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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2014.

Una historia griega

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Andábamos por Mykonos de buena mañana, sin haber dormido demasiado, apurando las últimas horas del viaje de fin de carrera. La temporada acababa de empezar, y en la isla la actividad estaba sólo al 50 por ciento. Aquella madrugada nos bañamos en el Egeo, en el mismo Puerto de Mykonos, en una imagen que bien podría haber sido el Mediterráneamente de este año, cantando ‘Mi guitarra’ de los Auténticos Decadentes, brindando por la felicidad bajo las estrellas, con la piel de gallina por la emoción, y el frío, supongo. Perdimos el último autobús a Anno Mera, el lugar donde nos hospedábamos, en el corazón de la isla. Así que vimos amanecer sobre la cal de las casitas cúbicas, junto a los gatos y los pelícanos, con el picorcillo de la sal bajo las ropas húmedas. Paseábamos sin rumbo, callejeando, esperando que abriera el primer bar turístico en el que tomarnos un café largo y echarnos algo al buche, y de repente dimos con una pequeña y coqueta plaza interior en la que un tipo abría la persiana de un establecimiento.

No era un bar. Era una especie de cuartito con expositores repletos de dulces y tartas típicas, y un frigorífico con bebidas. Nos valía perfectamente. El sol ya picaba, incluso en el interior de las callejuelas encaladas, donde el blanco refracta como si todo el pueblito estuviera lleno de espejos. Los gatos yacían sobre las esquinas en sombra. Nos acercamos al mostrador, buscando qué pedir, y entonces lo vimos. Majestuoso.

Recién horneado, alejado del resto de dulces extraños con pinta de saber a anís y canela. Parecía salido de un sueño de alguno de los dos murcianicos que allí compartíamos días inolvidables, un pastelico de carne familiar, de esos tamaño pizza, con el hojaldre quemadico, del que salía un humillo que podíamos ver, como en los dibujos animados, sobre el que casi se podía volar, cerrando los ojos. Convencimos a todos. Nada de probaturas, aquello era un pastel de carne murciano sí o sí. Íbamos a hacer patria chica en Mykonos, nos ha jodido, que ya nos enteraríamos después de comérnoslo cómo había llegado allí aquel ejemplar, si el pastelero tenía ascendencia murciana, si tenía un primo en Alcantarilla, si el payo había buscado recetas extravagantes, o si resultaba que el pastel de carne murciano venía de Mykonos y estábamos descubriendo el mundo, que el Mediterráneo une muchas cosas... La emoción nos embargó, y nubló nuestra mente.

Compramos unas Amstel de medio litro frescas, y nos sentamos en la plaza rodeando aquella maravilla. Su presencia nos hizo oler a choricico, sesos, carne de ternera y huevo duro, casi olíamos a las flores de San Pedro, y las Amstel cambiaron el rojo por el verde Estrella. Los asturianos, vascos, navarros, baleares, aragoneses que nos acompañaban confiaron milagrosamente en nuestra locura, y nos tocó el honor de trinchar aquel pastel de carne murciano de Mykonos. Fue darle el primer corte, y explotó el sueño en mil pedazos. Aparecieron bailarines de Sirtaki, los vecinos salieron asomándose a las ventanas rompiendo platos, las Amstel se convirtieron en Metaxa y del pastel de carne brotó cabello de ángel, canela y un fortísimo olor a anís que nos despertó de un oasis murciano en Mykonos, aquel inolvidable mes de marzo de 1999. Vale.

Foto: Mykonos

24/06/2014 09:09 achopijo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Marca Murcia

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Cada vez que salimos en un estudio a la cola de, tengo la misma sensación. Ya lo sé, mi espíritu crítico con Murcia está culturalmente prostituido, pero esto tiene una doble vuelta, porque hace nacer un espíritu crítico a la contra, que hace frente a la crítica por la crítica. La sensación que tengo es que hay una facilidad enorme para situar a Murcia a la cola de todo, especialmente aquí mismo, en Murcia, y en eso, además, somos autocomplacientes. Si nos dicen que estamos a la cola, es como si ya lo supiéramos. Así que cada vez que me dicen que salimos a la cola en una encuesta es como si reforzaran mi teoría del mundo contra Murcia. Como si alguien manejando los hilos dijera, pon a los murcianos los últimos y nos dejamos de rollos, total, lo tienen asumido…

Llegamos un poco más tarde que los demás. Crecimos muy rápido, y nuestro proceso de enriquecimiento, basado en la agricultura, se aleja de lo convencional. Los aparatos de medición siguen anclados en corrientes sociales de mitad del siglo pasado, cuando iban a las escuelas los mandamases y otros ya habían dado el paso. Hace años que salimos del cascarón, sin embargo, la imagen que llega muchas veces es el eco de aquella Murcia, y no de la de hoy. Ya lo sé, tampoco podemos cegarnos, que dirá la legión del ejército del espíritu crítico, y es que nos falta un mundo, y hay mucho por hacer en marca Murcia, profesional, social y en muchos campos… Pero vamos a poner las cosas en su sitio, que remar con el peso del complejo tampoco nos conviene. Seamos críticos con los críticos. Aunque sea por hacer algo diferente, que igual ahí hay una clave por la que nos ningunean en tantos otros temas, cargados de razón.

Un murciano desarrolla en exclusiva aplicaciones para las Google glass. Otros murcianos acaban de llenar una sala de conciertos en Londres, donde hace unos años ganaron un premio europeo de música pop. La primera radio generalista que emite exclusivamente on line nació en Murcia. Somos la cuna del coche eléctrico, por no hablar de tecnología agroalimentaria o en regadíos, tenemos servicios médicos que publican en revistas de investigación mundiales por encima de la media europea, una murciana representó a España en Eurovisión cantando en inglés. Un murciano dirige la revista Esquire, la mujer del año de 2013 trabaja como investigadora en la NASA en Alemania, otra compite a nivel internacional en grandes premios de motociclismo, tenemos deportistas de élite en casi todos los grandes deportes, un cocinero con Estrella Michelín, una empresa de helados instalada en todo el mundo, escritores y escritoras que llevan en la lista de los más leídos muchos años, Murcia es cuna mundial de expertos en hackeo en Internet, un compositor en Hollywood, un bailarín en la Ópera de París… Que si, que muchas encuestas, pero podemos hacer demagogia a la inversa, y podemos no creérnoslas, para, por una vez, creer más en nosotros mismos.

Sueño con que un día rompamos esa ola de autocomplacencia, y no. No quiere decir que demos por bueno todo aquello que hay que mejorar. Ya hemos hecho bastante autocrítica, y nos hemos flagelado creyéndonos la Murcia que nos llega desde fuera. Igual es hora de contarles a los de fuera, también, cuál es esa Murcia que están obviando (me consta que hay quien lo hace con ahinco), y a lo mejor empezamos a desbloquear un ninguneo que ya lleva mucho tiempo oliendo a chamusquina, del que no podemos ser cómplices... Feliz día de la Región de Murcia. #yocreoenMurcia. Vale.

Foto: Murcia - Costa Cálida

24/06/2014 09:16 achopijo #. sin tema Hay 1 comentario.

Un buen Mundial

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España ha hecho un buen Mundial en Brasil. Bastante bueno, si tenemos en cuenta las circunstancias, empezando por las lesiones. Nos ha faltado el que, con toda la lógica del mundo, en la que Del Bosque es maestro de maestros, hubiera sido el portero titular, Víctor Valdés. También hemos tenido la baja de Thiago, que ya estaba más que listo para coger el relevo de Xavi, y también hemos apechugado sin velociraptores, sin puñales con gol, como Jesé, acuérdense de su proyección hace unos pocos meses, y sin Navas, ojo, que su lesión es la que lo dejó fuera… Podemos unir a esto el bajo estado de forma de Costa, tras lesión, y no voy a mentar cansancio y pamplinas de estas, porque ya veían ustedes como corrían Robben y Van Persie, y sus temporadas son iguales, o más largas.

 

Pero esto no es todo, porque a pesar de las ausencias, hemos hecho un Mundial mucho mejor de lo que hemos interpretado, exclusivamente por el resultadismo, esa corriente dominante sólo amenazada por los cagones defensivistas. Si Silva marca el 2-0 en su buen intento de cuchara, la cosa hubiera podido cambiar, y ojo, que no lo aseguro, pero ahí teníamos otro partido por delante. Un fallo defensivo, otro del portero que no había fallado nunca, y lo que vimos todos: (fui el primero en rajar, el resultadismo engatusa...) Holanda con alas. Pero sigamos. Hablemos de Chile también. Y de refilón del sorteo de grupos, que esa ha sido otra, y dentro del sorteo, el calendario. A los chilenos, en un campo con 45.000 tíos reivindicando lo de La Roja (a ver si damos carpetazo a eso), les tiramos más a puerta que en 2010, cuando Villa marcó desde su casa y encarriló un choque que estaba en el alambre. Tiramos más y por momentos, con la rabia de ir detrás, jugamos nuestro fútbol sin Xavi, ni Thiago en el campo, con la losa de los cinco de Holanda y perdiendo en Maracaná de Santiago de Chile. La de Busquets fue una evidencia de lo que es el fútbol. De cien metes noventa y cinco, pero hay cinco que no metes. Y no la metimos.

 

Hemos perdido dos partidos. Dos partidos, oiga. No soy profesional, pero he jugado mucho, y he vivido pachangas en el campo que vas perdiendo y no hay forma de remontar. En fútbol hay un componente de azar que es absolutamente incontrolable, y no culpo a la suerte, porque a nivel profesional hay que tratar de gestionar los detalles… Pero en un país donde vemos tanto, tanto, tantísimo fútbol, o de eso nos las damos, deberíamos respetar más la esencia de este deporte, en el que puedes perder, incluso siendo el mejor. Esa suerte no va sola nunca, porque su mejor aliada es la confianza. Si vas perdiendo confianza a chorros, pasa que Holanda te gana los dos primeros partidos, incluso siendo Chile el rival en el segundo.

 

Por eso, a esta generación hay que darle las gracias, no sólo por los títulos. Por haber hecho un buen Mundial, por haberse ganado el derecho a perder, haber perdido, y haber dejado así la posibilidad de una renovación intacta. Y sí... Podemos aderezar todo con un poco de falta de ambición, pero natural. Una falta de ambición que no tienen los que no llevan una Estrella en su pecho o llevan soñando con Iniesta cuatro años todas las noches, como Holanda, o Chile… una falta de motivación que también debemos asumir quienes seguimos a la Selección. Y que no nos pase como bien describió el genio @betandtuit: “no olvidemos que ya éramos prepotentes cuando no ganábamos una mierda…” y es que hubo quien habló hasta de ridículo... Qué pensarán en Suecia... Perdimos bien, y ya. Lo que toca ahora es darnos cuenta de la auténtica barbaridad que hemos conseguido con las dos Eurocopas y el Mundial. Gracias Selección, gracias fútbol. Vale.

 

Foto: Thiago, uno de los ausentes...

24/06/2014 09:20 achopijo #. sin tema Hay 2 comentarios.

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