Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2011.

El Despertar

Le costó muchos minutos abrir los ojos y moverse. Las horas de sueño pesado parecían haber agrietado sus párpados, aunque el calor del edredón nórdico mantenía un estado de suavidad que no quería abandonar. Habían pasado muchas horas, y no tenía un recuerdo claro de nada. Sólo sabía que podía quedarse allí, sin pensar en nada más que en la nada que le embriagaba. La luz entraba por los agujeritos de las persianas, dejando brillar motas de polvo sobre un montón de ropa negra agurruñada sobre el escritorio. No estaba dormido, pero tampoco despierto. Miró la mesilla, y allí estaba el móvil, sin luz, sin palpitar, sin vida. Antes de desperezarse tuvo el primer recuerdo de la noche. Un matasuegras, los colegas, gomina, brillantina y confeti volando entre abrazos y risas. Sonrió antes de acordarse a modo de flashes de otros momentos de la noche. De repente le vino a la cabeza que alguien había intentado despertarle para ir a la comida familiar, en balde. Volvió a sonreír.

Se dio la vuelta mientras se estiraba al máximo bajo el edredón, y notó la boca seca, pegada y polvorienta. Un ligero dolor de cabeza le llegó de golpe desde la coronilla, y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Gimió por un instante, y volvió a acurrucarse tapándose los ojos. ¿Era por la tarde? Tenía los pies fríos, y justo antes de acordarse de ella, volvió a cerrar los ojos, intentando regresar al estado de catarsis que terminaba de abandonar, pero no pudo. La sintió sonreír cuando devolvió sus miradas, una tras otra, toda la noche. Recordó ese momento en el que se cruzaron, rozándose, y se reconcomió por no decirle nada. Fue a la barra, y al volver, ella ya no estaba. Luego vinieron las risas, el taxi, los bares, la guerra de zapatos y el buen rollo de los amigos, y después los churros, el frío, los ojos rojos, y el amanecer entre una niebla inolvidable, el chocolate y el cansancio de esas noches cortas que se viven largas, cuando termina un año y empieza otro.

La semana que viene la volveré a ver en la cantina, y hablaremos de la fiesta. Se consoló, y sacó la cabeza. Las motas de polvo bailaban sobre la habitación. Agua. Buscó la botella bajo la cama, pero no la encontró. 16.46 horas. Miró la hora en el despertador, y respiró hondo antes de destaparse. Beber agua, encender el ordenador, cargar el móvil, llamar a la familia… igual un cine esta noche, para estirar el día. Con la esperanza de leer un mensaje inesperado, se sentó en la cama, se miró en el espejo de su habitación, y sonrió. Ya estamos en 2011, dijo, como si dentro de diez años todo fuera a ser igual. Vale.

02/01/2011 13:47 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Tabaco colateral

20110104095146-13.jpg

Llega uno con los ojos inyectados en sangre, el carraspeo afónico propio de haber estado gritando toda la noche, y con el tufo tabaquero de ser el carretero del dicho, que casi puede verse el halo olorífico persiguiéndote, ese que llevaba la mofeta francesa de los dibujos animados. Así que lo primero es irse a la terraza a dejar la ropa que se airee antes de lavarla. La noche nos confunde, y el tabaco, la camufla. Perdemos la voz y olemos a humo… y eso los que no fumamos. Ahora con la nueva Ley a ver cómo volvemos de la cenica de turno. Qué raro se nos va a hacer oler a nosotros mismos, o a otros, como dice Bitterconch, ahora sin el tabaco camuflante los desodorantes se van a poner el mono de trabajo. La noche seguirá confundiendo, pero menos, acho, que sin humo se ven los poros.

La claridad en el ambiente será bienvenida, que los pasivos del humo dejaremos el tabaco con gusto, pero menudo mundo de sensaciones se nos abre de repente, así, como que no quiere la cosa, acho, que el tabaco es malo, pero la halitosis aderezada con un poquico de sobaquismo, y otro poco de digestión pesada no enturbia, pero distorsiona que no huelas. Así que a ir ensayando sonrisas de caja, o a poner en práctica la estrategia del sin tapujos a la cara, que hay que tenerlos como cubos de Rubik. Ahora hay que volver de la cena con la voz aterciopelada, que la excusa del tabaco ya no cuela. Así que la fase de los cánticos regionales habrá que saltársela, o echar la culpa a la música, que estaba muy alta… o salir fuera mientras estos se fuman un pitillo, a ver si se nos pega algo de humo y podemos decir que estábamos en la terraza y allí fumaban todos como carreteros.

Lo de las terrazas va a ser otra. Los garitos, sin ceniceros, los fumadores a la calle, y el resultado la encolillación de la ciudad, que no he visto colilleros urbanos por ninguna parte, y anda que no van a necesitarse. Menuda oportunidad de negocio, acho, no es por nada. Colilleros urbanos para evitar la encigarración de las calles. Sin ellos no sería extraño que en unos días en vez de aceras haya un colchón de colillas, por no hablar de la playa. A ver si para los calores ya nos hemos hecho a la Ley y recuperamos la arena entre las colillas, que la batalla contra el tabaco vamos ganándola, pero luego nos queda, como daño colateral, la guerra contra las colillas. ¿Qué no fumas? Pues también te afecta el antitabaquismo. Vale.

Foto: Colchón de colillas

04/01/2011 09:51 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

Día de Reyes

Chocolate para desayunar, y el primer trozo de roscón, las prisas, las bolsas, los coches y la algarabía. La cola junto al paje del Corte Inglés, y el último repaso al catálogo. Los nervios todo el día, el dolor de barriga, y los Magos en el telediario de las tres. Los preparativos para la cabalgata, las bolsas para los caramelos, el paseo, el gorrito de lana, la bufanda y los ojos que brillan más que ningún día. La ciudad llena de niños que esperan un saludo de sus majestades poniendo cara de buenos. En los hombros, mirando al cielo, llega el hola de Baltasar. Calles cortadas, ríos de gente, y la noche que llega por fin, el día que los niños no pueden dormir. Un par de zapatos para cada rey, una nota dándoles las gracias, un dibujo para cada uno, unos vasicos con mistela, que dice Papá que les gusta mucho y un poco de turrón, que recuperen fuerzas… y servilletas. Un plato de leche, para los camellos, rebosante, y algo de fruta, no les vaya a faltar. Las luces del árbol, encendidas, y la puerta del salón, bien cerrada.

Los zapatos de mamá y de papá, por si les dejan algo… y antes de dormir, hay que llamar por teléfono a las abuelas, que pongan los suyos también, por si cae algo. Antes de cenar, todo está listo en casa. Se acerca la hora de irse a dormir, con ganas por un día, pero sin poder. Una vuelta, y otra, y otra más, quieto bajo las sábanas, afinando el oído para escucharlos venir. Detrás de la ventana, en el pasillo, por la terraza… ¿Por dónde llegarán? ¿Se comerán el turrón? Con cada ruido, un sobresalto ¿serán ellos? Nunca un niño los ha visto, porque sólo vienen, cuando se han dormido. Magia. Y así es… De repente, amanece, y de un salto corres al pasillo, hasta el salón.

Una espada colgando de la puerta, un rastro de monedas de chocolate que termina en un balón. Una caja gigante sobre el sofá, caramelos dentro de los zapatos y el barco pirata de los clicks navega por la alfombra, junto a cuentos y regalicos pequeños. Una nota con una adivinanza… ¡¡Han escondido regalos por toda la casa!! En la bañera, un parking con coches, en la terraza, un traje del Murcia y en los zapatos de Melchor, un trozo de carbón de azúcar. Apenas ha salido el sol, huele el chocolate, y espera de nuevo el roscón. En el descansillo se abren las puertas y los vecinos, de casa en casa, corren con ilusión. Papeles, cajas, carreras y algo que se echa de menos. Reyes de chocolate, en mi casa se han bebido toda la leche, pelos de camello en un sofá, se dejaron una ventana abierta… Recuerdos de ilusión. Felices Reyes. Vale.

06/01/2011 08:43 achopijo #. sin tema Hay 4 comentarios.

Baltasar

20110107093648-1294263641191-reyes-magos-murcia-094.jpg

Éramos ocho, y nos tocaron las ocho sillas, ocho, del paso de cebra, en plena Gran Vía, segunda fila. Lo que es un paso que no es paso, pero es paso, y allí estuvimos haciendo guardia y poniendo caricas con todo el que pedía permiso, y con los que no, que los hay que apartan las sillas arrasando con todo cerrando los ojos y tapándose los oídos. Pero disfrutamos la cabalgata, que para algo somos papis treintañeros, y la carica de los peques con Bob Esponja es para empezar el año con buenas vibraciones. Sí, digo Bob Esponja, porque acho, lo que es con Baltasar, no sé si es que es cosa del cambio generacional, pero como si pasa el aire. Es que lo de los baltasares es para que hagamos algo. No sé si la evolución multiétnica española y murciana tendrá que ver, que puede, pero en mis años veíamos a Baltasar, que era el Rey de todo quisque, y nos poníamos que ni echar gota, acho. Colaba como el agua, así estuviera pintadísimo y la barba fuera blanca brillo, que no hacía falta ni que las manos fueran negras.

Pero ahora, será eso, la multicultura modernen, pero a los zagales Baltasar no les cuela, que ni fuera cemento al colador del limón. Digo yo que lo de la pintura igual valía en 1982, pero está visto que en 2010 ya no pita. Que ves a Baltasar y parece un extraterrestre, que los zagales lo miran sin mirarlo, que siempre ha habido cierto miedo, pero lo de ahora es otra cosa… ¿No ha evolucionado el maquillaje? O pijo… ¿no hay un Baltasar de verdad de la buena? Que ya cuesta mantener la ilusión unos años, si seguimos pintando de Baltasar al tercer Rey Mago no le damos tiempo ni al matón de la clase de párvulos a que estropee el secreto mejor guardado de la humanidad. Porque acho, no se crean que es cosa de Murcia y el culo del mundo, que el Baltasar de Madrid, sí, sí, de Madrid, iba Baltasareado a mala idea.

Aunque acho, igual es cosa de ser padre, como lo del helado de turrón, que llega un tiempo en el que ya no ves a Baltasar, como no ves a los duendes ni a las hadas, y de repente, te llena más Melchor, el Rey serio… que puede ser también. Quilosá… por si las moscas, acho, a ver si para próximos años nos esmeramos más con Baltasar, que más vale prevenir, que curar, y si tenemos que hacernos de Melchor, nos hacemos, pero sin duda alguna. ¿Eras de Baltasar? Vale.

Foto: Baltasar en Murcia (Águeda Pérez La Opinión)

07/01/2011 09:36 achopijo #. sin tema Hay 2 comentarios.

Rebajas

20110108170322-sisifo.jpg

Enero cuesta cada vez más, que no es lo mismo que subir una vez más la cuesta de enero. Aquí estamos un año más, acho, haciendo el Sísifo eneril desde abajico, con la piedra más grande de los últimos años a cuestas, y con el enero más empinado que el mismísimo Mortirolo, y en estas, nos ponen siempre las rebajas, y acho, echamos el resto, que total, después de haber hecho peripecias si queda algo no va a ser para ahorrarlo, que españoles seguimos siendo y tal y como está el patio cualquiera sabe. Ese jersey fino que nos alcanza hasta el Bando de la huerta, y a ver si en febrero podemos irnos a la casa rural un fin de semana, a celebrar que hemos llegado vivos a la cima Pantani. Muy gráfico el ciclismo para los temas económicos, pero no hay EPO que pinte euros, acho, nos ha jodido, ni economista Fuentes que nos obre el milagro de Panoramix.

Para rebajas las que asumimos los que nacimos comilones, luchando contra las tres cifras como podemos, mientras subimos las rampas eneriles picando lechuga y bebiendo un litro de agua más al día, que los achaques pueden olisquearse con los esfuerzos, y ya sólo nos queda un pase al hueco, o una falta con la diestra bien cerca del borde del área para seguir recordando aquel que fuimos. Los propósitos, pues al menos lograr rebajar, que ya sería un logro, que para muchos las rebajas es sudar la gota gorda. Este año los Magos han colaborado, que con el equipo de jogging venía un pulsómetro, y para hacerlo más llevadero, tuve un Spalding coqueto para rememorar aquellas bandejas de la época del Instituto y el street basket. Lo de aprender inglés definitivamente lo sigo viendo negro, que si me fío poco de los brotes verdes, del asunto aprende inglés por ti mismo, menos aún. Porque acho, no creo que haya cosa más chunga en el mundo que aprender un idioma uno solico, por fascículos.

Que esa es otra… Siguen los eneros empezando coleccionables, pijo… ¿De veras los compra alguien? Al menos este enero lo hemos empezado con la historia de Ted Williams y un abrazo de buen rollo, 20 años después, que si no es un montaje histórico del más mítico rollo americano no puede parecerlo más, pero que da igual, porque nos alegra las rampas, y la lechuga nos sabe a gloria. Así que desde aquí les deseo, como si leyeran su nombre escrito en la carretera con una W, que tengan mucho ánimo y fuerzas para superar los 23 lunes que nos quedan de ‘rebajas’. Vale.

Foto: Sísifo

08/01/2011 17:03 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Días blancos

Hay días en los que el folio en blanco sobre la pantalla del ordenador parece la mejor opción para el artículo. Porque es la nada, el vacío de ese blanco previo, quizás donde más respuestas se pueden encontrar cuando nos preguntamos ese por qué imposible, que cada cierto tiempo nos golpea sacándonos del día a día. Esta columna son cinco minutos de tiempo, acaso una, dos sonrisas, sobre temas sencillos, para discutir con un bolito delante y no preocuparse demasiado. A veces actualidad, otras veces un cabreo, nostalgia, algo de fútbol… y Murcia en todo, nuestra bendita tierra, que nos regaló ayer un día de la primavera en pleno invierno. Pequeñas cosicas, cotidianas, que sonreídas son el mejor regalo para esos minutos de lectura. Eso trato de escribir, y eso quiero compartir a diario. Todo lo que hace que no pensemos demasiado en los problemas pendientes, en las noticias tristes, en el dolor del mundo… Que no hay nada más hermoso que ser feliz con las cosas pequeñas.

El ánimo surge, porque es necesario, muchas veces cuando parece que no lo hay, como hoy. Porque hay días, todos los tenemos, necesariamente, en los que lo único que importa es sentirse fuerte y saber mirar al futuro con optimismo. Días en los que más que respuestas necesitamos un abrazo sincero y un horizonte sobre el que seguir construyendo esa vida llena de pequeñas cosas felices, que hacen que el ciclo de la vida tenga sentido, más allá de los por qué imposibles, cuando las personas que más quieres se van para siempre.

Hoy he visto una ternura infinita en un abuelo joven, que besaba a su nieto, un bebé de seis meses, pocas horas después de perder a su esposa, mientras su hija sonreía desde un dolor inexplicable, acariciando una esperanza gigante. Mi amigo Hugo lloraba. Sin poder ni querer contenerlas, las lágrimas caían por sus mejillas mientras no podía evitar una mueca de admiración al sentirse parte de ese inmenso cariño, después de las horas más difíciles en sus 32 años. Hay días que la vida se pone delante de ti y te recuerda cómo has de vivirla. Días en los que todo se queda fuera, para que al volver sepamos apreciarlo todo mucho más. Hoy no ha habido chascarrillo, ni acho, ni pijo, ni cabreo para echar un bolito… pero mañana, cuando sí lo haya, seguro que sabremos apreciarlo mucho más. Vale.

08/01/2011 23:20 achopijo #. sin tema Hay 6 comentarios.

El Mando

Lo de las pilas del mando va a haber que hablarlo. Acho, que no puede ser que en la era de la tecnología táctil, que podemos pasar foticos acariciando la pantallica como si fueran pétalos de rosa, tengamos que apretar la tecla del volumen del mando de la tele como si nos fuera la vida en ello. No me digan que no, que nos conocemos, y en el tema mando de la tele estamos cortados por el mismo patrón, que en otras costillas nos cambiaron, pero para lo del mando no hace falta ni tirar la piedra, ni esconder la mano.

Evolucionamos con todos los aparatos, pero ahí seguimos, buscando el mando por los cojines, debajo del sofá, más allá de los límites de la alfombra, en el cuarto de baño, en la cama, debajo de la cama, otra vez entre los cojines, en la cocina, en el frigorífico, bajo la mesa de la cocina, en la estantería, al lado del teléfono, en el cajón de los mandos… y a la tercera vez que vamos a los cojines, allí está. Que no, aún no podemos llamar al mando para que suene, por mucho que lo pensemos mientras andamos locos por la casa preguntando por él, y nadie sabe nunca nada.

Cuando te interesa el mando es que somos caballos comiendo… Que aquí nadie se esconda, que antes de cambiar manualmente en las teles de plasma, si es que sabes, hay que encontrarlo, nada de volver al nomadismo sofístico, que el sofá es para quedarse.

Pero volvamos a las pilas. A ver quién es el guapo que se acuerda de las pilas del mando cuando hace la compra… Serán ustedes, porque lo que es yo, es como si me resetearan. Hay que ser de los que sacan el cedé de la caja con un papelico para retener la necesidad de pilas para el mando de la tele. Luego llega la peli, el fútbol, o la serie, y ale, a dejarnos el pulgar, el índice y el corazón buscando ángulos de dirección hacia la tele, rotando hacia arriba, hacia abajo, de lado, desde abajo… Hasta encontrar esa postura de muñeca girada 180 grados en forma de pico de pelícano en la que, de repente, sube el volumen.

Nos da por pensar que es cosa de la tecla en sí, que puede ser, porque hay canales que los pones a la primera… Lo que sea con tal de no cambiar las pilas. ¿Para cuando un multimando recargable que aglutine todos los mandos y suene cuando lo busques? Vale.

11/01/2011 09:57 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

23 Balones de Oro

20110112083401-balondeoro.gif

Se lo tenían que haber dado a Xavi o a Iniesta… Es la frase de la semana. La oyes en una esquina, en la barra del bar, en la mesa del al lado en el café, y está en casi todos los perfiles de Facebook. Esa es la frase que esconde el éxito español del premio para Leo Messi… Hay algunos que sólo dicen a Xavi, y otros que sólo a Iniesta. La mayoría dice que a cualquiera de los dos. Claro, porque España no tiene un 10. Un jugador total. No hay una estrella que haga del mejor equipo del mundo una cara reconocible, y ese ha sido su éxito, un éxito que ha cambiado el fútbol moderno.

Si miramos 2010 en el plan individual, la forma en la que hemos reconocido el fútbol de quilates durante muchísimos años (Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona, Zidane…) vemos a Messi, a Forlán, Sneijder, por el mundial, y si acaso, a Cristiano Ronaldo… y luego a Xavi, Iniesta, Casillas, Villa, Piqué, Busquets, Puyol… juntos, marcando goles, tocando la pelota, mareando al rival, demostrando una superioridad gigantesca, como equipo, uno por uno, pero como equipo. Porque España es un equipo sin estrella. La Estrella es el equipo y su juego.

Al contrario que la Brasil del 70, donde jugaba un tal Pelé, o el Barça de Pep, donde juega Messi, nuestra selección campeona del mundo está marcando una época única en el fútbol, ganando títulos colectivos, que son los que cuentan, sin ganar los individuales, algo que no había pasado antes, ya que todo equipo campeón ha tenido, al menos en la era moderna, su jugador estrella, para el que jugar o con el que llegar a ese peldaño más alto que los demás. El fútbol de España sale revalorizado de todos los premios individuales que no recibe un español. Nuestro éxito es haber dominado el fútbol sin un jugador de referencia, con grandísimos futbolistas en todas las líneas de juego, empezando por la portería.

El Balón de oro está desvirtuado, porque unos votan el mundial, otros el año, otros al mejor del mundo y otros por estrategia. Siempre ganará un gran futbolista, y siempre los finalistas serán merecedores de estar ahí, pero es imposible que un premio individual, más aún después de Sudáfrica 2010, represente lo mejor del año en fútbol, porque este año España ha demostrado que el mejor del mundo no es un futbolista, si no un equipo. Vale.

Foto: El balón de oro

12/01/2011 08:34 achopijo #. sin tema Hay 5 comentarios.

Followers

20110114090048-twitter-followers.jpg

La Twitter fever es un hecho. España es el segundo país del mundo que más crece en usuarios de la red social Twitter, y ahí estamos los apasionados de la comunicación, convirtiéndonos poco a poco en tuiteros, que es un medio espectacular para estar informado y conectado con medios, colegas, compañeros, amigos, familia y el star system, ahí es nada, acho. Con el rollo Twitter hemos adoptado nuevos palabros, entre ellos uno que está pegando un campanazo para marcar época, casi al nivel del reciente soy fan de origen feacebookero (un error sideral el cambio por el Me gusta). Hablo de ‘Los Followers’ que dicho así tiene nombre de peli de risa, con Richard Pryor por ahí. El follow, el unfollow, el following y los followers. Esto es el seguir, el dejar de seguir, los usuarios a los que sigues y los que te siguen.

Uno de los éxitos colaterales de Twitter, digan lo que digan, es destacar el número de followers, y ver cómo va subiendo, o decreciendo según lo que escribas en los 140 caracteres. Unfollow va y unfollow viene, hay quien los avisa tras una twitterbronca (@juanliverpool copyright) o duelo de tuits, y lo visualiza en su timeline (muro de tuits) para que todos sus followers vean cómo se las gasta, aunque se puede hacer por lo bajini, que lo normal es no enterarse de quien te ha mandado a paseo. Lo normal es tener un criterio para unfollowear. Como por ejemplo: la actividad. Si alguien no tuitea, unfollow. A los famosos yo les hago un Guadiunfollow, que no se van a enterar, y les sigo a temporadas. En la lista de following es en la que la #twitterplebe tenemos a los medios y los famosos, que suelen tener sus followings tísicos, los payos. Vamos, que si te sigue un pez gordo es como si te toca la lotería de followers, que Twitter es como la vida, cuantos más followers tienes, más followers puedes tener.

Acho, y me cuentan que la pesca pone en sus CV el número de followers, que los parámetros de reputación on line son el futuro, y nosotros con estos pelos. Lo del follow es que da mucho juego, igual como reminiscencia de aquel mítico programa ochentero de la BBC que ponían en la Segunda Cadena: Follow-me! Para aprender inglés, que en aquellos tiempos parecía que iba a ser coser y cantar, y en alguna casa quedará la colección de VHS del tipo con el pelo blanco que te explica cómo coger un taxi en Victoria Station. Así que lo del follow, más que un neologismo, es un renacimiento. ¿Cuántos followers tienes? Vale.

Foto: Follow me!

14/01/2011 09:00 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Musiquicas

20110115090113-ch55507.jpg

Para Elisa era la más mítica. Te ponían a la espera, y ale tirorirorirori roriroriii… una y otra vez, en bucle, hasta que te decían que Mengano había salido o estaba reunido. Minuticos al teléfono para garabatear, hacer listas, pensar en próximas llamadas o terminar las preguntas preparadas para la entrevista… Antes de eso recuerdo sonidos guturales, casi como aquello que sonaba a espíritus cuando conectábamos Internet por la línea del teléfono, que luego algún lumbreras convirtió en politonos vintage y en bakalao marronero. Luego están los sucedáneos de Para Elisa, que son muchos e irreconocibles, más o menos metalizados, telefonizados, pero en plan piano y eso, que son los que se hacen aburridos, a malababa, claro.

Entre esos aburridos están los peores. Suelen ser de lugares serios, acho, qué cosas. Los de caja de música, que son un paso más en la paraelisación de las musiquicas para esperas telefónicas. Un bucle que a veces amenaza con incrustarse en tu superyó hasta crear la psicosis más paranoide. Así que cuando hay que hablar, uno parece hipnotizado. Aquellas esperas entre tonos de comunicando y similares desaparecieron del mapa, evidentemente, que más de uno se ha pasado una hora colgado al teléfono con el comunicando pensando que era el pase de línea y lo que estaba era más colgao que la salchicha de Lorca.

Las que también enervan lo suyo son las orquesticas. Suelen ser melodías cortas, así, con todas las ganas, para que te pongan quisquilla. Tambores, platillos y un leve crescendo al final, con tónico pegadizo. Compañías telefónicas. Que no saben na, acho. Una, y otra, y otra… Esperas siete minutos y parece que pasa de invierno a primavera. Menos mal que en algunos sitios ponen música. Menos mal por decir algo, porque esperar con Colgado en tus manos tiene miga. En una multinacional, el otro día, me dejaron esperando con Miles Davis… y casi me sirvo un Whiskey y me quito los zapatos. Creo que cuando se pusieron, colgué y di el tema por zanjado. Nos ha jodido.

También mola cuando llamas a una radio, que todas sintonizan su dial en la espera, y se hace ameno. Estás esperando, y cuando lo coge la persona estás ya tan metido en arena que ni te acuerdas a quien llamabas. Casi como con Miles. Anda que no son importantes esos minutos. Acho, que no es ninguna broma. durante la musiquica se pueden tomar decisiones para cambiar el mundo… Así que no sé si habrá asignatura de Melodías para esperas telefónicas en Ingeniería de Telecomunicaciones, pero acho, están tardando. ¿Qué musiquica para esperar te mola más? Vale.

Foto: Para Elisa

15/01/2011 08:59 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Ofiuco

20110116103411-ofiuco.jpg

No. No es el nueve que busca el Madrid, aunque tenga nombre de tanque goleador, que la toca bien con los pies, de la escuela rusa... Es, acho, que los olmos están a esto de dar peras, el nuevo signo del zodiaco, y dos piedras. Sí, sí, que lo han dicho los de la Sociedad Planetaria de Minessota, ahí es na. Así que como si no tuviéramos bastante con la ultracrisis mundial, ahora cogen y nos ponen 13 horóscopos, justo un añico antes de la findelmon Maya. Como para comprarse un traje amarillo, dos gatos negros y un sombrero con forma de escalera. Rompa espejos y échese la siesta, que menos mal que los géminis somos descreídos por naturaleza, porque si no íbamos listos. – Acho, pero ahora ya no eres géminis... Pijo, es verdad, que llega Ofiuco y nos apelotonamos todos un mesecico. 34 años siendo géminis y ahora hay que cambiarse la personalidad, en mi caso, las personalidades.

Saca los bollos del horno, que vamos a meter más. La que han liado los de Minessota, acho. Sin comerlo ni beberlo nos han alargado la conversación un minutico más, que en el siempre incómodo momento horóscopo ahora hay que decir yo era tal y ahora soy tal, y lo peor es que con un signo más las probabilidades de coincidir, y agarrarse a ese halo de esperanza que representa ser del mismo signo, son menores, claro. Otro problema será cuadrar las 13 cajicas de texto en los periódicos, que si hay algo que funciona en una redacción es la página del horóscopo, si no es la primera que se manda a imprenta es que la cosa no está bien pertrechada. Que se puede creer o no, pero hay días que te los cambia el parrafico del horóscopo, digan lo que digan. Menudo arte, ser redactor de horóscopos.

Menos mal que algo bueno tiene el asunto, y es que el tal Ofiuco en la mitología griega era hijo de Apolo y su rollo era la medicina. Pero acho, que el payo resucitaba a los muertos. Así que ya lo miran ustedes como quieran, en plan el horóscopo número 13, que tiene nombre de novela de Ken Follet en la que muere hasta el de la camisa, o por el camino de la esperanza, el signo zodiacal que resucitó al mundo de la oscura crisis. Eso sí, ni Minesotta, ni pijos en vinagre, hasta que los periódicos no incorporen a Ofiuco a la lista, no lo daremos por oficial. ¿Eres Ofiuco? Vale.

Foto: Ofiuco

16/01/2011 10:34 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

¿Te quito mucho?

Desde hace 20 años esa es la pregunta que me hacen cuando me siento en el sillón, uno de los tres, de la Peluquería Bernal, una barbería entrañable de barrio donde llevo pelándome desde que iba a la Aneja, el cole de al ladico. Acho, es lo más parecido a Brooklyn que hay en Murcia. Allí parece que los años no pasan, con sus espejicos antiguos, las cuchillas, los tarros con los peinecicos y los muebles setenteros, con los sillones acolchados y las palancas antiguas para subir y bajar con el pie. Los Viejos, con todo el cariño del mundo, que así es conocida la Peluquería Bernal en el barrio, visten un semidelantal – chaqueta, de esas de oficio, que vale para todo curre, azul marino fuerte, con peine, cuchillas y tijericas así asomando por el bolsillo.

