, Timotei (aunque hace tiempo ya) y ese que lleva melocotones que es blanco con la tapica verde, que parece que brota allí, en la bañerica. A veces, también cae un Hacendado, por eso del monopolio, que los geles blanquecinos tienen su aquel. Desde que somos dos en la misma ducha me han colado lo de los recargadores, y siempre enchuflo champú y gel desde el pilonico de frisfrus, algo que en casa no era así. Allí era directamente del bote. Menuda colección había en la bandejica. Por eso siempre, y digo bien, siempre, que me ducho en gimnasios y/o duchas de campo de fútbol me olvido del botecico, ya sea hotelero, grandón, real, ficticio o de frisfrus. Pero un índice de 99,9 por ciento, acho, muy por encima de paraguas y gafas de sol, lo que más he perdido en mi vida han sido botes de gel y champú.

 

Lo que es comprar en tienda, poco. Los geles y los champús son de esas cosas que parece que siempre va a haber. Es el trabajo silencioso de ellas, y que siga así. Cuando en la lista pone champú hasta que encuentro el pasillo en el que está he pasado por los papeles higiénicos, la comida de perros, el menaje, las lejías… acho, alguna vez lo he dado por perdido y me he hecho el sueco (¡Anda! Se me ha olvidado el champú…). Pero anda que no jode cuando estás en la duchica, le aprietas y el botecico te insulta con un: Pfffrrrrrrrrr! Y sale así una pompica. Es como dicen los champuses que te den, que no dan para más. Entonces es cuando empiezas a investigar en el resto de botes que hay allí puestecicos que parece que no sirven na más que para decorar la repisa. Vistacico, y al final coges el que más se parece al champú, sin leer nada, claro, te pones en la manico así, como siempre y cuando tocas pelo pasa eso del aceite, que uno ve las estrellas de la tiricia, porque aquello se resbala como si fuera el liquidico de los mejillones, y el pelo se queda que parece un espejo, acho, y se te pone de punta hasta el ombligo. Entonces lees: Acondicionador. Acho, el error del acondicionador de paya, otra vez.

 

Sí, tropezamos en la misma piedra una y otra vez. Pero en la ducha es que uno no puede ponerse a pensar antes de actuar, al menos yo. Así que bueno, la solución es sencilla, y el que se asuste que se compre un piano. Lo que yo hago es verter una ración triple de gel de baño en mi mano derecha y lavarme el pelo con el jabón, que el mejillonismo se termina en un periquete, y el pelo se queda como si te lo hubieran lavado mil mariposas de Disney, que yo creo que la gran mentira de la humanidad es que el gel es una cosa y el champú otra. Pero bueno… por si las moscas, yo sólo mezclo como solución de urgencia ante el error del acondicionador. Acho, y todo esto hoy, que han pillado a los champuses poniéndose el mismo precio y reduciendo el tamaño de los envases. Qué cabrones, eso es que quieren vender más acondicionador mejillonero. Menos mal que Henkel se ha chivado, y acho, si acaso, que hagan botes más grandes. Y ya que están en el candelero, acho, no vendría mal una nueva versión del mítico anuncio de Fa. Soy muy fan de Fa, pero nunca lo he usado. Por cierto, ya que estamos hablando de champús y eso, y no sé cuando volveremos a hablar, os diré que la palabra Champú está en el top tres de mis palabras preferidas. ¿Qué rollos te traes con los champuses y los geles? Vale.

.

Foto: Fa, la libertad rubia

28/01/2010 11:18 achopijo #. sin tema Hay 12 comentarios.

Cosicas... (RE)

20100131100059-azahar.jpg

Esas pequeñas cosas que disfrutamos, muchas veces casi sin percatarnos, porque son normales, habituales… son como la pizca de azúcar de Mary Poppins, una medicina sencilla para relativizar el día a día, sobre todo cuando han pasado momentos difíciles. Escribirlas me relaja y me sitúa. Achopijo es hoy una ráfaga de aire fresco. Espero que las disfruten pensándolas tanto como lo hago yo escribiéndolas:

.

El primer beso de la mañana, una toalla caliente, ver caer una hoja seca, mirarse en el espejo y sonreír, empezar un libro, meter el brazo entre los cojines del sofá, estirar los pies hasta oírlos crujir, hacer una bomba en la piscina, que te ofrezcan un bombón, la sonrisa de un desconocido por la calle, la mirada de una chica que pasa en el autobús, la carrerica para cruzar cuando el semáforo parpadea, el sonido de las ruedas del coche por la tierra, aparcar en zona blanca, encontrar algo que no buscas, buscando algo que no encuentras, una canica en el bote de lápices, una foto antigua quemada por la luz, dejarse caer sobre la cama con los brazos abiertos, ver volar una cometa, madrugar un domingo, el olor a chocolate, hacer un mate imaginario sobre el dintel de una puerta, esconderse debajo de la cama, un guiño de ojos, encontrar una vieja libreta de notas, el mail de un amigo entra mucho spam.

.

El sonido de una gaviota en el puerto, y el chinchineo de los mástiles, el ruido del viento en el mar, la arena alisada por el invierno en la playa, el calor de una bufanda un día de frío, una carta manuscrita en el buzón, pasar la bola en padel lanzándose al suelo, un tiro fuerte al larguero, el recuerdo de aquel gol, una tele antigua, recuperar un recuerdo olvidado, terminar un libro antes de dormir, la luz al salir del cine, deshilachar una hoja de romero para oler a campo, la flor de un cactus, y el vuelo de dos tórtolas entre los pinos, el pan caliente, la horchata fría, el olor a almendra molida, y las primeras flores de azahar. Las luces de los rascacielos al atardecer, el aviso de un peatón por una puerta semi abierta, el beso de dos novios en un banco del parque, ver a los niños correr, una canción que llevabas tiempo sin escuchar, el sueño de un niño en tus brazos.

.

Un coincidencia total, ver escrito el número del año que naciste, una matrícula de Murcia lejos de tu ciudad, pasear sin rumbo por ciudades nuevas, no llevar reloj, ni móvil, ni tener cercana obligación, una pelota hecha con bolsas de plástico y fixo, abrir una lata de atún con abrelatas y chuparse el aceite de los dedos, sacarle el corazón a un tomate, cogerse las mangas de la camisa cuando te pones el jersey, el cojín de encima de la barriga en el sofá, acariciar su pelo mientras duerme, el ajete de las migas, el chocolate del sandy, la palomita dulce quemada, las veletas de los edificios, la escarcha en las hojas de morera, pisar sólo las losas blancas, el olor a guiso de ternera, el hielo del gazpacho, darle de comer a las palomas, mirar hacia arriba en las calles de toda la vida y descubrir nuevos balcones, encontrar pulseras guardadas hace años, un póster viejo, doblar un clip, los mordiscos de un cachorro, una flor entre las hojas de un libro, cerrar los ojos al sol, un viejo graffiti que resiste al tiempo, saltar una valla, chutar una piedra por el mismo carril de losas, un nuevo comentario en el blog, un domingo más, leyendo el periódico… Vale.

.

Foto: Azahar

 

31/01/2010 10:00 achopijo #. sin tema Hay 7 comentarios.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris