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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2013.

Lucas

Las luces del paritorio no han cambiado. Ni el olor. Ni el trasiego de batas verdes y blancas. Ni los sonidos de los latidos de corazón a través de las máquinas, que reverberan en las habitaciones contiguas entre muecas de sufrimiento, incertidumbre y felicidad contenida. Esta vez ha sido más claro. Las escenas borrosas y los parones de tiempo en los que todo pasaba a cámara lenta volvieron sólo como recuerdos de aquellos otros momentos. Como los instantes antes de saltar al campo de fútbol para jugar la tercera final de un mundial. Con la serenidad de un jugador que reconoce las virtudes de los demás, y no compite nada más que por disfrutar del juego, al final de su carrera. Sin embargo, esa sensación de realidad hace que los nervios salgan a flor de piel, y seas capaz de disfrutarlos.

En las paredes del pasillo leo decenas de cartas de las madres a los que allí alumbran vidas todos los días, agradeciendo una caricia, una mirada cómplice, un apretón de manos, un grito a tiempo… Y me permito el lujo de leerlos y sonreír. Casi se pueden escuchar las plegarias, y el ruido de los tacos contra el suelo. Todo puede pasar. Unos pocos años cambian sólo la perspectiva, pero las sensaciones vuelven a ser únicas, siendo las mismas, siendo diferentes. Lucas ha marcado los tiempos desde que llegamos al hospital, al filo de la medianoche. Afuera, aguarda un sueño por cumplir, una vida incierta, a la que nos agarramos con la felicidad como única arma… y todos nacemos llorando, exhaustos, y nos cuesta abrir los ojos, respirar, entender qué pasa, y sólo nos calmamos cuando nos abraza mamá, piel contra piel.

Como el delantero que se concentra en su gol soñado, veo a Lucas en mis brazos, dormido, con toda su vida por delante, y respiro hondo, unos instantes antes de su llegada. Los minutos transcurren entre pequeños paseos por el pasillo central, con ella, como siempre. Una vez más, Mari Carmen, la mayor de mis tías, que me vio nacer a mí y a todos mis primos, y vuelve a dirigir al equipo con la ternura necesaria.

Carmen Bru acaricia el brazo de Pilar, y le pide que ayude a su bebé en el último empujón. Su mano derecha aprieta sobre mis dedos, y el pequeño Lucas sale a la luz del mundo llorando con todas sus fuerzas, con el garbo de un bebé que ya hubiera nacido tres veces antes, pero no es él, soy yo. Recuerdos en un segundo, Guille… Miguel… y el momento rompe con júbilo y lágrimas en forma de ondear de banderas y cánticos. Sólo el beso de su madre calma el llorar, y su abrazo sencillo, tanto como lo son esos momentos inolvidables en la vida, de felicidad sin nada más que felicidad. Lo único importante, Lucas, es jugar. Vale.

04/11/2013 09:31 achopijo #. sin tema Hay 3 comentarios.

Garum

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Dos tipos bien, de unos sesenta años largos. Pantalones de pana, zapatos de piel, abrigos nuevos con doble cremallera y perfecto peinado de canas brillantes a la gomina, bufandín suave y afeitado al límite, charlan a mi lado en un esquina de la madrileña calle Serrano… -No, el fin de semana no puedo, tengo que ir a cargar a Murcia… Escucho. Así que me hago el noruegas, saco el Iphone y me pongo a trastear cerquica a ver qué pijo hacen esos dos madriles jubilatas de club de golf hablando de mi Murcia del alma, y enseguida cae la brevica. – Bajo cada dos meses a cargar el coche de hueva de mújol y salazones, y eso es irrenunciable… El amigote lo mira entre divertido y con la curiosidad de quien ha mordido un anzuelo del tamaño de una grúa. – ¿Que no conoces los salazones que hacen allí? - No, no, nada de pedirlos por Internet, yo voy, hago mi compra, me zampo un caldero, descanso, y al día siguiente me vuelvo. Cada dos meses…

Casi habían cerrado el plan para su excursión conjunta cuando el tiempo de trajinar el móvil se me acabó, y salí cortando, contentico. Ya ven ustedes, aquí vive el sol, y tenemos el Mar Menor, la Catedral, el Teatro Romano y mil cosicas más, pero esos dos vienen seis veces al año a pillar salazones para llenarse la despensa, y luego en una esquina de Serrano, hacerse los premiums con sus amigotes, a los que lo de ir a por anchoas a Santander se les ha quedado viejuno.

Es que llevamos miles de años siendo los jefes de los salazones, eso es así. Sólo hay que ver las ánforas que tienen en el Museo Arqueólogico de Cartagena en las que hacían el mejor Garum de todo Imperio, los romanos de por aquí. Por si no lo sabían, la bahía de Escombreras era un tesoro para la fabricación del Garum, una salsica especial hecha a base de vísceras de pescados, especias y secretos de los cocinillas de la época. Con anguilas y congrios… de ahí viene su nombre, ojo. Es-congraria, así que no nos debe pillar de sorpresa, que lo de sazonar frutos del Mare Nostrum lo llevamos en el adn.

Así que me parece una flecha en el centro de la diana ver a la pesca paseando por los alrededores de la Catedral de Murcia con sus cucuruchos de hueva y mojama con almendricas de Salmentum (Plaza de la Cruz, Murcia), y lo que echo mucho en falta es Garum por todas partes, y que los garitos tengan su propia receta (hay mucho material para documentarse) actualizada, que además el palabro tiene gancho, tanto, como el que mordió el madrile. Cada vez que paseo por Cabo de Palos busco a los dos jubilatas apurando su caldero, cargadicos, dándose con el codo… ¿Te gustan los salazones? Vale.

Foto: Ánforas para elaborar garum (Museo Arqueólogico de Cartagena)

12/11/2013 19:18 achopijo #. sin tema Hay 1 comentario.

Por Naranjito

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Decía mi querido Oliva, que al menos, dejaran al pantalón azul de la Selección jugar la repesca contra el rojo que nos han endosado en plena reivindicación del fútbol de toda la vida, y que ése partido iba a ser durísimo jugarlo en el campo de la nostalgia. Seguramente el pantalón azul y las medias negras con la bandera de España, parece que la cosa emblemas nacionales haya ido a peor desde los gloriosos ochenta, perderían el partido. Incluso jugando la vuelta en La Nostalgia, perderíamos, con un estadio lleno de escépticos con el fútbol moderno, esa corriente que se hace fuerte pero no pinta nada en el espectáculo que hoy podemos ver todos los días en la tele, pagando, o en el bar… Siempre nos quedarán los bares.

 

Lo del monocolor a mi me huele a recomendación de arriba, y sabe a secta, a plástico con banda sonora de los Pet Shop Boys y su video de aquel temazo futbolero: Go west! Lo de la coincidencia de colores es una de las cosas que se están llevando a un extremo absolutamente ilógico. Líbrenme de parecer reaccionario o interpretar esta defensa de la tradición como algo ideológico, ni tan siquiera patriótico… No, y eso que aquellos feos nunca resueltos a la bandera en las calcetas tenían un punto… y menos mal que el himno no tiene letra, que algunos preferían que la cámara fuera a la altura de las rodillas para ver si Fulano y Mengano habían dado vueltas de más al negro.

 

Es futbolístico. Pura y esencialmente futbolístico. Oiga, que crecimos con los Airgamboys de fútbol en aquellas cajas de cartón y plástico, uniformados con sus calcetas negras, bandera española, pantalón azul y camiseta roja. Como las equipaciones que traían los Reyes Magos a las casas en 1984. Y un rojo puro, nada de darle matices. No puedo imaginarme a un Airgamboy de la Selección vestido entero de rojo. Ni Bélgica debía pasar por ése aro, que allí eran los Diablos Rojos, pero el pantalón era negro, y las calcetas, amarillas.

 

Francia se ha azulado, como Italia, y Alemania blanqueado. Holanda se ha dejado engullir por el naranja, Rumanía por el amarillo, y Ucrania, y Rusia por el rojo o el blanco, nada de combinarlos, los blancos y negros se han ido al garete, por no hablar de los colores de las calcetas. Algo que no ha llegado a Suramérica... ¿Imaginan a Argentina con un pantalón albiceleste o a Brasil de amarillo al completo? ¿Uruguay de celeste? ¿México de verde y que dejara de ser la Tri? Al menos, los nostálgicos aún tenemos un lugar al que huir hacia el fútbol... Será que después de un tiempo, muchos queremos jugar ya eternamente en el estadio de la nostalgia. Será eso, si quieren, pero al menos y como mínimo, para quienes seguimos teniendo el tope de placer futbolístico en el España – Malta, debería respetarse a Naranjito, que vestía pantalón azul y medias con la bandera nacional. Vale.

 

Foto: Auténtico Naranjito

18/11/2013 09:24 achopijo #. sin tema Hay 1 comentario.

Ideas

He tenido la suerte, gracias a Radio Online Murcia, de entrevistar a varias personas que durante estos años han decidido coger las ideas que se mezclaban con los sueños todas las noches, cuando antes de dormir nos quedamos con nosotros mismos repasando voluntades y otros atrevimientos íntimos con la almohada, y quitarles la piedra sobrante con martillo y cincel… Cada bloque de piedra tiene una estatua en su interior, decía Miguel Ángel, una de esas citas que Antimo, mi profesor de Historia del Arte en el Instituto Cascales, logró que se me quedara para siempre. Hay ideas que se quedan en sueños si no les quitamos el miedo, o la vergüenza, o la desgana, o el escepticismo… Las personas a las que me refiero habían recorrido ese camino. Pasaron del sueño a la realidad, empezaron a quitarle piedra a la idea, y el resultado pudieron acariciarlo con sus manos.

 

La ilusión con la que brillan los ojos de alguien que ha dado ese paso es muy parecida. Manuel Sánchez Breis dejó el periodismo deportivo diario para poner en marcha un negocio que unía su pasión por los deportes con la gastronomía. No fue fácil, pero en sus ojos brillaba esa chispa de haber conseguido quitar la piedra que sobraba. Igual le pasaba a Pedro Martínez- Abarca, cuando me contaba en antena cómo decidió coger su idea y hacerla realidad. Hace unos días vimos su foto con Paris Hilton en una feria de calzado en Milán. Brota orgullo, porque hacerlo no es fácil nunca… Siempre hay obstáculos, pero cuando vas dándole forma a lo que habías soñado, la satisfacción inspira. Puedes ver la idea flotando alrededor, casi tocarla, al compartir su historia.

 

La última idea que he podido saborear ha sido la Revista Magma. Me acerqué a la presentación con muchas ganas de escuchar a uno de nuestros grandes, otra de esas personas a las que puedes verle las ideas a través de sus palabras como si fueran satélites de conocimiento, Miguel Ángel Hernández Navarro (no dejen de leer su Presente Continuo en el interior de este periódico) y porque Magma es otra de esas ideas surgidas de la ilusión y los sueños, y allí, en el Espacio Pático, revoloteaban sensaciones de ímpetu y entusiasmo. Con una receta conocida, sencilla y a la vez atrevida, Magma en poco tiempo ya es un referente. Innovar es muchas veces lograr utilizar caminos abiertos con formas propias de caminar.

 

Hay que hacer cosas. Hay que hacerlas. Sin dudarlo. Así respondí a Belén Unzu cuando compartimos un video en Facebook en el que el publicista argentino Pachi Tamer cuenta su experiencia vital a través de las fotos en Instagram a miles de vagabundos por todo el mundo. Todo esto una semana en la que una tarde cualquiera, en uno de esos momentos muertos, de radio en el coche, mientras repasas tareas y organizas mentalmente tu agenda, apareció Vargas Llosa y dijo que “la ficción es la que ha movido el mundo, desde las cavernas, hasta la era espacial… imaginar es lo que siempre nos ha hecho avanzar”. Cojan sus sueños y quítenles piedra. Vale.

25/11/2013 09:04 achopijo #. sin tema Hay 2 comentarios.

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