A veces parece que estás en una peli argentina, o americana a la italiana. Siempre he pensado que un buen lugar para ir en una ciudad lejana es una barbería de barrio. Los Viejos son sabios, como no podía ser de otra manera. Yo no soy de los parlanchines. Nuestra conversación se reduce a hablar del tiempo, y cada diez o doce veces, algo de fútbol, pero son maestros de la conversación, da igual el tema que saque el cliente, ellos tienen frases para todo, y buenas. Un día entró un señor y dijo que todos somos hermanos. El peluquero más mayor, muy tranquilo, asintió… Aunque sólo hasta que quiera el dinero, y sentenció a los dos minutos: - El dinero tiene la culpa de todo. Siempre han sido tres, dos señores mayores, y un tercero, más joven. Hace ya meses que hay un chaval nuevo, con el que la última vez tuve la más larga conversación en muchos años. Tiene madera agradable, pensé.

La radio, un cassette de los 80, siempre está enchufada, poniendo la banda sonora a la Murcia urbana que lleva 30 años pasando por la puerta acristalada de la peluquería de caballeros. Se pela uno por 8 euricos, a gusto, rápido, y siempre bien. No se pueden pedir moderneces, es algo que se sabe cuando se es cliente, y el repaso, a cuchilla. Si soy tradicional para algo en la vida es para cortarme el pelo, como dirían fuera de Murcia, porque las veces que he variado no he estado cómodo, incluso en sitios donde los masajes del lavado rozan lo orgásmico, o que te toque un modernen y te haga lo que le salga... y eso que yo creo que hay que cambiar de imagen, ojo... Pero nada, que yo me pelo en Los Viejos, que además, siempre se aprende algo y se gana serenidad. ¿Dónde te cortas el pelo? Vale. 

18/01/2011 09:31 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

Los Guiris

20110121091029-un-espejo-salado-en-san-ped.jpg

No hubiera adivinado nunca a qué dedicó su vida, aunque fuera lo que fuera tenía toda la pinta de serlo. Médico, agente de seguros, ejecutivo de un banco... A él le daba igual. A ella, también. Atardecía en naranjas sobre el tenue blanco de las arenas en San Pedro, entre las aguas de las salinas, azucenas de mar y carrizos. Con los zapatos en la mano apuraba el paseo de invierno que hay que hacerse todos los años, descalzo, acostumbrado ya al tacto de la arena fría y la brisa del azul marino. Su pelo, blanco brillante, renacido de un rubio pesado, como el de su chica, chispeaba llamando la atención en la típica estampa de postal turística, sólo a unos metros del agua. Con pantalones cortos, chalecos de Indiana Jones y camisetas de manga corta, ambos permanecían sentados sobre la valla de madera, inmóviles, mirando al horizonte mediterráneo. Ella, recostada sobre su hombro, él, rodeándola con el brazo, apoyado sobre su rodilla. A sus pies, una riñonera, una bufanda azul celeste, y dos libros: The sun also rises, tapas blandas, abierto y desgastado, y una guía de Lonely Planet de España… y una botella de agua Evian, junto a una flor de siempreviva.

Aquí están, los guiris. Míralos. En un hueco del paraíso, con el tiempo parado en seco, sin minutos, saboreando cómo se va el sol un día, con el cariño de dos vidas enteras, en una soledad nueva para revivir. No podía verles las sonrisa, pero podía sentirla como un nacimiento, con envidia y admiración. Él acariciaba levemente el hombro de ella con el dedo meñique, mientras permanecían serenamente, en nuestra Murcia del alma, obnubilados por esa luz única que filtra el Mar Menor, en la playa de La Llana, llevando al Mediterráneo aún más allá. El Molino dejaba de verse por segundos, y La Manga se iba encendiendo, desdibujada por el viento. Una foto fija, una acuarela, unos versos, palabras... todo cabía en esa imagen real, que hizo sentirme afortunado, por acoger esa felicidad indescriptible en mi tierra, para quienes han vivido una vida al otro lado del mundo.

Me senté cruzando las piernas, a despedir el paseo, y el día, y el invierno en la playa, que no sé cuando volveré, pensando que ellos estarán aquí mañana, y pasado, y al otro. Pensando que todos estamos aquí para ser felices, sin dar igual dónde, pero para serlo hasta el final, y cuanto más, mejor. Admirar el amor de una pareja de ancianos, sentir que ese adiós al día era tan suyo como nuestro, hace que en días difíciles, se ganen fuerzas para seguir adelante. Sonreí todo el viaje de vuelta, y lo hago aún cada vez que les veo, viviendo. Vale.

Foto: Salinas San Pedro

21/01/2011 09:10 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Marineras

20110122123258-nueva-imagen.jpg

Dicen que todo bareto tiene su secreto, su toque mágico, inconfesable en algunos, confesable en otros, pero porque da igual, ya que es irreproducible. Que si el aceitico de las anchoas, que si la cocción rápida, la lenta o el tipo de patatas, con atún, sin atún, las variantes, sin zanahoria, con muy poca zanahoria, con el huevo ya mezclado, con el huevo sin mezclar, sólo con la yema, sólo con la clara… Hasta hay quien le pone polvo de almendras. Después de mucho estudio, de poner y quitar ingredientes, y variar cantidades, hace tiempo que llegué a la conclusión de que la ensaladilla rusomurciana perfecta no es única, o sea, que no existe, si no que en cada sitio alcanzan su propia perfección, y entre esas elegidas, ya cada cual busca su estrella propia. Dice tanto esta regla de las marineras, que es lo que más las engrandece, porque es evidente que la rosquillica y la anchoa son esencia, pero lo que hace la marinera, es la ensaladilla, sí o sí.

Formalmente, deben cumplir con los cánones. Nada de grumos, ni trozos excesivos de nada, ni mayonesa extracorpórea, ni guisantes… ¡por la tres veces Guapa! pésoles, con jamón, pero fuera de las marineras, y entre todo, esencial, el compactaje. La masa ensaladillera que aguante rosquilla, sin vencerse tras la primera arremetida. Igual que el filetico de anchoa debe reposar completamente sobre la cúspide, lo que indicará su jugosa frescura cantábrica, además del brillo de espejo en sus lomos. La quillica, oscura más bien, y finica, que aguante llamando la atención, y cruja bien, de una parte, cuando el tiento… y Habemus Marinera. El detalle de presentación es más personal, anchoa en tres trozos, presentación piramidal, marcas de tenedor… detalles a mejorar. La perfecta es la clásica, como en casi todo, sin cortes, sin forma, pulcra y bien compacta.

Con estas líneas, no se crean, junta usted una decena en una mañanica larga de tapeo, entre las que le costará elegir un triunvirato, sin parecerse, pareciéndose, que marineras todas serán, y es por eso que imposible resultaría un concurso legal, que eligiera la mejor marinera de la ciudad. Sólo cabe degustación, y que elija cada cual. He aquí mi opinión, sobre una de las muchas discusiones de aceituna y bolito, en esas tertulias que pase lo que pase, seguirán dándole aire a Murcia, por ejemplo, los mediodías como el de hoy. No es que no me moje, es que después de intentarlo toda una vida, es imposible determinar si la mejor marinera es la que más te gusta, o cualquiera de las demás. ¿Dónde te tomas la mejor marinera de Murcia? Vale.

Foto: Marineras, Torero.

22/01/2011 12:32 achopijo #. sin tema Hay 15 comentarios.

Rotonda Estrella

20110125101909-5806803.jpg

Una colección que me molaría tener si fuera de los que tienen constancia para las cosas sería la de todos los botes de Estrella Levante que se han hecho para las Fiestas de Primavera. Es una de esas cosas que desde las primeras rampas de enero algunos esperamos, y nos hacen seguir al pie del cañón. ¿Cómo será la de este año? Quedaría tres veces guapa así colocadica en una leja larga, en el estudio. Pues no tiene material la Estrella Levante para poner una tienda de merchandising, acho… De sobra. Camisetas, sudaderas, llaveros, gorras, material vintage, balones de fútbol, bufandas, banderines, toallas, sombrillas, posters por épocas… menudo filón. Yo sé de más de uno y de dos que serían fanáticos al nivel de freaks. Si además puedes tomarte un quintico en la visita, mejor que mejor: Estrella Levante ‘La tiendecica’, ahí, en el centro, bien modernica y con pantallas gigantes. Por todo esto que siempre hemos soñado entre los amiguetes, y por ser Estrella Levante esa imagen que más nos une a los murcianicos, con mucho y de largo, veo cojonudo lo de la rotonda Estrella.

Sí, sí, que está quedando guapamente, y además va a servir para que celebremos los 50 años de levantar estrellas con monumento murciano. Porque sería mucho cambio, pero es que hasta podría servir como nuevo epicentro de celebraciones deportivas murcianistas. Si en vez de la primera caldera de cocción de la Estrella hubiera una fuente de cerveza al más puro estilo Simpsons, acho, yo creo que no quedaban dudas. Pero como esto no es un sueño de Homer, con que saliera cerveza con cada ascenso o título logrado íbamos servidos.

Menuda es la Estrella, que se nos hace cincuentona, eso sí, tan rubia y natural como siempre, dorada como el sol y fresca como el viento, himno eterno de aquellos años en los que el fútbol era un sueño, y luego hermana y compañera de bolitos, bandera de Murcia en toda discusión cervecera que se precie dentro de nuestras fronteras, nacionales, entiéndase, uno de los orgullos del murciano medio, maridaje único en el mundo con pataticas fritas y limón, pastelicos de carne y marineras. Quintos, tercios, litros y botes, todos tienen su aquel, su tiempo y su recuerdo. ¡Ay! nuestra Estrella del alma, talismán de tantas cosas. En cuanto inauguren la Rotonda Estrella, iré a hacerme una foto con la familia, que esa es de las de cabecera, acho, claro que sí. ¡Viva la Estrella Levante! ¡Levante una Estrella! Vale.

Foto: Espero que no se quede con Rotonda de las litronas...

25/01/2011 10:19 achopijo #. sin tema Hay 6 comentarios.

Bótox

20110128094527-carmen-de-mairena-interior-2.jpg

Anda que no pegó en su día el bótox, acho, que ha sido uno de los más grandes que no, pero que sí de la historia reciente, y ha terminado por ganar que no. Vamos, que lo suyo era decir que no, pero luego que sí, en plan actriz histriónica que se da una alegría porque ella lo vale. El doble juego del flirteo, pavoneo, tonteo… llámelo como quiera. Hubo un tiempo en que no se sabía muy bien si la que se había puesto bótox era superguay, o todo lo contrario. Qué quieren que les diga, yo lo tengo claro, desde que supe qué era soy antibotox de carné. A mi es que todo lo que es bótox lo relaciono directamente con La Veneno, o con Carmen de Mairena. Porque mira que eran poquicas las que se ponían una chuminá que ni se notara… Al final caían en las garras y se enbotoxizaban los morros amairenándose que era inexplicable que no se dieran cuenta, pijo. La hinchazon de botox bien podría ser una metáfora de la burbuja, dibujada en labios y pómulos de las burbujeras conosorte, establecimos un buen día de bolitos.

 Pero ojito, que uno de cada diez botoxeros es payo, que ahí estamos. Fulanico se ha puesto botox en las cejas, te enterabas. Pues vale. Empezamos con las cremicas de la metrosexualización y ya no hay quien nos pare. Tengo yo la cara como para meterme botox, acho, que ni Don Pimpón. Pero hay gente para todo, que dicen las abuelas. El caso es que el botox ya suena a vintage, y dicen las encuestas que cae en picado, y no sé si será costumbre, pero el mairenismo se ve cada vez menos. Cosas buenas de la crisis, que ya es hora de dar con alguna, cuando aprieta el cinturón nos dejamos el botox.

 Ahora en vez de pincharse los labios está de moda separarse las paleticas. Cosas que pasan. Que si Madonna, que si Vanessa Paradís… y resulta que la separación de paletas es lo sexi, ni los ojos, ni las curvas, ni los movimientos de cadera… No. Las paletas separadas. Diastema, que se llama. David Delfín se las puso, y eso es casi una onomatopeya de lo modernen. A ver si no se les va de las manos, como en el bótox, y acabamos viendo pesca que en vez de separarse las paletas se las quita directamente. De momento, lo que pillé de una conversación en la sección de Perfumería corrobora todo esto: - Nena, te lo dije, yo nunca me puse bótox, y ahora me dais la razón. ¿Nadie se puso botox? Vale.

Foto: Pues eso.

28/01/2011 09:45 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Nanas

Mamá. / Yo quiero ser de plata. / Hijo, tendrás mucho frío. // Mamá. / Yo quiero ser de agua. / Hijo, tendrás mucho frío. // Mamá. / Bórdame en tu almohada. / ¡Eso sí! / ¡Ahora mismo!
 
Hubo un tiempo que sin esta poesía (Canción tonta, García Lorca) no podía dormirme. Justo antes de taparme hasta los ojos, de niño. Antes, recuerdo el tarareo suave del mítico Qué será, será de Doris Day en El hombre que sabía demasiado. Aquella fue una de las dos nanas de mi vida, la que tenía el truco para dejarme ko, en el coche, en el sofá, para la siesta… por la noche. El tarareo agradable, un par de caricias en el pelo, y tronco. No fui el único, que en mi generación he sabido después que las mamis emulaban a Doris Day en porcentajes altísimos. Vamos, que además de la Canción de cuna de Brahms, hit histórico de las nanas, el Whatever will be debió estar unos años rozando el trono, y por ahí andará en el top tres histórico de las nanas.
 
En casa la usamos en nuestro spanglish amurcianao y funciona, aunque dimos con un tema que deja en mantillas a todas las manos de santo, acho, pero que podría decirse que es milagroso: el himno de la Associazione Sportiva Roma, sí, sí, el himno de la Roma. Es entonar un par de estrofas, el estribillo par de veces, y caen sumidos en un sueño tierno, placentero, armónico y dulce… gialla come er sole, rossa come er cuore mio… Bueno, si no lo conocen, escúchenlo, que se pega rápido, y prueben con sus retoños. El único problema es que luego sean de la Roma, bueno, mejor que ser del Madrid o el Barça... Más original ¿No? Que ser romanista no tiene por qué desmerecer ni al murcianismo, ni al cartegenerismo, y más si viene de cuna… Porque acho, también he probado el Canto a Murcia, pero es terminar con el crescendo, mirarles a la cara y tienen los ojos como platos, vamos, lo contrario a dormirse.
 
La otra nana de cabecera es el poema de José Agustín Goytisolo, que canta Paco Ibáñez. El lobito bueno, la bruja hermosa, el príncipe malo y el pirata honrado son colegas de mis hijos, casi de la familia, que cuando le cuentan el cuento de Caperucita dice El Guille que el lobito no puede hacer eso, porque el lobito es bueno. Ahora, que nadie se engañe, las nanas funcionan, pongamos, en un 60 por ciento, que hay veces que ya puedes ponerle corazón y mimo, o traer una sirena, que no hay nana que valga. Que lo de nanai debe venir de eso. ¿Qué nanas te cantaban? Vale.

29/01/2011 11:21 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Domingo

El cursor parpadea. El folio sigue en blanco. Hace sol. Suena Frere Jacques en el gusano de lucecitas al otro lado de la puerta del estudio. Las fotos de las revueltas en el Norte de África encabezan todos los periódicos on line. Las columnas de opinión hablan de los recortes, de la jubilación, de las pensiones… entre llamadas a la calma y fotos de pancartas de todo tipo, por todas partes. Los deportivos hablan del Niño Torres y cantidades de dinero que siguen asombrando. Recuerdo su gol en la Eurocopa. Nadal, Ferrer, el balonmano, Contador... No es un fin de semana demasiado exitoso, para lo que estamos acostumbrados. El nuevo Ferrari de Alonso me parece el de siempre. Son días de viajes a Madrid. Veo las primeras fotos de brindis y abrazos de amigos. Bufandas, cazadoras, pantalones de pana. Dos zagales corren con sus bicis en el patio. Me gusta el humo fino que sale de mi taza preferida, y el olor a cantueso, junto al portátil. El Guille me pregunta que cuando se me va a caer la barba. Vamos a comer con la familia. Fiesta sorpresa. Serán unas horas agradables, seguro.

Los correos electrónicos avisan de una gran quedada de bloggers murcianos. Una buena idea, del gran Antonio Rentero. Allí estaremos. Descubro los chemtrails, estelas de condensación en el cielo, y sonrío con el mensaje optimista de Coca Cola. Mientras un científico crea un arma cien mil mamás hacen una tarta de chocolate. Borro spam. Un paso más en la organización de un viaje cercano. Suena el teléfono.

No llegamos al mercado. La niebla de la mañana nos frenó, y ahora tenemos el sol de Murcia en todo lo alto. Hay cola en el puesto de churros, como todos los fines de semana. La quiniela quedará vista para sentencia, que para hoy ya se habrá jugado casi todo. Hace diez años que Capriati ganó contra todo pronóstico la final del Open de Australia a Martina Hingis. Para algunas cosas el tiempo se pierde entre recuerdos. Dentro de diez años parecerá poquísimo tiempo cuando el hijo de Penélope y Bardem ya aparezca en películas. Sigue sin nombre, y leo por ahí que ya ofrecen otro pastón por una foto. Llevo mucho sin coincidir con Belén Esteban zapeando. Será que el tiempo sigue encogiendo.

Anoche terminé  Un hombre en la oscuridad. Inventar historias nos salva la vida, dice Auster. Al final el cursor siempre empieza con algo, aunque sea la más sencilla realidad, precisamente, porque el peregrino mundo sigue girando. Copio. Pego. Envío. Cierro. Me espera la ducha. Feliz domingo nuevo. Vale.

30/01/2011 11:55 achopijo #. sin tema Hay 4 comentarios.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris